Chau, Irene!!!

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La coalición multicolor se juega la permanencia; es la crónica de una muerte anunciada tras los múltiples tires y aflojes que tuvieron a Cabildo Abierto como una piedra en el zapato colectivo que gobierna. Un calzado que viene bastante deteriorado y apretado, y que empieza a vislumbrar su final anticipado. Si bien no es algo que pueda sorprender, dado que la única razón que los aglutinó fue sacar al Frente Amplio del gobierno, la altísima dosis de hipocresía y cinismo que los caracterizó siempre, hace pensar que -todavía- durarán un poco más… o no. Está difícil soltar la «teta» del Estado, representada por los más de medio centenar de cargos que hoy detentan los cabildantes. De todos modos, nada parece improvisado y los hechos –que condicionaron al Presidente- no terminaron de representar otra cosa que una oportunidad para lavar su imagen, tan devaluada últimamente. Lejos de aceptar el pedido de renuncia de la Ministra, el líder de Cabildo Abierto redobló la apuesta pidiendo la revisión de la medida presidencial, dejando sin alternativas al Presidente ante tamaño desafío de autoridad. La llamada a la directamente involucrada no se hizo esperar y la renuncia solicitada fue una furibunda destitución a la que le faltaría todavía un capítulo más con la protagonista.

Una conferencia que no fue tal, los aplausos de la claque auto-convocada, la falsa impostación declarativa y la pobreza argumental de quien nunca estuvo preparada para semejante cargo, dieron un bizarro marco a una destitución inevitable que ponía las cosas en su lugar. No se podía permitir semejante atropello institucional, el Presidente es quien dispone y designa sus ministros hasta que termine su mandato. Aceptar otra cosa le haría mucho mal a una deteriorada democracia como la uruguaya que, por lo menos en esta ocasión, recuperó una parte de credibilidad…

Gestionar un Ministerio como “patrona de estancia”

El Presidente le bancó muchas a Manini, y eso seguramente también incidió en la decisión de pedirle la renuncia de la Ministra, tras el conocimiento de la adjudicación directa de un apartamento a una militante de su partido (Cabildo Abierto), vulnerando toda normativa y perjudicando a los cientos de aspirantes a un sorteo que guardó un cupo para ser adjudicado de forma discrecional por la titular de la cartera.

Una forma de gestionar las políticas de vivienda como si fuera una patrona de estancia, con la diferencia que no se trata de un bien de su propiedad (de los que puede disponer a su antojo), sino de bienes públicos de los que solo tiene la potestad de administrarlos conforme a la ley.

Es una perla más en la gestión –deplorable- de una cartera tan sensible como es la encargada de gestionar una de las necesidades más apreciadas por los uruguayos. Y, precisamente, en momentos en que está cuestionada fuertemente por incumplimientos tan obscenos como las 50 mil viviendas prometidas, que terminaron siendo, tan solo, “una expresión de deseo”. Una cartera que se dedicó a inaugurar obras heredadas de la anterior administración y –sin que se le moviera un pelo- mostrarlas como de su autoría, sufriendo episodios papelonescos como el de aquellas beneficiarias que al momento de recibir las llaves dieron las gracias… ¡al Frente Amplio!

Una Ministra que será una profesional del Derecho, pero que deja mucho que desear no solo como se expresa sino como fundamenta decisiones como estas, en las que se desnudan prácticas clientelísticas que decían venir a desterrar.

La noticia de la adjudicación -divulgada por CX22 Universal, por el periodista Pablo Fernández- dejó en claro, una vez más, que si no fuera por la prensa muchas situaciones como esta hubieran quedado ocultas (el caso Astesiano, por ejemplo).

«Menos gritos y más República» (Gustavo Viñales en Twitter)

Si la valentonada era ya un exes en Twitter)ceso, el abuso mediático que implica convocar a falsas conferencias de prensa donde no se admiten preguntas nos lleva a preguntarnos qué piensan hacer los periodistas al respecto. Sería buena cosa que APU se manifestara pues se convoca a los medios para que difundan declaraciones sin que se pueda esgrimir una sola interrogante que permita construir una opinión al ciudadano.

Hasta en eso se comportan como «patrones de estancia», haciendo lo que se les antoja con el trabajo ajeno de profesionales que son convocados para una cosa que termina siendo otra. Si lo que quieren es hacer una declaración, tienen el mecanismo del Comunicado de Prensa y los medios, la alternativa de leerlo o difundirlo como les parezca. Una conferencia de prensa es una instancia donde luego de la introducción del convocante, se permiten preguntas. Una perla más de un largo collar de unos verdaderos y mediocres improvisados en política… y en comunicación.

La bizarra y falsa conferencia tuvo el adicional de una protagonista poco creíble, que abusó de su último día de poder demorando exageradamente el inicio de la misma, aumentando el descontento de los periodistas apostados en la sede del MVOT. Encima, para completar el cuadro, una claque aplaudidora cerraba los espacios que dejaba la gritona renunciada, haciendo mucho más ridículo el espectáculo. Y lo peor de todo esto será que, evidentemente, no se va para su casa ni mucho menos, sino que de inmediato asumirá la banca en el Senado, lo que le dará el amparo que precisará en poco tiempo, cuando deba responder ante la justicia por su cuestionada gestión.

La pelota quedó picando en el área, y fue una inmejorable oportunidad que el Presidente capitalizará en próximas encuestas de imagen, seguramente. Pero a estar por una constante que ha tenido esta administración, nada asegura que no surjan otros episodios que vuelvan a desnudar la verdadera esencia de un Gobierno que nunca estuvo preparado.

Nadie, ni el mejor libretista, podía imaginar la interminable sucesión de hechos -a cuál de ellos más grave- que surgen día tras día.

Mientras tanto, la frase seguía repicando en las calles de la Ciudad Vieja…

Chau, Irene!!!

el hombre quiso preguntar,
el perro, ladrar un poco …

Por Julio Fernando Gil Díaz

 

 

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