El sistema político uruguayo se pone de pie
en homenaje a Grauert

Diálogo con su hija Raquel

Homenaje a Julio César Grauert,
a 80 años de su asesinato

El 26 de Octubre a las 18 horas se realiza un homenaje en el Museo de la Memoria (MUME), a Julio César Grauert, cuando se cumplen 80 años de su asesinato. El 31 de marzo de 1933, Gabriel Terra disuelve las cámaras legislativas y cesa en sus cargos a los integrantes del Consejo Nacional de Administración, comienzan las persecuciones y detenciones políticas, que derivan en el suicidio del ex presidente y consejero de la República, Baltasar Brum, en protesta por el quiebre institucional. En este contexto el 24 de octubre de 1933 de retorno a Montevideo, de un acto en Minas que recordaba el 4to. Aniversario de la muerte de José Batlle y Ordóñez, la policía de Terra atenta a balazos contra el coche donde viajaba el destituido diputado y dirigente batllista, Julio César Grauert y sus acompañantes Juan Guichón y Pablo Minelli. Trasladado al Hospital Militar, muere el 26 de octubre con sólo 30 años, dejando huérfanas a 2 niñas de 5 y 6 años.

Grauert se convierte así en uno de los mártires de la democracia y de la libertad en el Uruguay del siglo XX. En esta oportunidad, al cumplirse 80 años de aquel trágico acontecimiento, el Museo de la Memoria (MUME) y la Asociación de Amigas y Amigos del Museo, han organizado un homenaje en el que participarán entre otras personalidades Juan Raúl Ferreira del Partido Nacional, el diputado Ope Pasquet del Partido Colorado, una personalidad frenteamplista y un ex estudiante de la FEUU (ya que Grauert fue uno de los cofundadores de la FEUU) y la profesora María Emilia Pérez Santarcieri. Estarán presentes en el acto la hija de Julio César Grauert, Raquel, sus familiares y nietos.

La ONDA digital conversó con Raquel Grauert, lo que sigue son los tramos fundamentales de este diálogo.


- ¿Raquel qué edad tiene?
- Tengo 86 años y soy la única que queda de las dos hijas de Julio Cesar Grauert.

-¿Tengo entendido que es maestra de profesión?
- Sí soy docente - maestra y asistente social - y trabajé hasta los 80 años. También me dediqué a rehabilitación. Hice muchas cosas a pesar de la dictadura que se inició en el 73

-¿No la trataron bien?
- No, me destituyeron de los dos cargos.

- Por lo que veo, no ha llevado una vida fácil.
- No, no. Pero mire que igual yo peleo mucho, y trabajo siempre con mucha energía.

- ¿Qué edad tenía cuando asesinan a su padre y cuáles son sus principales recuerdos de aquel hecho?
Tenía 6 años. Yo recuerdo que me bloquearon mucho, pero no me sacaron de mi casa. Por ese entonces vivíamos tres familias en la misma casa porque - con la dictadura - mi padre ya no era diputado. Mi otro tío que era blanco independiente - Matías Zeballos - tampoco. Entonces había que juntar fuerzas para poder vivir. Y éramos tres familias, porque el otro hermano - Carlos Grauert - que era escribano y estaba recién casado, no podía ejercer porque era muy joven.

- ¿En qué barrio?
- Vivimos en el Centro de Montevideo, en la calle Andes1385. De ahí nos fuimos a Pocitos.

- En el momento que se produce la muerte de su padre la conmoción fue muy grande.
- Si, tremenda. Cuando a papá lo enterraron salió a la calle todo el mundo, cuando lo trasladaban, a la altura de la Plaza Libertad la policía deshizo el cajón. Ahí había blancos y batllistas independientes que lo acompañaron hasta el cementerio y que actuaron en aquel momento para encaminar los hechos. En una primera etapa le hicieron autopsia pero luego lo llevaron hasta el Cementerio Central.

- ¿Recuerda algunos de los rasgos de su padre?
- Los recuerdos que tengo es que papá era un hombre muy alegre e iba hasta el final con sus ideas y sus pensamientos. Tenía mucha energía para todo y mucho liderazgo. Sobre todo en la parte de los obreros y del magisterio. Fue fundador dentro del Partido Colorado del diario “Avanzar”. Junto a Justino Zavala Muniz y Zubiría. Luego Kurken Dirizian sacó un librito en base a las editoriales de “Avanzar” y el prólogo es de Zavala Muniz.

- ¿Piensa que para la época era un hombre de pensamientos avanzados?
- Él estaba con las ideas de Batlle y de Domingo Arena, muy avanzadas, para su época

- O sea, el sector más de izquierda del Partido Colorado.

- Si, totalmente. Creo que quizás si hubiera vivido más tiempo hubiera terminado yéndose de ese partido.

- Pero él respetaba mucho toda la parte social de Batlle, ¿no es así?
Sí, todo lo social y todo lo que tuvo que ver con los obreros.

- ¿De dónde salía toda esa impronta progresista de su pensamiento?

- El padre, Julio Luis Grauert, también había sido diputado por el batllismo. Para mi padre todo lo social, todo aquello que tenía que ver con el bienestar de los obreros, de los trabajadores tenía mucha relevancia. Él era tremendamente dadivoso. No sólo la parte que le correspondía al Partido, sino también a la gente que lo necesitaba.

- ¿Ustedes venían de familia con poder adquisitivo alto?
- No, no. Éramos de clase media.

-¿Profesionales?

-Si, por el lado de papá sí. Por el lado de mis otros abuelos - por parte de mamá - los Iglesias, habían tenido un hotel.

-¿Y su mamá cómo afrontó toda esa situación?
- Mamá estoicamente. Mi madre sabía tocar muy bien el piano, era muy lectora, muy culta. Fue una persona que vivió muy consciente de todo el fenómeno que estaba pasando. Aunque para ella fue un golpe muy grande todo lo sucedido y llevó 10 años luto.

- Y a ustedes, ¿les hablaba de su padre?
- Sí. Además, aunque no nos hablara, nos hablaban los demás. Estaba Luisa Luisi, Paulina, Zavala Muniz, los amigos de mi padre. Y toda esa gente nunca dejó de venir a casa.

- Era una casa en la que se siguió hablando de esas ideas
- Sí, sí. Todo el tiempo. Aunque ahora, las hablo yo, y mi nieto. Tengo 3 hijos y 7 nietos, 5 acá y 2 en Estados Unidos.

- ¿Hay algunos que actúen en política?

- No. Están todos dentro del Frente, pero no actúan en política. No, no les dio por ahí.

- ¿Pero tienen presente esa gesta?
- Ah, sí. Han leído. Pero no es como antes. Es una generación que no participa de una vida tan intensa en lo político social.

- Y usted en los años siguientes, ¿cómo se llevó con el batllismo, con el Partido Colorado?
- Bueno. Mamá, cada 26 de octubre, nos hacía ir a los actos que le organizaban en la Casa del Partido Batllista.

- O sea que conoció a varias autoridades.
- Totalmente, creo que a todas. También por la vía de mi tío Héctor, el hermano de papá que siguió actuando en política.

-Por ejemplo conoció a Luis Batlle…
Sí lo conocí. Lo conocíamos. A su hijo Jorge no. Además sus ideas ya no coincidían con las del padre. Yo me seguí viendo con Zavala Muniz, que era mucho mayor que papá. Lo que pasa es que papá era el menor de toda esa generación, tenía 30 años cuando lo mataron. Entonces, la gente que estaba alrededor de él, con la pujanza que él tenía, lo seguían y estaban de acuerdo con sus ideas.

-¿Por el lado de la izquierda uruguaya él tenía amigos, relaciones?
- Sí tenía amigos anarquistas y creo que también comunistas. Él tenía un pensamiento muy innovador para la época. Lo que él soñaba es que a ningún obrero o trabajador le faltara nada y que a nadie le faltara nada en este país. Que todos fuéramos iguales. Era tremendamente generoso y solidario.

- Hoy con la perspectiva de lo que ha vivido y de su propio pensamiento filosófico, ¿a qué atribuye aquel asesinato?
- A que papá les estaba molestando tremendamente dentro del Partido Colorado. Es lo mismo que le pasó a Michelini. Molestaba y lo eliminaron, lo sacaron del camino.

-¿Usted lo ve similar al fenómeno de Michelini?
- Sí, sí. Michelini también había dicho algo parecido en uno de sus discursos.

-¿Conoció usted a Michelini?
- Sí, lo conocí mucho, desde niño. Él tenía tres años más que yo y - por casualidad - yo también iba a la escuela que iba Michelini, la Escuela Argentina. Ahí lo conocí como niño, un niño brillante. Mi papá también lo fue. Tenían mucho en común.

- Y después, de grande, ¿lo conoció, lo siguió viendo?

- Si, en la 99. Me fui del Partido y pasé a la 99 con él. No tuve mucha militancia. Milité, sí, pero militaba más en los gremios, sobre todo en Primaria.

- Le tocaron años complejos también, ¿no?
- Sí, también. Las huelgas…

- O sea que usted ha tenido vivencias muy fuertes, es una persona que le ha tocado un siglo complejo. O dos.

- Sí, es cierto. Dos siglos…

- Raquel, ¿cómo ve usted al Uruguay de hoy?

- Veo qué vamos adelantando de a poco, porque todavía hay mucha gente que no quiere dar nada, no quiere ayudar a nadie. Veo que en el actual gobierno - y en el anterior - se han hecho muchas cosas, se ha avanzado mucho.

- Generalmente se dice que hay mucho del viejo batllismo en estos años. ¿Usted cree eso?
- Yo creo que sí

- ¿Eso puede verse como un retroceso o como una virtud?
- No, como una virtud, como un avance. Claro tenemos que ubicarnos en una época donde todas las cosas cambian tan rápidamente y estamos todos tan globalizados, que sinceramente, a veces hay que pensar muy bien lo qué hacer. Por ejemplo, mi padre quería estatizar todo y Mujica también. Pero se dio cuenta que todo no se podía, porque las cosas no son tan fáciles. Vivimos en un mundo muy globalizado. En las economías y en la cultura, también.

- En dos palabras, siente que el pensamiento de Batlle fue revolucionario…

- Sí, creo que sí. Estaban fuera del contexto de América Latina, ¿no? América Latina estaba muy colonizada por aquella época. Ahora, se avanzó mucho con algunas leyes. Han salido muchas leyes que son semejantes a las que Batlle quería impulsar.

-¿Qué significa para usted este homenaje del próximo 26 de octubre?

- Bueno, son 80 años de la muerte de mi padre. Yo nunca pensé llegar a esta edad. Creo que es un tema que también tiene que estar presente en la memoria de los uruguayos, porque es un mártir de la democracia y de la libertad. Y como decían los estudiantes de Medicina cuando a papá lo mataron: “las ideas no se matan”. Y yo creo que es justamente eso. Ahora, el Partido Colorado se olvidó de Batlle, se olvidó de Brum y de tantos otros. Esto no debiera suceder.

- Tengo entendido que algunas personalidades del Partido Colorado y el Partido Nacional van a participar en este homenaje.

-Sí, Yo lo pedí, creo que deben estar, ya confirmaron su presencia Juan Raúl Ferreira, Ope Pasquet. También hay un grupo de la Generación de Estudiantes del 83 que participará y la profesora María Emilia Pérez Santarcieri, que va a contextualizarlo en la historia, el momento en que se produce el asesinato.

-¿Usted va a hablar?

- No, me cuesta mucho. Pero voy a ir con mis nietos y mi familia.

- Usted me acaba de decir que este sería un homenaje a la libertad, a la democracia. ¿le diría a los jóvenes, que se trata de uno de nuestros héroes?
- Sí, les diría que la leyeran, que se informaran, porque es una historia de otro joven. Porque este es también un homenaje a la lucha por la libertad, la democracia y los derechos humanos.

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