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Ricardo Solari
Asesor de Bachelet, en Montevideo: nos preocupa el abstencionismo
Entrevista de La ONDA digital
El jueves 21 de noviembre estuvo en Montevideo invitado por “La Unidad Temática de los derecho de las Ciudadanas” del FA, el destacado dirigente socialista, economista y consultor político Ricardo Solari quien fuera asesor de campaña electoral de Michelle Bachelet. Solari inició su disertación reconociendo que en los temas de derecho de Genero, Chile tiene aun muchos factores pendientes de resolución con respecto a otros países de América Latina. Lo que sigue son los tramos más salientes del diálogo con nuestra revista.
- Chile en este momento es una sociedad movilizada, por lo menos gran parte de la franja juvenil. Sin embargo la baja participación de los ciudadanos chilenos en las recientes elecciones presidenciales, menos del 50% parece ser una dificultad de participación ciudadana. ¿Cómo se ve este fenómeno desde “La nueva Mayoría”? - Creo que hay una cuestión que es capital acá y es entender que la solución al fenómeno de la fuerte retracción de los ciudadanos respecto de las instituciones públicas y de la política, tiene soluciones de corto y de largo plazo.
Primero en el corto plazo, el considerar en las políticas públicas a los actores, a los sujetos, a los ciudadanos, como protagonistas muy centrales. Eso es algo que muy habitualmente se nos olvida y es uno de los principales problemas a partir del cual se produce esta retracción de lo público. Es decir, muchas veces las personas son objeto y no sujeto de las políticas públicas. Es claro que es más difícil hacer las cosas consultando, es claro que es más difícil involucrar. Pero si no hay una estrategia de liberar la participación, lo más probable es que en el Chile actual, con estos ciudadanos más distantes - incluso hasta un poco más enojados, ¿no? - es muy difícil que tu salgas a ver que la política pública sea exitosa. Si no los involucras activamente en su diseño, si no conversas con ellos los temas de la vivienda, los temas del consultorio de salud pública, los temas de la escuela, los temas del transporte público, etc.
Lo segundo, es que para eso tu tiene que represtigiar las instituciones en un plano más largo de tiempo. El más corto es esto de las políticas públicas. El más largo es que el discurso político debe ser un discurso que transforme las instituciones en instituciones más cercanas y más amables para los ciudadanos. ¿Qué significa que sean más cercanas? Que las decisiones sean todas más transparentes. De cómo funciona la red de municipios, de cómo funciona el gobierno regional, que sean todas más transparentes y, además, que tengan todas una cierta capacidad de sintonizar con los ciudadanos con medidas simples. Por ejemplo, yo creo que la reelección perpetua en los cargos públicos, genera una gran distancia en los ciudadanos.
¿El “reelecionismo” Incluye la izquierda? A todos. Si, si. Al final - creo yo - termina siempre generando una situación plebiscitaria atrás de cada elección, en vez de renovar el personal y mantener y profundizar el proyecto. ¡El que importa es el proyecto, no las personas! Entonces, en el caso nuestro, eso nos ha generado una dificultad. O sea, la reiteración de los mismos en los mismos cargos, genera un cierto cansancio en los ciudadanos. Y hay que hacer un ejercicio a todo nivel y - particularmente - en los niveles parlamentarios y en los gobiernos locales, claro. Y al mismo tiempo hay que plebiscitar más temas e invitar más a la sociedad a votar o a decidir los temas. Hay que desarrollar una iniciativa popular de ley, fortalecer los defensores ciudadanos, los centros que protegen los derechos del consumidor. Son todas maneras de ir constituyendo ciudadanía. La ciudadanía no puede quedar restringida solamente al derecho al voto, sino que tiene que tener muchas otras dimensiones: en la condición de usuarios de servicios públicos, en la condición de consumidores de bienes que se proveen en el mercado, en la condición de contrapartes. O sea, que hay posibilidades de hacer eso, pero hay que partir de la base - como tu bien lo enunciabas en tu pregunta - de que eso es un problema. O sea, esto de que la gente no vaya a votar, no tiene tanto que ver con una actitud antisistémica en el sentido doctrinario, sino que tiene que ver con una actitud de pasividad - por un lado - y por otro lado respecto a cómo funcionan las instituciones.
- Usted en la conferencia, agregaba que ustedes arrastraban - de alguna manera - una cultura, en ese sentido, desde la dictadura, ya que Pinochet devaluaba la política. - Devaluaba, devaluaba y atacaba - no sólo a los políticos, sino que - a la política como asunto, ¿no? Y eso fue un bombardeo intenso.
- Ahora, lo que llama la atención es que también los jóvenes movilizados actualmente - por lo menos una parte de ellos - devalúa la política. - Los jóvenes movilizados no devalúan la política. Lo que a mí me preocupa son los jóvenes no movilizados, aquellos que son jóvenes pobres, marginales, marginados y que - esos sí - no tienen ninguna relación con la política. Porque a mí no me preocupa tanto que un joven no vaya a votar por una visión doctrinaria o ideológica de crítica al sistema. Por ejemplo, la actual presidenta de la Federación de Estudiantes, representa aquel segmento de aquella gente con conciencia de la sociedad en que vive y tiene un discurso distinto del mío, distinto de los dirigentes estudiantiles que eligieron el camino del parlamento. Pero ese discurso en última instancia, es desde adentro de aquellos que tenemos una conversación sobre los asuntos públicos. Lo que es complicado en América Latina, no son esas dirigentes, sino que son aquellos que están fuera, que son muchos y que son la mayoría de los jóvenes.
La mayoría de los jóvenes pobres de América Latina no ejercen su ciudadanía prácticamente nunca. Entonces, son ellos los que deberían ser el objeto principal de nuestra preocupación. Y Melissa - que se llama la presidenta de la Federación de Estudiantes de Chile - es una persona con la cual se podrá discutir, dialogar, pero ella igual está sosteniendo y manteniendo una postura en donde se preocupa por el futuro de una sociedad y quiere mejor educación, etc.
- Pero es muy crítica con el Parlamento, casi que no lo quiere… - No, pero es una discusión. Está bien, pero ese es un debate y tu te das cuenta que es un sector minoritario. El otro (el que no participa en ninguna instancia) es un sector que puede llegar a ser la mitad de los jóvenes chilenos y eso es muy complicado. Y debe ser una parte muy significativa de los jóvenes de América Latina. Ser anarquista requiere mucha sofisticación intelectual, leer muchos libros e ir a muchas tertulias, conversar participar etc. Su discurso para que te quede claro, yo lo encuentro respetable. Pero te insisto que esa no es mi preocupación.
- Sin lugar a dudas, el tema de la educación en Chile va a ser uno de los temas muy demandados, muy calientes, desde el principio del ejercicio de nuevo gobierno. ¿Cuál va ser la estrategia y medidas a desplegar? - Sin duda es un tema muy fuerte. Y, además, - para dejarte más claro lo anterior - la demanda no es una demanda de jóvenes radicalizados, es de la sociedad. Entonces, la respuesta del Estado es una respuesta que tiene que ser satisfactoria para el conjunto de los chilenos. Y esto tiene que ver con el hecho de que la educación se transforme en un gran instrumento de inclusión social. Y eso - que puede ser fácil ponerlo como titular - es muy difícil de materializar, porque hay que hacer demasiadas cosas simultáneamente. O sea, no basta sólo con hacer una declaración doctrinaria. Tu tienes que mejorar la calidad de las escuelas - particularmente de las escuelas pobres -, tienes que mejorar la calidad de la docencia y del aprendizaje en aula que hay en esas escuelas pobres. ¡Y ese es un desafío inmenso!
- En ese universo, ¿piensan en mantener la dualidad de público-privado? - El problema nuestro no es la dualidad, sino que es la tríada. Nosotros no tenemos ningún problema con la educación privada-privada, es decir que haya personas que paguen y ese es su problema. Pero en nuestros países tu sabes que eso es el 5% de la población. Lo que nosotros tenemos es un segmento muy grande - que eso es una originalidad del experimento chileno - de escuelas con gestión privada que reciben subsidios públicos. Ese es el problema que tenemos. Ahí va el 50% de los niños de Chile, a esas escuelas. No nos preocupan las personas que van a las escuelas americanas y que pagan una cantidad muy grande de dinero, porque ese es un segmento de la población inferior al 5%. Lo que importa es lo que pasa con el otro 50% que está yendo a escuelas subvencionadas, donde las personas ejercen una forma de copago: además del subsidio hay algo que se llama el “financiamiento compartido” y es que las familias ponen dinero. Nosotros queremos que se acabe esto, que las familias no pongan más dinero y que el total del dinero que esté en el sistema público de educación, sea dinero público pero que esto no de lugar a lucro por parte de quienes administran esas escuelas. Ese es nuestro diseño, nuestra definición.
-¿Pero también han tenido problemas, de corrupción a nivel de las universidades? - Hemos tenido casos de corrupción en las universidades que son casos que se derivan de la expansión descontrolada del sistema de educación superior. Hay un proceso de reversión que, incluso, lo ha hecho también el actual gobierno de la derecha, de aumento de las exigencias de acreditación de las universidades y de aumento de la supervisión de los recursos públicos que fluyen hacia esas universidades. Ahí hay un esfuerzo que se está haciendo, que yo creo que está caminando en una dirección muy correcta para aumentar las exigencias del sistema universitario, para que el sistema universitario - efectivamente - de cuentas muy claras del dinero público que recibe. Así que en eso también se está avanzando. Con relación al tema de educación superior, el punto principal consiste en ver qué celeridad podemos alcanzar. Y este va a ser - finalmente - el punto de desacuerdo o de acuerdo con el movimiento estudiantil: con qué celeridad vamos a alcanzar la gratuidad total que aspiramos. Tu sabes que esto, fiscalmente, no se puede hacer de un año en otro y va a requerir un cierto acuerdo, ¿no?
- Que se puede esperar de un futuro gobierno de Bachellet en el plano de la integración. ¿Chile puede acercarse más al Mercosur, o puede optar por la Alianza del Pacífico, que está en curso. - La discusión que hay parte de un consenso. Nuestro domicilio esencial es América Latina, ese es nuestro punto de partida y nosotros queremos reforzar mucho las relaciones vecinales - en primer lugar - y luego las regionales, de las cuales en muchas de ellas hemos participado activamente y de las cuales - de muchas de ellas - somos fundadores.
Hay una dificultad en todo esto y es que, para despejar la orientación estratégica del programa de gobierno de la presidenta, esa, la orientación, es América Latina. Nosotros tenemos una vocación natural sobre el Pacífico, por el tamaño de nuestras costas, de nuestro intercambio, etc. Pero lo sustantivo es el esfuerzo principal - que no devalúan otros, pero lo declara como no principal - que es América Latina.
Ahora, el punto que tenemos que ver - y lo hemos conversado con muchos compañeros uruguayos, argentinos, paraguayos -, está en la multiplicación de estructuras y de niveles de coordinación que - de alguna manera - tenemos superpuesta y que nos priva de la potencia política y el protagonismo político, comercial que podemos tener como región.. Yo creo que - de alguna manera - bueno sería el poder convencernos de que hay que simplificar la cantidad de estructuras y niveles de cooperación, si queremos lograr una integración a tasas y a velocidades como las que requiere un mundo tan volátil como el nuestro. No es fácil que ninguna estrategia sea exitosa si sobrevienen en distintos niveles una serie de actores internacionales multilaterales que hacen tareas relativamente parecidas.
-¿Sería cosa de refundar algunas de estos organismos? - Yo pienso que habría que tratar de consolidar algunos espacios institucionales y darles a esos el protagonismo que se merecen.
***** Liderazgo de Camila Vallejo
En la charla con “La Unidad Temática”, Ricardo Solari, aun cuando reconoció la carencia existente en el campo de los derechos de género en su país, indicó que aun así, el fenómeno de que en la campaña electoral dos de las protagonistas principales sean mujeres, al igual que en otros planos de la actividad política, gremial y social participen un número destacados de mujeres, dice mucho del protagonismo que estas tienen en la sociedad chilena.
- Resalto particularmente el espectacular liderazgo femenino en el movimiento estudiantil de los últimos años. Destacando el papel de “la principal líder de este movimiento, la que fue capaz de explicarle a las clases medias chilenas el sentido de esta movilización, no fue un personaje cualquiera, sino que fue una dirigente estudiantil comunista, Camila Vallejo - que ahora además ganó una elección llegando a disputada, a los 24 años, en uno de los distritos más grandes de Santiago. Ella logro dar un mensaje que incluye la potencia de una fuerza tranquila, ausente completamente de violencia, exenta de cualquier radicalismo en el lenguaje. Pero con una contundencia capaz de cohesionar a la sociedad chilena detrás de una reivindicación que es la madre de todas las batallas- probablemente - en materia igualdad, como es el derecho a una educación pública, gratuita y de calidad.
Esto también generó el inicio de un nuevo ciclo histórico político en Chile. Que nos colocó en un gran dilema. Podíamos seguir nosotros en la tesis de hacer una especie de balance sociológico del estado de la sociedad y no transformar este proceso del 2011 en poder político. Podíamos haber apelado, recordándoles el valor que tiene para la vida social y política de Chile no vivir perseguido y desaparecido por la DINA o una dictadura etc, o poder movilizarse libremente. O escucharlos y reconocer un problema que realmente tenemos en la “educación”.
En este contexto es que también surge, “la decisión que se tomó - y ahí el liderazgo es donde se manifiesta importante - es que nuestra coalición que se llamaba “Concertación” tenía que ampliarse, incorporando al Partido Comunista. Muchos acuerdos electorales antes de dar el okey con la elección de diputados comunistas en el parlamento - desde el sistema electoral - impiden el acceso de las minorías. Pero sin embargo hicimos la incorporación a esta coalición e hicimos un acuerdo.
- Preguntado sobre el papel de las Redes sociales y los nuevos medios de comunicación en la reciente campaña electoral de Bachelet, Ricardo Solari indicó que; “las Redes sociales son importantes en las campañas, pero es un mundo demasiado estático. O sea, en volumen, esto no tiene ninguna importancia - todavía - en nuestro país. Pero sin embargo genera mucha agenda. O sea, todavía en América Latina somos mucho más proclives para la creación de agenda tener en cuenta otros soportes. Pero en nuestro caso cumplen otra función, que es la función de organización y coordinación de contenidos de campaña, de armados de campaña, de puntos de vista de campaña y tener un soporte de campaña que funciona en un espacio concreto. También cumple una función - básicamente - de ayudar a otros a militar: hacer las convocatorias, cuando la presidenta va a algún lugar hacer que otros se enteren, que la gente tenga el programa, etc. Pero claro, tenemos que prepararnos a la idea de que - en algún momento - la campaña va a pasar básicamente por estas vías.
Por ejemplo, hemos reducido al mínimo los actos de campaña y lo que estamos haciendo es que la presidenta se desplaza en un bus en el cual ella recorre el país y habla con la gente. Y esos pequeños contactos nos hemos dado cuenta que funcionan. Son autogenerados por uno mismo, porque no dependemos de los medios (clásicos) de comunicación. De todas formas, las campañas tienen sus reglas y las reglas de la campaña son las mismas de siempre: partir con mucha investigación y hacer una evaluación estratégica”.
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