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Cambios en la educación, el país Luego de varios meses de reuniones y debates diversos en todo el territorio nacional recogiendo opiniones y propuestas para las bases para una nueva Ley de educación en el Uruguay, la CODE a fijado entre el 29 de noviembre y el 3 de diciembre un Congreso de Educación. Este evento esta previsto para “Constituir un espacio de síntesis y definición del Debate Educativo”.
Para conocer mas del tema La ONDA digital dialogo con el integrante de CODE maestro Miguel Soler Roca, Soler fue propuesto para integrar esta comisión por el Consejo Directivo Central de la ANEP. Maestro. Ex Director del Núcleo Escolar de La Mina. Ex Director de la División de Alfabetización, Educación de Adultos y Desarrollo Rural de la UNESCO. Lo que sigue es el contenido de este dialogo que Soler subraya que es a título estrictamente personal.
- ¿Por qué es necesaria una reforma en la enseñanza y la educación? - En todo país y comunidad el proyecto social y el proyecto educativo han de ser coherentes. Uruguay vive un importante cambio en muchos aspectos. Es preciso que la educación corresponda a ese cambio, modificando su Ley de Educación (que ya ha cumplido más de veinte años) e introduciendo cambios en sus estructuras, organización, contenidos, etc. La educación está en la historia. Cuando ésta cambia conviene que la educación experimente los ajustes necesarios, lo que no quiere decir que cada paso histórico deba ir acompañado de un vuelco educativo. No me parece conveniente hablar de reforma educativa, expresión que no goza hoy del suficiente prestigio. Pero sí hay que afirmar la necesidad de cambios en la educación. El país los requiere. El pueblo los pide.
- ¿Cómo definiría conceptualmente la reforma educativa que necesita el Uruguay contemporáneo? - Estamos procediendo a la definición de los cambios necesarios con un elevado grado de participación popular. El Debate Educativo instaurado en Uruguay a partir de diciembre de 2005 ha sido precedido de un llamado a la población, invitándola a expresarse. Iniciamos ahora la etapa de procesamiento de las opiniones recogidas en unas 600 asambleas populares y en cerca de 400 documentos que han llegado a la Comisión Organizadora del Debate Educativo (CODE). Se trata, pues, de proponer a los poderes públicos y al pueblo cambios sugeridos por vía democrática y participativa, una experiencia inédita en Uruguay.
- ¿Conoce alguna experiencia contemporánea de bases educativas que podamos tomar como referencia de otro país? - Las reformas educativas han sido frecuentes en América Latina en estas últimas décadas. Algunas de ellas han respondido, en formas relativamente similares, a planteamientos de los organismos internacionales de financiamiento, en particular el Banco Mundial, como Paraguay y algunos países andinos. Otras, siguieron a profundos cambios revolucionarios, como ocurrió en Cuba y Nicaragua. Otras aun han designado equipos técnicos para la redacción de una propuesta gubernamental, que da lugar a un debate público a posteriori, como es el caso actual de Argentina. Ninguno de éstos es nuestro caso. Haremos un cambio a la uruguaya, consultando al pueblo a priori.
- ¿Qué característica debiera tener la formación de maestros y profesores para llevar adelante los nuevos contenidos de enseñanza? - En primer lugar, no se trata solamente de nuevos contenidos. Necesitamos que nuestro personal docente desarrolle en el mayor grado posible su condición de profesional apto para responder a las necesidades del país y de la población. Su formación ha de incrementar, pues, además de otros aspectos, el conocimiento directo de la realidad nacional. Ese conocimiento se logra estudiando a fondo los rasgos sociales, económicos y culturales del pueblo uruguayo y mediante prolongados períodos de práctica docente sobre el terreno, en situación real. La formación de grado ha de ser proseguida con oportunidades permanentes de perfeccionamiento profesional. Hemos de reabrir algunos centros que en el pasado tuvieron a su cargo la formación de especialistas en diversas áreas educativas.
- ¿Es aconsejable un único centro de formación docente para los distintos niveles de la educación uruguaya? - Me parece más aconsejable que mejoremos la actual red institucional, que cubre todo el país. El centralismo en la formación de base de los educadores no me parece una buena solución. El interior también existe, con rasgos propios. Pero eso no implica la formación de los docentes conforme a diseños contradictorios. El sistema ha de ser único; los egresados del sistema han de ser tan diversificados como las distintas realidades y funciones lo impongan. Unicidad con flexibilidad sería la respuesta.
- ¿Debe pensarse en un organismo universitario dedicado a la formación docente? - Sí, debe irse pensando en ese enfoque, lo cual no quiere decir que sea el único posible, ni que haya que adoptarlo de inmediato. Hemos de crear las condiciones para ello. No me parecería bien que de la formación terciaria actual pasáramos a la universitaria sin que previamente introduzcamos en la formación docente los ingredientes que caracterizan el nivel universitario. Es decir, no se trata de convertir sin más los cursos actuales en universitarios, sino de profundizar los estudios actuales para que se les pueda asignar el nivel universitario.
- El que permanezcan diferencias grandes y problemas en la implementación de un presupuesto dedicado a la educación, ¿no agrega un riesgo de una nueva frustración sobre las reales posibilidades de éxito de esta próxima reforma de la enseñanza? - Los países empobrecidos siempre están al borde de la frustración. Ésta debe ser evitada en diferentes frentes, entre ellos el presupuestario. Opino que el porcentaje del PIB dedicado a la educación debe ir creciendo, en el plazo más breve posible, hasta el 6 %, de manera que sea la sociedad entera la que se comprometa a sostener la educación pública nacional. Nuestro país no es pobre, pero una gran parte de nuestra sociedad está empobrecida. La corrección de esta situación injusta es una línea estratégica fundamental para el bienestar del pueblo. Cuando ella rija, la educación tendrá los medios para cumplir sus programas sin frustraciones. Repito que al proyecto de sociedad debe corresponder un proyecto de educación. Cuando el proyecto de sociedad sea verdaderamente solidario, la educación pública recuperará los niveles de calidad perdidos.
- Los organismos actuales del gobierno de la educación, ¿son adecuados como están pensados? - El Congreso Nacional de Educación debatirá este tema y la nueva Ley se ocupará de él. Es deseable que en esta materia no haya terremotos, pero sí cambios. En todo lo que sea posible, tanto las entidades nacionales como los órganos directivos de los centros educativos de base deben estar integrados de manera de tener en cuenta los principios de autonomía y cogobierno.
- ¿Cómo percibe la participación estudiantil en el gobierno de la enseñanza? - La participación ha de ser considerada un principio rector de aplicación general. Incluye a los estudiantes en todos aquellos casos en que su edad lo haga aconsejable. LA ONDA® DIGITAL |
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