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El PT proclamó de forma oficiosa a Dilma para las elecciones del 2014
Informe
Dilma Rousseff ganó las elecciones el 31 de octubre de 2010 con el 56% de los votos
Si bien no fue una proclamación estrictamente formal, el V Congreso del Partido de los Trabajadores (PT), fundado en 1980, fue el escenario para reafirmar el deseo de sus principales referentes de acompañar la candidatura de Dilma Rousseff para las elecciones presidenciales que se celebrarán el 5 de octubre del año próximo. “Tenemos una responsabilidad y es reelegir a esta compañera como presidenta de la República”, declaró el ex presidente y referente indiscutido del partido, Lula da Silva, al inaugurar el Congreso Nacional del PT, que convocó en Brasilia a unos 600 delegados y el sábado 14 de diciembre.
Lula subió la apuesta y aseguró que no alcanzará con la reelección de Dilma como jefa de Estado, sino que será necesario obtener un buen resultado en las elecciones parlamentarias. “Ella va a precisar gobernar con un buen número de compañeros en la Cámara de Diputados y en el Senado”, aseguró Lula.
La consolidación del PT como una fuerza parlamentaria es una tarea necesaria para sortear el condicionamiento de las alianzas con los partidos tradicionales más conservadores de Brasil. Muchas veces, estas alianzas necesarias para garantizan la gobernabilidad han demorado algunas de las reformas propuestas por el Ejecutivo luego de las movilizaciones de junio, como por ejemplo, la tan postergada reforma política.
El ex presidente también recordó la militancia juvenil de Rousseff, la cual le valió la cárcel y la tortura durante la dictadura militar (1964-1985). “Detuvieron a una joven de 20 años, la torturaron y luego la soltaron. Pensaron que le habían dado una lección y que ella nunca más se metería en política”, pero “años después esa joven rebelde se convirtió en presidenta del país” y ahora “será reelegida”, reflexionó Lula.
En septiembre de este año, Lula se comprometió a poner todos sus esfuerzos para lograr la reelección de Dilma. En cuanto al rol específico que jugará en la campaña, señaló que está a disposición de la actual presidenta para cumplir el papel que ella determine, pero agregó que la función que desempeña mejor, a su entender, es la de pedir votos. Ayer, el ex presidente reafirmó su compromiso y aseguró que participará en la campaña como “un militante más” y advirtió a la oposición: “Ahora, van a tener que enfrentar a Dilma, al PT y a Lula”.
Otra de las figuras destacadas del partido que estuvo presente, es el recientemente electo presidente del PT, Rui Falcão, quien aseguró que los brasileños quieren “más cambios” y “quieren continuar cambiando con el PT”, y señaló que para lograr estos objetivos “la primera tarea es garantizar la reelección de Dilma”.
Durante todo el acto de apertura, hubo muchas manifestaciones de apoyo y solidaridad con los líderes del PT, encarcelados por el caso del mensalão. Falcão aseguró que el proceso que culminó con el encarcelamiento de 11 de los 23 condenados fue un “tsunami de manipulación” y agregó que “la historia comprobará que fueron condenados sin pruebas” y con “la complicidad de la prensa conservadora”.
Por su parte, Dilma Rousseff, que fue la última oradora de la primera jornada del Congreso, repasó en su discurso los principales logros en materia social, desde la llegada del PT al gobierno, por primera vez, en enero de 2003, pero no hizo mención a su futura candidatura, a pesar de los cientos de militantes que la aclamaban al grito de: “Uno, dos, tres, Dilma otra vez”. La mandataria destacó el crecimiento de la economía brasileña y la generación de empleo que supera los “20 millones de puestos de trabajo”.
La presidenta, también, comparó la lucha de Lula contra la “elite” brasileña, con la que llevó adelante el ex presidente sudafricano Nelson Mandela. “¿Cómo un negro, en un país dominado por los blancos, consigue derrumbar el apartheid? Elegir a Lula, un pobre, presidente en un país acostumbrado al dominio de una pequeña élite. Pero Lula, movido por la misma determinación de Mandela, lo consiguió. Eso existe en común entre líderes como Mandela y cualquier líder que transforme su país”, dijo Rousseff.
Según un sondeo realizado por el Instituto Ibope y la patronal Confederación de la Industria (CNI), la tasa de aprobación personal de Dilma Rousseff pasó del 54 al 56 por ciento, mientras que la de su gobierno subió con más fuerza, del 37 al 43 por ciento.
Dilma Rousseff: mi principal tarea en este momento es gobernar En una visita a la ciudad de Itajubá (estado de Minas Gerais), la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, no quiso hacer referencia a las últimas encuestas que la muestran como ganadora en primera en vuelta en las elecciones generales de 2014, con una intención de voto del 38%, seguida en un lejano segundo lugar por la líder ecologista Marina Silva con un 16% y en tercer lugar por el senador del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) Aécio Neves, con un 11%.
“Ahora mi problema es gobernar, no es estar preocupada por quién va a ser candidato, hasta porque también hay indefiniciones”, dijo Rousseff en una entrevista a medios locales.
“Mi actividad principal es ejercer hasta el último minuto que pueda, todos los días, la presidencia de la República. Considero que las personas que quieran candidatearse tienen que prepararse, estudiar mucho, ver cuáles son los problemas de Brasil, tener propuestas. Yo me paso el día entero gobernando”, precisó la mandataria, según informó la Agencia Brasil (AB).
Luego de las movilizaciones que sacudieron Brasil en junio pasado, el tema principal de la agenda de gobierno se centró en mejorar la calidad de los servicios y la calidad de vida de la gente. Luego de las masivas protestas, el gobierno aseguró haber “escuchado la voz de la calle”, por lo que ahora busca brindar respuestas a las demandas surgidas de las manifestaciones.
Uno de los principales reclamos de las manifestaciones fue el mejoramiento del servicio de salud. En este sentido, la semana pasada se lanzó la segunda fase del programa “Más Médicos”, en el que participan dos mil profesionales cubanos que llegaron a Brasil para prestar servicios en municipios con bajos Índices de Desarrollo Humano (IDH). En la primera etapa de este programa, llegaron 400 médicos de Cuba a Brasil que desde finales de agosto se encuentran desarrollando sus funciones en estados del norte del país como Acre, Pará, Amazonas y Tocantins.
“Tenemos la obligación política, ética, moral, de entregar al pueblo brasileño aquello que demanda: mejora en la calidad de los servicios, en la calidad de vida, un Brasil cada vez más rico y más respetado internacionalmente”, dijo la mandataria.
A pesar de que la presidenta no quiso pronunciarse acerca de su candidatura, todo parece indicar que el Partido de los Trabajadores (PT) no presenta fisuras en la decisión de proclamarla como candidata. A fines de septiembre pasado, el líder del PT y ex presidente, Lula da Silva, anunció que participará activamente de la campaña presidencial de 2014, aunque aclaró que no será candidato y que su rol se limitará a lograr la reelección de Dilma Rousseff, quien es la favorita entre las filas del oficialismo.
Fuente: portaldelsur.info
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