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“Lo que se resolvió en el Congreso ha sido
totalmente dejado de lado por las
autoridades del MEC, que elaboraron
este Proyecto de Ley”
Entrevista al profesor Julián Mazzoni
En su número anterior La ONDA
digital publicó el anteproyecto del MEC, para una
futura Ley de Educación. Este anteproyecto por su
contenido y por los procedimientos que le dan origen
es duramente cuestionado por diversas organizaciones
de educadores y docente, así como por participantes
del Primer Congreso de la Educación de 2006. Para
conocer donde radican las diferencias dialogamos con
el profesor Julián Mazzoni, Presidente de la Mesa
Permanente de la ATD de Educación Secundaria e
Integrante de la Comisión de Seguimiento del
Congreso de la Educación. Lo que sigue son los
tramos fundamentales de este diálogo.
- En estos momentos
circula un anteproyecto del MEC, que podría ser la
base para una futura Ley de Enseñanza. Por otro
lado, un Congreso de actores de la educación,
realizado en el año 2006, preveía la creación de
las bases para una futura Ley de Educación.
¿A qué altura desde
su punto de vista está este tema?
-
Bueno, en realidad está como usted
dice el proyecto que consta de 104 artículos que se
ha difundido, no públicamente, aparentemente se ha
filtrado porque el Ministerio de Educación y Cultura
lo elaboró y se lo ha hecho llegar a todos los
grupos que integran la coalición de gobierno y, a
partir de ahí, se ha conocido. Nosotros,
oficialmente no lo tenemos, pero en los hechos, como
circula por todos lados, lo hemos podido trabajar.
- Por Lo que usted me está
diciendo, ese anteproyecto es del Ministerio de
Educación y Cultura y ustedes los docentes no
participaron en su gestación
-
Es del MEC. El MEC señala que
consultó 45 documentos y antecedentes y demás en la
información que tiene. Entre ellos y como una parte
el informe del Congreso de la Educación. A nosotros
nos parece que ese debería ser, una de las
referencias fundamentales y, una vez que analizamos
el proyecto que se presenta llega a la conclusión de
lo que se resolvió en el Congreso ha sido
totalmente dejado de lado por las autoridades de la
educación que elaboraron este Proyecto de Ley.
Entre otras cosas, porque el tema central que
planteó el Congreso de la Educación fue avanzar en
las peculiaridades de la educación en el Uruguay,
particularmente en la autonomía y el co-gobierno y
este documento que se nos presenta, en realidad, va
en el sentido totalmente contrario. A concentrar en
torno al MEC las decisiones en materia de educación
y a dejar de lado, prácticamente, la participación
en organismos fundamentales que conducen el sistema
educativo de los docentes. Porque, si bien se
generan algunos cargos que serían electos por los
docentes (como en el caso de la Administración
Nacional de Educación Básica y General que sustituye
a la ANEP), por los porcentajes y las cantidades que
representan dentro de los organismos de decisión,
son meramente decorativos y, al revés, por otro lado
aumenta la presencia de los integrantes designados
por el Poder Ejecutivo y, entonces tenemos que decir
claramente que este proyecto no representa para nada
lo que el Congreso resolvió.
-Ahora un tema de
procedimiento para entender mejor. ¿El Congreso no
había decidido que surgía de ahí, de la Comisión que
quedaba en forma permanente el anteproyecto?
-
No exactamente. El Congreso lo que
resuelve es formar una Comisión de Seguimiento
que tenía como base la Mesa que presidió el Congreso
que a mí me tocó integrar. Entonces hemos estado
trabajando los seis de los siete electos para
integrar la Mesa del Congreso con algunos otros
compañeros que se han incorporado, que eran miembros
de la CODE más un número muy importante de delegados
del Congreso que se han estado reuniendo en
sucesivas instancias nacionales (hasta ahora
llevamos tres) que han sido exitosas porque han
tenido presencia importante de todo el país. Y, en
ese ámbito, al ver que no había posibilidades de
dialogar con las autoridades encargadas de redactar
el Proyecto, es que este grupo de Seguimiento
resuelve elaborar un Proyecto alternativo que, ya
está básicamente pronto, pero que necesita de unos
acuerdos finales, fundamentalmente con el Movimiento
Estudiantil, que ha planteado algunas diferencias en
cuanto a la cantidad de miembros que el Movimiento
Estudiantil tendría como representante en los
ámbitos de decisión. Pero no en cuanto a la forma
fundamental que implica lo que el Congreso resolvió
que es que: “los organismos de dirección del Sistema
Educativo Nacional estén representados los docentes,
los estudiantes y los padres, además de los
funcionarios no docentes de los diferentes
organismos de la educación.
- ¿Eso quiere decir
que va a empezar a circular o a hacer parte del
debate más de un borrador, más de una iniciativa?
-
Sí, seguramente porque, además de
ésta del MEC, nosotros conocemos una que ha
elaborado el Movimiento de Participación Popular (MPP)
que tiene mucho más coincidencias con el Congreso
que la que elaboró el MEC y, además, en unos
días más ya podremos hacer circular definitivamente
la propuesta que haría la Comisión de Seguimiento
del Congreso. Y, además, ya está circulando en otros
ámbitos (porque se está discutiendo en los
sindicatos, en el Movimiento Estudiantil) esa
propuesta que, en todo caso, te la puedo alcanzar,
porque no se puede decir que sea la oficial, pero va
en ese sentido.
- ¿Cuáles serían las
etapas posteriores a todo esto?
-
Bien, el MEC aparentemente lo va a
presentar en el Consejo de Ministros, el Consejo de
Ministros lo aprobaría y ese proyecto iría como
iniciativa del Poder Ejecutivo al Poder Legislativo
y se iniciaría el trámite. A nosotros nos gustaría
que hubiera otras alternativas y para eso vamos a
trabajar y para eso nos vamos a movilizarnos. Vamos
a ver. Es muy difícil, porque hay una crisis de
militancia, hay problemas, pero también es cierto
que hay reservas todavía como para poder.
- ¿Pero sería el
Parlamento el destino del de ustedes?
-
El nuestro seguramente lo vamos a
tratar de hacer llegar a las diferentes bancadas a
través de movilizaciones, difundirlo en la prensa y
demás, a los efectos de que haya una alternativa a
esto, porque nosotros pensamos que si se aprobara
tal como estale del MEC, es un retroceso histórico
para las autonomías. En el Uruguay este tema es un
distintivo en el campo educativo y de la enseñanza,
de nuestro país que debemos preservar. Es uno de
los pocos (no sé si no el único) en este momento en
el mundo donde el Ministerio, o sea el sector
político partidario que es gobierno no es el que
define las grandes políticas educativas, por lo
menos por lo que está establecido en la Constitución
de la República y eso el Congreso del 2006, lo
defendió y lo quiere profundizar.
- La autonomía es uno
de los puntos que usted me está señalando de
diferencia con el Poder Ejecutivo, con el Ministerio
de Cultura.
¿Qué otros contenidos
les importa a ustedes que se tengan en cuenta en
esta nueva ley que se quiere desarrollar?
- En primer lugar,
ese tema de la autonomía está para el Congreso
estrechamente ligado al del co-gobierno y el
co-gobierno el Congreso lo entiende como la elección
directa de los miembros de los Consejos que
rigen los destinos de la educación en el país por
los involucrados. Y esto implicaría entonces
consolidar esa autonomía. Son dos cosas que están
estrechamente unidas y, además, eso implica de
alguna manera, generar las condiciones ideológicas
en el país para plantearse un Proyecto Educativo
para pensar una verdadera transformación del país y
hacia el futuro. Cuando aquí se habla de un “país
productivo” y de justicia social, eso implica un
cambio educativo y el cambio educativo implica dejar
de responder a los dictados que han estado
impregnando la educación, sobre todo a la a
educación que está vinculada a la ANEP en este
momento que viene claramente de organismos
internacionales de crédito, particularmente del
BID.
Hay que retrotraerse
a la década del 60, donde el BID estaba haciendo
planteos que reaparecen en la Ley de Educación, como
por ejemplo, la unificación del ciclo básico, UTU y
secundaria, separar el Consejo del Ciclo Básico que
a nosotros nos parece mal (poner una educación
primaria hasta los 12 años y después, de los 12 a
los 15 años un solo Consejo para Educación Básica y
después, separar recién ahí en Consejos que tendrían
que ver con lo que actualmente se llama
“bachillerato). Eso nos parece que de alguna manera
va a empobrecer la educación y va a contribuir a
consolidad ese Proyecto que el BID tiene para todo
el continente latinoamericano y, que insisto, hay
que retrotraerse a la década del 60 donde ya se
estaban planteando estas cosas y donde, finalmente,
fueron derrotadas pero el decreto de intervención
del año 70, cuando Acosta y Lara es designado
interventor de secundaria, entre las tareas que el
Poder Ejecutivo de Pacheco Areco le asignaba a
Acosta y Lara estaba esto de la unificación de los
ciclos básicos. Y, sin embargo, pasaron muchos años
para que pudiera reaparecer y reaparece. Y
reaparece porque, además, hay que analizar la
situación. En la década del 90 se intentó una
reforma auspiciada por el Banco Mundial y el BID (la
de Rama en el Uruguay, pero de otros representantes
de estos organismos en otros países del continente,
particularmente en Chile, en Argentina). En el año
2001/2002 se hace un Seminario en el que el MEC de
Uruguay, el de Chile y el de Argentina, junto con la
Universidad de Stranford y el BID analizan porqué
fracasaron las reformas en estos tres países. No
analizan de manera autocrítica, sino discuten cuáles
son las estructuras que impidieron que la reforma se
consolidara. En las recomendaciones que se hacen
para Uruguay en un trabajo que realiza Filgueiras y
Martínez Larrechea, se recomienda para que se pueda
consolidar esa reforma en el Uruguay, que se
concentren en torno al MEC y particularmente a la
Dirección de Educación, todas las decisiones en
materia educativa que se toman en el país. Y si
analizamos la Ley que presenta el MEC es, de alguna
manera, la vehiculización política de esas
recomendaciones que se hacen en ese Seminario.
Porque, primero el MEC pasa a integrar de manera
protagónica los ámbitos de la Educación Pública en
Uruguay que, tradicionalmente han sido dos (la
Universidad de la República y lo que ahora se conoce
como ANEP, a partir de la Ley de Sanguinetti que
creó el Conae pero que eran primaria, secundaria y
UTU). Esa era nuestra estructura educativa, sin
injerencia del MEC.
Ahora se considera
que el MEC debe incorporar el Consejo de Educación
de la Primera Infancia, directamente dependiente del
MEC, el Instituto Nacional de Educación no formal y
la Comisión Coordinadora de Educación de Jóvenes y
Adultos. Todos esos asuntos estaban antes
dependiendo de ANEP y pasarían a depender del
Ministerio de Educación y Cultura Pero, además, se
crea el Consejo Coordinador del Sistema Nacional de
Educación Pública, que tiene 8 miembros de los
cuales el Ministro lo preside y ese coordina la
Universidad de la República, lo que actualmente es
la ANEP (que pasará a llamarse: Administración
Nacional de Educación Básica y General) y el
Ministerio de Educación y Cultura. Y después, el
Consejo Coordinador del Sistema Nacional de
Educación Pública, coordinará por encima de eso una
Comisión Coordinadora de la Educación que coordinará
con los privados. Y esa Comisión Coordinadora de la
Educación, que está creada por los artículos 36, 37
y 38 de la Ley, tiene 17 miembros, de los cuales 11
son designados por el Poder Ejecutivo, 3 por los
privados y 3 por la Universidad de la República. Y
presidiendo el Ministro de Educación y Cultura e
integrada por el Director Nacional de Educación del
Ministerio. Quiere decir que ahí va a estar el
verdadero centro de poder que va a definir toda la
política del país. Y esto, yo no soy especialista
en Derecho Constitucional, pero ya el Congreso se
pronunció en contra de la anterior Comisión
Coordinadora de la Educación, porque entendía que
avasallaba la autonomía y que iba en contra de lo
establecido por la Constitución. Esto es más grave
todavía, es mucho más fuerte y el peso del Poder
Ejecutivo es muy superior al que ya está en la
Comisión Coordinadora.
- Se invierte el
fenómeno. ¿Los actores de la educación son minoría
frente a los de origen políticos?
-
Sí, yo espero que esto genere una
serie de reacciones, empezando por la Universidad de
la República.
- Por esta vía
quedaría vulnerada la autonomía de la Universidad de
la Republica
-
Es de esperar también la Universidad
reaccione inmediatamente. Ya han habido
movilizaciones, los sindicatos de la educación están
muy preocupados, particularmente los compañeros de
UTU porque en realidad la sensación que tenemos que
esto de la creación del Consejo Básico, de alguna
manera va a eliminar, prácticamente lo que ha sido
la UTU hasta ahora, generando solamente la parte de
los bachilleratos pero sacándole atribuciones,
porque, además, después vienen todas las leyes que
están previstas, las leyes que tienen que ver con
enseñanza terciaria y la privatización de muchos de
los elementos. Entonces yo digo que esto es
simplemente como decía el aterrizaje de un plan que
no fue pensado en el Uruguay y lo que sí fue
pensado en el Uruguay fue el debate educativo y el
Congreso Nacional de la Educación y eso es lo que
vamos a defender como representantes de estas
instituciones y la forma más democrática, porque
el otro procedimiento es totalmente antidemocrático.
Es llamar a la gente, consultarla (pour la galerie)
y después hacer la Ley que a mí se me antoja y que
yo, digo claramente, me parece que si uno analiza,
en ese Seminario ya estaba establecido qué ley se
iba a imponer.
- ¿Cabe la
posibilidad de que se llame de nuevo al Congreso
ante una situación de ésta?
-
Nosotros no tenemos potestades ni
condiciones materiales. Nosotros, los que hemos
estado apelando es a la gente que participó, que de
alguna manera se manifieste y se vaya organizando.
Los tres encuentros realizados hasta ahora han sido
muy representativos, ha estado todo el país, pero
todavía nos falta más actividad. El Congreso tuvo
1200 delegados, hoy hemos logrado que más de uno de
cada diez de los delegados, de alguna manera se ha
vinculado a esta organización que no cuenta con todo
el aparato que tenía el Congreso.
La Ley que propone el MEC, la que
proponemos nosotros y el propio Congreso, está
planteando que el Congreso se institucionalice y se
realice por lo menos, cada 4 años, (el MEC propone
cada 5). Lo que me preocupa de la Ley que mandó el
MEC que, en última instancia
el Congreso también está controlado
por el Ejecutivo.
El Congreso tiene que
ser una herramienta democrática que vaya mucho más
allá del Poder Ejecutivo, que sea del Estado en
el verdadero sentido de la palabra, en el del Estado
como representante de todos los ciudadanos del país.
Nosotros en nuestro proyecto, planteamos que la
verdadera coordinación que está prevista por la
Constitución de la República, debe hacerse en el
ámbito del Congreso Nacional de la Educación, porque
ahí está toda la sociedad representada. Veremos qué
pasa, no. Otro Congreso, con las características del
que hubo, no podemos convocar. Lo que sí podemos es
convocar a la gente para que se movilice y denuncie
esto que está pasando y diga que el Congreso no
resolvió esto. El Poder Ejecutivo obviamente tiene
potestades para resolver más allá del Congreso,
pero, desde el punto de vista político,
aparentemente por la historia que tiene el Frente
Amplio y por lo que ha sido también la historia de
las posiciones del Frente Amplio en materia de
educación, esto es una voltereta demasiado fuerte
como para que no tenga un costo político muy alto.
- En pocas palabras,
¿porqué Uruguay necesita una reforma educativa?
- A nuestro juicio,
hay elementos en la historia de la educación del
país que son distintivos y muy positivos. Hay
que remontarse hasta Varela, ¿no? Varela pensaba en
la introducción que hace para la legislación
escolar, plantea que hay que legislar para pensar en
un país de 8 millones de habitantes y lo plantea en
1876. Ya Varela decía que tenía que legislar y tener
una educación que transformara al país. Todos
sabemos el aporte que significó la reforma de
Varela, pero esos 8 millones de habitantes todavía
no los tenemos y está planteada hace más de un siglo
eso. Después vino la autonomía de la Universidad,
antes vino el desprendimiento del seno de la
Universidad de secundaria. Secundaria tuvo una
experiencia muy interesante del punto de vista del
co-gobierno que se vio frustrada cuando ya en pleno
pachequismo se impide que Rodríguez Zorrilla asuma
como Presidente del Consejo de Secundaria. La UTU
tiene una riquísima experiencia de formación de
artesanos, de clase obrera en el país, en el sentido
Marxista del término “clase obrera”, que termina
teniendo su propia conciencia porque tiene un nivel
técnico y educativo muy alto. Y la Universidad de
la República desde el año 58, pero ya desde antes,
venía abriéndose paso en la democratización. La
propia Constitución de la República lo estableció a
partir del año 17, se profundiza en el año 52,
intentan, de alguna manera, modificarla en el 66,
pero no pueden.
Entonces lo que
nosotros decimos es que los cambios para la
educación acá en el Uruguay implican tomar esa rica
historia y profundizarla más y no ir en el sentido
contrario porque el sentido contrario es poner al
Uruguay al nivel de otros países del continente, por
ejemplo, entre las fuentes consultadas están las
leyes de educación de Argentina, de Chile, de Perú y
de España. En todos esos países no hay autonomía.
Entonces, está bien, son fuentes y hay que
consultarlas, todos nosotros las consultamos cuando
empezamos a discutir, pero hay que tener cuidado,
porque en todos esos países el Ministerio de
Educación y Cultura juega un papel central y en el
nuestro no. Y eso ha sido muy positivo para el
sistema educativo, porque le ha permitido una
planificación estratégica que lo saca del problema
cotidiano, de la política partidaria o la política
de Gobierno que es muy cambiante. Ya lo planteaba
Eugenio Petit Muñoz en el año 35. No puede un
Ministro de Educación, sometido a los vaivenes
políticos de todos los días, estar pensando
estratégicamente en el desarrollo de un país a
través de la educación, como ya lo plantó Varela
en el año 76 del siglo XIX. Es decir, esa es la
idea que nosotros entendemos, ese es el cambio que
se necesita. Porque, por el otro lado, también
veníamos de un proceso de tratar de controlar. Y la
tensión que hay en este momento es esa: entre el
control político partidario con la verdadera
autonomía y, en medio de eso, la posibilidad de la
lucha por un presupuesto que, el propio Congreso,
estableció que sea del 6% del PBI. Esa es, digamos
un poco, la gran transformación. El Uruguay si no
destina como destinó históricamente un porcentaje
muy alto de su presupuesto a la educación, va a
seguir teniendo los problemas que tiene en materia
educativa. Y a la vez, resolver otros, por supuesto,
porque también a la educación en este momento se le
está pidiendo que resuelva problemas sociales que no
son meramente educativos, sino que son problemas
mucho más complejos que los educadores hacen lo
posible por hincarles el diente igual, porque les
llegan a sus aulas estudiantes con muchos problemas,
gurises en el caso de primaria, adolescentes en el
caso de secundaria, con problemas terribles que la
sensibilidad de cualquier docente que tenga vocación
lo obliga a tomar cartas en el asunto, aunque a
veces ni siquiera esté capacitado para hacerlo. Son
problemas complejos que necesitan un equipo
multidisciplinario para ser resueltos.
- Los pasos
siguientes de acuerdo con lo que nos dice son; en la
interna van a buscar el encuentro con docentes,
maestros y profesores. En lo político buscaron la
relación con la Mesa Política del FA. que no los ha
recibido. ¿Ahora con el anteproyecto irán al
Parlamento?
- Sí, seguramente.
Quisiera agregar que también se buscaron otros
respaldos de tipo social que hemos obtenido.
Por ejemplo, hay un pronunciamiento del PIT-CNT, la
Mesa Representativa trató el tema de esta Comisión
de Seguimiento, de cómo se venía desarrollando y
tiene una declaración a favor del trabajo que
nosotros venimos haciendo. Y la Federación de
Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM),
también es la que, en última instancia, nos ha dado
hasta las bases materiales para hacer algunas de las
reuniones y todo. Así que nosotros vamos a seguir
trabajando, ampliando, nos parece fundamental el
papel del Movimiento Estudiantil, que siempre ha
sabido estar a la altura de los momentos que le ha
tocado vivir, fue fundamental en la resistencia de
la reforma de Rama y ya el otro día hubo una
manifestación importante que se dirigió al
Parlamento para plantear el tema de la Ley de
Educación. Esperemos también que por ese lado
encontremos novedades y nos parece que eso es lo que
nos da, de alguna manera, la sensación de que el
esfuerzo que podemos realizar, desde los docentes,
tiene un destino justo, un destino que nos llena de
entusiasmo que es ver a una juventud dispuesta a
discutir los grandes problemas de la educación y no
de alguna manera mirando para otro lado, cuando se
está discutiendo su propia actividad. Eso todavía
no llega a los niveles que uno quisiera, pero sí ha
encontrado, en todo este proceso, el debate
educativo en el Congreso y demás, la presencia muy
importante de estudiantes preocupados.
Yo diría que todavía
no es masivo, pero que hay sectores muy esclarecidos
dentro de los estudiantes. No esclarecidos en el
sentido de dejar de lado a los demás, sino porque se
han dado cuenta, porque son representativos, porque
son delegados de los otros y demás, que han estado a
un nivel muy alto y que han hecho aportes
fundamentales y ya, la propia experiencia del debate
educativo, en las Asambleas Territoriales que se
hicieron, ya desde el punto de vista personal,
podría decir, de los docentes que participamos, ya
significó un gran aprendizaje y un gran acercamiento
a nuestros educandos, porque estuvimos muy cerca y
porque vimos que los problemas que nosotros estamos
planteando, ellos también los sienten. A veces lo
encaran de una manera más radical, como debe ser, y
con mucha más frescura que lo que lo podemos hacer
nosotros, pero siempre uno encuentra una respuesta.
- ¿Han buscado
también a los demás partidos políticos, a los no
oficialistas?
-
No, porque desde el lado del Partido
Colorado, el Partido Colorado ya ha dicho que no
cree que se deba modificar la Ley y del lado el
Partido Nacional descalificaron el proceso, que a
nosotros nos pareció muy bueno el debate educativo y
el posterior Congreso. Entonces nos pareció que,
teniendo mayoría parlamentaria el sector que había
impulsado esta idea, nos pareció natural empezar por
ahí. Pero en ese momento la fuerza política del
Gobierno entendió que no nos tenía que recibir, en
realidad el contacto estrictamente político no lo
hemos hecho, excepto, creo que pasa por muchos
lados, todos tenemos conocidos, particularmente los
que vivimos en el Interior, ya hemos hablado en el
caso del departamento de Lavalleja, donde yo vivo,
hay dos diputados que están enterados porque, de
alguna manera, uno los ve en la calle, esa vida de
pronto un poco más cercana que tenemos los
ciudadanos del Interior. Con esa gente si se ha
hablado. Yo pienso que por muchos lados a esos
niveles sí se está haciendo llegar a los
legisladores la inquietud.
-Profesor,
¿queda algo que usted desee agregar que en nuestras
preguntas no haya estado?
-
No, me parece que ya es muy amplio,
le agradezco mucho la posibilidad de estar
difundiendo estas cosas. Insisto que hay que tratar
de llegar lo más posible a toda la sociedad para
que entienda este proceso y, además, para que
reaccione y se alarme, porque esto es muy grave lo
que está detrás del Proyecto del MEC, porque,
insisto, un partido que llega al Gobierno con la
historia que tiene el Frente Amplio en materia
educativa, (hay que recordar que entre las 30
primeras medidas de Gobierno, una de esas es la
elección directa de los maestros del Consejo de
Educación Primaria que en aquel momento eran
designados), que defendió el proceso democrático
en caso de secundaria, que luchó contra la
intervención de la década del 70 que, cuando en el
90 se discutió la designación de autoridades
educativas hace un Proyecto para que sean electas
directamente por los docentes y está firmado por los
veinte diputados que en ese momento tenía el FA.
Que hoy salga con esto, parece, insisto, una
voltereta política que yo no entiendo. Creo que
la gente que votó a esta fuerza política tiene que
estar enterada para exigirle a sus dirigentes que
respeten la historia que tienen detrás y el
sacrificio. Porque todos homenajeamos a Julio
Castro, todos homenajeamos al Maestro Soler.
El maestro Soler, en
su libro “Testimonio del Maestro Agredido”, cuando
analiza las causas por las cuales fracasó otra
experiencia que le toco vivir y encabezar,
directamente dice que las causas son el error en la
elección del Consejo de Educación Primaria que hace
que el Gobierno del Partido Nacional de la época
eligió muy mal porque tenía compromisos políticos
para elegir a determinadas personas, y eligió muy
mal desde el punto de vista técnico y político. Y lo
dice claramente.
Ahora en el 2006,
todo el Congreso aplaudió y homenajeó al maestro
Soler. El Ministro de Educación y Cultura, cuando se
presentó en el Parlamento, hizo un especial homenaje
a Soler Rocca. Efectivamente hizo un gran aporte en
todo este proceso de discusión. Pero aquí no se
trata de hacer homenajes formales y de palabra, sino
de hacer un verdadero homenaje a esa historia de la
educación que pueden representar estas personas
que he nombrado y tantos otros que fueron
destituidos, algunos compañeros desaparecidos en
todo este proceso. Eso es un poco la reflexión
final.
Julián Mazzoni:
Profesor de matemática
Liceo Departamental de Lavalleja
LA
ONDA®
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