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Peligrosa crisis entre lo político y lo social
Por Raúl Legnani Urumex80@gmail.com
Las encuestas nos dicen que el Frente Amplio va primero, pero que si hay balotaje la cosa está peleada. Esta, de alguna manera, es lo que perciben muchos de los uruguayos que están vinculados estrechamente a la política (apreciación que he logrado percibir en los sindicatos, la Universidad, los boliches. el ómnibus y el taxi).
Todo indica que no hay un triunfador por adelantado y que la cosa estará reñida. Si bien la política global del gobierno ha sido acertada y progresista, a diario los medios de comunicación de la derecha trabajan con lucidez y dedican su tiempo y espacios para crear un clima de incertidumbre, que se ve agudizado porque la histórica alianza o entendimiento entre el Frente Amplio y lo sindicatos está debilitada, como lo muestran los conflictos en la Salud y en la Enseñanza y los que se pueden venir en el sector municipal.
Si bien esta etapa de agudización de las contradicciones en la sociedad va a disminuir sustancialmente una vez que se vote la Rendición de Cuentas, hay que saber que dejará huellas en el movimiento social, donde los trabajadores más jóvenes han hecho sus primeras experiencias de lucha confrontando con un gobierno de izquierda y no con uno de los partidos tradicionales. Esto, por cierto, es un cambio radical en el marco de la historia del relacionamiento de la izquierda con los asalariados y el cuerpo educativo nacional, al grado que el decreto de esencialidad en la Salud lo anunció una ministra del Partido Comunista, algo impensable unos meses atrás (¿años?).
La realidad está mostrando que la izquierda, la del gobierno y la del Frente Amplio, la de la década del 70 que construyó la coalición de izquierda, ya no es la misma, a pesar de los esfuerzos de algunos dirigentes del PIT-CNT por reconstruir espacios de relacionamiento entre la política y las reivindicaciones sociales.
Esta crisis del modelo alternativo al neoliberalismo visto desde la izquierda, debe ser parte sustancial de un análisis profundo, sereno y meditado, tanto desde la política como desde el sindicalismo. Si esto no ocurre está a la vuelta de la esquina la posibilidad de que la derecha se cuele en los primeros lugares de las encuestas, porque la población se cansó de la inestabilidad que surge entre “lo político” y “lo social”, fenómeno negativo que será adjudicado, como primer responsable, al Frente Amplio.
*Maestro y periodista Columna publicada el 26 de agosto en La República
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