|
2º Congreso de Educación: ser vinculante, es una necesidad “ética y política”
Crónica
El sábado 30 de noviembre sobre las 19.30hs, con un quórum mínimo de 244 delegados presentes en 557 registrados, finalizaba -con la lectura de una declaración final- el 2º Congreso Nacional de Educación (CNE) Maestra Reina Reyes. Esta declaración indica que las jornadas del 29 y 30 de noviembre estuvieron precedidas por asambleas territoriales en todo el país que nuclearon 9 mil participantes. Estas instancias permitieron la elaboraron de distintos documentos e iniciativas como insumo para este 2º Congreso Nacional de Educación.
La definición institucional del Congreso establece que sus resoluciones no son vinculantes ante posibles resoluciones de las autoridades de la educación o del poder ejecutivo y legislativo, pero la declaración final indica que las resoluciones de este 2º Congreso; “comprometen ética y políticamente a las autoridades (nacionales)”. Al igual que indica la “Educación debe ser entendida como un Derecho Humano fundamental que el Estado debe asegurar”.
La plenaria final se convirtió de hecho en una especie de síntesis del Congreso, no solo en su gestualidad sino también en la medida que la mayoría de las comisiones pusieron a consideración de los delegados las resoluciones que habían elaborado. En varios momentos del evento se percibió fuertes tensiones entre las distintas posiciones expresadas durante todo el desarrollo del Congreso.
Quizás uno de los momentos (aunque no el único) donde estas tensiones o visiones de política educativas quedaron radicalmente expuestas como contrapuestas, fue al tratar el “Eje temático Nº 4, Formación de Profesionales de la Educación” y en particular sobre la ley que crea la Universidad de Educación (que ya cuenta con media sanción en diputados). Sobre este tema las críticas al gobierno y al parlamento por llevar adelante una iniciativa calificada reiteradamente por varios delegados y en los documentos como “inconsulta y no participativa” alcanzó altos “decibeles”, que fueron saldados por aplastantes mayorías que acompañaron esta visión crítica sobre las iniciativas gubernamentales y la de algunas de las autoridades de la enseñanza presentes que intentaron defenderlas.
Sobre este mismo tema de la Universidad de Educación, tanto en cómo va a ser gobernada, o en realidad cogobernada, así como el de si debe existir el “monopolio” por parte del Estado de la “formación de profesionales de la educación en una sola institución pública”, fueron discusiones que se saldaron por votaciones mayoritarias en favor de la visión más critica al oficialismo.
Durante todo el Congreso fueron permanentes las críticas al desconocimiento o falta de implementación de las iniciativas del “Primer Congreso Nacional de Educación. Maestro Julio Castro”, de noviembre de 2006.
No solo la declaración final reiteró la necesidad de contar con un presupuesto para la educación “no inferior al 6% del PBI”, sino durante todo el desarrollo de las plenarias y ante las comisiones fue un tema ampliamente reiterado y votado obteniendo mayorías. A esto se puede sumar el reclamo de tener grupos de estudiantes que no superen los 25 alumnos indicando que esto permitirá mejorará la atención del docente a cada estudiante. El reclamo de mejorar la formación y actualización del docente. Un aspecto en este sentido planteado con mucho énfasis, fue la falta de preparación de los docentes para utilizar las XO.
Varios delegados, en particular de los organismos centrales de la educación, se quejaron de que muchos de los temas que habían sido tratados en las comisiones y habían quedado en minoría fueron luego reiterados en las plenarias en busca de legitimación, violando el reglamento del Congreso.
El Congreso fue inaugurado el dia 29 por el Ministro de Educación y Cultura Ricardo Ehrlich, el Presidente de la Administración Nacional de Educación Pública Wilson Netto, el Rector de la Universidad de la República Rodrigo Arocena y el Director de la Universidad Tecnológica Rodolfo Silveira. El Ministro Ehrlich y varios integrantes del Ministerio de Educación y del CODICEN, observaron luego gran parte del desarrollo del Congreso.
Una extraña atmósfera se percibía especialmente en la plenaria final, buscando que el evidente posicionamiento crítico con las autoridades de la educación y sectores que quedaron en minoría no desbordara, dando lugar a mayores crispaciones y a una lectura negativa del Congreso.
Con anterioridad se habían retirado del evento mostrando evidente contrariedad en cómo se desarrollaba, delegados que sustentaban visiones de los partidos tradicionales.
De todas maneras la declaración final dejó constancia que el plenario final del 2º Congreso reunido en el liceo N° 71 y la Escuela Técnica de Paso Molino, trabajó en respeto mutuo de las distintas posiciones en mayoría y minoría, resolviéndose democráticamente por votaciones.
LA ONDA® DIGITAL
|
|