|
“No hay que perder de vista el aspecto
comercial del Mercosur, porque es esencial
en el proceso de integración, pero tampoco vamos a perder de
vista el alcance del significado político de este proceso”.
Entrevista al embajador Eduardo Dos Santos
-
¿Qué resultado concreto dejó para Brasil la última reunión del Mercosur
en Montevideo?
- Esta cumbre ha sido histórica. Creo que los resultados han sido muy
concretos y muy consistentes. El Mercosur creció institucionalmente y
abrió nuevas perspectivas como bloque regional. Hoy el Mercosur está más
fuerte. Los resultados son conocidos: hicimos el acuerdo con la
Comunidad Andina de Naciones, que llevó más de ocho años, porque había
que compatibilizar intereses comerciales de economías muy distintas. Fue
un acuerdo con una directiva política muy clara: vertebrar un esfuerzo
de integración regional que involucrara países de una misma región que
están destinados a tener un destino común. Esta es la visión de Brasil y
del presidente Lula, así como del canciller Celso Amorín.
También en Montevideo fuimos más allá. Se creó la Comisión de
Representantes Permanentes, presidida por el ex presidente de Argentina
Eduardo Duhalde. Por eso digo que el Mercosur creció institucionalmente
y se tornó más fuerte para salir afuera, captar inversiones, llevar el
mensaje del bloque y abrir nuevas oportunidades de negocios para la
región.
A la vez se tomaron resoluciones sobre el arancel externo común, que es
el instrumento fundamental de la unión aduanera que creamos en el
Mercosur. Se aprobó los mecanismos para atender a las economías menores.
Esta cumbre marcó de una manera significativa el reconocimiento del
principio de las asimetrías, para asegurar un tratamiento especial a
países como Paraguay y Uruguay. También tuvimos un avance muy concreto a
lo que se refiere al acuerdo de Uruguay con Perú. Vuestro país es el
primer socio del Mercosur que completa le negociación del anexo
comercial entre el Mercosur y el Perú.
Por eso hoy estamos ante la perspectiva de ampliación del Mercosur.
Ahora somos 4+3. Los socios originales, los fundadores, más Chile,
Bolivia y Perú. Esto es muy positivo. Por eso el gobierno de Brasil
quedó muy satisfecho con los resultados.
- A Brasil se le critica la politización de su política internacional
en la región. ¿Para ustedes la política es la puerta fundamental para
aumentar el comercio y solucionar los problemas económicos de la región?
- Esta es una discusión antigüa. El Mercosur, para Brasil, es
fundamentalmente un proyecto político que ayuda a la consolidación de la
democracia en nuestra región. Es un proyecto que ayuda al afianzamiento
de los vínculos de confianza y de cooperación de nuestros pueblos.
Estamos seguros de que el Mercosur va a seguir su rumbo cumpliendo
distintas etapas. Por ejemplo el aspecto institucional es la fase
política de este proceso. Uruguay ha sido un país que siempre bregó y
que siempre apoyó los esfuerzos de mayor institucionalización. Incluso
más que Brasil: ¡debo reconocerlo! Pero el nuevo gobierno de Brasil, el
del presidente Lula, ha dado un apoyo muy concreto al proceso de
institucionalización del Mercosur. Hemos transformado la Secretaría
Administrativa en una secretaría técnica. Hoy el Mercosur tiene
instrumentos más eficaces para hacer su labor. Hemos creado la Comisión
de Representantes Permanentes. Esto lleva a darle al proceso de
integración regional un proceso de politización. Tenemos el tema del
parlamento regional, que está sobre la mesa.
Esta cumbre de Montevideo marcó, también, una etapa importante en la
medida que se decidió fortalecer el trabajo de la Comisión Parlamentaria
Conjunta, que va a tener un rol más activo. Se crean vínculos
consultivos con el Consejo del Mercosur . Por eso la Comisión
Parlamentaria va a tener mayor participación en el proceso decisorio.
Por eso esto refuerza el proceso político del Mercosur y un día
llegaremos al Parlamento, pero eso es un proceso que tiene etapas.
Todo esto no quiere decir que el Mercosur no sea un acuerdo comercial.
Lo es. Tenemos la zona de libre comercio intrazona, que tiene que ser
libre, que tiene que cumplir con su papel de liberalización. Tenemos el
arancel externo común que es el instrumento de la unión aduanera y
tenemos las negociaciones externas. Esto es hoy en día el aspecto más
visible, quizás el más importante del trabajo del Mercosur.
Esto hace que nosotros nos empeñemos mucho para que se mantenga la
unidad y para que el Mercosur negocie siempre en bloque con la Unión
Europea, en el ámbito del Alca. A la vez estamos avanzando en el proceso
de integración hemisférica. En este sentido no hay que perder de vista
el aspecto comercial del Mercosur, porque es esencial en el proceso de
integración. Pero tampoco vamos a perder de vista el alcance del
significado político de este proceso.
- En esas negociaciones externas ¿primero la Unión Europea o el Alca?
- Yo digo los dos porque estamos trabajando en esos procesos con el
mismo interés, con la misma tensión, con el mismo empeño. Estados Unidos
y la Unión Europea son nuestros principales socios comerciales. Tenemos
un interés muy directo en asegurar el acceso a los mercados de los
países más desarrollados. Para Brasil, para las economías del Mercosur,
es fundamental para que aseguremos las condiciones para que nuestro
productos de exportación accedan a esos mercados sin trabas, sin
restricciones, asimismo trabajamos en el ámbito multilateral, en la
Organización Mundial del Comercio. Brasil ayudó a articular un grupo de
coordinación, llamado G20, que procura crear un espacio de influencia
para darle mayor perspectiva a las propuestas de los países en
desarrollo.
- Tomando la relación Brasil-Uruguay ¿cuáles son las prioridades en
el próximo período?
- Nuestra relación viene pasando por un período de intensificación y
ampliando las perspectivas en el campo del comercio, de las inversiones,
sin hablar de áreas tradicionales como son las relaciones culturales y
el aspecto social. Hay proyectos muy concretos en cuanto a que se
intensifique una mayor presencia de empresas brasileñas en Uruguay. La
embajada de Brasil en Montevideo está apoyando mucho los esfuerzos de
las empresas brasileñas interesadas en invertir en Uruguay. Una empresa
vino a participar en la licitación del Aeropuerto de Carrasco. Estamos
apoyando una empresa de Minas Gerais que viene a instalar una planta de
silicio metálico. Ojalá a la brevedad se puedan llegar a acuerdos
específicos en esta materia. Entiendo que el proyecto está avanzando. En
este año que termina Brasil amplió significativamente sus inversiones en
el sector maltero, con la empresa Ampeb, con la ampliación de las
importaciones de cebada y de malta. En el comercio bilateral las
perspectivas han sido muy positivas. El comercio está retomando su ritmo
ascendente. Brasil, hoy, individualmente, sigue siendo el mayor socio
comercial del Uruguay y amplió significativamente sus compras de arroz
de Uruguay, debido al aumento significativo de la demanda interna en
Brasil. Por su puesto que la producción regional no es suficiente para
cubrir nuestras necesidades, por eso tuvimos que importar de otros
lugares, pero siempre hicimos consultas a los socios del Mercosur para
llevar a adelante este proyecto.
Estamos intensificando los contactos empresariales. Recién fue a Porto
Alegre Diego Ballestra, presidente de la Cámara de Industrias, quien se
reunió con el gobernador. Esta ha sido una iniciativa más del proceso de
acercamiento con Uruguay.
En marzo o quizás a mitad de año habrá un gran evento de promoción
comercial de Uruguay en Brasil, en Río Grande, en la Federación de
Industrias, quien gratuitamente ofreció espacios para las empresas
uruguayas. Ahí vamos a intentar hacer rondas de negocios, promoción de
comercio y de turismo.
A la vez estamos trabajando para la cooperación y el desarrollo
fronterizo, que es un punto muy fuerte de la relación bilateral. Es que
la frontera Brasil-Uruguay es una de las más vivas en América del Sur.
Dentro de un área de 20 kilómetros, de cada lado de la frontera, viven
700 mil personas que transitan esa zona con mucha naturalidad. Es una
zona de convivencia y de contactos permanentes que se manifiestan en la
vida cotidiana de las personas. Los gobiernos de Brasil y de Uruguay han
desarrollo un proceso de cooperación que llamamos Nueva Agenda. En este
trabajo involucramos a los municipios. Tenemos una experiencia muy
importante de enseñanza bilingüe en dos escuelas de Artigas y Rivera.
También las universidades están fortaleciendo su colaboración, se está
gestando la universidad bi nacional. A la brevedad Brasil y Uruguay van
a intercambiar los instrumentos de ratificación del acuerdo que
permitirá que brasileños y uruguayos que viven en la frontera, puedan
vivir, trabajar y estudiar, de uno u otro lado. Queremos una frontera
modelo donde haya una convivencia fraterna y de amistad. Hoy hay cuatro
grupos de trabajo procurando soluciones prácticas para la población que
vive en esa zona: educación, salud, medio ambiente- saneamiento y
seguridad pública.
- ¿ A Brasil le interesa el puente Colonia- Buenos Aires?
- Nos interesa en la medida que refuerce la integración física de
América del Sur, particularmente del Cono Sur. Estoy seguro que este
puente puede ayudar a reforzar los vínculos de turismo y de comercio
entre los dos países. También nos interesa desarrollar nuevas
vinculaciones físicas con Uruguay.
Con Uruguay tenemos vinculaciones físicas concretizadas, como es el caso
del puente Mauá sobre el Río Yaguarón, que liga Yaguarón y Río Branco.
Esta el puente de Artigas y hay un proyecto de crear una represa con un
puente en el Río Yaguarón, que permitirá la integración física, que
también servirá para el control de crecidas, para riego y ayudaría mucho
a la producción agrícola de la zona y también para el turismo. LA
ONDA®
DIGITAL
|
|