Medio siglo atrás
El vuelo espacial de Valentina Tereshkova
Por Niko Schvarz*

El 16 de junio pasado se cumplieron 50 años del vuelo espacial de Valentina Tereshkova, la primera mujer cosmonauta de la historia, tripulante de la nave Vostok-6. El único antecedente era a esa altura el de Yuri Gagarin, que dos años antes, el 12 de abril de 1961, fue el primer ser humano en viajar al espacio exterior, a bordo de la nave Vostok-1. Ambos eran ciudadanos soviéticos. Nacieron, se educaron y realizaron su proeza en época de la Unión Soviética, que de esa forma salía a la delantera por partida doble en la carrera espacial. Ambas fechas merecen recordarse. Así lo ha hecho RT Noticias-Agencia Novosti de Moscú en un exhaustivo reportaje de Boris Kuznetsov a la protagonista y difundido precisamente al cumplirse medio siglo del acontecimiento.

La entrevistada refleja lucidez extrema, recuerdos frescos y espíritu de iniciativa. Ahora con 76 años, Valentina Tereshkova rememora que hace cincuenta años, en el ascenso hacia las estrellas, pronunció su nombre en clave “Chaika” (gaviota, como la pieza teatral de Chéjov) al ingresar a la órbita extraterrestre y permanecer allí dos días, 22 horas y 50 minutos hasta su exitoso descenso a tierra. El vuelo estaba inicialmente previsto para una duración de 24 horas, lo que da idea de las dificultades que sobrevinieron y a las que debió sobreponerse. Reveló que hubo errores técnicos en la programación que fueron detectados por ella en las primeras horas y pusieron en peligro su retorno a la tierra.

Pero para ello estaba preparada por una intensa labor de entrenamiento a la que fueron sometidas las cinco mujeres candidatas al vuelo, entre las cuales Valentina resultó elegida. Dijo que detrás de cada experiencia hay un enorme equipo de trabajo, y que el vuelo espacial es y siempre será una prueba muy dura y dificultosa. A la vez, estima que la actividad en el espacio reúne lo más avanzado de la ciencia moderna y marca una nueva orientación a la actividad productiva del hombre.

Tuvo palabras muy hermosas para referirse a la vista del planeta Tierra desde el espacio (como en su hora había manifestado Yuri Gagarin). “Cuando vi la Tierra desde el espacio -manifestó- me dio pena no ser pintora, porque esa belleza es incomparable”. A los futuros cosmonautas les recomendó “amar a la tierra y a las personas”.

Sorprendió al declarar que aún aspiraba a viajar a Marte, su planeta preferido. Para ello -subrayó- es imprescindible la colaboración internacional, ya que no puede ser obra de un solo estado.
El significado de este aniversario fue destacado por el cosmonauta ruso Alexéi Leonov, el primero en realizar una caminata espacial el 18 de marzo de 1965. Señaló que el vuelo de Valentina significó un ascenso extraordinario para las mujeres y recordó la extraordinaria conmoción que suscitó en su país y en el mundo, y su valor como ejemplo.

Valentina Tereshkova ha recibido una serie de distinciones a lo largo de estos 50 años. En esta última ocasión fue condecorada por el presidente ruso Vladimir Putin con la orden Alexander Nevsky, en ceremonia efectuada en el Kremlin. “Cuando una mujer protagoniza hechos de esta naturaleza -expresó el presidente- sin duda se convierte en un hito histórico. Y estamos muy contentos de que fue precisamente una ciudadana de nuestro país, una ciudadana de la Unión Soviética, la primera mujer cosmonauta”.

Nacida en la provincia de Yaroslav en 1937, Valentina Tereshkova es actualmente diputada de su ciudad natal en la Duma estatal por el partido Rusia Unida. Se desempeña como vicepresidenta del Comité para Asuntos Internacionales.

En las notas gráficas que acompañaron la emisión del reportaje de Novosti se ven imágenes del vuelo espacial y luego de la celebración en la Plaza Roja, en que aparece junto a un radiante Nikita Jruschov y a Yuri Gagarin. Por último, una nota muy triste la muestra depositando una corona de flores en la tumba de Gagarin, precisamente.

Yuri Gagarin, el primer cosmonauta
Nacido en Klúshino, cerca de Gzhatsk, en la provincia de Smolensk, Unión Soviética, el 9 de marzo de 1934, Yuri Gagarin abrió la era espacial con su vuelo del 12 de abril de 1961 y falleció en un accidente de aviación el 27 de marzo de 1968. Su poblado natal ha sido rebautizado con su nombre.

La casa familiar fue ocupada por los nazis durante la guerra y debieron ocultarse en una choza de barro hasta el fin de la ocupación. Sus dos hermanos mayores fueron deportados a la Alemania nazi y no regresaron hasta la derrota hitleriana. Durante la guerra un piloto soviético fue derribado sobre su pueblo, Yuri y sus amigos lo rescataron y lo ocultaron. Su profesor de matemáticas luchó en el Ejército Rojo como piloto y su ejemplo impresionó al joven Yuri, que fue obrero metalúrgico y en 1955 entró en la Escuela Militar de Aeronáutica donde se graduó en 1957. Ese año la Unión Soviética puso en órbita el primer satélite artificial de la tierra, el Sputnik -1, el 4 de octubre, y al mes siguiente (3 de noviembre) el Sputnik-2, con la perra Laika, el primer ser vivo en el espacio exterior.

Yo recuerdo perfectamente estos hechos. En el diario El Popular, el día del lanzamiento del Sputnik-1, titulamos en caracteres tipo catástrofe: “YA GIRA”. Reflejamos también la auténtica conmoción que este hecho provocó en el mundo entero.

Yuri Gagarin se orientó hacia los programas espaciales. En un período de selección se presentaron 3.500 candidatos. Después de varias etapas se escogió un grupo de seis hombres y finalmente él resultó seleccionado como primer cosmonauta y sometido a una serie de pruebas para determinar su resistencia física y psicológica durante el vuelo. En esa selección compitió con German Titov, que quedó como suplente por si fallaba Gagarin y que tres meses después se convirtió en el segundo piloto soviético en viajar al espacio. Dicho sea de paso, tengo una foto tomada en el Kremlin en que estamos con Rodney Arismendi y Alberto Altesor saludando a Titov en ocasión del XXII Congreso del PCUS, en octubre de 1961.

Minutos antes de abordar la nave, Yuri Gagarin dejó grabado este mensaje: “Queridos amigos, conocidos y desconocidos, mis queridos compatriotas y a toda la humanidad, en los próximos y breves minutos posiblemente una nave espacial me lleve al distante espacio exterior del universo. ¿Qué puedo decirles durante estos últimos minutos? Toda mi vida se aparece ante mí en este único y hermoso momento. Todo lo que he hecho y he vivido ha sido para esto”.

El miércoles 12 de abril de 1961 Gagarin se convirtió en el primer ser humano que viajó al espacio. El Vostok-1 fue impulsado por un cohete desde el cosmódromo de Baikonur y partió a las 06:07 hora universal. El vuelo duró 108 minutos en total: 9 minutos para entrar en órbita y luego una órbita alrededor de la tierra. Fueron descritos minuciosamente los principales puntos geográficos visibilizados durante el vuelo. Se generaron diversos problemas y errores en el sistema de frenado, y finalmente no aterrizó en el lugar previsto, a unos 110 kilómetros de Stalingrado (hoy Volgogrado), sino en la provincia de Sarátov. A las 10:20 de aquel día (hora local), tras ser despedido de la cápsula del Vostok-1, Gagarin aterrizó en paracaídas cerca del pueblo de Smelovka, a unos 15 kilómetros de la ciudad de Engels. Las primeras personas que lo encontraron fueron una campesina de una granja colectiva cercana y su nieta. Llevaba un traje naranja y un casco blanco con unas grandes iniciales en rojo CCCP (las siglas en ruso de Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas). La campesina le preguntó si venía del espacio y Gagarin le respondió: “Ciertamente sí, pero no se alarme, soy soviético”. De las palabras que pronunció durante su viaje en órbita se ha recordado las siguientes: “Pobladores del mundo, salvaguardemos esta belleza, no la destruyamos”.

Convertido en personaje famoso, viajó alrededor del mundo, pero siguió siempre vinculado a su especialidad. En su libro Veo la tierra escribió: “Después de los primeros vuelos espaciales el trabajo no menguó, al contrario, aumentó. Todos nosotros proseguimos estudiando.

Profundizábamos nuestros conocimientos en cuanto a los vuelos cósmicos. No abandonamos el destacamento de cosmonautas, seguimos trabajando en las aulas y laboratorios, compartiendo las experiencias con los futuros cosmonautas”. En 1962 y 1966 resultó electo diputado al Soviet Supremo de la URSS. Fue designado vicejefe del Centro de Entrenamiento de Cosmonautas, que a partir de 1968 lleva su nombre.

Ese año sobrevino el accidente que segó su vida. Fue el 27 de marzo de 1968, cuando el caza Mig-15 que dirigía se estrelló durante un vuelo rutinario cerca de Moscú, en Novosyolovo. No se conocen exactamente las causas del accidente. Versiones posteriores indican que las turbulencias provocadas por otro avión que volaba demasiado bajo podrían haber desestabilizado la nave de Gagarin. Se señaló en oportunidad que su último acto como piloto consistió en impedir que el avión cayera sobre un centro poblado.

Además de su pueblo natal, un cráter de la luna y un asteroide llevan su nombre. El 12 de abril de 2011 se celebró en todo el mundo el 50º aniversario del viaje espacial de Yuri Gagarin. La Estación Espacial Internacional (ISS) y la Agencia Espacial Europea (ESA) filmaron un documental sobre su viaje, titulado First Orbit (Primera Órbita). La expedición 27 de la ISS embarcó en una nave Soyuz bautizada como Gagarin, con tripulación rusa, estadounidense e italiana. En honor al viaje y a su trascendencia, la ONU declaró el 12 de abril como Día del Espacio.

*Periodista y escritor uruguayo

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