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Ciudad
del Este: centro internacional de mafias, a una hora de vuelo de
Uruguay
Entrevista
al diputado Alberto Scavarelli ex-prosecretario de la
Presidencia de la República, durante el último gobierno del
doctor Julio María Sanguinetti. Es reconocido
internacionalmente por su activa participación, desde distintos
organismos, en el combate a diversas formas del delito
internacional.
- En este
marco mundial tan complejo y desgraciado ¿qué papel puede
llegar a jugar el narcotráfico?
- Es un momento
peligroso y desgraciado, como bien a dicho usted. Esa división
casi cartesiana, del narcotráfico por un lado, el tráfico de
armas por otro, es una división para manejar una realidad que
no está dividida.
El delito
internacional organizado es una estructura tendente a obtener
resultados económicos muy fuertes. Una vez que logra permear
las estructuras defensivas de una sociedad, ya sea por
corrupción, por temor, por lo que fuere, sacan punta con todo
lo que encuentran.
Al ser una
estructura tan ampliada, la retroalimentación de la
clandestinidad que tiene que ver con el ilícito, se asocia a
otras clandestinidades, en forma muy frecuente. Por eso
cualquier escenario de extensión del conflicto social en
cualquier parte, sobre todo internacional, que genere rispideces
va generando poros por donde entra el delito. - El
narcotráfico, ¿no tiene patria? - No, no. Ningún delito
internacional organizado tiene patria. Yo diría que es la
contrapartida de esta globalización feroz. Siempre lo asocio
con un organismo vivo: se instala donde encuentre menor
resistencia. Suelo poner el ejemplo de un plano inclinado donde
uno tira un poquito de agua y de pronto uno ve que la gotita
recorre un montón de sinuosidades, buscando los valles que lo
lleven hacia la dirección. Por eso no hay rutas prefijadas, no
hay caminos fijos para el delito internacional, Y siempre se va
a instalar donde encuentre menor resistencia.
Estos conflictos
internacionales dramáticos, de mayor o menor intensidad, van
generando porosidades donde se instalan. Lo más grave es la
instalación de estos focos de delitos organizados en cualquier
comunidad. Porque después sacarlos, es extraerlos a costa del
propio tejido sano de la comunidad.
- No tiene
patria, pero ¿hay en el mundo bases de operación importantes?
- Depende de los
delitos. Cuando uno está hablando del tráfico de armas, allí
tiene rutas que van desde los lugares donde se producen, que
normalmente son de origen lícito, que luego tienen un proceso
de desviación ilícita que tiene que ver con los países que
están en una especie de carrera armamentista o de delincuentes.
En lo que tiene
que ver con el narcotráfico, sin duda que el gran problema
delictivo es juntar el lugar de producción con el lugar de
consumo. Cuando hoy el mundo es un lugar de consumo, estará
generando esta continua prueba de ensayo y error, de busca de
camino. Pero ahora con la aparición de las drogas sintéticas,
donde se elaboran en cualquier parte y con muy poca capacidad
locativa, han cambiado también las propias rutas.
- Este enemigo
sin rostro que apareció ahora, que según Estados Unidos
estaría focalizado en determinado lugar, ¿puede tener vínculo
con el narcotráfico?
- Es difícil
decirlo. En lo personal creo que sería muy difícil decir que
no lo tuviera, lo que no significa afirmar que lo tiene. Y digo
esto porque está enclavado en una región donde hay un poderoso
tráfico, sobre todo en materia de heroína y hachis hacia un
continente europeo con una enorme voracidad de consumo. Quien se
siente tan legitimado para hacer cualquier cosa, como fue el
atentado a New York, es dable pensar que pueda estar utilizando
cualquier tipo de recurso.
No tengo ningún
elemento de comprobación de que eso exista, pero no me
sorprendería si se encontrara una conexión que explicara
muchas de las fuentes de financiamiento de un arsenal tan
poderoso como se dice que tienen en este momento.
- ¿Es
realmente preocupante Ciudad del Este?
- Si,
absolutamente. Nosotros denunciamos la situación de Ciudad del
Este, en la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados,
hace cuatro años. Lo dijimos en un ámbito cerrado.
En Ciudad del
Este convergen, desde el punto de vista del delito organizado,
las estructuras delictivas más importantes a nivel
internacional. Como Yakusa japonesa, lo que queda de los
carteles colombianos, la asociaciones con los mexicanos, las
mafias nigerianas y la propia mafia rusa.
Hay allí una
estructura delictiva con raíces claramente establecidas, a la
que se suma todo este factor de peligrosidad que tiene que ver
con la eventualidad de que haya bases vinculadas al terrorismo
internacional. Es una zona que mueve 50 mil millones de dólares
por año.
Es una zona
realmente preocupante que tiene que ser encarada con un enorme
criterio de responsabilidad compartida. Y esto quiere decir
sumar esfuerzos, intercambiar información, en pleno respeto de
las soberanías nacionales, dentro del marco de las convenciones
internacionales, pero con una profunda capacidad de atención
sobre lo que está pasando allí. Además porque la vida nos ha
enseñado que las cosas no se miden en kilómetros, se miden en
minutos y horas en llegar. Para Uruguay es un tema que está a
una hora de vuelo. LA
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