El susurro y La Calumnia*
Raúl Legnani**
Urumex80@gmail.com

La calumnia es un vientecillo,/ una brisita muy gentil,/ que imperceptible, sutil,/ ligeramente, suavemente,/ comienza,/ comienza a susurrar.
(…)
Una vez fuera de la boca/ el alboroto va creciendo,/ toma fuerza poco a poco/ vuela ya de un lugar a otro;/ parece un trueno, una tempestad/ que en medio del bosque/ va silbando,/ atronando, y te hace de horror helar./ Al final se desborda y estalla,/ se propaga, se redobla/ y produce una explosión,/¡como un disparo de cañón! ¡como un disparo de cañón!
(…)
Y el infeliz calumniado/ envilecido, aplastado,/ bajo el azote público podrá/considerarse afortunado si muere.

Vale este recordatorio para tener en cuenta que el susurro y el chisme son “malas artes” de las costumbres humanas, incluso en la política. En los últimos días se ha susurrado sobre todo, con la intención de desprestigiar dirigentes políticos y gobernantes. Chismes van, chismes vienen, para que todos lo comenten. Y es en ese solo acto que la transparencia democrática se obscurece y la moral de las mujeres y hombres se tiñen de oscuro.

El chismoso político es alguien que disfruta del poder, porque dice que sabe un poquito más que los otros. Su intención es demoler al otro, pero sin dar la cara. Es, a la vez, un cobarde que no acepta el debate de ideas.

Un día los promotores del chisme se levantan y adjudican enfermedades a cualquiera. Pero también son capaces de hacer correr bolazos sobre la mejora del capital ahorrado por el “infeliz calumniado”.

De propagarse esta enfermedad, las democracias se agotarán casi sin darse cuenta. Por cierto algo de esto está pasando en nuestra sociedad; peligroso fenómeno que hay que seguirlo con atención porque eso no le hace bien a nadie.

El Uruguay necesita un nuevo gobierno que nazca de la propuesta política y no de la calumnia. Será la continuidad del actual o no lo será, solo la ciudadanía lo sabrá decidir. Pero no puede ser hijo de la calumnia ni las cuestiones menores de nuestra sociedad. Son horas en que es necesaria la mirada larga y el corazón latiendo.

* (La calunnia (La calumnia) es un aria de las diferentes versiones de la ópera El barbero de Sevilla, basada en la trilogía literaria del importante escritor francés Pierre de Beaumarchais. La más importante de estas versiones es la del genio musical italiano Gioacchino Rossini de 1816.).

**Maestro y periodista
Columna publicada en La República el 3 de junio

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