“El proceso bolivariano es único, inédito
y muy probablemente irrepetible”
Entrevista de Raúl Legnani, a Luis G. García y Norexa Pintos

Tenemos que hacer lo imposible por integrarnos, más cuando nos sentimos una humanidad común. Nuestro destino pasa por la integración. Pero recordemos que Juan Domingo Perón dijo que “el siglo XXI nos encontrará unidos o dominados”. Estas fueron palabras de dos representantes del proceso bolivariano, que lidera

Hugo Chávez Frías en Venezuela.

Los entrevistados son el abogado Luis Guillermo García B., miembro de la Comisión Presidencial para la Reforma Constitucional, y la diputada Norexa Pinto Giraldo, que integra la vicepresidenta de relaciones interparlamentarias del Grupo Parlamento Venezolano.

 

- Ha impactado mucho en Uruguay la posibilidad de un encuentro del presidente Hugo Chávez con representantes de las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC), con miras a dar los primeros pasos de lograr la pacificación de Colombia, que pasaría por la liberación de presos de las dos partes. ¿Cómo ve usted esta nueva realidad?

- Norexa Pinto Giraldo. Estamos ante la posibilidad de que definitivamente Colombia se pacifique, por la paz de ese país es la paz de la región, de Venezuela.

- ¿Qué factores jugaron para que hubiera un cambio de actitud de las autoridades colombianas?

- NPG. Ha influido mucho la posición de la senadora colombiana Piedra Córdoba. Ella estuvo presente en una actividad que se realizó en Caracas: la Sexta Cumbre de la Deuda Social. Allí hubo un encuentro entre parlamentarios y el presidente Chávez. Córdoba pidió, públicamente, que el presidente Chávez fuera el mediador, para lograr un acercamiento.

- Se habla que el encuentro sería el próximo 8 de octubre. ¿Ustedes manejan la misma fecha?

- NPG. Si, manejamos la misma fecha.

- ¿Cuándo se produce el cambio de actitud del Presidente Uribe?

- NPG. Creo que es un cambio producto de la presión social, de los familiares de quienes han sido secuestrados por años. Repito: la senadora Piedra Córdoba ha tenido un rol bien importante y ha servido de facilitadora.

- ¿Cuál ha sido la actitud de las FARC? Desde Uruguay parece que a las FARC le cuesta entrar en las conversaciones, quizás por hay fracasos de diálogo con antecedentes.

- NPG. Si, hubo un fracaso anterior, cuando el gobierno de Pastrana. Pero yo no voy a hablar en nombre de las FARC. Usted tendría que preguntarle a algún dirigente de las FARC (se ríe).

- Cuando uno mira el texto constitucional  se da cuenta que la propuesta no contiene solo una reforma electoral, sino que también estamos ante una reforma de la sociedad, de la democracia y de la economía. ¿Se puede decir que estamos ante una propuesta programática?

- Luis Guillermo García. Lo que usted ha dicho es esencialmente justo. No hay una reforma de la sociedad, lo que se hace es admitir una realidad social. En las últimas décadas, en Venezuela, los movimientos sociales espontáneos han decidido todo. Primera fue una rebelión contra un paquete fondomonetarista en 1989, la llegada al poder de Chávez Frías, la reposición al poder cuando fue derrocado por un golpe de la central patronal y de sectores reaccionarios del ejército.

Ahora lo que se hace es reconocer estas organizaciones y las misiones de las mismas, que son algo así como enormes voluntariados que han atendido, por ejemplo, el analfabetismo, la salubridad de las áreas pobres y otras. Todo esto va a tener un reconocimiento constitucional, como son los consejos comunales que ahora van a tener poderes de directa administración de las cuestiones de la comunidad, inversión de los recursos, contraloría social, etc.

- El sistema democrático venezolano se va a conformar con lo que es la democracia representativa y el sistema de partidos, donde sigue existiendo el multipartidismo…

- LGG. Hoy hay democracia representativa. ¿Qué es eso? Yo voto por alguien que me a va representar, pero puedo hacer lo que quiera con mi voto.

Está la democracia participativa y protagónica, que es la auspiciada en la Constitución. En ella el ciudadano participa efectivamente y además decide y administra las cuestiones que le conciernen. Con esto reconocemos que este fenómeno en Venezuela se ha ido fortaleciendo cada vez.

- Entonces, democracia representativa por un lado y por otro lado poder popular, directo.  ¿Es así?

- LGC. Ahora, el multipartidismo sigue existiendo. No hay que confundir la unificación de organizaciones que apoyan el proceso bolivariano en el Partido Socialista Unido, no único, como dicen algunos. En Venezuela seguirá habiendo toda la pluralidad de partidos que el pueblo quiera y de hecho la hay. Aunque algunos de los partidos tradicionales no reúnen hoy el número de votantes, por eso tienen que recoger firmas para reinscribirse en el Consejo Electoral.

- Con la nueva Constitución un presidente va a ser reelecto todas las veces que el pueblo quiera, llámese Chávez Frías o Juan Pérez. ¿Es así?

- NPG. No se trata de un tema de reelección. Lo que decimos es que el pueblo tiene el derecho de soberanamente elegir cuantas veces crear necesario a un líder, por el tiempo que estime conveniente. En Venezuela existe, además, el poder de revocarlos a mitad de período y no solo al Presidente de la República, sino a cualquier otra persona electa por voto popular. Por todo señalamos que el Presidente solo va a estar el tiempo que el pueblo soberanamente quiera, sea Chávez y otro.

- Los procesos de cambio, los procesos revolucionarios en un comienzo tienen mucha euforia, mucha voluntad de participación, pero la historia muestra que con el tiempo decaen. ¿No teme que eso pase en Venezuela y que esas formas de democracia directa terminen siendo organismos que dejen de funcionar?

- LGC. En Venezuela ha ido sucediendo casi lo inverso. Resulta que cada proceso electoral ha ido incrementando el apoyo al proceso bolivariano. Hoy la popularidad creciente de Chávez anda por encima del 70%.

Claro que con respecto al futuro digo que tenemos que aprender de otros procesos, de otros partidos poderosos, que al perder el contacto con las masas terminaron perdiendo el poder.

- ¿Es una Constitución para ir al socialismo o es ya una Constitución socialista?

- NPG. Es una Constitución que abre camino para que el pueblo soberanamente pueda diseñar el sistema político en el que va a vivir. A la vez deja sentadas algunas líneas de lo que es la sociedad socialista, reconociendo y respetando la propiedad privada y además incluyendo otras formas de propiedad como la mixta, la colectiva, la estatal.

El libertador Simón Bolívar estableció que la propiedad del subsuelo es de la la república.  Desde 1977, con diversos altibajos, ha sido asumida la industria petrolera por el Estado. De hecho un podría decir que Venezuela es un socialismo de producción, porque la principal riqueza es colectiva, pertenece a todos y es gerenciala por un Estado que debe representar a todos.

A la vez hay un capitalismo distributivo, porque una minoría muy pequeña, el 15%, se apropia del casi el 80% de la renta, a través de diversos mecanismos no muy productivos.

- La propuesta también es nueva porque hasta ahora los cambios socialistas son producto de revoluciones que hirvieron saltar en pedazos el Estado capitalista. ¿Ustedes se proponen crear dentro del capitalismo los gérmenes de una nueva sociedad?

- NPG. Yo creo que el proceso bolivariano es único e inédito y muy probablemente irrepetible. Nosotros estamos viviendo un proceso que no tiene nombre y que no ha sido vivido por otro país.

Siento que el pueblo ha ido tomando el control, el que ha ido direccionando y dirigiendo. De esta forma se ha ido fortaleciendo la democracia participativa y protagónica. Esto es una forma de darle más poder al pueblo, que le llamamos poder popular. Estamos ante una democracia desde las bases hacia arriba.

- Los grandes centros de poder económico, como la banca y el sistema financiero, ¿son extranjeros? ¿Va a seguir habiendo una banca extranjera?

- LGC. Durante un tiempo, sí. Entre las muchas formas de propiedad que reconoce la Constitución, está la propiedad privada, como la propiedad privada de medios de consumo  y de medios de producción legítimamente adquiridos.

Actualmente la banca extranjera tiene una proporción bastante fuerte en Venezuela. Maneja un poco más del 80% de la totalidad del negocio bancario. Esa es una de las cosas que habrá que atender, porque por otra parte esa banca es sostenida, fundamentalmente, por el manejo de dinero del Estado.

- Estamos ante una contradicción: el Estado es el que opera con la banca extranjera.

-  LGC. Si, si. En gran parte la banca facilita créditos para llevar adelante la política de construcción del Estado.

- ¿Hay hoy un latifundio improductivo en vuestro país?

- NGP. Lo hay, pero estamos luchando para terminarlo. Con la actual reforma volvemos a la Constitución de 1961, donde está prohibido expresamente el latifundio.

- ¿La reforma agraria es propietarista o colectivista?

- LGC. Yo diría que es mixta. Se admite la propiedad privada sobre extensiones que no sean consideradas un latifundio, pero también hay extensiones fértiles, donde el propietario no la trabaja. En este caso se aplicará impuestos a la propiedad, cosa que existe en todos los países, o en caso extremo se harán expropiaciones. Serán expropiaciones para repartir pequeñas parcelas. Hasta ahora esas tierras se han entregado a cooperativas de organizaciones sociales.

- ¿No prevén las granjas del Estado?

- LGC. Hasta el presente, no. Eso no está en el proyecto de Constitución. Pero no sería imposible, porque se da poderes al Estado para que asuma cualquiera de las ramas de producción. Entonces podría ser indispensable que una de esas ramas, por cualquier circunstancia técnica pudiera ser necesario que una empresa del Estado, en conjunta con la comunidad, hiciera la explotación de la tierra.

- ¿Venezuela y Brasil compiten por el liderazgo en América del Sur?

- NPG. Venezuela y Brasil tienen sus propios espacios dentro de América del sur. Al igual que el resto de los países se complementan y Dios quiera logremos, prontamente, una integración donde nos podamos fortalecernos, respetando nuestras diferencias, y fortaleciendo nuestras raíces comunes.

- ¿No se apuró Chávez al salirse de la Comunidad Andina de Naciones?

- LGC. Hay un problema de base, que son los TLC y el ALCA. La CAN tiene un tratado de libre comercio interno. Si uno de esos países le abre las puertas a un TLC con una potencia hegemónica, resulta que todos somos arrastrados allí. El TLC comenzó arrasando con la economía de Canadá y después con la de México.

Nos retiramos de la CAN como una medida de defensa, de protección. Solo volveríamos a la CAN si algunos de los países se retiraran del TLC con Estados Unidos.

Simón Bolívar creó la Gran Colombia y yo me siento un “gran” colombiano, además de latinoamericano y caribeño. Por eso toda medida de integración de nuestros pueblos es buena.

Ahora el Mercosur está negociando un TLC con la Unión Europea y algunos dicen que podría haber otro con EEUU. Estas circunstancias habría que considerar, estudiar, en todo caso podría resultar beneficioso un TLC con la Unión Europea, como un contrapeso a Estados Unidos. También podría no ser beneficioso.

Fíjese que la gran parte de las ramas industriales de Brasil, el 70% es capital trasnacional europeo. Esta es una realidad específica que tiene sus derivaciones. Brasil hoy es la octava economía del mundo y si América Latina y el Caribe se integraran, podríamos pasar a ser segundos o terceros. Tenemos que hacer lo imposible por integrarnos, más cuando nos sentimos una humanidad común.

Nuestro destino pasa por la integración. Pero recordemos que Juan Domingo Perón dijo que “el siglo XXI nos encontrará unidos o dominados”.

- Itamaratí también utiliza esa frase de Perón…

- LGC. Claro, claro. La cancillería de Brasil está constituida en torno al interés nacional, cuando Brasil es casi la mitad de América del Sur, sin que se haya dividido. Ese es el verdadero milagro brasileño, porque no cedieron a la tentación de la división. Debemos aprender de ellos.

LA ONDA® DIGITAL

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital