Bulgaria nunca ha tenido mucha opción
La gente ha esperado con entusiasmo los cambios, algo nuevo, sin valorar las muchas puertas que se cerraban
Entrevista a la Dra. Liudmila Ilieva

“La gente estaba molesta por las dificultades

que tenía para viajar a otros países. Es normal

que a uno le interese conocer el mundo. Ahora

la gente tiene toda la libertad del mundo para

 viajar pero no tiene los recursos para hacerlo”.

 

Del 10, 11 y 12 de mayo se realizo en Montevideo, V Congreso  Nacional y IV Internacional "Profesor José Pedro Díaz", de la Asociación de Profesores de Literatura del Uruguay. A este evento fue invitada por APLU, la académica de la Universidad de Letras de Sofía, Dra. Liudmila Ilieva para realizar la ponencia de clausura del Congreso, el sábado 12 de mayo en la Sala 18 de Julio.

 

La ONDA digital dialogó con la Dra. Liudmila Ilieva, especialista en literatura hispánica y traductora, de la peculiar experiencia que vive su país desde los años 90,  cuando Bulgaria al igual que otros país del Este europeos decide cambiar el régimen socialista  por el capitalistalismo. Bulgaria integraba los países que luego de la segunda Guerra  Mundial funcionaban junto a la ex - Unión Soviética.

Lo que sigue son los aspectos fundamentales del

diálogo con la Dra. Lieva.

 

- ¿Desde cuándo tiene vínculos con Uruguay y como surgen?

- Mis relaciones con Uruguay empezaron en el año 78, cuando era alumna de la Universidad, y en el último semestre de la carrera fui enviada con otro grupo de compañeros a hacer mi tesis a Cuba. Ahí trabajé sobre literatura uruguaya, concretamente sobre la obra poética de Mario Benedetti. A partir de entonces surgió mi interés por la literatura uruguaya.

 

En todo el decenio de los 80 he venido estudiando e intentando mantenerme al tanto de lo que se publicaba. Tenía acceso a todo lo que se publicaba en Cuba y en todos los países donde había exiliados uruguayos. En el año 90 vine por invitación del crítico literario Rómulo Cosse, con motivo de la publicación  de la traducción búlgara de "Los Adioses" y de "Una tumba sin nombre". Ambos libros fueron publicados con un prólogo de Rómulo Cosse. Con motivo de esta traducción nos pusimos en contacto y él me invitó a que visitara Uruguay y conociera a los literatos de acá. Así en el año 90 pasé un mes aquí en Montevideo, pude conocer a mucha gente, llevarme una cantidad enorme de literatura. Hasta los primeros años de los 90 sabía lo que pasaba en Uruguay en la esfera de la cultura y de la literatura, después de lo cual las relaciones entre Bulgaria y América Latina se han ido borrando rápidamente; dejaron de existir de hecho. Hasta que me cursaron la invitación para participar en este Congreso no tenía ninguna información del Uruguay. Ahora estoy reconstruyendo conocimientos pretéritos.

 

- Entonces se lee a Benedetti en Bulgaria...

- Benedetti está traducido casi en su totalidad al búlgaro y en general se puede decir que hasta el año 90, porque después del 90 ha aparecido un solo título de literatura uruguaya y son los "Cuentos de amor, de locura y de muerte" de Horacio Quiroga. Pero hasta el año 90, comparativamente hablando dentro de lo que se tradujo de literatura latinoamericana,  es mucho.

 

De hecho las obras fundamentales de la literatura latinoamericana existen en búlgaro. Dicho sea de paso tuvieron enorme éxito en los años 70 y 80, las obras del realismo mágico: García Márquez, Cortázar, Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Juan Rulfo... para no enumerar todos los nombres que son muchos más. Fueron reconocidos por los lectores búlgaros y valorados muy altamente. Inclusive en la esfera de la crítica, de la investigación literaria, se hicieron algunos estudios interesantes comparativos entre el realismo mágico de América Latina y algunos autores búlgaros que sin conocer por ejemplo a García Márquez y aun siendo mucho mayores, escribieron en este mismo estilo. Pero ya en un contexto balcánico.

 

- ¿Conoció a Benedetti acá?

- A Benedetti lo conocí en Cuba porque entonces vivía en Cuba y trabajaba en Casa de las Américas. Pero todavía antes y en ese período se tradujo al búlgaro una gran cantidad de autores uruguayos y Onetti está traducido casi entero, las novelas principales al menos empezando por  "El Astillero", "Dejemos hablar al viento", "Juntacadáveres", "Los Adioses", "Una tumba sin nombre" todo eso está traducido al búlgaro. Como le decía, Benedetti está traducido casi entero. Y salió un libro de cuentos uruguayos que abarca uno o dos cuentos de los escritores más representativos de las letras uruguayas: "El pozo" de Onetti está allí, Benedetti,  Felisberto Hernández, Francisco Espínola, Mario Arregui, Galeano, Fernando Butazzoni. Están las obras, escogidas pero bastante completas, que tuvieron mucho éxito en su época en los círculos científicos.

 

- Decía que ahora se tienen menos vínculos, ¿qué leen entonces hoy

los  búlgaros?

- Yo creo que Bulgaria se inscribe en esa corriente universal de renuncia a la literatura, dicho en términos un poco exagerados por cierto. En los años 90, después de los cambios que se operaron en la Europa del Este y en Bulgaria en concreto, hubo un retroceso de la literatura en el sentido de que cambió el estatus del escritor. Mientras antes ser escritor era un oficio muy prestigioso y muy altamente valorado, después del 90 hubo un desprestigio de este oficio.

 

- ¿Usted me quiere decir escritores de literatura o escritores en general?

- De literatura, de literatura búlgara. En general cambió la política en la esfera del libro; si antes el Estado invertía mucho en la divulgación de los libros, se publicaba mucho, existían librerías excelentes. Después del 90, con el cambio de propiedad, los locales de muchas de estas librerías fueron privatizados y los libreros tuvieron que salir a la calle. Estando en la calle no tenían posibilidad de exponer muchos títulos por lo cual se optó por títulos más comerciales, que se realizaban más rápidamente. Y aquí la literatura búlgara no tuvo lugar porque poca gente compraba literatura búlgara, los libreros exponían más bien "best-sellers", cosas de moda en ese momento...

 

- “Best- sellers” que no eran de autores búlgaros.

- Traducidos. Aparecieron muchas traducciones en su mayoría malísimas porque se hacían rápidamente, muy mal logradas y eso influyó entre otras cosas en el idioma, porque el lenguaje ha venido empeorando, ya que no es sólo la lengua nacional la que forma, sino que la literatura traducida también lo hace. Hubo entonces una violación extrema de las normas literarias, una inundación  de extranjerismos, de giros nada típicos del idioma búlgaro. Y eso, lamentablemente, no se ha superado todavía porque el oficio del traductor, igual que el del escritor, están mal pagados y para sobrevivir con ese oficio uno tiene que ser muy, muy productivo.

 

- Hablemos de esos cambios que usted está mencionando. ¿Cómo es la salud social y económica de Bulgaria?

- Ese es uno de los problemas grandes que enfrenta ahora Bulgaria. Seguramente ustedes saben que desde el 1º de enero Bulgaria ya es miembro con pleno derecho, de la Unión Europea, entrando con un nivel distinto del resto de los miembros de la comunidad europea. En estos años se ha operado -como acabo de decir- primero un cambio en la propiedad. Se ha venido privatizando la propiedad estatal pública, de modo no siempre razonable, por decirlo de alguna forma más delicada. Eso ha afectado también el sistema de salud y la enseñanza cuya calidad ha venido empeorando, en ambas esferas.  Se han dado cambios en la agricultura por la misma razón. Los terrenos que antes habían sido nacionalizados y cooperativizados, (Bulgaria tenía una agricultura grande, cooperativas grandes) todos han venido parcelándose, las tierras fueron devueltas a sus propietarios en límites reales, lo que supuso un hundimiento de la agricultura, porque mucha gente que nació en el campo, cuando niño todavía se fue a la ciudad porque iba a regresar a trabajar la tierra, careciendo de instrumentos para colmo, así que ha habido  problemas ciertos en la agricultura de Bulgaria que era un gran país agricultor, exportaba producción agropecuaria. Ahora en el mercado vemos por ejemplo, peras de Chile.

 

- ¿Y en el plano político? Bulgaria era uno de los países en que el Partido Comunista jugaba un rol fundamental. como fuerza política principal. ¿Qué ha pasado con todo eso, cuáles han sido los cambios?

- En el año 90, el primer cambio realizado fue el del primer artículo de la Constitución, en la que antes estaba postulado el papel dirigente del Partido Comunista. Hubo una Asamblea Constituyente, se elaboró y aprobó una nueva Constitución, democrática, con el principio del pluripartidismo. En este momento, el partido que ganó las últimas elecciones es el Partido Socialista, que no llamaría ex Partido Comunista porque se han operado muchos cambios. En el año 90 el Partido Comunista cambia de nombre después de un referéndum realizado en el Partido, y empezó a llamarse Partido Socialista. Esto no fue sólo un cambio de nombre porque en un Congreso Extraordinario se aprobaron nuevos documentos de orientación socialdemócrata. De modo que ahora el Partido Socialista búlgaro es miembro de la Internacional Socialista. Gobierna en estos momentos, en coalición con dos partidos más, el Movimiento Nacional Segundo y el Movimiento por los Derechos y las Libertades que agrupa más que nada a la población turca de Bulgaria, o sea dos partidos liberales, miembros de la Internacional Liberal.

Así que esta es la configuración política en este momento. Aparte de los tres partidos en el gobierno existen varios partidos agrarios -digo varios porque existía un solo partido agrario que después ha venido separándose en partes.

 

- En pocas palabras, en este caso concreto actual ¿cuáles son las propuestas en lo socioeconómico que se están llevando adelante?

- Cuando Bulgaria presenta su candidatura a la UE le fue planteada la condición de que antes de que se adhiriera tenía que existir en el país una economía de mercado. De modo que los esfuerzos de todos los gobiernos en los últimos años, tanto de derecha como de izquierda, han venido orientados a establecer una economía de mercado y podemos decir que esto es ya una realidad. O sea, un sistema capitalista con una economía de mercado.

 

- Y eso, ¿cómo se traduce en la vida concreta de Bulgaria? Porque era una sociedad que funcionaba estatalmente, o socialistamente... ¿Qué pasó con las instituciones? ¿Qué pasó por ejemplo con las instituciones de enseñanza? Usted ya habló de la parte de la cultura, pero en las universidades...

- En Bulgaria existe la enseñanza pública y existe también la enseñanza privada. Las universidades tradicionales, -la más antigua, la nuestra, la de Sofía, sigue siendo pública-. Existen varias universidades en las ciudades principales del país que son también públicas. Junto con ellas, existen universidades privadas. Lo mismo en la Secundaria. En general la enseñanza sigue siendo pública pero junto con ella existen colegios privados. Por cierto no son muchos los búlgaros que pueden enviar a sus hijos ahí.  El 90% y más de los niños estudian en escuelas públicas.

 

- ¿Qué pasa con la medicina, por ejemplo?

- La medicina sigue siendo pública pero los hospitales empezaron a funcionar como sociedades mercantiles. Hay muchos cambios en la actitud y en el modo de funcionar. Existe la llamada  "Caja de Salud". Estas cajas de salud cumplen hasta cierto punto los gastos de la salud de cada ciudadano. Digo hasta cierto punto porque existen los llamados "guías clínicos", es decir, el médico general que tenemos cada uno y que cuando constata que existe una enfermedad que necesita tratamiento hospitalario, una clínica especializada, orienta al enfermo allí. La Caja de Salud cubre determinadas enfermedades y determinados medicamentos. De ahí en adelante el paciente tiene que cubrir él solo los gastos, y a veces estos gastos pueden ser muy grandes. Porque hubo una ruptura con el sistema en el cual la salud estaba totalmente garantizada.

 

- Estos cambios se hicieron con el consentimiento de la sociedad, por lo que usted me dice.

- Estos cambios se hicieron en forma pacífica, es decir, la transición búlgara fue pacífica. El consentimiento de la población es un poco fuerte porque ¿quién pregunta a los ciudadanos? Ellos se expresan en las elecciones. Pero nosotros votamos en las elecciones por lo que se nos promete. Luego de las elecciones muchas veces las cosas cambian. En este sentido el ciudadano participa activamente hasta determinado momento. De ahí en adelante se convierte en objeto de la política.

 

-¿Hay actitudes críticas sobre las etapas anteriores?

- Si, actitudes críticas hay; las hubo todavía en el año 90, aunque estos 17 años nos permitieron hacer la comparación entre el régimen anterior y el actual, y valorar lo positivo que tuvo el período tan criticado. Porque los búlgaros perdieron la seguridad, el empleo, la salud y la enseñanza.

 

- ¿Pero por qué no se rebelan hoy entonces?

- Bueno, rebelarse exige condiciones muy críticas y determinado contexto histórico. Cualquier rebelión está determinada por el contexto histórico. No creo que en estos momentos existan condiciones ni en Bulgaria ni en Europa para este tipo de rebeliones.

 

- ¿Cuáles serían a su entender los aspectos críticos de la etapa anterior?

- Fueron 45 años de socialismo. Sin duda ninguna -y estoy expresando una opinión personal- para un país que había sido vencido en la guerra y después destruido por esta guerra, no podía haber opción, opción más justa, en que todos tuvieran trabajo, pan, acceso a la salud, a la enseñanza. Con los años el socialismo ha venido hasta cierto punto burocratizándose, lo que causó una actitud negativa en determinados círculos, de modo que en el año 90, con todos los cambios que ya habían empezado a operarse en la Unión Soviética con la perestroika, con la transparencia, la gente estaba muy entusiasmada. Porque en su mayoría, aunque las consignas eran muy distintas, creo que en el fondo la gente no quería renunciar tanto al régimen socialista sino mejorarlo, cambiándolo conservando lo mejor. Creo yo que eso estaba en el fondo sin que la gente se diera cuenta de lo que iba a causar este cambio. Cuando ya se dio cuenta era tarde.

 

En un primer momento hubo mucho entusiasmo por los cambios; poco después, en el año 90 se formó el primer gobierno puramente comunista en el Estado de Bulgaria, porque en Bulgaria el Partido Comunista había gobernado siempre en coalición con el Partido Agrario. Este gobierno duró poco, un año y algo más, hubo elecciones y ganó la derecha que se mantuvo en el poder sólo dos años, ni siquiera cumplió el mandato completo. O sea, ya en el año 93, 94 estaban profundamente decepcionados por los cambios.

 

Lamentablemente los gobiernos siguientes, uno socialista, otro de derecha, ahora otra vez socialista, no han dado mucha esperanza. Repito, tampoco debemos ser maximalistas porque Bulgaria no puede funcionar aisladamente, es parte de Europa, incluso desde antes de entrar a la Unión Europea, de modo que los procesos que se desarrollaban en Europa se reflejaban también en Bulgaria.

 

- ¿Qué pasa con los héroes de ustedes, los jefes políticos que funcionaban antes del 90? Esta pregunta viene porque estos días en Polonia, por ejemplo, persiguen a esos héroes e incluso destruyen estatuas.

En Bulgaria ¿cómo es este tema?

- Pues ese es mi gran dolor porque lo mismo sucedió en Bulgaria. Hubo destrucciones y de forma organizada, dirigida por el gobierno, destrucciones de estatuas e incluso cambios de nombres. Ya no quedaron siquiera nombres de calles que tuvieran algo que ver con aquel período, muchas veces de forma mecánica, sin conocer siquiera a la persona cuyo nombre llevaba la calle. Y creo que esta fue una enorme falta de respeto a la memoria histórica del país. Ahora hay cierta tendencia a la recuperación. Digo cierta porque todavía falta mucho por hacer. Imagínese lo que significa recuperar lo que existía hasta hace algunos años. No es este un ambiente de conflictos exacerbados, salvajes. La gente ha venido moderándose.

 

- ¿Hay persecución?

- Persecución no, no diría. Bueno, en este momento en que el Partido Socialista está gobernando de qué persecución podríamos hablar. Pero inclusive en el último gobierno de derecha la situación había venido moderándose. Sí a principio de los años 90 las hubo, hasta se llegó a situaciones dramáticas de gente que perdió el trabajo, de vidas destrozadas. Con el tiempo creo que esto viene superándose aunque es triste decir que se trata de recuperar una memoria. Fíjese que Bulgaria tuvo un movimiento de resistencia, un movimiento guerrillero antifascista que era parte del movimiento antifascista europeo y mundial.

 

- ¿Qué pasa con los héroes más notorios, como Dimitrov?

- La memoria de Dimitrov fue totalmente negada por las autoridades. Lo que no quiere decir que el pueblo haya perdido el respeto por Dimitrov. Hubo algunos episodios muy feos en la historia reciente de Bulgaria como por ejemplo la destrucción del mausoleo de Dimitrov, que aun con la idea de una reconciliación nacional debía haber sido conservado, precisamente como monumento histórico. Fue destruido de una forma bárbara, salvaje, nada civilizada. En el centro de Sofía, donde estaba el mausoleo de Dimitrov ahora hay un estacionamiento. O sea, según los imperativos de la época.

Dimitrov fue enterrado ya, en forma normal. La casa museo no existe como tal pero sí existe el archivo porque existe la Fundación a nombre de Dimitrov que mantiene su memoria.

 

- ¿Y se estudia en las escuelas?

- No mucho.

 

- O sea, está censurado de hecho...

- Podríamos emplear ese término, sí: echado de la historia. El tema de los programas es otro tema candente, porque una de las causas del nivel pésimo de la enseñanza son precisamente los programas de estudio. De ellos fueron sacados algunos autores, su lugar no fue ocupado por otros porque no hubo autores de esta calidad.  Me refiero a los estudios de Literatura en la Secundaria. Otros clásicos que no han sido tocados son enseñados como hace 50 años, de modo que esa también es una tendencia general. Los niños han perdido el gusto y el hábito de leer. Lo que también significa mucho, porque cuando no se lee uno no se puede orientar, a una edad un poco más avanzada, en el ambiente en que vive.

 

- ¿Se pueden hacer previsiones de hacia dónde va Bulgaria políticamente?

- Previsiones se hacen, sociológicamente, todos los días y mucho. Volveré a decir que Bulgaria, como miembro de la Unión Europea no tiene más remedio -eso suena un poco negativo, pero es así- que seguir el desarrollo de Europa. En este momento las izquierdas europeas se están yendo un poco a la derecha. O sea es difícil hablar de izquierda en un sentido clásico. Las derechas también se han desprestigiado, de modo que tal vez el futuro inmediato sea más bien -porque veo que este tipo de formaciones políticas se dan en todos los países europeos- de corte populista. La gente declaran que todos son malos, lo que es cierto...

 

- ¿Qué es lo cierto?

- Que todos son malos. Todos los gobiernos que hemos conocido  hasta aquí son más bien malos.

 

- ¿Usted dice después del 90?

- Me refiero al último período. De modo que surgieron esos partidos de corte populista, y tal vez habrá que buscar en el futuro partidos verdes orientados a proteger el medioambiente. No hablar de los antipopulistas. Tal vez el futuro habrá que buscarlo en esta dirección, fuera de los partidos tradicionales.

 

- Los principios marxistas, entonces, ¿no tendrían validez?

No lo diría porque los principios marxistas siguen siendo válidos, porque el Partido Socialista no ha renunciado al marxismo de ninguna manera. 

 

- ¿Se estudia a Marx?

- Existe, dentro del Partido Socialista en su organización científica, el Centro de Estudios Estratégicos, que se dedica, precisamente, al estudio del marxismo y de las teorías políticas actuales. Existe la organización de los jóvenes socialistas de orientación marxista también. De modo que yo no diría que se haya renunciado, aunque la situación es distinta, no se habla tanto de Marx, pero no creo que la gente lo haya negado. Además no sería razonable, porque no veo quién haya dado mejor explicación materialista del mundo que Marx.  Por muchos cambios que sufra la sociedad moderna tarde o temprano se vuelve a esa orientación.

 

- Usted decía que prácticamente no se tienen vínculos con América Latina.  ¿Por qué esa opción?

- Esa opción no la hicimos nosotros, en primer lugar. La hizo la Unión Soviética a finales de los años 80. Cuando renunció, tanto de Europa del Este como de América Latina, el proceso fue más o menos simultáneo.  Porque lo de Gorbachov significó eso, un cambio de doctrina. Eso por un lado.

 

En segundo lugar las enormes dificultades económicas que se vivían en Europa del Este, ya no suponían la posibilidad de mantener las relaciones con América Latina. Y como opinión personal, el nuevo régimen no tenía interés en que los  movimientos latinoamericanos de los años 60 y 70 fueran conocidos y tuvieran impacto en Europa. Creo yo.

 

- ¿Cómo se ve a Cuba en Bulgaria?

- Cuba tiene sus simpatizantes, los que tuvieron que ver con ella. Hubo muchos  técnicos búlgaros que trabajaron en Cuba durante los años 80, tengo muchos alumnos que estudiaron en Cuba: la licenciatura en filología española en la Universidad de Sofía, con ya 45 años de historia he vivido precisamente la revolución cubana, que permitió que alumnos jóvenes búlgaros estudiaran el español y lo perfeccionaran en Cuba. De modo que esta gente no ha renunciado a su adhesión a Cuba. Oficialmente se adoptó la posición de condena a Cuba.

 

-¿Pero se mantienen las relaciones institucionales?

- Sí, sí. Hay consulado de Cuba en Bulgaria y a la inversa. En cambio durante muchos años, tal vez hasta finales de los 90 había embajada de Uruguay en Bulgaria y de Bulgaria en Uruguay. Por razones más bien económicas, en un momento se clausuraron casi todas las embajadas de Bulgaria en América Latina.  En Cuba por ejemplo, durante muchos años hubo Agregado y no Embajador y lo mismo creo que en casi toda América del Sur. Ahora se han venido restituyendo estas relaciones y tenemos embajadas en Chile, Argentina, Venezuela, y en Cuba. De manera que ha habido en los últimos años una apertura muy modesta; esperemos que eso se amplíe.

 

- Usted me decía que conoció a Arismendi, y que fue parte de la divulgación de los libros de Arismendi...

- Sí, Arismendi era conocido en los círculos de la literatura sociopolítica, de la filosofía, en ámbitos científicos y por su informe ante el VII Congreso de la Internacional VII Congreso de la Internacional.

 

- ¿Usted lo conoció personalmente?

- Yo lo conocí personalmente por varias visitas que realizó a Bulgaria, de modo que tuve la posibilidad no sólo de leer sus obras sino de conocerlo.

 

- ¿Qué impresión tuvo?

- Muy positiva, por decirlo así. De una persona de nivel intelectual muy, muy alto. Para mí fue el símbolo de América Latina en el sentido teórico, filosófico, ideológico. Y creo que así fue homologado el teórico más grande de la época contemporánea. Durante todos esos años 70 y 80  Bulgaria tuvo relaciones estrechas con América Latina no sólo a título oficial, a nivel de embajadas, sino que muchos exiliados, chilenos más que nada, también uruguayos, vivieron en Bulgaria y mantuvimos relaciones muy estrechas por muchos años.

 

-¿Qué está investigando en la literatura en estos momentos?

- En estos momentos, como dije, las relaciones con la literatura uruguaya lamentablemente fueron interrumpidas después de mi última visita. En los últimos años, en la esfera de  la literatura me he dedicado mucho a la traducción. Traduje al búlgaro novelas del español Javier Marías como  "Corazón tan blanco" y  "Tu rostro mañana", la segunda salió hace pocos meses. He venido dedicándome a la enseñanza de la civilización que es de hecho historia de la cultura y la sociedad hispana. En un plano más personal he venido trabajando en la traducción de jurídica. Mi trabajo de habilitación fue precisamente sobre la producción judicial. Y en este sentido me he dedicado a la producción de textos legislativos, procesales, penales, que en los últimos años con otra compañera los tradujimos al español.

 

- ¿Cómo vio la literatura uruguaya desde el Congreso en el que participó?

- El Congreso fue para mí una sorpresa muy, muy grande, porque no venía con esta disposición. Las ponencias que pude escuchar -traté de escuchar lo máximo- fueron de un nivel científico muy alto, que no siempre se ve en Europa. Aquí tienen profesores, investigadores de la literatura de nivel científico altísimo. También me llamó la atención y me resultó muy significativa la presencia de muchas personas jóvenes. La sala del Congreso estaba repleta y hubo mucha reacción de parte de estos participantes jóvenes, muchos comentarios. Me llamó la atención la comunicación que existía entre profesores y alumnos, ex alumnos y actuales colegas, de mucha sinceridad y mucha calidez. Me llevo impresiones muy positivas.

 

- Además de Benedetti ¿cuál es el autor uruguayo que más le gusta, que más le interesa? 

- Juan Carlos Onetti y Benedetti. Estoy también con la intención- -que no sé cuándo podrá producirse- de traducir a Felisberto Hernández, que es conocido en Bulgaria y que atravesó sólo un cuento en ese tomo de cuentistas uruguayos que mencionaba. Se puede ampliar mucho más. Acabo de visitar la exposición de Morosoli en el Centro Cultural de España, que me produjo interés, e inclusive estoy con la idea de traducir algo de Morosoli, sin fijar plazos, porque con la política editorial es difícil decir cómo y cuándo se va a publicar pero por lo menos el intento sí se puede.

 

- De los autores universales, ¿cuál es el que le gusta más?

- De los autores universales mi preferido es Mijaíl Bulgákov., de “El maestro y Margarita”. No sé si es conocido.

 

- No, realmente no.

- Es una lástima, está traducido al español, y se lo recomiendo de todo corazón. Otro autor, serbio-croata, Premio Nobel, Ivo Andric, autor de “La crónica de Travnick”, “El puente sobre el río Drina”, un autor muy representativo de los Balcanes, de su historia y de la psicología del hombre balcánico. Estos dos autores son mis preferidos y un montón de otros que no podría enumerar por falta de espacio.

 

- No sé si dentro de mis preguntas han quedado todas las respuestas que usted quiere dar, si hay algo que quiera agregar.

- En este momento, podría agregar muchas cosas aunque las preguntas fueron muy exhaustivas, pero pensando un poco... (diría sobre Bulgaria): La gente ha esperado con entusiasmo los cambios, porque esperaba que iba a empezar algo nuevo, que iba a haber una apertura. Sin valorar que esta apertura significaba también muchas puertas cerradas... La gente estaba molesta por las dificultades que tenía para viajar a otros países. Es normal que a uno le interese conocer el mundo. Pero sobre todo antes existían barreras ideológicas y muy pronto cayeron las barreras económicas. De modo que ahora la gente tiene toda la libertad del mundo para viajar pero no tiene los recursos para hacerlo. Y yo no sé cuál de las dos barreras es más difícil de superar y hasta creo que lo es la segunda.

 

Eso por un lado. Por otro lado, estos cambios fueron impuestos por fuera, porque Bulgaria rinde cuentas, siempre, teniendo en cuenta su lugar estratégico en Los Balcanes, ha sido puesta en manos de las grandes potencias.  Si bien después de la segunda guerra quedó en la zona soviética por acuerdo entre las potencias, ahora se operó el proceso inverso porque lo que hizo Gorbachov fue precisamente ceder la Unión Soviética a los Estados Unidos. De modo que en este sentido, Bulgaria nunca ha tenido mucha opción: siempre ha sido dependiente de las soluciones que tomaban otros.

 

Por otra parte, como decía, el socialismo ha venido burocratizándose y eso molestaba a la gente.

 

- ¿Las instituciones o los hombres habían venido burocratizándose?

- Mi opinión personal es que el régimen no pudo resistir, no porque era malo en sus principios sino porque confió demasiado en la gente. O sea, hablando en términos abstractos, se pensó que podía haber un hombre nuevo que actuara según las ideas. Resulta  que el hombre no ha cambiado mucho a lo largo de su historia milenaria. Algunas cosas siguen siendo tal como actuaba el primer hombre con sus defectos. A lo largo de la civilización los cambios no han sido tan sustanciales. De modo que quienes hicieron que se perdieran los términos positivos del régimen socialista fueron los hombres, creo yo. Porque las instituciones las hacen los hombres. No hay una institución abstracta, sino que en cada institución actúan hombres.

 

- ¿Entonces los principios del materialismo, del marxismo, donde acentúa el aspecto económico como el factor determinante del hombre nuevo pueden estar en cuestión, en interrogante?

- No, pero la idea del hombre nuevo no está tan atada a los principios económicos sino más bien a los principios morales. En tanto en los principios económicos yo creo que nadie ha cuestionado a Marx, porque los principios de la economía política siguen funcionando.

 

- ¿Se tuvieron poco en cuenta los principios que no eran sólo los económicos? ¿Se subestimaron los morales y los aspectos subjetivos?

- Fueron sustituidos por otros. Ahora domina el principio del mercado en todos los sentidos: económico, moral, etc.

 

- Pero yo me refería a quienes gobernaban y orientaban la sociedad antes de los 90...

- Sobreestimaron esos principios, en tanto creyeron que el hombre había cambiado. Aparte de los errores cometidos en aquella época, que no podemos negar que los hubo y muchos, creo que ahora, poniendo en la balanza lo positivo y lo negativo, lo positivo pesa más. Creo que era posible tomar otro rumbo, corregir estos errores sin destruir lo ya existente.

 

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