El apartheid israelí se consolida

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Hay una ola de violencia de los colonos respaldada por el Estado que ha llevado al traslado forzoso de comunidades palestinas en Cisjordania, afirma la organización israelí de derechos humanos B’Tselem. Desde las atrocidades cometidas por Hamás el 7 de octubre, los colonos han estado aprovechando la falta de atención pública hacia Cisjordania, así como la atmósfera general de ira contra los palestinos, para intensificar su campaña de ataques violentos en un intento de trasladar por la fuerza a las comunidades palestinas. Al menos 13 comunidades han sido desplazadas; o sea, obligadas a irse, sostiene, detallando los casos.

Esto se produce en el marco de que tres organizaciones de derechos humanos denuncian que en Israel se cometen crímenes: Human Rights Watch, Amnesty International y la ya citada B’Tselem, organización israelí defensora de los derechos humanos en los territorios ocupados.

Human Rights Watch examina en un informe publicado en su web si los actos y políticas específicos llevados a cabo por las autoridades israelíes hoy equivalen a los crímenes de apartheid y persecución tal como se definen en el derecho internacional. Los crímenes de lesa humanidad consisten en actos criminales específicos cometidos como parte de un ataque generalizado o sistemático, o actos cometidos de conformidad con una política estatal u organizacional, dirigido contra una población civil. Esa definición es la de “crimen contra la humanidad”. Desde 2021, una presentación ante la Corte Penal Internacional solicita que ejerza su poder de procesar la persecución y el apartheid en Israel como crímenes contra la humanidad, en tanto las autoridades nacionales no pueden o no quieren hacerlo.

“Negar un hogar a las personas palestinas es un elemento esencial del apartheid que Israel impone a la población palestina. El mundo no se ha percatado de que existe un sistema arraigado de opresión”, afirma Amnesty International (AI), y de esa situación, entre otras, tratan los ejemplos que se citan.

“No hay democracia bajo la ocupación. No hay democracia bajo el apartheid, ni en Hebrón, ni en Gaza, ni en Lod/Lydda, ni en Tel Aviv, sostiene B’Tselem, la organización israelí defensora de los derechos humanos en los territorios ocupados. “El régimen de apartheid y ocupación de Israel está inextricablemente ligado a violaciones de derechos humanos. B’Tselem se esfuerza por poner fin a este régimen, ya que es el único camino hacia un futuro en el que los derechos humanos, la democracia, la libertad y la igualdad estén garantizados para todas las personas, tanto palestinas como israelíes, que viven entre el río Jordán y el mar Mediterráneo.”

Del informe que tiene B’Tselem en su web se toman solo once casos, para ejemplificar la realidad de delitos contra la humanidad que se están cometiendo, sin que se pretenda ser exhaustivo en los ejemplos.

+ En la comunidad de Khallet al-Hamra, cerca de Kisan, en el distrito de Belén se albergaban dos familias con un total de 11 personas, entre ellas cinco menores. La familia de ‘Ali al-‘Abayat se fue el 30 de agosto (antes del ataque de Hamás). La familia de Yusef al-‘Abayat se fue el 8 de octubre. Ambas familias se marcharon debido a la violencia de los colonos.

+ Otro caso, que da cuenta de hostigamiento a la comunidad palestina por parte de militares desde antes del 7 de octubre, es el de Khirbet ‘Ein a-Rashash, en la cresta montañosa centralLa comunidad albergaba a 18 familias, con un total de 85 personas, incluidos 25 menores. El 9 de octubre, los colonos bloquearon la carretera que conduce a la comunidad, que en el pasado fue bloqueada repetidamente por los militares y reabierta por los residentes. Los colonos impidieron que un camión cisterna de agua llegara a la comunidad, lo que obligó a los residentes a trasladar 1.500 cabezas de ovejas a la aldea de Duma. El 13 de octubre, todas las mujeres y niños de la comunidad se trasladaron a Duma. Los hombres se unieron a ellos el 16 de octubre.

+ En el caso de Wadi a-Siq, en la cresta montañosa central, se da cuenta de ataques conjuntos de soldados y colonos. La noche del 10 de octubre, sus 30 familias –que suman 180 personas– empezaron a marcharse debido a las amenazas de los colonos, hasta retirase todos. El 12 de octubre de 2023, mientras varios hombres de la comunidad y activistas israelíes derribaban estructuras y cargaban artículos en camiones, llegaron colonos y soldados y los atacaron brutalmente.

+La comunidcad de Mleihat, al este de Ramun, cresta montañosa central, estaba situada a lo largo de la carretera al-Mu’arrajat y albergaba a seis familias que sumaban 30 personas, incluidos 12 menores. Después de que estalló la guerra, el 7 de octubre, los colonos intensificaron sus ataques contra los vehículos palestinos que circulaban por la carretera, fundamental para el sustento de la comunidad. El 12 de octubre, todas las familias se marcharon después de que los colonos impidieran a los palestinos circular por la carretera y atacaran a los pasajeros. Algunas de las familias se trasladaron a la comunidad oriental de Badu al-Mu’arrajat (Mleihat) y otras a la aldea de a-Ramun.

+ Las ocho familias de la comunidad de Khirbet Jib’it, en la cresta de la montaña central, debieron dejar atrás sus pertenencias para salvar su vida. Las 25 personas, incluidos 10 menores, se marcharon el 13 de octubre ante las amenazas de los colonos. Tuvieron miedo de regresar a buscar sus pertenencias luego de que los colonos los amenazaran y bloquearan los caminos que conducían a la comunidad.

+ La comunidad cercana a Tuqu’, distrito de Belén, albergaba a ocho familias con 69 personas, incluidos 25 menores. Tras estallar los combates el 7 de octubre, los colonos comenzaron a ir allí, especialmente de noche, amenazando a los residentes y ordenándoles que se fueran. El 14 de octubre, cinco familias se marcharon. Después de eso, llegaron los colonos y destrozaron la propiedad comunitaria. Junto con los militares, bloquearon el camino que conduce a la comunidad y declararon sus tierras de cultivo y olivares zona militar cerrada. El 15 de octubre, un grupo de colonos apareció con una topadora, destruyó una estructura agrícola y un recinto ganadero y excavó tierras de cultivo. El 17 de octubre, los colonos llegaron con una escolta militar a un hogar comunitario, amenazaron a la familia, golpearon a varios miembros y robaron una cabra. La familia abandonó la comunidad ese día. El 19 de octubre, las dos últimas familias se marcharon después de que los colonos los amenazaran y robaran otra cabra.

+ El 7 de octubre llegaron colonos y soldados a la comunidad de Khirbet a-Taybah,Tarqumya, y notificaron a las 10 familias (47 personas, incluidos seis menores) que tenían que abandonar el lugar porque había sido declarado zona de tiro; todos se fueron ese día. El 11 de octubre, varios residentes intentaron regresar a sus casas para comprobar su propiedad, pero los colonos les bloquearon el paso. En la mañana del 17 de octubre, los residentes lograron llegar a sus tierras y encontraron 11 chozas residenciales y agrícolas demolidas y equipos agrícolas robados; fueron ahuyentados por soldados.

+ El 10 de octubre, un colono armado llegó a la comunidad de ‘Atiriyah, un lugar aislado al sur de a-Samu’, colinas del sur de Hebrón; disparó contra un rebaño e hirió a tres ovejas. El 14 de octubre, los colonos llegaron a la comunidad por la noche y amenazaron con hacer daño a las dos familias (31 personas con 30 menores) si no se marchaban en un plazo de 24 horas. El 23 de octubre, ambas familias se marcharon.

+ El viernes 20 de octubre cinco colonos armados y vestidos con uniformes militares llegaron a la comunidad de Maktal Msallam, al sur de a-Samu; agredieron a ‘Amar Mustafa, el padre de la familia, golpeándolo en la cara y el cuerpo con un rifle, y le dijeron a la familia que tenían que irse ese día. Esa noche llegaron tres jeeps militares y los soldados amenazaron con disparar a la familia si no se marchaban.La familia de tres adultos y cinco menores se fue esa noche.

+ La comunidad de Khirbet a-Radhem, en las colinas del sur de Hebrón albergaba a dos familias de 20 adultos, incluidos 11 menores. El 9 de octubre, un colono llegó y bloqueó la carretera que conduce a las tierras de cultivo en el lado oeste de la comunidad. El 12 de octubre, colonos y soldados llegaron a la casa familiar de ‘Amer al-Mahariq en a-Radhem, cortaron tuberías de agua y cables eléctricos, lo amenazaron y le dijeron que tenía 24 horas para abandonar la comunidad. La familia abandonó la comunidad al día siguiente. El 15 de octubre, alrededor de las 23:00 horas, los soldados llegaron a la comunidad en un tractor, demolieron la casa de al-Mahariq, un recinto para el ganado y una cocina al aire libre, destruyeron tuberías y cables eléctricos y arrasaron con toneladas de alimento para animales. El 16 de octubre, alrededor de las 10 de la mañana, los colonos llegaron en un tractor a la casa de ‘Issa (Abu Safi) Abu al-Kabash, de 77 años, advirtieron a la familia que no llevara su rebaño a pastar y destrozaron tanques de agua y paneles solares. También destruyeron la tienda de campaña de la familia, una choza para el ganado y una cocina al aire libre. El 19 de octubre, cuatro colonos armados escoltados por un soldado llegaron a la casa de la familia conduciendo un vehículo todo terreno. Tiraron al padre al suelo y ordenaron a la familia que se marchara en un plazo de cinco días, amenazándolos. La familia se fue.

  • La comunidad Kh. Zanutah, en las colinas del sur de Hebrón, era grande: 250 personas en 27 familias, con unos cien menores. Los hostigaron tanto que se fueron del lugar. Desde que estalló la guerra, sufrieron amenazas y acoso por parte de colonos armados y también de soldados, que les han ordenado desalojar. Los colonos armados llegan repetidamente a la comunidad en automóviles o vehículos todo terreno y amenazan con herir a los residentes si no se iban. El 12 de octubre, colonos armados llegaron en dos automóviles a tres casas de la comunidad, golpearon a los lugareños, los amenazaron, rompieron paneles solares, destruyeron la puerta de un automóvil y luego se marcharon. El 23 de octubre, dos colonos llegaron a la casa de la familia Samamrah, empujaron a la madre, Hanaa Abu al-Kabash, vaciaron dos tanques de agua y se marcharon. El 24 de octubre, los colonos llegaron a la comunidad, atacaron a los lugareños con piedras, rompieron paneles solares y ventanas de una casa y vaciaron un tanque de agua. El 27 de octubre, cuatro colonos llegaron a la comunidad en un automóvil, acosaron a los residentes que estaban sentados frente a su casa, les ordenaron que dejaran de filmar el incidente y les arrojaron una granada paralizante. Los lugareños se vieron obligados a refugiarse en sus casas. Luego de este ataque, los habitantes de la comunidad decidieron desarraigarse.

 

 

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