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Un descubrimiento uruguayo puede curar lesiones a nivel del cerebro

Entrevista al doctor Federico Dajas

Importante descubrimiento ha realizado un grupo de científicos uruguayos dirigidos por el Dr. Federico Dajas. Para conocer exactamente el alcance de este descubrimiento a partir de un yuyo muy popular en nuestro campo, como es la Marcela. La ONDA dialogó con el Dr. Dajer * Jefe de la División Neuroquímica, del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable.

- Dr. Federico Dajas, ¿ exáctamente qué es lo que ustedes han descubierto?

- Hemos descubierto que una molécula  que forma parte de la Marcela  es capaz de revertir o disminuir la lesión provocada por la isquemia en un cerebro de rata. Esta es la parte final  de una larga investigación.

- ¿Es transpolable a humanos?

- Estamos usando un modelo muy parecido al humano  y la isquemia que usamos nosotros es muy parecida a la que se da en humanos,  en este sentido es extrapolable. Que sea esta molécula la que mañana sea efectiva para estas lesiones en humanos es lo que todavía no sabemos. Aún cuando hace mucho que estamos trabajando (más de 10 años en plantas) en este descubrimiento en lo referente a la molécula de quercetina, recién empezamos.

En lo que estamos ahora es en aumentar su potencia. El modelo esta aceptado, es el que emplean  todas las compañías farmacéuticas internacionales para demostrar si un compuesto es activo o no en la isquemia, en este aspecto estamos tranquilos.

Abrimos dos líneas de trabajo que definirán en gran medida el futuro. Trabajaremos en una molécula más activa por un lado y por otro estudiaremos el mecanismo de acción, aunque es muy marcado el fenómeno, no nos damos cuenta por qué sucede. Llegamos a él y sabemos que ocurre en procesos antioxidantes, pero esto no nos da una respuesta de todo y quizás estemos frente a muchos mecanismos que se suman.

Puede que se elijan caminos comerciales por parte de la industria farmacéutica donde se comercialicen extractos de Marcela concentrados o comprimidos de esta molécula, en realidad ya están en USA para la venta, pero se usan para otra cosa, no para ésta.

- ¿Este es realmente un descubrimiento uruguayo?

- La preparación farmacéutica de la quercetina y su acción en el cerebro es un descubrimiento uruguayo, la molécula no es nueva, ya es conocida y hay información abundante sobre ella. La preparación de la quercetina es en una forma especial, queda encerrada en una capa lipídica, le damos un vehículo para que pueda entrar mejor al cerebro. 

- ¿La quercetina está solo en la Marcela?

- No, está en muchos lados, lo que pasó es que nosotros trabajamos en un programa más amplio, que apunta a buscar moléculas activas en biomedicina presentes en la naturaleza, que actúen sobre todo en el sistema nervioso. 

Estamos probando moléculas de plantas del altiplano de Bolivia, de la pre-cordillera andina, de India,  del desierto de Etiopía, de Australia; o sea tenemos la decisión de buscar en la naturaleza moléculas activas. En ese contexto también trabajamos sobre plantas nacionales, lo decidimos hacer al azar en una selección  de doscientas plantas. A la persona que las colecta les pedimos que nos enviara una, queríamos trabajar en ciego, pero  apenas comenzamos a trabajar nos dimos cuenta por el aroma que era Marcela. 

En este sentido la Cátedra de Farmacognosia de la Facultad de Química nos lleva ventaja ya que ellos llevan años trabajando con la Marcela, y habían aislado los componentes, nos mandaron las moléculas, nosotros rápidamente la probamos, y quedó comprobado que la quercetina era la más activa. 

- Ustedes han llegado  hasta aquí ¿que pasará en adelante?

- Bueno, en parte esto ahora debería pasar a la industria farmacéutica, y aquellos que tuvieran la desgracia de tener un accidente  cardiovascular  recibirían en el futuro una dosis  de “Marcelina”. En general estas etapas de implementación llevan una media de 10 años  y el costo en doscientos millones de dólares. 

- ¿No es para Uruguay?

- En principio no, en estos casos generalmente se abre una etapa de negociación. Si su principio es bien activo y es cierto lo que se está diciendo, alguien puede venir a comprarlo. 

El procedimiento habitual es que se vende quedándose con una patente. Nuestro sueño es poder venderlo bien para obtener recursos que permitan continuar las investigaciones. Hay que recordar que la ciencia cada vez más tiene un valor estratégico político-económico muy importante. 

- Un poco de historia, ¿ cómo llegaron a esto?

- Partimos de que uno como científico tiene una responsabilidad social, sobre todo en los países pobres, donde la ciencia es tan dura, demostrar que la ciencia sirve para algo, por eso se trata de un desafío particular.

Las  vertientes en las que trabajamos son dos, los productos naturales y el cerebro. Se trata de proteger el cerebro. Por lo general lo que se plantea  para los países pobres es se dediquen a estudiar las infecciones, los gusanos  cosas propias de los países pobres y no el cerebro que es más propio de pueblos que tienen mayor desarrollo intelectual y que generalmente dicen sienten más el sufrimiento cerebral; yo no estoy de acuerdo con esto, lo que puede pasar es que aprendemos a ignorarlo, pero el sufrimiento cerebral de nuestros pueblos es tan grande como -o a veces mayor- que el de los países desarrollados. 

Por lo que en nuestro trabajo una vertiente es proteger el cerebro; la otra vertiente es cómo lo  protejemos, con moléculas que sean capaces de hacerlo, si venimos interactuando con nuestro mundo, ¿porqué no buscar en el mundo qué moléculas tenemos? 

En este campo competimos con el mundo desarrollado, por ejemplo la  llamada química combinatoria donde se toma una  molécula, la  ponen en la computadora y trabajan en combinaciones, síntesis, o sea, la computadora controla el laboratorio y se puede lograr  cinco mil,  diez mil moléculas por día eso se realiza con una robótica determinada. Esto nos lleva lógicamente a reflexionar cuando nosotros hacemos estas cosas con medios más elementales. Pero mi profunda confianza es que cien años de esa metodología no se equipara a los millones de años en que las plantas han hecho su proceso. Y la base práctica es que cada vez que me he acercado a ellas descubro algo. 

En este grupo hemos hecho una apuesta estratégica científico-tecnológica que parece apropiada, que es buscar moléculas en la naturaleza que permitan diseños moleculares originales que mantengan la competencia a nivel internacional. 

* Títulos universitarios: Doctor en Medicina, Facultad de Medicina, Universidad de la República Investigador Grado 5, PEDECIBA-UNESCO (Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas).

Investigador del Fondo Nacional de Investigadores, Uruguay. 55 trabajos científicos publicados en revistas arbitradas

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