Habitar Uruguay
Burocracia y e-gobierno
Por el arquitecto Luis Fabre

Dice el Banco Mundial sobre las regulaciones que se dan los países para fomentar u obstruir la creación de empresas: “sin unas buenas normas que se apliquen uniformemente, los emprendedores encuentran más dificultades para establecer y desarrollar las pequeñas y medianas empresas que constituyen el motor del crecimiento y la creación de empleo en la mayoría de las economías del mundo”.

Encaremos conceptualmente el tema para poder contrastar los objetivos del gobierno electrónico con los resultantes de procedimientos en marcha. Las dos principales condiciones para crear una empresa son el registro en la Dirección General Impositiva y el Banco de Previsión Social. Otras son complementarias, accesorias desde que los datos del empresario, el giro y consecuentes responsabilidades acompañan dicho registro. Alguna de esas condiciones, como la antigüedad, referencias de cumplimiento e idoneidad, se consiguen posteriormente con el ejercicio de prestación de servicios. Pero una en particular, también básica, es el mandato o Poder de gestión a persona distinta del titular, amerita una certificación notarial. Si este Poder es amplio, amparado en el principio jurídico de “quien puede lo más puede lo menos” alcanza para todos los actos administrativos, contables y de cualquier otro tenor, que la actividad requiera. Cualquier Registro complementario con el Estado debe ser, cruce de datos mediante, muy simple, e incluso automático. Sin embargo, el nuevo Registro Único de Proveedores del Estado (RUPE) demuestra tal complejidad, que basta describirla con un listado de incongruencias:

1) El RUPE anula los derechos adquiridos por la inscripción en el SIIF.
2) Las inscripciones obligatorias por vía digital y presencial superpuestas se vetan mutuamente.
3) Al históricamente conocido como “sitio” del RUPE, le llaman “sistema” y no se entra por RUPE, sino por “Compras Estatales”.
4) Subir documentos al “sistema” es en realidad subir documentos al sitio.
5) Para operar debe certificarse con escribano un correo electrónico, o su cambio.
a. Para operar se debe tener una contraseña; esta debe contar con al menos un “elemento”? El signo % para el RUPE no es un “elemento”!
6) Cualquier incongruencia ( por lo ya visto, inducida) del usuario, hace bloquear la “cuenta”.
7) Para entrar debe llenarse el “Código de usuario”, llamado “Registro de usuario” en otro lugar del sitio, con (el no indicado) número de RUT.
8) La superabundancia de manuales e instructivos, la reiteración de instrucciones es tal que produce una inevitable saturación al operador más idóneo.
9) La no culminación total la inscripción , aún con el Proveedor registrado en SIIF y registrado los documentos obligatorios, impiden licitar, contratar y por supuesto cobrar servicios .
10) Los tiempos de gestión suspenden la participación del Proveedor pero dependen del Estado en manos de sus funcionaros, sobre todo Escribanos.
11) Los Escribanos se arrogan “validar” (¿no debería ser controlar?) los certificados dados por sus colegas que exige el RUPE al Proveedor.
12) El RUPE exige que el Poder del mandatado tenga antigüedad no mayor a 30 días.
13) El RUPE exige Certificar al titular o al mandatario: 1) el correo electrónico 2) la Inscripción en un Formulario y 3) las cuentas bancarias para operar con ellas.
14) Ingresados los formularios y certificados al “Sistema” deben presentarse en lugares de recepción, cotejarse para que, después, todavía, los escribanos se tomen un tiempo indeterminado para validarlos.

Mirada hacia adentro
De esta reseña , hecha por un usuario, se concluye como se traicionan políticas inclusivas con procedimientos exclusionistas. La trascendencia que este engendro informático, amparado en el mito de la inseguridad, conlleva para la participación de las pequeñas empresas no parece formar parte de las preocupaciones de los creadores y funcionarios responsables del RUPE. En los hechos los pequeños empresarios, unipersonales, cercanos a la artesanía o la actividad tecnológica ven dificultada su inscripción hasta en no pocos casos desistir de la misma. Toda la política de promoción de la pequeña empresa, con sus altos costos, naufraga en el mar de la incertidumbre, la complejidad y el engorro en que se sumerge el interesado. Y es mucho más grave que un problema de procedimientos; la adscripción, el sometimiento a procedimientos que hace de la seguridad el paradigma de un mundo que desconfía de todo y de todos. Es aceptar y adoptar procedimientos de relacionamiento formales basados en la desconfianza, refrendados localmente por operadores y profesionales.

Mirada más amplia
Superponer controles que superan el limite de lo razonable, alimentar el propio sistema es una forma mas de someterse a la “dictadura virtual” de los “Servidores” de la Web, manejados por empresas monopólicas como la IBM ( 90% de toda la comunicación).Empresa que de Snowden en adelante sabemos bien a quien “sirven”. En esta mirada más amplia, ahora sobre el papel del Estado, estas imposiciones aumentan la complejidad de gestión que nos tiene como País en bajísimas ubicaciones del ranking del citado Banco Mundial. La “Agesic” (Agencia para el desarrollo del e-gobierno), madre del RUPE, realiza por estos días conferencias sobre seguridad cibernética. Una de las oradoras expresa con claridad el objetivo de las medidas, sugeridas didácticamente pero coercitivas por el temor inducido: apoyar la “lucha” contra el terrorismo. Me resisto a participar en el nuevo campo virtual de batalla de las superpotencias. La tecnología también debe desarrollarse en un marco ético al servicio del bienestar humano. Y así aplicarse.

LA ONDA® DIGITAL

Portada


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


© Copyright 
Revista
LA ONDA digital