Lula: estoy en el ruedo, algo
que yo se hacer, es pedir el voto

Por la redacción RBA

En la siguiente entrevista el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) con los periodistas de la publicación digital Red Brasil Actual, analiza ampliamente la realidad brasileña, especialmente los medios de comunicación y su papel en la futura campaña electoral. Lula dice estar listo para encabezar la campaña por la reelección para el 2014, de Dilma Rousseff y reacciona frente a los medios de comunicación que siempre lo combatieron: cuanto más mienten, más lo perciben la gente y recurren a otros medios para informarse. (Versión en español de Revista La ONDA digital)

- Tenemos que agradecer las manifestaciones de junio y trabajar para lograr las mejoras que la sociedad brasileña desea.
- Creo que el impacto de todo lo que sucedió en junio de 2013 debe servir como una gran lección para la sociedad y, sobre todo, para los gobernantes brasileños.

Seguramente, mucha gente de partidos políticos, sindicatos y movimientos organizados de la sociedad civil fue tomada por sorpresa, porque fue un movimiento que se dio al margen de aquellos que nosotros conocíamos como una tradicional forma de organización. Aquel fue un movimiento en el que las personas decían “queremos más”. Nosotros queremos más educación, más salud, más transporte, más calidad de vida. Nuestra presidenta tuvo la sabiduría de dar una respuesta inmediata, ubicando la reforma política como algo fundamental para que podamos cambiar la situación de Brasil.

La sociedad brasileña cambió. Está más exigente, tiene más informaciones. En lugar de quedarnos lamentándonos, tenemos que agradecer y comenzar a trabajar para lograr las mejoras que la sociedad brasileña desea. Lo único grave del movimiento es el intento de manipulación para negar la política. Cada vez, que en cualquier contexto histórico, en cualquier lugar del mundo, se negó la política, lo que vino después fue peor


- Sólo tendremos reforma política plena el día en que tengamos una constituyente propia para hacerla. Es la mejor posibilidad para cambiar la lógica de la política en Brasil.
- No es fácil. Es importante recordar que hicimos la campaña de las Directas, uno de los más grandes movimientos cívicos de este país, salimos a la calle con todos los partidos políticos, con el movimiento sindical, centenas y centenas de manifestaciones por el Brasil entero, con toda la sociedad participando, y cuando llegó al Congreso no teníamos número para aprobar, y no lo aprobamos. Sólo tendremos una reforma política plena el día en que tengamos una constituyente propia para hacerla. Encontrar que los diputados actuales van a llevar a cabo una reforma política cambiando el status quo, es muy difícil.

Creo que es posible que discutamos un cambio en la votación, votar en lista, el financiamiento público de la campaña. ¿Por qué los empresarios no están defendiendo el financiamiento público? Porque a cada uno de ellos le interesa construir su bancada. La reforma política es la mejor posibilidad para cambiar la lógica de la política en Brasil. Pero nada - lo estoy advirtiendo de antemano -, no cambiará nada para las próximas elecciones. Las personas pueden querer hacer las cosas para 2018, 2020, pero para esta yo creo que van a haber cambios.

- Cuando en 2007 derrocaron el CPMF, que fue un acto de locura de los tucanos, lo hicieron pensando que me iban a perjudicar. ¿A quién perjudicaron? Al pueblo.

- El ministro Alexandre Padilha (de Salud) sabe que más médicos no van a resolver el problema de la salud. Más médicos le van a dar una oportunidad a aquel ciudadano que no tiene acceso a ningún médico. Y, cuando este ciudadano tenga acceso al médico, va a querer más salud, porque va a tener más informaciones. Entonces, cada vez va a ser necesario formar más gente. Es un buen trabajo. Cuando en 2007 los tucanos derrocaron al CPMF, lo hicieron pensando que me iban a perjudicar. Ellos economizaron R$ 40 mil millones por año. Multiplique esto por cuatro o siete años y fíjese la cantidad de dinero que le sacaron a la salud. ¿Cuál era la idea? Vamos a perjudicar a Lula. Se cayeron del caballo, porque terminé mi mandato con un 87% de bueno y óptimo. ¿A quién perjudicaron ellos? Al pueblo. Y algunos de ellos se convirtieron en gobernador o en prefecto y ahora se están dando cuenta de la cantidad de dinero que les falta. Entonces, fue un gesto de locura.

- Yo fui presidente y mi partido tenía 13 de los 81 senadores, y 80 de los 513 diputados. No hay milagro. Es preciso hacer una coalición.
- Yo tendría que tener una bola de cristal, porque lo que yo pueda decir aquí puede ser desmentido en una semana con el posicionamiento de un partido político. Primero: trabajo con la idea de que la presidenta Dilma debe hacer un esfuerzo para mantener su base de sustento. Hay algo que el elector debe comprender: para que Dilma pueda aprobar algo precisa 41 senadores y 257 diputados. Si no, no gana. Yo fui presidente y mi partido tenía 13 de un total de 81 senadores, y 80 de los 513 diputados. No hay ningún milagro. Es preciso contar con una coalición. Fíjese en los Estados Unidos, donde sólo hay dos partidos, lo que le sucede a Obama. Los republicanos pasan ocho años sin aprobar nada. Para que un candidato pueda disputar una elección con condiciones de ganar, necesita una de las dos cosas: o tener a toda la elite a su lado, con apoyo irrestricto de la gran prensa y con mucho dinero, como fue el caso de Collor en 1989, o tener un partido político fuerte - además, claro, de un buen candidato.

- Me considero un razonable pivot.
- Mi papel será el papel que Dilma quiera que sea. Tengo que tener mucho cuidado porque no puedo conversar con un partido político sin tener la orientación de la presidenta o del partido. Algo que yo se hacer, y espero estar en condiciones para esto, es pedir el voto. Me considero un razonable pivot. Me gusta, me siento bien. Seguramente hoy ella necesita menos de lo que precisaba en 2010. Pero voy a hacer el mismo esfuerzo que hice en 2010. Es como si fuese mi campaña. La victoria de Dilma es mi victoria. El éxito de ella es el éxito del pueblo brasileño, de las capas más pobres. Es difícil, porque no a todo el mundo le resulta agradable el ascenso de los más pobres. Hay gente que le molesta que los más pobres tengan acceso a las universidades, a los restaurantes, a las exposiciones en las bienales. Cuanto más el pobre ascienda, mejor será para todos, dado que la clase media sube también y todos ganamos. Tenemos que ser concientes de esto, y Dilma nos puede ayudar a construir en los próximos años. Como yo, ella va a hacer un segundo mandato infinitamente mejor que el primero.

-El PSB es conciente de la importancia de Dilma, el PT reconoce la importancia de él.
- Vi con cierta tristeza el alejamiento de Eduardo Campos (gobernador de Pernambuco y presidente del PSB) del gobierno. Tuvimos una polémica en Pernambuco en la elección para prefecto y otra divergencia en Fortaleza, y esto creó una fisura entre el PT y el PSB. Creo que es muy importante del punto de vista simbólico el mantener la alianza PT-PSB. Si no da para que estemos juntos, lo que necesitamos establecer como regla es llevar a cabo una campaña civilizada. El PSB es conciente de la importancia de Dilma, el PT es conciente de la importancia de Eduardo. Prefiero esperar a marzo, incluso porque él ya dijo que no tomará ninguna decisión sin conversar conmigo.

- Los tucanos están en un proceso de cansancio. Está probado que el crimen organizado derrotó al gobierno de San Pablo.
- Ellos no tienen más que proponer. Esto no significa decir que el gobernador está acabado. Alckmin es una figura con fuerza política, y precisamos tener habilidad para derrotarlo. Creo que él no tiene más propuestas para el ABCD, o para la región metropolitana. No tiene más que hacer a nivel estatal. San Pablo está perdiendo fuerza, está perdiendo nivel industrial. No tiene propuestas para la educación. Está probado que el crimen organizado derrotó al gobierno de San Pablo. Creo que, si Alexandre Padilha fuese realmente el proclamado, tendremos un óptimo candidato en San Pablo.

- Cuando termine el juicio, voy a tener mucho para decir.

- Yo, desde el comienzo, he dicho que cualquier manifestación mía (sobre el llamado mensalão) sólo sería hecha después de terminar el proceso. No quiero poner en duda temas de la Suprema Corte, que tienen una importancia muy grande para Brasil. Estoy algo molesto, pues si dependiese del comportamiento de uno o de otro en la prensa, no se precisaría ni de un juicio.

Lo que debe ser garantizado por el Estado de derecho, algo por lo que la gente peleó tanto, para algunos editorialistas parece ser un crimen contra la humanidad: el derecho de defensa. Cuando el juicio termine, sea cual sea el resultado, voy a tener muchas cosas para decir al respecto.

- He conversado con Paulo Bernardo, y él dijo que haría un debate público sobre la democratización de la comunicación. Y no lo hizo.
- Vamos a tener en cuenta lo siguiente: asumimos en enero de 2003. En 2005, tuvimos que afrontar el mensalão, un tema muy delicado en el que teníamos que probar que el gobierno no estaba involucrado y tener las condiciones para continuar gobernando. En mi segundo mandato, a partir de 2007, hicimos la Conferencia Nacional de Comunicación (finalizada en 2009, después de varias instancias municipales y estatales en que diversos sectores de la sociedad debatieron propuestas de democratización del sistema de comunicación del país). Del encuentro surgió una propuesta - no fue la mejor de todas las propuestas, fue la que se pudo construir -, pero no tuvo andamiento. No tuvo andamiento y creo que no fue bueno que no haya tenido andamiento. He conversado con Paulo Bernardo (ministro de Comunicaciones), y él dijo que haría un debate público, que iba a debatir en la Cámara, y no lo hizo. Tenemos que tener conciencia de la importancia de la reglamentación en las telecomunicaciones de Brasil. Nuestro marco regulatorio es de 1962. No es una tarea fácil.

- La prensa siempre me trató decentemente bien. Pocos presidentes tuvieron tanta publicidad ‘favorable’ como yo.”
- Este es un debate que se da en todo el mundo. Y aquí, en Brasil, también vamos a tener este proceso. Como aquí no hay pelea, para todo se llega a un acuerdo - hasta para nuestra independencia que parecía que iba a precisar una lucha nos sentamos a la mesa y hubo un acuerdo -, como aquí para todo tenemos una habilidad especial, creo que vamos a poder llegar a un acuerdo y tener una reglamentación que sea beneficiosa para todo el mundo.

Por esto yo no me quejo de la prensa. Estoy, incluso, agradecido porque yo sólo soy lo que soy por causa de la prensa. La prensa siempre me trató decentemente bien. Pocos presidentes tuvieron tanta publicidad “favorable” como yo... (risas) Cuando ellos decían mentiras sobre mi, el pueblo lo percibía. Las personas empezaron a buscar otros medios de información y no los tradicionales. Por lo tanto, la prensa recién va a ganar credibilidad cuando se diga la verdad. No sirve mentir. Brasil evolucionó y la prensa precisa evolucionar también. Yo leo sobre asuntos económicos y me quedo con la impresión que Brasil se termina todos los días. Hay momentos en que me dan ganas de encerrarme y ni salir de mi casa.

- Precisamos ver si la Copa va a fortalecer a Brasil en el mundo, o si vamos a hacer una Copa fracasada por causa de problemas internos. Creo que es un retroceso que la gente quiera hacer de algo bueno algo malo.
- Ya conversé con mucha gente sobre este tema. Con los ministros, con la presidenta Dilma, con João Roberto Marinho, de la emisora que va a transmitir, con el director de la Ambev, uno de los patrocinadores, con Roberto Setúbal (del Itaú, también patrocinador). Voy a conversar con la prensa deportiva, me voy a informar sobre el seguimiento por parte del Tribunal de Cuentas de la Unión, por la Procuraduría General de la República... Brasil no es un país cualquiera. Brasil es la sexta economía mundial y conquistamos el derecho de realizar una Copa del Mundo. Precisamos ver si la Copa será un evento en el que Brasil va a fortalecer su imagen hacia el mundo, o si vamos a hacer una Copa fracasada por causa de problemas internos. Están involucrados el gobierno federal y los gobiernos estatales y municipales. El Ministerio Público ha designado un procurador para monitorear a los comités organizadores de la Copa y de la Olimpíada. Yo publiqué decretos en diciembre de 2009 que determinaron la creación de portales, para 2014 y 2016, para que se pueda hacer un seguimiento en tiempo real hacia donde va cada centavo de la Unión invertido en estos negocios. No podemos permitir que alguna mala información sea trasmitida a la sociedad sin que exista una respuesta. Soy un hombre de muchas emociones. Pero nada fue mayor que la emoción que sentí con la conquista de la Olimpíada de 2016. Estoy con Marisa hace 39 años y nunca la vi llorar, ni cuando gané o perdí las elecciones, pero aquel día, después de la presentación de Brasil (2009, en Copenhague), llamé para casa y Marisa estaba llorando. Fue un momento único. Veo como un retroceso que la gente quiera hacer de algo bueno algo malo. Los gobiernos tienen que mostrar lo que está sucediendo, asumir responsabilidades. Las obras (de movilidad urbana y de infraestructura) ¿no van a quedar? Esta es una preocupación que tengo: de no ser así, vamos a tener 40 mil personas dentro de un estadio hinchando y otras 40 mil afuera diciendo que hubo corrupción. Es preciso construir una narrativa del significado de la Copa del Mundo y de la Olimpíada para nuestro país.

- Para la felicidad de algunos, para la desgracia de otros, estoy en el ruedo.”
- Si hay algo que me gusta es hablar. Siento cosquillas en la garganta. Y ustedes me ayudaron a romper un tabú, porque hacía tiempo que no hablaba durante tanto tiempo. Y nunca me imaginé que justamente a ustedes les fuese a dar la entrevista más difícil. Estoy volviendo con mucha disposición - para la felicidad de algunos, y para desgracia de otros. Estoy en el ruedo.

Traducido para LA ONDA digital por Cristina Iriarte

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