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Bolivia, Cuba, la seguridad de Brasil,
el petróleo y la realidad del dólar
Entrevista al historiador Luís
Alberto Moniz Bandeira
El politólogo e
historiador brasileño Luís Moniz Bandeira en diálogo
con La ONDA digital, analizó la realidad de peligro
que vive Bolivia por estos días, el porqué Brasil
apuesta a un desarrollo de sus Fuerzas Armadas, qué
motiva a los EEUU a desplegar la 4ª Flota, las
contingencias del dólar y la relación de este
fenómeno con la suba del petróleo entre otros temas.
-
Hoy hay una situación contradictoria en América
Latina. Por un lado Paraguay, se integra a los
gobiernos progresistas del sur con el triunfo de
Fernando Lugo, por otro el gobierno de Cristina
Fernández en Argentina, siente la presión de los
sectores más poderosos de la producción agraria.
¿Estamos ante una situación de inestabilidad
institucional?
Hay inestabilidad, pero no se puede
decir que sea propiamente institucional, aunque la
situación de Bolivia sea extremamente grave y la de
Venezuela pueda evolucionar de forma negativa, en
virtud de medidas del gobierno que van más allá de
las posibilidades económicas, sociales y políticas
del país.
El Estado muchas
veces debe intervenir en la economía para promover
el desarrollo de ciertos sectores industriales o
para preservar la seguridad nacional, etc. La
estatización, empero, no significa socialización y
no siempre puede depreciar las inversiones
extranjeras. Bolivia, aun con las riquezas
minerales que posee, es el país más pobre de América
del Sur y no dispone de recursos financieros y
tecnológicos para invertir y aumentar la
producción.
Necesita de
capitales y tecnología. Esta es la realidad. Y las
dificultades que enfrenta ya se evidencian en la
incapacidad de atender a las demandas de gas de
Argentina y de Brasil, conforme los compromisos
asumidos. Lo que los líderes de izquierda no
entienden es que esto se debe a la influencia
stalinista que aún hoy subsiste - es que el
socialismo, conforme a la doctrina de Karl Marx, no
es una vía de desarrollo, sino de distribución de la
riqueza que el capitalismo produce, beneficiando
solamente las capas más altas de la sociedad. No es
viable cualquier forma de socialismo en países cuyas
fuerzas productivas son retrasadas, además de que
están insertos en una economía mundial de mercado,
regida por las leyes del capitalismo y de la cual no
pueden liberarse.
- A
la vez Bolivia vive un proceso de desintegración
interna, por acción de sectores separatistas de
derecha. ¿Estamos ante una alianza de sectores
tradicionalmente dominantes, con intereses
extranjeras, como Estados Unidos, que sienten que la
integración de América Latina avanza y que por ello
hay que detenerla?
- Mi
opinión, es clara, es la de un politólogo e
historiador, que acompaña y estudia la política
boliviana desde la juventud. La posibilidad de
desintegración siempre ha amenazado a Bolivia.
Bolivia no es propiamente un Estado nacional. Nunca
fue una comunidad estable, con un solo idioma,
unidad económica, social y política, y una
psicología que se exprese en su cultura e
identifique todas las regiones. Este es uno de los
factores de su crónica y tradicional inestabilidad
social y política. Sin duda, hay una alianza de las
fuerzas económicas que predominan en la región
conocida como Media Luna, que abarca Santa Cruz de
La Sierra, Cobija y otros departamentos, los más
ricos de Bolivia y en oposición al presidente Evo
Morales. Pero eso no es porque las potencias
extranjeras vean avanzar la integración de América
del Sur. Los factores son muy complejos, además de
que el presidente Evo Morales avanza en iniciativas
que Bolivia no tiene condiciones económicas y
políticas de sustentar a largo plazo.
El
resultado del plebiscito del 4 de mayo, en que cerca
de 85% de la población de Santa Cruz de la Sierra
votó a favor de la autonomía de la región deja al
gobierno del presidente Evo Morales en una
encrucijada: o retrocede y acepta un diálogo con la
oposición o habrá una guerra civil de
consecuencias imprevisibles.
Sin el
reconocimiento de Brasil y Argentina, un Estado
formado en la Media Luna seria completamente
inviable, prácticamente aislado y bloqueado. La
secesión de Santa Cruz de la Sierra no ocurre
solamente porque Brasil y Argentina no reconocerán
ningún Estado que los dirigentes de Santa Cruz de la
Sierra y de otros departamentos pretendan
constituir. Hay hacendados brasileños, que poseen
tierras en Santa Cruz de la Sierra, que temen la
reforma agraria y son favorables ha la secesión de
Santa Cruz de La Sierra, además de poderosos
intereses internacionales, contrariados al
presidente Evo Morales y sus nacionalizaciones, que
están interesados en derrocarlo y ciertamente
financian la oposición doméstica. Es muy grave y
difícil la situación de Bolivia y lo que puede
suceder es casi imprevisible.
-Estas situaciones se presentan en el mismo momento
que Brasil y Venezuela buscan un entendimiento
militar, que permita crear algo así como un sistema
de defensa común de Sudamérica. ¿Hay temor a una
intervención militar extranjera en la región? ¿Eso
ocurriría por el interés de Estados Unidos en el
Amazonía, el Acuífero Guaraní y las reservas
petroleras de Brasil y Venezuela?
Nunca
se puede descartar la posibilidad de una
intervención militar de alguna potencia en la
región. Pero es muy remota, en el actual contexto
económico y político mundial. Es cierto que los
Estados Unidos pueden tener interés en la Amazonía,
en el Acuífero Guaraní y en las reservas petroleras
de Brasil. Sin embargo, la amenaza no es de una
intervención militar directa. Los Estados Unidos,
por mayor que sea su poderío militar, no tendrían
condiciones políticas para hacerla, además de que
las consecuencias financieras, debido a los gastos
militares, serían aún más nefastas para su economía,
ya bastante castigada y en declinación. La mayor
amenaza está en la penetración de las ONG
(Organizaciones No-Gubernamentales), casi
financiadas por empresas transnacionales. Ellas
pueden crear graves problemas para Brasil y deberían
ser prohibidas de actuar en la región de la
Amazonía. Son un riesgo para la seguridad nacional.
- El
Pentágono ha anunciado la pronta reactivación de la
Cuarta Flota que operaba hasta 1950 en América del
Sur y luego de la Segunda Guerra Mundial fue
disuelta. ¿Existe alguna relación entre esta medida,
y el desarrollo de Brasil como potencia económica y
petrolera? ¿O tiene relación con el surgimiento de
gobiernos progresistas en Sudamérica?
La
pronta reactivación de la Cuarta Flota tiene
realmente relación con las reservas petrolíferas
descubiertas a lo largo del litoral de Brasil. Los
Estados Unidos quieren asegurar su preeminencia en
la región y el control exclusivo de estas fuentes de
energía mucho más seguras que las fuentes del
Oriente Medio. Y, con esa perspectiva, la
reactivación de la Cuarta Flota también tiene como
objetivo amenazar, con la posibilidad de
intervención, a cualquier gobierno que atente contra
los intereses de Estados Unidos. Es una medida
prevista en algún plan de contingencia elaborado por
el Pentágono. Pero Brasil no puede protestar, porque
cualquier país tiene derecho de tener flotas en los
mares internacionales. Eso es permitido por el
Derecho Internacional y ninguna protesta haría
revertir esa decisión de los Estados Unidos.
Venezuela y Cuba protestarán como un acto político,
porque sus gobiernos están en conflicto abierto con
los Estados Unidos. Este no es el caso de Brasil. Lo
que Brasil tiene que hacer es fortalecer su Marina y
sus Fuerzas Armadas en general.
Nunca debió haber
firmado el Tratado de No-Proliferación de las Armas
Nucleares (TNP), no porque pretendiese fabricar
bombas atómicas, lo que es impensable, sino porque
se trata de un tratado discriminatorio a la vez que
las grandes potencias siguen ampliando sus
arsenales. Se podría agregar que esto sucede en
momentos en que los Estados Unidos usan bombas de
uranio empobrecido (depleted uranio) en sus
guerras contra Afganistán e Irak, como antes
hicieron contra Yugoslavia, infectando las
poblaciones y sus propios soldados, con terribles
enfermedades, y degradando el medioambiente.
Las
autoridades militares de Brasil han estado hablando
de redimensionar y modernizar el ejército brasileño.
¿Porque Brasil siente la necesidad de tener Fuerzas
Armadas más grandes y mejor equipadas?
Brasil, con el inmenso territorio
que posee, con riquezas minerales, agregadas ahora
por el descubrimiento de grandes reservas
petrolíferas, no puede dejar de tener Fuerzas
Armadas mejor equipadas. Las hipótesis de guerra
existen y siempre son objeto de estudios en las
escuelas de comando y Estado Mayor de todas las
Fuerzas Armadas. Y la principal hipótesis de
guerra de las Fuerzas Armadas en Brasil es el
enfrentamiento con una potencia tecnológicamente
superior en la Amazonía. Ahora probablemente
tendrá que incluir la hipótesis de guerra para
defender las reservas petrolíferas en su litoral.
En este particular, es fundamental la construcción
del submarino nuclear, conjuntamente con la
reactivación de la industria bélica nacional. La
restauración de la 4ª flota de Estados Unidos, en el
Atlántico Sur, muestra esa urgente necesidad.
Brasil no puede
estar desarmado.
Los Estados Unidos siguen financiando
a Colombia, cuyo ejército se convirtió en el mayor y
más
bien equipado,
relativamente, de América Sur. Con una población de
44 millones de habitantes, Colombia posee un
contingente militar de cerca de 208.600 efectivos,
mientras Brasil, con 8,5 millones de kilómetros
cuadrados y más de 190 millones de habitantes, tiene
un contingente de solamente 287.870 soldados, y
Argentina, con 40 millones de habitantes y un
territorio de 2,7 millones de kilómetro cuadrados,
tiene apenas 71.655 efectivos. Colombia, con un PBI
de $320.4 mil millones (2007 est.), según el método
de la paridad del poder de compra, destina 3,8% a
los gastos militares, mientras Brasil, cuyo PBI es
de $1.838 millón de millones (2007 est.), gasta
apenas un 1,5%, y Argentina, con un PBI de $523.7
mil millones (2007 est.), gasta apenas 1,1%. Colombia,
y no Venezuela, constituye una eventual amenaza
en la región, en virtud del apoyo que recibe de los
Estados Unidos. Lo demostró al invadir el territorio
de Ecuador.
¿Piensa que puede haber cambios significativos de
Estados Unidos con respecto a Sudamérica si ganan
los Demócratas las próximas elecciones
norteamericanas?
No
creo en cambios fundamentales significativos en los
Estados Unidos, cualquiera que sea el futuro
presidente, sea republicano o demócrata. América del
Sur es muy importante para el abastecimiento
energético de Estados Unidos, principalmente ahora
con los descubrimientos de enormes reservas de
petróleo en el litoral de Brasil. Estamos frente a
dos países con las mayores masas territoriales, las
dos mayores masas demográficas y, a pesar de la
asimetría, las dos mayores masas económicas del
hemisferio. Tendrán que mantener las mejores
relaciones, en medio de las eventuales desavenencias
tanto comerciales como políticas.
El
precio del petróleo se dispara en todo el mundo y
eso perjudica a los países que son exclusivamente
consumidores, como es el caso de Uruguay. ¿De quién
es la responsabilidad de que se hayan disparado los
precios?
El
dólar es moneda fiduciaria,
con la cual el precio del
petróleo
hasta la actualidad fue siempre
denominado.
Como solo los Estados Unidos pueden emitir dólares,
y lo hacen como quieren, eran ellos
los
dueños
gratuitos
del petróleo del mundo,
en el sentido de que pueden comprarlo con moneda sin
respaldo, con papel pintado.
Pero esas continuas emisiones, sin
respaldo, para atender a sus necesidades de consumo
y los gastos bélicos, aumentan más y más el déficit
fiscal, que se conjuga con el déficit comercial y
provoca la devaluación del dólar, lo que se refleja
en la subida del precio del petróleo. Así, la
devaluación de esa divisa, con la cual se fijaban
hasta Noviembre de 2000 la casi totalidad de los
contratos comerciales de petróleo, erosionó el
poder adquisitivo de los productores y tornó
inevitable la subida del precio, para compensar sus
pérdidas. Esto ocurrió, por primera vez, en 1971. El
dólar devaluado
llevó
inmediatamente a una
elevación de
5%,
en el
precio del crudo,
con
la previsión de otros aumentos para compensar nuevas
devaluaciones.
La
OPEP fue
prácticamente
autorizada a hacer significativos aumentos en el
precio del petróleo, a fines de 1972, para compensar
la depreciación del dólar, que perdió cerca del 40%
en relación al marco alemán, entre febrero y marzo
de 1973. Fue el primer choque
del petróleo.
Actualmente la crisis es infinitamente más grave.
Saddam Hussein lo percibió, en el año 2000, y
empezó a cambiar el dólar por el euro en los
contratos petrolíferos. Esto fue uno de los
factores de la intervención de Estados Unidos en
Irak.
Irán, a mediados de
2003, comenzó a aceptar eurodólares como pago por
sus exportaciones de petróleo a la Unión Europea
(UE) y a países de Asia. Y a partir de mayo de 2008
solamente firmará contratos en euro. Este es uno de
los motivos por los cuales los Estados Unidos
también quieren atacar a Irán. Rusia también ya
firma los contratos en euro. Y hay algunos otros
países de la OPEP, entre los cuales Venezuela, que
examinan la cuestión de hacer la venta de petróleo
en euros. Un completo cambio en el comercio
internacional de petróleo basándose en el euro sería
un gran golpe a la hegemonía del dólar y
consecuentemente, a Estados Unidos.
Los
países, que compran petróleo o producen,
tendrian que
convertir en euros los
dólares de sus fondos de reserva,
en sus bancos centrales
de Europa, China ; Japón y todos los demás países,
incluso los de América Latina. Esto produciría en la
economía de Estados Unidos
una inflación
que, según los cálculos, sería
casi superior al 100%,
conjuntamente con una corrida bancaria, similar a la
de 1929-1930. Con la consecuencia de que los fondos
extranjeros puedan ser retirados
de los mercados bursátiles de Estados Unidos y de
activos basados en dólares.
¿Es
irreversible la caída del valor del dólar?
A
largo plazo, es irreversible. Pero no se puede
pensar que su declinación, que refleja la del
Imperio Americano, va a ser lineal. Habrá coyunturas
de recuperación y otras de estabilidad. Altas y
bajas. No obstante la erupción de las crisis
periódicas, la tendencia es, cada vez más profunda,
es siempre en el sentido de caída.
Los
Estados Unidos ya no son un sol de primera grandeza
como fueron tras la Segunda Guerra Mundial, en los
años 1950 y 1960. Y solamente no perciben que su
irradiación disminuye cada vez más, los que no
conocen la historia.
La
declinación del imperio que la Gran Bretaña mantenía
se ha acentuado cuando ella se tornó deudora,
dependiente de recursos financieros de Estados
Unidos, en virtud de las guerras de 1914-1918 e
1939-1945. Y los Estados Unidos son ahora una
potencia deudora. Su deuda pública saltó de US$ 5,6
millones de millones, en el año 2000, a US$ 9
millones de millones, en 2007, lo equivalente más o
menos a dos tercios de su PBI, estimado en $13,8
millones de millones (2007), conforme el método de
la paridad del poder de compra.
Lo
que ocurre, es que los Estados Unidos emiten dólares
sin respaldo, con estos dólares compran energía,
commodities y manufacturas de Arabia Saudita,
China, Unión Europea y otros países, y estos países,
con los mismos dólares, compran los bonos del Tesoro
americano. Y así es que financian los gastos
militares que los Estados Unidos hacen para mantener
su industria bélica y consumir su producción en las
guerras en Irak, Afganistán y en otras regiones del
mundo.
El viernes, 2 de
Mayo, el presidente George W. Bush
solicitó
formalmente al Congreso la aprobación de US$ 70 mil
millones más para las campañas militares en Irak y
Afganistán, en 2009. Y hay otra solicitud de US$
108 mil millones, también para financiar las dos
guerras, aún pendiente de aprobación por el
Congreso, controlado ahora por el Partido Demócrata.
El déficit fiscal, incrementado
más y más por el gasto militar, es el más grande
de la historia de los Estados Unidos. Es una burbuja
que va explotar y amenaza toda la economía mundial,
mucho más que la explosión de la burbuja de los
préstamos sub-prime, que recién han sufrido
los bancos y entidades financieras en los Estados
Unidos y en otros países. Esa crisis es solamente un
ligero maremoto comparado con el tsunami que
podrá ocurrir en la economía mundial como
consecuencia de un colapso provocado por los
déficits mellizos (comercial y fiscal) sobre los
cuales la economía de Estados Unidos se viene
sustentando.
-
Los cambios que se están procesando
en Cuba, a partir de que Raúl Castro asumió la
presidencia, son migajas como lo define la derecha
internacional, o se está ante un proceso más
profundo?
Raúl Castro no
puede avanzar mucho en los cambios mientras los
Estados Unidos mantengan el estado de guerra fría
contra Cuba. Es muy difícil hacerlo, así como es muy
problemático que cualquier gobierno americano, sea
demócrata o republicano, cambie rápidamente la
política de Estados Unidos con respecto a Cuba,
sobre todo mientras la población cubana en Miami
represente un importante factor electoral. Es una
comunidad extremadamente radicalizada, que se ha
volcado mucho hacia la derecha y quiere restablecer
el statu quo anterior a la revolución, lo que
no es posible y la población residente en la isla no
acepta.
Cuba por lo tanto
es un problema en la política interna de Estados
Unidos, en virtud de la fuerte influencia electoral,
principalmente en la Florida, de los inmigrantes
cubanos. Esto se evidencia en el hecho de que
Washington tiene intenso comercio con China y ha
levantado el embargo contra Vietnam, que son países
aún dirigidos por el Partido Comunista, pero no
alivia las duras restricciones que imponen a Cuba, a
fin de no enojar a los enemigos del régimen
instituido por Fidel Castro.
¿Usted
detecta diferencias entre Fidel y Raúl sobre el
rumbo que debe de tomar Cuba?
Siempre hay
diferencias entre las personalidades, aunque sean
hermanos. Nadie es igual al otro. Pero creo que
Fidel Castro había reconocido la necesidad de
normalizar la situación de Cuba, promover su
reinserción en el mercado internacional, y no quiso
él mismo hacer las reformas necesarias, en contra de
las posiciones que anteriormente había tomado. Para
él, que es un hombre, un gallego, con agudo sentido
de honor y orgullo, sería muy difícil cambiar su
política después de gritar socialismo o muerte,
durante tantos años.
Raúl Castro, aunque identificado y solidario con su
hermano Fidel, y con el régimen de la revolución,
nunca se ha manifestado, públicamente, sobre las
políticas económicas y no era el responsable por la
conducción del gobierno. Está, consecuentemente, más
libre para tomar tales iniciativas, apuntando a
reformar el sistema económico existente en la isla,
a fin de mejorar las condiciones de vida y de
consumo de la población. No se puede hablar de
socialismo cuando el país sufre falta de mercancías,
cotidianas dificultades de alimentación, falta de
materias primas etc. Cualquier forma de socialismo
es imposible con un bajo nivel de producción. Esta
fue la causa fundamental del derrocamiento de la
Unión Soviética y de todo el Bloque Socialista. Una
sociedad socialista es
impensable sin el alto desarrollo de las fuerzas
productivas, sin que el pueblo pueda desfrutar de
los avances tecnológicos de la civilización.
Y la Unión Soviética y todo el Bloque Socialista
estaban muy retrasados en relación a las potencias
industriales de Occidente. Su producción no
satisfacía directamente las necesidades humanas.
Muchos analistas han sostenido que Cuba tomó el
rumbo chino, donde se conjugan el partido único con
algunas formas de producción capitalistas
No hay
duda de que Cuba tendrá que seguir el camino de
China y de Vietnam, porque, quiera o no, está
inserta en una economía mundial de mercado, regida
por las leyes capitalistas, y su pueblo no puede
eternamente vivir en el período especial en tiempo
de paz. El régimen político no tendría condiciones
de subsistir y ahí podría ocurrir un retroceso
total, afectando las propias conquistas básicas de
la revolución de 1959. Del éxito económico
depende la continuidad del régimen político en Cuba.
Sin desarrollar su economía, elevar el nivel de vida
de la población, ese régimen político estaría
condenado. El desarrollo económico solamente ocurre
con la acumulación de capital, que es incompatible
con el socialismo. El socialismo no es vía de
desarrollo, sino de distribución de la riqueza
producida por el capitalismo. Esto fue el
problema de la Unión Soviética, en la medida en que
pretendió hacer del socialismo, no una consecuencia
del desarrollo capitalista, sino una forma
alternativa de desarrollo. No obstante el
extraordinario avance en el campo de la tecnología
militar, atómica y espacial, la Unión Soviética se
retrasó bastante en relación a las potencias
capitalistas. E, inserta en el mercado mundial
capitalista, no pudo resistir y se desmoronó junto
con todo el Bloque Socialista.
Era inevitable que las oscilaciones de coyuntura
afectasen su economía, dado que nunca dejó de
depender de exportaciones e importaciones. Michail
Gorbatschow
intentó hacer las reformas, para salvar la Unión
Soviética, pero fue demasiado tarde. El modelo de
socialismo implantado por Stalin, que hacía mucho
tiempo se mostraba inviable, fracasó.
-¿Es
verdad que Fidel fue a buscar a Lula para darle un
apoyo alimentario a la Venezuela de Chávez?
No
creo que Fidel Castro haya pedido a Lula para darle
apoyo alimentario a la Venezuela de Chávez. Cuba
necesita aún más que Venezuela de apoyo alimentario,
tanto que las reformas que Raúl Castro promueve
apuntan a aumentar la producción agrícola. Cuba
necesita de seguridad alimenticia y Brasil le
concedió un crédito de US$ 200 millones para compra
de alimentos y medicamentos. La cuestión de
Venezuela, empero, es distinta. El presidente Hugo
Chávez dispone de grandes reservas de dólares, en
virtud del fantástico aumento del precio del
petróleo. La escasez de alimentos que tiene es
consecuencia de determinadas políticas adoptadas por
el gobierno de Chávez. La producción agrícola en
Venezuela es por demás insuficiente para el
abastecimiento de la población. El país tiene que
importar quizás 60% o 70% de lo que consume. Pero
el presidente Chávez ha congelando los precios
internamente, mientras ellos suben en el mercado
mundial. Las empresas así dejan de importarlos
porque no tienen margen de lucro. Y por más que
Chávez pretenda hacer lo que llama el socialismo
del siglo XXI el hecho es que Venezuela sigue
dentro del sistema capitalista mundial, subordinada
a una economía de mercado, y no tiene condiciones de
salir. Venezuela no puede dejar de exportar e
importar y esto hace su economía más dependiente del
mercado mundial.
-¿Por
qué Chávez no se manifiesta sobre los cambios que se
están produciendo en Cuba?.
La
política de Raúl Castro apunta a restablecer la
normalidad y la inserción de Cuba en el sistema
internacional, para superar las inmensas
dificultades que el pueblo por décadas enfrenta. Con
tal objetivo es necesario aumentar la producción,
desarrollar la economía, lo que solo puede hacer con
el apoyo de inversiones extranjeras. Esta es la
razón por la cual Raúl Castro, aunque sea grato al
apoyo de Venezuela, busca acercarse a Brasil, para
que Cuba no sea otra vez arrastrada a la órbita de
Estados Unidos.
El
presidente Hugo Chávez, sin embargo, tiende a
radicalizar sus políticas internas y la
confrontación con los Estados Unidos, lo que a Cuba
no le interesa. Tal vez sea ésta la razón por la
cual el presidente Hugo Chávez no se manifieste con
respecto a las reformas que Raúl Castro empieza a
promover.
Luiz Alberto Moniz Bandeira
autor de mas de 20 libros entre ellos De Martí a
Fidel: la Revolución Cubana y América Latina,
doctor en Ciencia Política en la USP y profesor
titular (aposentado) de Historia de la Política
Exterior de Brasil, columnista regula de La ONDA
digital y de varias publicaciones del mundo.
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