|
El
maltrato que la Universidad en particular - ¿Cómo se
podría definir el estado actual de la “salud” de la
Universidad? - Es muy difícil
dar una repuesta en términos
de fotografía, en
particular el estado actual,
a partir de las consecuencias generales que derivan de la
situación económica del país, es preocupante. Un dato
contundente de esa realidad es el hecho de que el gobierno
nacional le debe a la Universidad
las partidas de gastos e inversiones de los últimos 14
meses. Esto quiere decir
en otros términos que las partidas para gastos de la Universidad,
que no son para sueldos, el gobierno no las está entregando. Esto
genera una dificultad muy
grande con nuestros proveedores.
En muchos casos a la Universidad se le están cortando los
servicios prestados por estos. En el caso del
Hospital de Clínicas se estudia la posibilidad de pedir un préstamo
para comprar medicamentos imprescindibles para su función
especifica. Como hombre ya
veterano en la Universidad – entré en ella en los años 60, he
participado durante largos periodos en su cogobierno siempre
elegido por el orden gremial-, puedo observar un deterioro en
varios terrenos, un deterioro importante que se da por el
incremento de los servicios que la Universidad presta y los escasos bienes y disponibilidad de presupuestos con que
cuenta esta Universidad. La multiplicación
por más de cuatro del alumnado entre el año 1960 y el 2000 que
muestran los últimos censos de la Universidad de la República,
los metros cuadrados disponibles
de edificación, los montos disponibles para inversiones en
material bibliográfico de alta calidad destinado a las
investigaciones, el número de funcionarios no docentes, que no
van en paralelo a las demandas derivadas de este numero de
alumnado y al rol de esta
Universidad, muestran una contracción que hay que resolver con
premura. Hay otro aspecto y
es el de la calidad, que también debiéramos tener en cuenta a la
hora de este análisis, esto no quiere decir que la Universidad
en un número importante de aspectos no esté haciendo un
esfuerzo que mantienen el prestigio que tuvo y tiene. Por lo que la
repuesta a la “salud” de la Universidad, no es absoluta como
la estoy dando, estoy dándole datos que muestran una situación
particularmente difícil. El Uruguay es un país
en que las inversiones en educación pública superior, son casi
las más inferiores de toda América
Latina, esto incluye a países como Paraguay, no solo
Brasil o Argentina que tradicionalmente invertían más. Lo que tuvimos y lo
que tenemos de prestigio, se debe mucho a la historia cultural e
intelectual de
nuestra sociedad, pero
no siempre a las inversiones económicas concretas que hacen hoy. De continuar por
este camino lo que va
a suceder es un fuerte deterioro. Mi generación
cuando entró a la facultad de ingeniería era de cien
estudiantes, ahora entran más de 800 por año. Si uno quisiera
por ejemplo en el área que yo trabajo, la enseñanza de las matemáticas,
incrementar con la
misma calidad de entonces, el personal docente
debería ser incrementado ocho veces más, sin embargo no
se percibe una
modificación tan radical del
ambiente social y económico
que subyace detrás de estos fenómenos
del personal capacitado, que permita una multiplicación
del personal que
necesitamos. Este problema se da en todas las disciplinas y cátedras
universitarias. En resumen: el descenso medio de la calidad
es indudable. - Por sus opiniones, entiendo que la Universidad ha bajado con respecto a los años 60... - Si, ha bajado en
algunos de estos aspectos que vengo exponiendo, y me parecen
importantes los esfuerzos que se vienen haciendo en otros campos. Son muy importantes
los esfuerzos por atender las demandas estudiantiles. En términos
absolutos los
incrementos de la producción científica, tecnológica y artística se
ha incrementado significativamente. La vinculación con
sectores productivos también
sé ha incrementado. Para seguir en mi
área, el número de matemáticos se multiplicó con respecto a
los años 60. Aunque no hemos podido generar aún “un Massera”
(se refiere al ingeniero José Luis Massera, doctor Honoris Causa
de la UR). - Cuando la
Universidad se apresta a elegir o reelegir un nuevo periodo para
el rectorado, ¿cuál es el balance del modelo Guarga
de gobierno de la Universidad de la República? -
Yo me resisto a darle a
los procesos de los últimos años el nombre del actual Rector, en
particular porque en muchos aspectos
continúan siendo procesos que comenzaron
con los rectores anteriores, por lo que no persivo que haya
habido un viraje tan radical en
la vida universitaria que nos lleve a decir que éste es un
modelo especifico. Existen
algunas modificaciones visibles, no tanto en aspectos profundos
sino en fenómenos externos, en términos de la persona
en el último periodo. Hay una mayor preocupación por
vincularse con ciertos sectores
de la sociedad, un discurso diferenciado con el anterior
rectorado. Hay una presentación más ordenada de mucho de los
propósitos universitarios actuales. Se
debe tener en cuenta que vivimos días donde en el conjunto de la
vida social, política e institucional, incluyendo la Universidad
de la República, hay un interés mayor
por focalizar en personas las cosas que suceden. Esto
parece ser más una característica de los tiempos que de personas
o instituciones. La
Universidad sigue siendo gobernada colectivamente, las variaciones
globales no son adjudicables al periodo Guarga como ha sido
formulada en la pregunta. En
el plano de los propósitos que el actual Rector enunció al
principio de su gestión - que en algunos sentidos la institución
asumió como propios- estos
han sido exitosos. - Uno de los
rasgos más visible del modelo Guarga fue entablar un diálogo
explícito con el gobierno nacional, con un perfil que no tiene
muchos antecedentes. ¿La actual crisis
sobre los temas económicos, implica que ésta relación
con el gobierno nacional, se deteriora?. -
La influencia sobre la actual crisis ha sido importante en términos
de esa relación, pero la relación no se debe exagerarse, porque
aquí también hay más bien un
tema de “tonos”. En
el periodo anterior del rector Brovetto, las entrevistas con el
entonces Presidente de la República eran frecuentes, podrían
tener otro tono y características, pero existían. Yo
mismo como Consejero me entrevisté por temas presupuestales, en
forma cordial, con el
entonces presidente Sanguinetti. Tampoco
quiero ocultar, que ha habido una presentación de ese
acercamiento, que es notoriamente explicito. El
maltrato que la Universidad en particular recibe estos días de
organismos del Estado, ha debilitado esa relación tan cercana que
parecía existir, y
es notorio que la institución se ha pronunciado últimamente en
forma critica sobre
temas variados en contraposición
a las actitudes del gobierno. En
estos momentos a pedido del Rector, el Consejo Directivo Central
(CDC) ha solicitado por una unanimidad,
la renuncia del Sr. Durán Martínez, integrante del
organismo de contralor de las Universidades privadas. Estos hechos
están afectando esa relación. - ¿Qué
Universidad de la República se necesita para el Uruguay actual? Una
Universidad con las características
que la Ley Orgánica le define a la institución,
es una buena definición en general de la Universidad que
el país necesita. ¿Que
más que la Universidad actual, necesita el país? Un primer
aspecto es cómo
abordar el desafío de la masificación del estudiantado
pos-secundario que la
Universidad debe atender. Soy firme partidario de que el país debe dar un viraje en términos de su enseñanza
pública pos-secundaria, ese viraje debe contar con la
participación de la Universidad como organismo protagónico. De
no hacerse tendrá en los próximos años consecuencias muy
negativas en la vida académica, cultural
y también económica para el país. La
Universidad ha dicho que el país debería invertir para el 2004,
el 4,5% de su Producto Bruto Interno (PBI) en el sistema
educativo. Es
el país como tal el que tiene que invertir en enseñanza, en
ciencia, en arte, esta demanda hoy no es satisfecha. - ¿Esto incluye
una rediscusión de la Ley Orgánica? -
Hay informes detallados que demuestran que dentro de la Ley Orgánica
se podrían
crear instituciones de otro carácter. Naturalmente que si
llegamos a una reforma muy radical, debería llegarse al extremo
de rediscutírsela. Pero
lo que el país necesita ya, es que se haga conciencia que el
crecimiento de matricula lleva
a que en pocos decenios haya una Universidad hipermasiva,
con más de 100.000 estudiantes. Nada
hace pensar que con las estructuras
actuales vayamos a poder atender esa demanda, a esto debe
sumársele la diversidad de requerimientos que ya tenemos. Otro
aspecto es el tema de la diversidad de vocaciones que traen los
estudiantes desde secundaria,
unos llegan con vocaciones de
cursos intermedios, otros de cursos de alta especialización, esto
implica que la Universidad tiene que prepararse ya para dar
satisfacción a esa demanda diferenciada. Hay
que tener en cuenta que la formación previa
para estudiar diversas disciplinas puede ser diferenciada,
lo que se requiere para la formación de técnicos de alto nivel,
pueden no necesitarse para
la formación de técnicos igualmente prestigiosos e importantes
pero con otras necesidades de formación preuniversitaria y
pos-universitaria. Otro
aspecto es que la Universidad debe seguir teniendo como una cosa
fundamental el tema de la investigación científica tecnológica
y de creación artística y literaria, porque por más que algunos
no lo quieran, es en la Universidad de la República donde básicamente
se hace esto en el país. Este
país no va a modificarse en sus patrones fundamentales
y por lo tanto si queremos continuar con nuestra cultura,
entendido esta a lo grande, la Universidad debe preocuparse de la
investigación. Esto
hoy lo tenemos en marcha y sería mucho más fácil deteriorarlo
que volverlo a construir con los niveles que tiene hoy. Para mí
este tema debiera ser el desafío y nuestro pensamiento permanente
en esta institución. Por
último deberíamos mantener las formas democráticas de dirección
de la Universidad, sabiendo que en estos tiempos, esto no es fácil. La
baja participación, la
disminución del espíritu solidario que caracteriza esta época,
hace que las cuestiones de fomentar la transparencia, la claridad
de opinión sean más difíciles que cuando los organismos del
cogobierno fueron concebidos, donde había
gremios fuertes por detrás. Esto es un requisito básico
para que la democracia expresada en la Ley Orgánica
funcione a pleno y no funcione distorsionada o meramente
con su cáscara. - ¿Quién debe
tener la iniciativa de poner ante la sociedad esta idea de
modernización de la Universidad? -
En primer lugar se necesita clarificar las ideas internas en esta
institución, acordar un cuerpo de iniciativas, que no tienen
porqué ser las que yo le estoy diciendo. Luego
discutir con los distintos poderes del Estado, somos una
Universidad de este Estado y con él debemos entrar en diálogo y
elaboración conjunta, para
llevar adelante una iniciativa de gran nivel y proyección. - ¿Tendrían
que estar también los actores universitarios privados? -
Esto ya esta sucediendo de hecho, no quiero entrar a dar opiniones
personales sobre este tema, la realidad es que las Universidades
privadas existen, son muy distintas entre ellas, no todas son
iguales, de hecho esto ya es
tenido en cuenta por la Universidad de la República. En
algunos de los planos de los que estoy hablando es lógico que
participen, en otros la responsabilidad es solo nuestra. - Es un dato de
la realidad que Uruguay está “exportando” profesionales
universitarios. ¿La Universidad
debe integrar en sus planes este tema? -
Lo de “exportar” es un concepto que está por fuera de lo
universitario, pero pienso que la pregunta esta hecha no para
liquidarla con una frase. La
formación que le damos a los estudiantes es un tema problemático,
es uno de los centros de interés del movimiento estudiantil de
hoy y es, quizás, una de las cuestiones que no logramos
comprender, me incluyo como autoridad universitaria en el tema. La
preocupación social y la educación de base del estudiantado
se han debilitado mucho. Es concomitante con el peso
gremial y el protagonismo propio del estudiantado. La
preocupación por promover los intereses no estrictamente
técnicos o profesionales en nuestros estudiantes debiera
caracterizar parte de la meditación sobre los temas que tenemos. El
hecho de que los profesionales emigren escapa claramente a la cosa
universitaria propiamente dicha, nosotros tenemos que seguir
formando gente con calidad y la ciencia está claro que es de las
cosas que siempre tuvo un carácter internacional, nosotros no
podemos enseñar cosas atrasadas y primitivas en ningún campo. Debiera
ser una preocupación del Estado tratar de que eso no suceda, la
situación económica que está en la raíz de este tema, no lo
determina la Universidad. - El tema económico,
¿es la única causa por la que emigran los profesionales
universitarios? -
Hay una parte importante del tema que sí tiene que ver con lo
económico, hay otros aspectos que son más bien antropológicos,
de ciencias políticas que yo no voy a entrar porque no los
conozco. Nosotros deberíamos fomentar siempre en nuestros jóvenes
un carácter nacionalista, sino tuviera mala historia cabría
decir “orientalista”. La
razón de que existan equipos de trabajo importantes está basado
en parte en esos sentimientos. Nosotros no podemos decir que
estamos sentados aquí porque es el mejor lugar para trabajar. Si
el personal de más alta calificación solo quisiera trabajar en
los centros mundiales más importantes, nos quedaríamos sin nadie
calificado. Estoy
a favor de que la ciencia y la tecnología que se haga en el país
sea comparable con lo del mundo, pero a la vez que sea uruguayo en
el sentido de satisfacer las
demandas nacionales, este fenómeno es un juego dialéctico muy
difícil de equilibrar, pero es lo que corresponde. Nosotros no
podemos hacer ciencia y tecnología de segunda categoría, pero a
la vez no podemos formar gente que solo esté pensando aplicar los
últimos avances que están por fuera de nuestro alcance o no
responden a ningún tema o problema nacional. Creo que hoy esto
caracteriza gran parte del personal académico universitario. - La Universidad
participa junto al gobierno Nacional en la búsqueda de crear vínculos
con los profesionales que trabajan fuera del país. -
Sí y está bien que lo realice. Eso es parte de ese nacionalismo
al que me refería: ¡cómo no vamos a preocuparnos si son
uruguayos! Por
ejemplo para integrar el PEDECIBA ( que ha estado fomentando
muchas de las ciencias básicas) se puede no estar trabajando en
el país, por ejemplo un quinto de los matemáticos que integran
el PEDECIBA, que residen fuera del país trabajan para el Uruguay
o mantienen vínculos estrechos con nosotros. Todo esfuerzo para
que la emigración sea lo menor emigración posible es muy
importante. Yo
estoy en contra de avalar la frase “ le fue bien, se va a quedar
afuera, en el exterior ”. Esa frase me parece una auto maldición,
si le fue bien que vuelva al país. - ¿Cuál es la
composición social de la población estudiantil universitaria? -
Los datos más recientes muestran un ingreso mayor de los sectores
de más bajos recursos, lo que es uno de los orígenes de la
masificación de la que estamos hablando. La
tendencia de crecimiento es desde estos sectores. El país tiene
que tratar de que se mantengan y desarrollen mecanismos que
habiliten este incremento del estudiantado
a las aulas terciarias. - Ya que estamos
haciendo esta nota
con un matemático. Uno de los “pecados” que arrastran los
estudiantes llegados de secundaria, son las matemáticas. ¿Es así? -
Las matemáticas tienen grandes problemas en su aprendizaje y en
su enseñanza (distingo las dos cosas expresamente). Es
notorio e inocultable. El
por qué es así, es la pregunta válida y más delicada. En mi
repuesta puedo
discrepar con algunos de mis compañeros de oficio, los matemáticos. Un
primer problema es que
se trata de una ciencia básica en un país subdesarrollado,donde
no hay atractivo para estudiar una disciplina cuya aplicatividad
se ve muy lejos, en un país en el que el uso de esa disciplina no
se percibe. Este problema no solo afecta a las matemáticas, están
las físicas y muchas de las ramas de las ciencias sociales. Un
segundo problema que tiene que ver con la naturaleza misma de la
disciplina, es su carácter abstracto, su vocación lógica y
formal, la necesidad de que sea así. Las
pretensiones de transformar la enseñanza de las matemáticas en
una disciplina que trabaje con objetos muy reales, está mal,
porque las matemáticas son una ciencia que el hombre creó y ha
“inventado” para satisfacer sus demandas formales, no las demandas concretas. Un
tercer problema es que la disciplina se enseña mal, las
dificultades de trasmisión de elementos que hacen a la historia y
a la evolución de los conceptos matemáticos son mal sabidos o
mal explicados por los docentes. Estas carencias se arrastran en
el conjunto del proceso educativo y es una gran responsabilidad
nuestra tratar de solucionarlo. El hecho que menos del 15% de los
docentes de secundaria en
matemática tengan una formación especifica, muestra una de las
causas por las que se enseña mal. - La Universidad
se ha estado extendiendo al Interior, a Paysandú, Rivera y
Maldonado. ¿Es parte del proyecto del trabajo actual, necesidad o
reclamo de sectores del interior? -
Si la Universidad tuviera los fondos a disposición, los fondos
que se pidieron en el presupuesto nacional, la expansión se podría
hacer bien. Ante
las carencias que tenemos ahora es muy discutible que se continúe
con una política que puede llevar a que haya una Universidad del
interior y otra de Montevideo, en cuanto a sus medios. Es
un tema particularmente complejo y que tiene entre otros aspectos
que ver con la masificación estudiantil, de la que ya hemos
hablado. No podemos llegar a invertir recursos,
a tener un bajo nivel. - ¿Entonces hay
polémica, sobre este tema en la Universidad? -
Hay polémica, la polémica existe. Que la Universidad ha hecho
una inversión muy grande en el local de Salto, lo que es notorio.
También es notorio que la Universidad a hecho esa inversión
porque percibió que se podía formar un lobby que colaborara para
obtener el dinero para financiar ese local,
estamos frente a un tema político, social y de
agrupamiento en el interior que colaboraron en que el parlamento
votara el dinero correspondiente, aunque también es cierto que
luego costó mucho más. Pero
el tema de fondo, es si el incremento de enseñanza, que es lo que
más se hace en el interior,
podemos mantenerlo con recursos tan escasos
para hacerlo bien. En
definitiva este tema se puede tratar a fondo cuando el país
enfrente la problemática de qué hacer con la enseñanza pos
–secundaria en su globalidad. Parece
evidente que el país debe tener instituciones de enseñanza en
diversos puntos del país. Que hoy lo pueda hacer es otro
problema. - ¿En qué
etapa está el tema del
Hospital del Clínicas? -
En primer lugar el Clínicas ha pasado a tener una dirección
estable, que ha modificado la situación del hospital. Está
el problema del préstamo del BID, la opinión de la Universidad
sobre el tema, se vio algo distorsionada por la participación
directa del Presidente de la República. Luego de una discusión
prolongada, pero que se saldó, la Universidad ha rectificado:
quiere hacer el
hospital dentro del predio que ocupa actualmente. Por más que
acepta construcciones nuevas, lo dice expresamente
la resolución. Esta es la línea de trabajo actual de la
Universidad. Obviamente
que todo esto esta muy condicionado por la actual situación económica
por la que atraviesa el país. Por lo que sabemos el BID no ha
puesto como condición que tiene que ser en tal o cual formato. Las
discusiones están abiertas, pero con un ritmo muy lento. El
cambio de Ministro de Salud Publica ha agregado
otro elemento para que se siga posponiendo. La
Universidad está muy interesada en que el Hospital mejore y
considera que este procedimiento del préstamo es una manera de
viabilizarlo. |
|
|
Un portal para y por uruguayos |
© Copyright |