Mafalda, una renuncia y la Utec
Por José De Lukas*

El 28 de octubre se conoció que la ingeniera química, grado 5 de la UdelaR, María Antonia Grompone, renunciaba al cargo -para el que había sido designada en enero de este año- como integrante del Consejo Directivo Central provisorio de la Universidad Tecnológica (Utec). Si bien ese dia se conocía públicamente su renuncia ésta se había concretado a través de una carta enviada al Presidente José Mujica el pasado 25 de octubre. Setenta y dos horas después se le aceptó la renuncia indicando a la vez que se estaba estudiando la incorporación de un nuevo miembro al triunvirato integrado por Pablo Chilibroste y Rodolfo Silveira.

Sin bien al anunciar su renuncia Grompone adelantaba alguno de los motivos, del alejamiento, este generó rápidamente múltiples interrogantes/ 1,2.

Quizás un historial más detallado del proceso que condujo a la iniciativa del Presidente Mujica y posterior aprobación parlamentaria de la creación de la Utec, Universidad que tendrá por ley su sede central en el Interior del país, proporcione elementos más relevantes a la hora de ver el porqué de esta renuncia y otras disfunciones que condicionan una visualización clara de los objetivos y futuro de esta nueva Universidad.

Este posible historial tiene una de las tantas ecuaciones abiertas entorno a la educación terciaria que solo sumó interrogantes, entre las nuevas iniciativas, la Udelar y el llamado “Sistema Nacional Público de Educación”, en la reunión que el 16 de Marzo de 2010 realizó el CDC de la Udelar, presidido por su Rector, en la Junta Departamental de Tacuarembó, para escuchar al Presidente Mujica.

Hasta allí llegó Mujica acompañado por el Vicepresidente Danilo Astori, el Ministro y la subsecretaria de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich y María Simon. En lo sustancial el Presidente le dijo al CDC; “Les agradezco mucho, porque hay vientos de cambios y de empuje. Tal vez empezamos a vivir una época en la que estamos medio hartos de darle vuelta al huevo para encontrar el pelo, y tal vez colectivamente como sociedad empezamos a encontrar un tranco de cambio y de optimismo relativo”.

Por su parte la Udelar le entregó de acuerdo a lo publicado por la prensa en su momento, un informe sobre las acciones de la Udelar en materia de apertura al Interior, con la creación de polos de desarrollo, programas regionales de estudio e investigación y la creación de 83 cargos de alta dedicación en Salto, Paysandú, Rivera, Cerro Largo, Rocha, entre otros.

En torno a la reunión de Tacuarembó se había creado una razonable expectativa dado que se esperaba según lo anunciado en distintos medios que “los temas que estarían sobre la mesa serían la descentralización, el aporte productivo de la Udelar desde la investigación y la extensión. “El CDC escuchará a Mujica e intercambiará con él impresiones sobre la actualidad del país, el futuro de la educación, la enseñanza terciaria, y el país productivo”, indicaba el diario La Republica.

Los resultados de este encuentro no demostraron en los tiempos que lo siguieron nada sustancial entre dos visiones progresivamente contrapuestas sobre la educación terciaria, en particular la inserción en el interior del país que pretendía el Ejecutivo Nacional; el rol de la UdelaR, el de UTU, el del CODICEN en pos de una reforma educativa.

Paralelamente una comisión interpartidaria de la educación, integrada por el Ejecutivo y la oposición, trabajaba en la búsqueda de una alternativa a la descentralización de la educación superior.

Luego, los desencuentros tanto con la oposición como dentro del oficialismo, en particular visiones distintas sobre el papel de UTU, Udelar, etc. dieron lugar a cambios de autoridades en UTU y en la enseñanza media.

En este contexto y luego de una serie de hechos contradictorios surge especialmente desde la Presidencia de la República la iniciativa de lo que hoy se conoce como Universidad Tecnológica (Utec). Esta iniciativa de un centro de educación terciaria en el interior, tenía varios antecedentes, especialmente desde los partidos tradicionales, alguno de los cuales se habían convertido en proyectos de Ley, en otra etapa del país.

En todo el periodo que va desde mediados de 2011 y enero de 2012 que se aprueba en el parlamento la Ley de creación de la Utec y el nombramiento de su Consejo Provisorio, quedó evidenciado que la iniciativa, más allá de haber recibido la aprobación parlamentaria, no contaba con un perfil claro en cuanto a sus objetivos e inserción en un “Sistema Nacional Público de Educación”. A lo que se puede agregar dónde estaría ubicada la Sede Central de la Utec, el real carácter de la relación con la Udelar, criterios sobre selección de los recursos humanos, presupuesto disponible y la metodología para usarlo.

Se podría abundar en detalles de una persistente tensión e insatisfacción en ámbitos académico y en sectores de la fuerza política de gobierno, por la evolución que siguió la instalación del “triunvirato” que venía instrumentando la puesta en marcha de la Utec.

Estos niveles de pesimismo y diferencias que ya se evidenciaron en aquella fallida reunión de Tacuarembó, no solo han quedado hoy expuestas en la renuncia formal de la Dra. Grompone.

El pasado 5 de setiembre la Facultad de Ingeniería organizó un panel de discusión sobre el tema “Educación Tecnológica” encabezado por el Decano de esa facultad, Dr. Héctor Cancela. El evento contó con varios expositores entre ellos con la profesora María Antonia Grompone, quien con gran dominio expuso no sobre “Educación Tecnológica” en general, “sino directamente de las propuestas educativas de la UTEC. Porque es un tema candente en el Uruguay, es un tema reciente, es un tema que llena de preguntas, que llena de dudas - nos llena a nosotros, también - y bueno, es un desafío para quienes tenemos que enfrentar esto”. Agregando en otro pasaje de su exposición; “Es un momento oportuno para decir: Esto es lo que pensamos hacer. De ahí a que todo eso salga - y que, además, salga bien - puede haber un trecho muy grande. Me voy, simplemente, a limitar a hablar sobre los planes que tenemos, en principio para el bienio 2014 y 2015 y algún poquito más.

Ustedes saben que la Universidad Tecnológica fue creada por la ley 19.043 a fines del 2012. Es una Universidad pública - como ustedes saben - autónoma - igual que la UDELAR - y que fue creada por una ley cuyo contenido es muy vago. Es decir, hay algunas pautas pero - en realidad - hay que organizarla toda, hay que tratar de que eso se constituya en una Universidad, cosa que es bien complejo. Si yo me lo hubiera imaginado cuando el 31 de diciembre me ofrecieron el cargo, hubiera dicho que no. ¡Están locos! Pero bueno, no me lo imaginé y dije que sí. Entonces ahora estoy en un baile que no sé cómo vamos a hacer.

Esta Universidad tendrá - por ley - la sede central ubicada en el interior del país. Eso es lo único que dice la ley, que tiene que estar ubicada fuera de Montevideo. De modo que - en principio - todas las carreras o todo lo que constituya la UTEC, puede estar en cualquier lado. En particular, puede estar en Montevideo. Pero la Sede es lo único que puede estar fuera de Montevideo, lo cual tampoco quiere decir mucho, porque fuera de Montevideo puede ser un pasito afuera hacia Canelones, por ejemplo. No es la idea, pero no dice más que eso. Estará integrada - lo dice - por Institutos Tecnológicos Regionales especializados en una determinada área productiva. Eso ya significa - primero - ver cuáles son las áreas productivas y, con relación a los Institutos Regionales, cuáles son las regiones y - por lo tanto - dividir al país en regiones en función de las áreas productivas. Y en esas regiones ver qué Institutos ponemos y en qué lugar de la región. O sea, es todo un lío que estamos tratando de dilucidar. Lo que sí hemos visto - de manera un poco provisoria - es la división en regiones del país”.

A continuación, la Dra. Grompone realizó un pormenorizado relato de la propuesta de cursos que el triunvirato estaba organizando para dar comienzo a un eventual inicio de la actividad de la Utec en mayo de 2014. El gran dominio y la rigurosa contextualización del conjunto de los objetivos, especialmente el de atender la regionalización del país, para implementar las propuesta de la nueva universidad, no disimularon en ningún momento el pesimismo y las variadas incertidumbres que da cuenta entre otros los siguientes conceptos expuesto por Grompone; “…esperemos que no nos pase como a Mafalda: “A mí todo me va bien, pero me falla la realidad”. A lo mejor a nosotros nos falla la realidad y nos caemos de la estantería. Espero que no”.

Uno de los elementos valiosos de esta exposición y otros conocidos ahora con su renuncia es que exponen en blanco y negro, algunas interrogantes, versiones a medias, verdades parciales, polémicas en voz baja y conductas de “capilla” en el ámbito político, gubernamental y académico, que se vienen sucediendo hace meses en torno a la Utec. Aun falta mucho más por conocer. El conjunto de la sociedad y los actores de la educación deben contar con la totalidad de la información que integra el desarrollo y objetivos de este nuevo emprendimiento.

*Columnista uruguayo

ALGUNA DE LAS CAUSAS QUE TRASCENDIERON SOBRE SU RENUNCIA
1) No creo “en discursos de barricada que luego, en los hechos y en la intimidad de las reuniones, reflejan posturas contrarias” al derecho a la educación, y que la calidad de ente autónomo de la Utec. Cree en una Utec “hermanada” con la Universidad de la República, para “optimizar el uso de los recursos humanos” y materiales, y así “potenciar la docencia, la investigación y la extensión en todo el territorio nacional”, “el funcionamiento transparente” de la Utec “se logra en la medida en que las resoluciones sean tomadas durante las sesiones de su Consejo y ninguna fuera de ellas”. Grompone también plantea que la Utec “debe estar dirigida por profesionales” con “formación y experiencia en temas de educación”, y que hay “varias personas” en la institución “que no tienen el perfil adecuado para los cargos que ocupan”. Cuestiona que se traiga “como director de Operaciones e Innovación a un uruguayo que vive en Suiza”, que “nunca trabajó en el Uruguay” ni “es un experto en educación ni tampoco un investigador reconocido en ningún área”. Además, plantea que cree “en una Utec innovadora y moderna, transparente en su accionar, comprometida con la realidad educativa, social y económica del Uruguay.(La Diaria- 28-10-13)

2) ‘Grompone manifestó que su renuncia no se produjo de un día para el otro, sino que sostuvo que se estaba gestando desde “hace muchos meses.”

“Inclusive los consejeros ya hace varios meses tuvimos una conversación donde les dije que iba a renunciar y resolvimos que no era conveniente”, agregó.

Explicó que decidió seguir adelante “por el país” y dijo que fue una actitud de “sacrificio para ver si podía hacer algo por colaborar.”

Grompone indicó que uno de los principales motivos de su renuncia es la diferencia con los otros consejeros sobre los sueldos que deben percibir los futuros funcionarios de la UTEC.

Sobre eso, adelantó que se evalúa contratar asesores por 135 mil pesos mensuales mientras que los maestros están ganando un “sueldo de miseria”, opinó Grompone y afirmó que eso va contra sus principios.” (UNoticias -Fuente: Semanario Búsqueda)

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