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Dr.
Omar Antonio Trujillo: estamos muy preocupados por lo que
llamamos recursos humanos
Así
se manifestó en diálogo con La ONDA el Dr. Trujillo director
del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE),
establecimiento que depende del Ministerio de Educación y
Cultura
-Dr. Trujillo,
¿cuáles son las prioridades del Instituto Clemente Estable para
este 2001?
-Tenemos como
prioridad institucional global la de completar el plantel de
investigadores que tiene el Instituto, que deben cubrir cargos
presupuestados y también los llamados de becas de iniciación,
que esta previsto en la ultima ley presupuestal. En este momento
las autoridades de este Instituto estamos muy preocupados por lo
que llamamos recursos humanos. Un primer objetivo es materializar
lo que potencialmente tenemos habilitado desde el punto de vista
presupuestario que nos permitirá completar nuestro staff.
- ¿De quién
depende el financiamiento del Instituto Clemente Estable?
-Nosotros somos una
unidad ejecutora dentro del Ministerio de Educación y Cultura,
los fondos son para financiamiento de los salarios e insumos
básicos de funcionamientos. Luego de 5 años de receso ahora
tenemos algo del rubro de inversión provienen de rentas
generales.
-¿Cómo
ingresan los recursos humanos a este Instituto?
-Tenemos un
régimen abierto de méritos y oposición, es un sistema que
introdujo Estable, estamos protegidos por ley, nos regimos por
este mecanismo que garantiza que la persona que ocupa el cargo es
un idóneo en la materia para la cual se ha hecho el llamado y el
juicio y la evaluación se hace a través de un tribunal de
concurso compuesto por tres miembros: un delegado del ministerio
de Educación y Cultura, un delegado del Consejo directivo del
Instituto y un delegado de los egresados. Los tres miembros tienen
que ser investigadores en actividad, que además tengan idoneidad
en la materia que tienen que evaluar. En este tema nuestro primer
objetivo es garantizar total transparencia y seguridad técnica en
los tribunales.
- ¿Cómo se han
establecidos los campos de investigación en que hoy el Clemente
Estable trabaja?
- Se conjugan dos
factores, al igual que en el arte, en la ciencia muchas veces
operan lo que se llaman "escuelas", por ejemplo el área
de neurociencia que ya es una área tradicional que tiene tres
pilares en Uruguay, el doctor Cajal, Clemente Estable que fue
discípulo de Cajal y luego venimos todos los que nos educamos y
nos formamos con Clemente Estable y que hoy directamente o
indirectamente estamos ocupando responsabilidades aquí adentro.
¿Porqué se hace neurociencia en el Instituto?, porque don
Clemente Estable en 1924 tuvo una beca, estuvo con Cajal y se
impregnó de aquellas ideas que luego las implemento aquí.
La otra área que
es una área más diversa, también se pueden encontrar líneas de
tradiciones, una es la de Francisco Alberto Sáenz un uruguayo
doctorado en la Universidad de la Plata que introduce la
citogenética en el Río de la Plata. Por lo que al venir a
trabajar aquí funda la cátedra de citogenética, luego surgen
diversas ramas. La zoología surge a partir de don Alberto Codero,
Alberto Vaz Ferreira y luego los que están hoy.
-¿Con quien
quiere competir, en el buen sentido, el Instituto Clemente Estable
en la sociedad uruguaya en el campo de la investigación?
-La comunidad
científica uruguaya es chica, por lo que yo diría que nosotros
no competimos, en realidad estamos intentando, cada vez más,
integrarnos, por ejemplo el otro polo muy importante en la
investigación biológica básica es la Facultad de Ciencias. Con
ella tenemos convenios por los cuales actuamos bajo una forma
jurídico-administrativa de Unidades Asociadas. Nosotros somos
fuertes en algunas áreas como ser neurociencias y la Facultad de
Ciencias no tiene esa área muy desarrollada, en vez de competir
nos complementamos, nosotros damos cursos de pre y post grado en
el área de neurociencias complementando a la Facultad de
Ciencias. También lo damos en otras áreas. Actualmente estamos
tratando de aunar recursos para hacer una única y muy buena
biblioteca de las áreas biológicas, la Facultad de Ciencias
pondría su estructura, muy bien organizada, etc. y nosotros
aportaríamos con las suscripciones de algunas revistas, de tal
forma de centralizar todos los datos. Igualmente sucede con la
Facultad de Medicina. Entonces aquí en Uruguay el sentido de la
competencia es la competencia por la excelencia, no la competencia
por ocupar o competir por áreas de trabajo. Somos muy poquitos,
hay mucho por hacer, y es mucho más fructífero unirse que
competir.
-Hay una
crítica al proceso de investigación en Uruguay con respecto al
poco vínculo con la parte empresarial, con la parte productiva
del país. ¿El Instituto Clemente Estable como se ubica en este
sentido?
-La ciencia
comienza a tener impacto en la producción, en la industria,
particularmente en el área de la defensa después de la segunda
guerra mundial. Yo ingreso a este Instituto en el año 1951 y en
ese periodo comienza como un despertar donde se ve la importancia
que tuvo la tecnología en el desarrollo de la industria militar
industrial primero, luego en general.
Los países
especialmente Estados Unidos descubren la importancia del papel de
los científicos en el desarrollo de la técnica y el desarrollo
industrial, por ejemplo uno de los creadores de la informática
Alan Turín, que primero trabajó en el servicio de inteligencia
norteamericana -siendo un teórico de la matemática informática-
jugo un papel de importancia en este fenómeno. Pero es en la
década del 60 al 70 donde comienza a aparecer la toma de
conciencia y la importancia del vinculo que tenia la
investigación y tecnología así como su aplicación industrial.
Hoy en este Instituto y en todo el medio científico uruguayo
-como era de esperar- está apareciendo esa interfaz
investigación-científica, vínculo entre esta y los
requerimientos tecnológicos.
-¿Lo que usted
me dice es que la parte empresarial uruguaya recién descubre la
necesidad de los científicos?
-No tanto de
los científicos, pero sí se da el hecho que aquella industria
que quiere ser de punta y descubre lo que puede significar la
innovación tecnológica busca a los investigadores. Por ejemplo,
hay un caso reciente, los que están vinculados a la producción
de vino y buscaron la innovación de la producción vitivinícola
del país descubren que las investigaciones que se estaban
haciendo en el Uruguay sobre agentes antioxidantes en vinos les
servía y es de alguna manera la relación que surge con lo que se
está haciendo en este Instituto y empieza a encontrarse una vía,
aún parcial, de financiamiento con la cámara vitivinícola.
¿Porqué?, porque
la industria del vino se vio obligada a competir, a renovarse y
por lo tanto a buscar en la investigación científica un valor
agregado, y de ahí es donde surge la posibilidad de decir
"los vinos tienen algunas propiedades antioxidantes".
Es en esta misma
dirección que la multinacional Bayer nos apoya en algunas
investigaciones que procesamos en el Instituto Clemente Estable.,
Si la investigación científica es importante, a la corta o a la
larga va a tener una demanda de parte de la industria o vinculada
a la salud; en el caso uruguayo puede darse una vinculación
también con el agro y con el campo, por ejemplo tenemos el caso
en el Instituto de una línea de investigación en la fijación de
nitrógeno, eso comenzó como toda investigación, les interesaba
estudiar el metabolismo de una determinada bacteria que fijaba
nitrógeno, esto está muy vinculado a cómo crece en el campo una
determinada leguminosa. Ninguna de estas demandas puede darse si
la industria está en un estado primitivo. En resumen los
objetivos del científico son la búsqueda del conocimiento,
pueden haber en determinado momento dificultades de comprensión,
desde afuera lógicamente, requiere en última instancia de una
comprensión de las autoridades. Veamos un caso concreto que está
sucediendo en Uruguay, está por llegar una misión francesa del
Instituto Pasteur para desarrollar un convenio entre lo que puede
llegar a llamarse un "polo Pasteur" y el Instituto
Pasteur de París.
-Se habla de que
podría llegarse a instalar un hospital vinculado al Instituto
Pasteur de París.
-Los que estamos en
la comisión pensamos que se puede llegar a lo que llamamos un
"polo Pasteur" donde habrá investigación y desarrollo
tecnológico. Puede llegar a estar instalado y vinculado a lo que
hoy es el Instituto de Higiene, esto es una posibilidad, pero no
la de un Hospital.
- Al principio
del diálogo usted hacía referencia a la necesidad de los
recursos humanos, ¿en qué grado los afecta la emigración de
científicos?
- Nos afecta. En
este sentido se pasa por "ondas", la comunidad
científica sufre los impactos de la economía, la incomprensión,
los más jóvenes que están en condición de irse, generalmente
los mejores dotados, los que tienen un curriculum más destacado y
por lo tanto pueden competir, son los más expuestos a recibir
ofertas, y de esto no se escapa ninguna institución dedicada a la
investigación o al estudio en el Uruguay de hoy.
-¿Qué cantidad
de científicos trabaja en el Instituto Clemente Estable?
-Nosotros tenemos
una población chica, el plantel permanente pago por el
Ministerio, por rentas generales, no llega a 40 personas. La
población flotante que incluye becarios, es de unas 70 personas.
Nosotros hemos tenido investigadores destacados que se han ido en
los últimos tiempos, por ejemplo el Dr. César Galeano, que se
fue en un momento duro desde el punto de vista presupuestal, luego
se nos fue un hombre joven y talentoso del sector de biología
celular, el Dr. Roberto García que fue el iniciador de la
fecundación "in vitro" y que ahora se ha radicado en
Estados Unidos. La población estable aquí ya está jugada; yo
por ejemplo estoy para la jubilación, no para irme a otro lado,
-¿Tienen
recambios?
-Es uno de
los problemas que por suerte lo hemos comenzado a estudiar; porque
de lo contrario íbamos a la extinción y eso es algo muy grave.
Quizás el más grave de los problemas que tenemos que resolver.
-¿Cómo ve los
procesos de estudio que se hacen en primaria y secundaria en
relación al trabajo que ustedes desarrollan posteriormente con
los jóvenes?
- Muy buena
pregunta, nosotros tenemos una línea de trabajo que viene desde
la época de don Clemente Estable, de recibir a niños de escuelas
y estudiantes de secundaria; y yo que no soy pedagogo observo que
los muchachos cuando llegan al Instituto demuestran un interés
especial por lo que ven y se involucran en todo.
Luego, cuando
llegan como estudiantes terciarios tenemos que buscar todo tipo de
estímulos para conmoverlos, yo lo que observo es que algo pasa en
estos jóvenes en el pasaje de primaria a las etapas superiores
con respecto a las ciencias. Yo creo que los factores materiales y
presupuestales inciden, pero también dado mi experiencia personal
creo que es muy importante el interés que un profesor pueda
despertar en los alumnos vinculando los fenómenos del medio en
que están con el estudio, buscando no tanto priorizar el programa
sino rescatando en algo la espontaneidad de los jóvenes. Esto lo
digo sin ser un especialista en estos temas, pero que algo pasa es
cierto.
-¿En qué
medida los fenómenos actuales de la informática contribuyen
aquí al trabajo de ustedes?
-Para nosotros es
un fenómeno imprescindible, cuando se me rompe un scanner al
instante entro a preocuparme, hoy se generan aquí medios
gráficos que eran inimaginables en el tiempo en que yo estudiaba.
Lo fundamental es a la información que accedemos, nosotros
estamos en contacto e intercambio con toda la comunidad
científica, cada uno en el Instituto está vinculado con varios
científicos en el mundo y a las bibliotecas a nivel mundial. Se
puede decir que la comunidad científica hoy es una sola, vive
globalizada y nosotros estamos en ella. LA
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