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El maltrato que la Universidad en particular
recibe en estos días de organismos del
Estado, ha debilitado esa relación tan cercana
que parecía existir
La Universidad de la República elegirá el próximo 22 de junio a su Rector, por un nuevo período de 4 años. La ONDA dialogó con Roberto Markarián, Licenciado y Doctor en Matemática, Profesor grado 5, integrante del Consejo Directivo Central de la Universidad de la República, sobre distintos aspectos de la mayor casa de estudios terciarios del Uruguay.

- ¿Cómo se podría definir el estado actual de la “salud” de la Universidad?

- Es muy difícil dar una repuesta  en términos de fotografía,  en particular el estado actual,  a partir de las consecuencias generales que derivan de la situación económica del país, es preocupante. Un dato contundente de esa realidad es el hecho de que el gobierno nacional le debe a la Universidad  las partidas de gastos e inversiones de los últimos 14 meses. 

Esto quiere decir en otros términos que las partidas para gastos de la Universidad, que no son para sueldos, el gobierno no las está entregando. Esto genera una dificultad  muy grande con nuestros  proveedores. En muchos casos a la Universidad se le están cortando los servicios prestados por estos. 

En el caso del Hospital de Clínicas se estudia la posibilidad de pedir un préstamo para comprar medicamentos imprescindibles para su función especifica. 

Como hombre ya veterano en la Universidad – entré en ella en los años 60, he participado durante largos periodos en su cogobierno siempre elegido por el orden gremial-, puedo observar un deterioro en varios terrenos, un deterioro importante que se da por el incremento de los servicios que la Universidad presta  y los escasos bienes y disponibilidad de presupuestos con que cuenta esta Universidad. 

La multiplicación por más de cuatro del alumnado entre el año 1960 y el 2000 que muestran los últimos censos de la Universidad de la República,  los metros cuadrados  disponibles  de edificación, los montos disponibles para inversiones en material bibliográfico de alta calidad destinado a las investigaciones, el número de funcionarios no docentes, que no van en paralelo a las demandas derivadas de este numero de alumnado y al rol de  esta Universidad, muestran una contracción que hay que resolver con premura. 

Hay otro aspecto y es el de la calidad, que también debiéramos tener en cuenta a la hora de este análisis, esto no quiere decir que la Universidad  en un número importante de aspectos no esté haciendo un esfuerzo que mantienen el prestigio que tuvo y tiene. 

Por lo que la repuesta a la “salud” de la Universidad, no es absoluta como la estoy dando, estoy dándole datos que muestran una situación  particularmente difícil. 

El Uruguay es un país en que las inversiones en educación pública superior, son casi las más inferiores de toda América  Latina, esto incluye a países como Paraguay, no solo Brasil o Argentina que tradicionalmente invertían más. 

Lo que tuvimos y lo que tenemos de prestigio, se debe mucho a la historia cultural e intelectual  de nuestra sociedad,  pero no siempre a las inversiones económicas concretas que hacen hoy. 

De continuar por este camino lo que  va a suceder es un fuerte deterioro.

Mi generación cuando entró a la facultad de ingeniería era de cien estudiantes, ahora entran más de 800 por año. Si uno quisiera por ejemplo en el área que yo trabajo, la enseñanza de las matemáticas, incrementar  con la misma calidad de entonces, el personal docente  debería ser incrementado ocho veces más, sin embargo no se percibe  una modificación tan radical  del ambiente social y económico  que subyace detrás de estos fenómenos  del personal capacitado, que permita una multiplicación del personal  que necesitamos. Este problema se da en todas las disciplinas y cátedras universitarias. En resumen: el descenso medio de la calidad  es indudable. 

- Por sus opiniones, entiendo que la Universidad ha bajado con respecto a los años 60...

- Si, ha bajado en algunos de estos aspectos que vengo exponiendo, y me parecen importantes los esfuerzos que se vienen haciendo en otros campos. 

Son muy importantes los esfuerzos por atender las demandas estudiantiles. En términos absolutos  los incrementos  de la producción científica, tecnológica y artística se ha incrementado significativamente. 

La vinculación con sectores productivos  también sé ha incrementado.

Para seguir en mi área, el número de matemáticos se multiplicó con respecto a los años 60. Aunque no hemos podido generar aún “un Massera” (se refiere al ingeniero José Luis Massera, doctor Honoris Causa de la UR). 

- Cuando la Universidad se apresta a elegir o reelegir un nuevo periodo para el rectorado, ¿cuál es el balance del modelo Guarga  de gobierno de la Universidad de la República?

- Yo me resisto a darle  a los procesos de los últimos años el nombre del actual Rector, en particular porque en muchos aspectos  continúan siendo procesos que comenzaron  con los rectores anteriores, por lo que no persivo que haya habido un viraje tan radical en  la vida universitaria que nos lleve a decir que éste es un modelo especifico.

Existen algunas modificaciones visibles, no tanto en aspectos profundos sino en fenómenos externos, en términos de la persona  en el último periodo. Hay una mayor preocupación por vincularse con ciertos  sectores de la sociedad, un discurso diferenciado con el anterior rectorado. Hay una presentación más ordenada de mucho de los propósitos universitarios actuales.

Se debe tener en cuenta que vivimos días donde en el conjunto de la vida social, política e institucional, incluyendo la Universidad de la República, hay un interés mayor  por focalizar en personas las cosas que suceden. Esto parece ser más una característica de los tiempos que de personas o instituciones.

La Universidad sigue siendo gobernada colectivamente, las variaciones globales no son adjudicables al periodo Guarga como ha sido formulada en la pregunta.

En el plano de los propósitos que el actual Rector enunció al principio de su gestión - que en algunos sentidos la institución asumió como propios-  estos han sido exitosos.

- Uno de los rasgos más visible del modelo Guarga fue entablar un diálogo explícito con el gobierno nacional, con un perfil que no tiene muchos antecedentes. ¿La actual crisis  sobre los temas económicos, implica que ésta relación con el gobierno nacional, se deteriora?.

- La influencia sobre la actual crisis ha sido importante en términos de esa relación, pero la relación no se debe exagerarse, porque aquí también hay más bien un  tema de “tonos”.

En el periodo anterior del rector Brovetto, las entrevistas con el entonces Presidente de la República eran frecuentes, podrían tener otro tono y características, pero existían. 

 Yo mismo como Consejero me entrevisté por temas presupuestales, en forma cordial,  con el entonces presidente Sanguinetti. 

Tampoco quiero ocultar, que ha habido una presentación de ese acercamiento, que es notoriamente explicito. 

El maltrato que la Universidad en particular recibe estos días de organismos del Estado, ha debilitado esa relación tan cercana que parecía  existir, y es notorio que la institución se ha pronunciado últimamente en forma critica  sobre temas variados en contraposición  a las actitudes del gobierno. 

En estos momentos a pedido del Rector, el Consejo Directivo Central (CDC) ha solicitado por una unanimidad,  la renuncia del Sr. Durán Martínez, integrante del organismo de contralor de las Universidades privadas. Estos hechos están afectando esa relación. 

- ¿Qué Universidad de la República se necesita para el Uruguay actual?

Una Universidad con las características  que la Ley Orgánica le define a la institución,  es una buena definición en general de la Universidad que el país necesita. 

¿Que más que la Universidad actual, necesita el país? Un primer aspecto es  cómo abordar el desafío de la masificación del estudiantado pos-secundario  que la Universidad debe atender. Soy firme partidario de  que el país debe dar un viraje en términos de su enseñanza  pública pos-secundaria, ese viraje debe contar con la participación de la Universidad como organismo protagónico. De no hacerse tendrá en los próximos años consecuencias muy negativas en la vida académica, cultural  y también económica para el país. 

La Universidad ha dicho que el país debería invertir para el 2004, el 4,5% de su Producto Bruto Interno (PBI) en el sistema educativo. 

Es el país como tal el que tiene que invertir en enseñanza, en ciencia, en arte, esta demanda hoy no es satisfecha. 

- ¿Esto incluye una rediscusión de la Ley Orgánica?

- Hay informes detallados que demuestran que dentro de la Ley Orgánica  se   podrían crear instituciones de otro carácter. Naturalmente que si llegamos a una reforma muy radical, debería llegarse al extremo de rediscutírsela. 

Pero lo que el país necesita ya, es que se haga conciencia que el  crecimiento de matricula lleva  a que en pocos decenios haya una Universidad hipermasiva, con más de 100.000 estudiantes. 

Nada hace pensar que con las estructuras  actuales vayamos a poder atender esa demanda, a esto debe sumársele la diversidad de requerimientos que ya tenemos. 

Otro aspecto es el tema de la diversidad de vocaciones que traen los estudiantes desde  secundaria, unos llegan con vocaciones  de cursos intermedios, otros de cursos de alta especialización, esto implica que la Universidad tiene que prepararse ya para dar satisfacción a esa demanda diferenciada. 

Hay que tener en cuenta que la formación previa  para estudiar diversas disciplinas puede ser diferenciada, lo que se requiere para la formación de técnicos de alto nivel, pueden no necesitarse  para la formación de técnicos igualmente prestigiosos e importantes  pero con otras necesidades de formación preuniversitaria y pos-universitaria. 

Otro aspecto es que la Universidad debe seguir teniendo como una cosa fundamental el tema de la investigación científica tecnológica y de creación artística y literaria, porque por más que  algunos no lo quieran, es en la Universidad de la República donde básicamente se hace esto en el país.

Este país no va a modificarse en sus patrones fundamentales  y por lo tanto si queremos continuar con nuestra cultura, entendido esta a lo grande, la Universidad debe preocuparse de la investigación. 

Esto hoy lo tenemos en marcha y sería mucho más fácil deteriorarlo que volverlo a construir con los niveles que tiene hoy. Para mí este tema debiera ser el desafío y nuestro pensamiento permanente en esta institución. 

Por último deberíamos mantener las formas democráticas de dirección de la Universidad, sabiendo que en estos tiempos, esto no es fácil.

La baja participación,  la disminución del espíritu solidario que caracteriza esta época, hace que las cuestiones de fomentar la transparencia, la claridad de opinión sean más difíciles que cuando los organismos del cogobierno fueron concebidos, donde había  gremios fuertes por detrás. Esto es un requisito básico para que la democracia expresada en la Ley Orgánica  funcione a pleno y no funcione distorsionada o meramente con su cáscara. 

- ¿Quién debe tener la iniciativa de poner ante la sociedad esta idea de modernización de la Universidad?

- En primer lugar se necesita clarificar las ideas internas en esta institución, acordar un cuerpo de iniciativas, que no tienen porqué ser las que yo le estoy diciendo. 

Luego  discutir con los distintos poderes del Estado, somos una Universidad de este Estado y con él debemos entrar en diálogo y elaboración conjunta,  para llevar adelante una iniciativa de gran nivel y proyección. 

- ¿Tendrían que estar también los actores universitarios privados?

- Esto ya esta sucediendo de hecho, no quiero entrar a dar opiniones personales sobre este tema, la realidad es que las Universidades privadas existen, son muy distintas entre ellas, no todas son iguales, de hecho esto ya es  tenido en cuenta por la Universidad de la República. En algunos de los planos de los que estoy hablando es lógico que participen, en otros la responsabilidad es solo nuestra. 

- Es un dato de la realidad que Uruguay está “exportando” profesionales universitarios. ¿La Universidad  debe integrar en sus planes este tema?

- Lo de “exportar” es un concepto que está por fuera de lo universitario, pero pienso que la pregunta esta hecha no para liquidarla con una frase. 

La formación que le damos a los estudiantes es un tema problemático, es uno de los centros de interés del movimiento estudiantil de hoy y es, quizás, una de las cuestiones que no logramos comprender, me incluyo como autoridad universitaria en el tema. 

La preocupación social y la educación de base del estudiantado  se han debilitado mucho. Es concomitante con el peso gremial y el protagonismo propio del estudiantado. 

La preocupación por promover los intereses no estrictamente  técnicos o profesionales en nuestros estudiantes debiera caracterizar parte de la meditación sobre los temas que tenemos. 

El hecho de que los profesionales emigren escapa claramente a la cosa universitaria propiamente dicha, nosotros tenemos que seguir formando gente con calidad y la ciencia está claro que es de las cosas que siempre tuvo un carácter internacional, nosotros no podemos enseñar cosas atrasadas y primitivas en ningún campo. 

Debiera ser una preocupación del Estado tratar de que eso no suceda, la situación económica que está en la raíz de este tema, no lo determina la Universidad. 

- El tema económico, ¿es la única causa por la que emigran los profesionales universitarios?

- Hay una parte importante del tema que sí tiene que ver con lo económico, hay otros aspectos que son más bien antropológicos, de ciencias políticas que yo no voy a entrar porque no los conozco. Nosotros deberíamos fomentar siempre en nuestros jóvenes un carácter nacionalista, sino tuviera mala historia cabría decir “orientalista”. 

La razón de que existan equipos de trabajo importantes está basado en parte en esos sentimientos. Nosotros no podemos decir que estamos sentados aquí porque es el mejor lugar para trabajar. Si el personal de más alta calificación solo quisiera trabajar en los centros mundiales más importantes, nos quedaríamos sin nadie calificado. 

Estoy a favor de que la ciencia y la tecnología que se haga en el país sea comparable con lo del mundo, pero a la vez que sea uruguayo en el sentido de satisfacer  las demandas nacionales, este fenómeno es un juego dialéctico muy difícil de equilibrar, pero es lo que corresponde. Nosotros no podemos hacer ciencia y tecnología de segunda categoría, pero a la vez no podemos formar gente que solo esté pensando aplicar los últimos avances que están por fuera de nuestro alcance o no responden a ningún tema o problema nacional. Creo que hoy esto caracteriza gran parte del personal académico universitario. 

- La Universidad participa junto al gobierno Nacional en la búsqueda de crear vínculos con los profesionales que trabajan fuera del país.

- Sí y está bien que lo realice. Eso es parte de ese nacionalismo al que me refería: ¡cómo no vamos a preocuparnos si son uruguayos! 

Por ejemplo para integrar el PEDECIBA ( que ha estado fomentando muchas de las ciencias básicas) se puede no estar trabajando en el país, por ejemplo un quinto de los matemáticos que integran el PEDECIBA, que residen fuera del país trabajan para el Uruguay o mantienen vínculos estrechos con nosotros. Todo esfuerzo para que la emigración sea lo menor emigración posible es muy importante. 

Yo estoy en contra de avalar la frase “ le fue bien, se va a quedar afuera, en el exterior ”. Esa frase me parece una auto maldición, si le fue bien que vuelva al país. 

- ¿Cuál es la composición social de la población estudiantil universitaria?

- Los datos más recientes muestran un ingreso mayor de los sectores de más bajos recursos, lo que es uno de los orígenes de la masificación de la que estamos hablando. 

La tendencia de crecimiento es desde estos sectores. El país tiene que tratar de que se mantengan y desarrollen mecanismos que habiliten este incremento del estudiantado  a las aulas terciarias. 

- Ya que estamos haciendo esta  nota con un matemático. Uno de los “pecados” que arrastran los estudiantes llegados de secundaria, son las matemáticas. ¿Es así?

- Las matemáticas tienen grandes problemas en su aprendizaje y en su enseñanza (distingo las dos cosas expresamente). Es  notorio e inocultable.

El por qué es así, es la pregunta válida y más delicada. En mi repuesta  puedo discrepar con algunos de mis compañeros de oficio, los matemáticos. 

Un primer problema es  que se trata de una ciencia básica en un país subdesarrollado,donde no hay atractivo para estudiar una disciplina cuya aplicatividad se ve muy lejos, en un país en el que el uso de esa disciplina no se percibe. Este problema no solo afecta a las matemáticas, están las físicas y muchas de las ramas de las ciencias sociales. 

Un segundo problema que tiene que ver con la naturaleza misma de la disciplina, es su carácter abstracto, su vocación lógica y formal, la necesidad de que sea así.

Las pretensiones de transformar la enseñanza de las matemáticas en una disciplina que trabaje con objetos muy reales, está mal, porque las matemáticas son una ciencia que el hombre creó y ha “inventado” para  satisfacer sus demandas formales, no las demandas concretas. 

Un tercer problema es que la disciplina se enseña mal, las dificultades de trasmisión de elementos que hacen a la historia y a la evolución de los conceptos matemáticos son mal sabidos o mal explicados por los docentes. Estas carencias se arrastran en el conjunto del proceso educativo y es una gran responsabilidad nuestra tratar de solucionarlo. El hecho que menos del 15% de los docentes de secundaria  en matemática tengan una formación especifica, muestra una de las causas por las que se enseña mal. 

- La Universidad se ha estado extendiendo al Interior, a Paysandú, Rivera y Maldonado. ¿Es parte del proyecto del trabajo actual, necesidad o reclamo de sectores del interior?

- Si la Universidad tuviera los fondos a disposición, los fondos que se pidieron en el presupuesto nacional, la expansión se podría hacer bien.

Ante las carencias que tenemos ahora es muy discutible que se continúe con una política que puede llevar a que haya una Universidad del interior y otra de Montevideo, en cuanto a sus medios. 

Es un tema particularmente complejo y que tiene entre otros aspectos que ver con la masificación estudiantil, de la que ya hemos hablado. No podemos llegar a invertir recursos,  a tener un bajo nivel. 

- ¿Entonces hay polémica, sobre este tema en la Universidad?

- Hay polémica, la polémica existe. Que la Universidad ha hecho una inversión muy grande en el local de Salto, lo que es notorio. También es notorio que la Universidad a hecho esa inversión porque percibió que se podía formar un lobby que colaborara para obtener el dinero para financiar ese local,  estamos frente a un tema político, social y de agrupamiento en el interior que colaboraron en que el parlamento votara el dinero correspondiente, aunque también es cierto que luego costó mucho más. 

Pero el tema de fondo, es si el incremento de enseñanza, que es lo que más se hace en el interior,  podemos mantenerlo con recursos tan escasos  para hacerlo bien. 

En definitiva este tema se puede tratar a fondo cuando el país enfrente la problemática de qué hacer con la enseñanza pos –secundaria en su globalidad. 

Parece evidente que el país debe tener instituciones de enseñanza en diversos puntos del país. Que hoy lo pueda hacer es otro problema. 

- ¿En qué etapa está el tema  del Hospital del Clínicas?

- En primer lugar el Clínicas ha pasado a tener una dirección estable, que ha modificado la situación del hospital. 

Está el problema del préstamo del BID, la opinión de la Universidad sobre el tema, se vio algo distorsionada por la participación directa del Presidente de la República. Luego de una discusión prolongada, pero que se saldó, la Universidad ha rectificado: quiere  hacer el hospital dentro del predio que ocupa actualmente. Por más que acepta construcciones nuevas, lo dice expresamente  la resolución. Esta es la línea de trabajo actual de la Universidad. 

Obviamente que todo esto esta muy condicionado por la actual situación económica por la que atraviesa el país. Por lo que sabemos el BID no ha puesto como condición que tiene que ser en tal o cual formato. 

Las discusiones están abiertas, pero con un ritmo muy lento. El cambio de Ministro de Salud Publica ha agregado  otro elemento para que se siga posponiendo.

La Universidad está muy interesada en que el Hospital mejore y considera que este procedimiento del préstamo es una manera de viabilizarlo. LA ONDA® DIGITAL


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