París: Los que andan por debajo
Por Andrés Capeluto*

Las catacumbas de París son custodiadas por una dependencia de la policía local especializada en el tema. Son los “catapolicías” quienes se encargan de controlar las actividades de una cultura subterránea que se manifiesta en actividades sociales desde la creación de fiestas clandestinas hasta su continua exploración.

El acceso público a ellas está prohibido desde el 2 de Noviembre 1955 por el riesgo que supone recorrerlas, ya que es un atractivo para miles de turistas que se enteran de ellas en el vox populi. Una pequeña parte de las catacumbas se abren al público. Sin embargo son habitadas casualmente por grupos que operan clandestinamente denominados “les cataphiles” (catáfilos) exploran, limpian el lugar, organizan fiestas y los artistas del grafitti lo usan como soporte de exposición. Son en cierto sentido una comunidad ya que comparten los mismos espacios aunque divididos en ciertas redes o vecindarios bajo tierra. Existen rivalidad y alianzas entre distintas redes de la ciudad y los turistas o los no-cataphiles son raramente bienvenido.

Según algunos blogs que encontré respecto al tema, hay tres normas que un cataphile debe seguir y respetar. Son las siguientes:
1) “Lo que viene abajo, tiene que volver arriba”. Es una regla que concierne a la basura y que es rigurosamente seguida y respetada por los cataphiles.

2) “Nunca hablar de arriba”. La mayoría de los cataphiles utilizan alias para identificarse. Lo que uno hace para ganarse la vida o dónde va a la escuela es raramente discutido en las catacumbas. Muchas de las placas indican nombres de las calles de arriba, pero en algunos casos están puestas para despistar.

3) “Nunca confíes en nadie”. Existe la idea de que un buen cataphile no es sólo alguien con ganas de aventura y con un sentido de la orientación superior al normal, sino alguien que ha estado suficientemente expuesto a la vida en estas canteras subterráneas o comunidades que visitan las catacumbas regularmente. En pocas palabras, como las catacumbas están formadas de complejos sistemas de túneles que se extienden en muchas plantas y que se extienden a lo largo de toda la ciudad, con sólo unas cuantas entradas y salidas al mundo exterior, es aconsejable nunca fiarse de nadie, de señales aparentemente obvias ni de mapas encontrados online.

La dependencia que controla los 280 km. de pasajes subterráneos se creó en 1999 y se denomina la Compañía especializada de intervención de París. Su tarea consiste en no dejar que los catafilos penetren en los túneles y celebren sus veladas nocturnas o diurnas. Semanalmente este equipo de policías se sumerge en un hueco oculto bajo una placa de metal encadenada, a 20 metros bajo tierra la oscuridad es total y el silencio ensordecedor es levemente perturbado por las vibraciones del metro local, la misión: detectar y expulsar habitantes.

Se estima que unos 300 parisinos las visitan cada semana entrando por accesos secretos a lo largo de la ciudad, hay entradas secretas a través de alcantarillas, el metro o algunos pozos. Entrar en las catacumbas es ilegal y está considerado como allanamiento sin embargo está algo tolerado por los ciudadanos. Si pillan a los intrusos sólo les ponen una pequeña multa (60 Euros aproximadamente).

El origen de las catacumbas se remonta a la época galo-romana dónde se usaba como minas de extracción de piedra caliza. Su uso se extendió hasta 1813 para sepultarse inicialmente en los albores de la revolución industrial, cuando la urbanización de las ciudades y especialmente de París se extendió cubriéndolas totalmente, durante el siglo XVIII fueron utilizadas para depositar restos humanos y cuando París fue ocupado por las fuerzas del régimen nazi, la resistencia francesa a cargo también las utilizó. A finales de los años sesenta, los cataphiles empezaron a restaurar algunos de estos espacios y organizar los osarios para dar paso a unos espacios más creativos o incluso vecindarios.

Hoy en día se pueden encontrar fácilmente en las redes sociales de la red, las formas en que se puede acceder a visitarlas y conectarse con personas que están institucionalizados con el fenómeno. Los blogs exponen fotos y cuentan las experiencias de la aventura de adentrarse en este inframundo que antagoniza con la ciudad luz.

*Dibujante y periodista uruguayo

Andrescapeluto.wordpress.com
Fuente: www.sientateyobserva.com/2010/10/01/les-cataphiles-de-kim-badawi/
www.180.com.uy
http://www.youtube.com/watch?v=090tv8MltT8

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