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Cuanto más "Mariels", mejor para Brasil
Por Marcelo Odebrecht*
En 2013, la Odebrecht Infraestrutura facturó U$S 8 mil millones en el exterior. Lástima que sólo el 12,5% provino de proyectos financiados por los "préstamos secretos" del BNDES. Con más financiamientos, se habría generado mucho más riqueza en Brasil. Aprendí con mi abuelo que el mayor desperdicio humano es mucha eficiencia para poca eficacia. La reciente inauguración del puerto de Mariel, en Cuba, motivó un eficiente ataque al gobierno en los medios de comunicación. Pero esta es una batalla equivocada.
Cuando tenemos como propósito mostrar quien - en especial, el gobierno - está equivocado, dejamos de centrarnos en lo que es correcto y en lo que es necesario mejorar.
El BNDES no invirtió en Mariel. El BNDES financió las exportaciones de alrededor de 400 empresas brasileñas, lideradas por la Odebrecht, por un valor equivalente al 70% del proyecto. Si el puerto va a ser de gran importancia para el socialismo cubano, fue el capitalismo brasileño quien más ganó hasta ahora.
Un país que no exporta no crece, no adquiere divisas y no se inserta en la economía internacional. La exportación de servicios responde hoy en día por 1,7 millón de puestos de trabajo en Brasil, en interacción con varios sectores productivos. Promueve la innovación y estimula la capacitación de mano de obra altamente especializada. Sin embargo, leemos y oímos que el financiamiento brasileño genera empleos en el extranjero; que los contratos son confidenciales, tal vez para encubrir negocios turbios; que drena recursos de nuestra infraestructura; y que el TCU (Tribunal de Cuentas de la Unión) no fiscaliza.
Nada de esto es verdad Primero: el financiamiento a la exportación genera empleos en Brasil, porque no hay remesas de dinero hacia el exterior. Los recursos son desembolsados aquí, en reales, para la adquisición del 85% de los bienes y servicios producidos y prestados por trabajadores brasileños (el 15% restante se paga en efectivo por el importador).
Segundo: informaciones como el valor, destino y objeto del financiamiento siempre fueron públicas, como pudimos oír y leer en todos los medios que hablaron de Mariel. Las únicas informaciones que no son públicas son las usuales referidas a las operaciones bancarias, como el valor del seguro, eventuales contragarantías y las tasas que componen la operación. En los financiamientos realizados por los chinos, alemanes, estadounidenses, en definitiva, por todos los países, estas informaciones también son confidenciales. No fueron Brasil y Cuba quienes inventaron esta regla.
Tercero: los recursos que financian las exportaciones no compiten con los destinados a proyectos en Brasil y son provistos por fuentes diferentes. Los números hablan por sí mismos: en 2012, el BNDES destinó cerca de U$S 7 mil millones para apoyar el comercio exterior y U$S 173 mil millones para el mercado interno.
El puerto de Cuba no impidió la construcción de ningún proyecto en Brasil. Es más, incluso ayudó.
Por medio de la exportación de servicios, como la de Mariel, la Odebrecht se capacita y genera resultados que aplica aquí, como lo hizo en la terminal de contenedores de la Embraport, en Santos. Es la más grande de Brasil y fue construida por la Odebrecht, simultáneamente a Mariel, con inversión propia de R$ 1,8 mil millón.
En cuanto al TCU, fiscaliza, sí, certificando si los bienes y servicios exportados son nacionales.
Por último, para quien está cuestionando los riesgos en cuanto al pago, es importante saber que los casos de fraude no están relacionados con alineamientos ideológicos: los mayores "defaults" recientemente enfrentados por Brasil provinieron de los Estados Unidos y de Chile. Pensando como padre, este episodio me recuerda a aquellos que critican la buena nota que el hijo sacó en matemáticas, porque al chico le está yendo mal en portugués. Pensando como brasileño, propongo la identificación y el debate de nuestros reales desafíos y elegir las batallas correctas para poner allí nuestras energías.
*Ingeniero civil, presidente de la Odebrecht, empresa brasileña que actúa en áreas como ingeniería, construcción y petroquímica.
Traducido para LA ONDA digital por Cristina Iriarte
LA ONDA® DIGITAL
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