Tiempo de lectura: 3 minutos

NAVIDAD SONORA

En  Facultad de Arquitectura el Acondicionamiento acústico para las creaciones físicas es el menos tenido en cuenta. El estudio de las estructuras, las instalaciones sanitarias y eléctricas   e incluso la  aislación térmica  prevalecen. Tal vez por ello las funciones de emisión y recepción de sonidos se atienden en esa proporción  al  quehacer profesional de diseño y construcción.   En tanto ya he publicado en referencia a la polución sonora, ahora desde mi condición de habitante urbano, focalizo en las carencias de algunos ejemplos.  

Entre muchos

 1-  Sede del Casmu en Br.Artigas y Guaná: en la sala de Administración  hay cinco puestos de atención con mamparas de vidrio interpuestas entre funcionarios y usuarios. En un día normal, en todos los puestos la dificultad de entendimiento verbal entre ellos es la saturación acústica de las conversaciones elevadas en su volumen para compensar esa dificultad. La amplia habitación no tiene amortiguación sonora en sus paredes,  cielorrasos de duro revoque, ni el pavimento. Tampoco en la enorme vidriera al exterior!

2- La ex escuela Noruega: en su espacioso corredor que vincula las aulas se repiten las terminaciones de cielorrasos y paredes lisas y el pavimento de mosaicos originales. El bullicio de los niños sube de volumen hasta ser ensordecedor sin que  nadie se percate que puede ser el inicio de una vida  donde se ha naturalizado el ruido social y no precisamente por el maravilloso sentido del habla.

 3- Auditorio del Sodre: es infrecuente pero simbólico al producirse en el edificio de los mejores sonidos. Un  Salón del Vino Nacional reunió  más de mil aficionados en el enorme atrio principal.. Seguí de cerca su organización sin que nadie se percatara que sus excelentes materiales  de terminación  podrían afectar la interrelación sonora. Pero las voces in-crescendo por la cata en los stand de cuarenta bodegas  y  las presentaciones culturales relacionadas incluyendo música y oratoria ocasionaron problemas.  A la par de unos cuantos elogios recibidos los comentarios abundaron en las dificultades auditivas en todo el evento.

Algo de teoría

Nuestras tecnologías han  sobrepasado la capacidad de emitir y recibir sonidos por el organismo humano. Desde artefactos de todo tipo hasta los instrumentos musicales y sus difusores, el control sobre su emisión y recepción, corriendo desde  atrás, sigue fracasando sistemáticamente. Y, coincidentemente, las conductas humanas en su utilización. El daño a nosotros mismos es producido por la recepción consciente e inconsciente de sonidos devenidos en ruidos, incluso durante  el sueño. Sus consecuencias aumentan con la edad pues  producen conocidas dolencias  crónicas,  algunas irreversibles.

Algo de práctica

En espacios cerrados  no se necesitan medidas extremas para solucionar o disminuir el problema pues las ondas sonoras se disipan en superficies porosas y se rompen en las discontinuas. Cubrir cielorrasos, paredes y pavimentos con materiales que presenten esas condiciones sea con revestimientos porosos, pinturas granuladas o rugosas dan buenos resultados Y colocar cortinas con telas adecuadas o biombos, incluso  portátiles, también.

Pero en el exterior la emisión y difusión del sonido es difícil de controlar en destinos  no deseados. Martillos neumáticos y  artefactos  de construcción, sanitaria y jardinería lideran, así como alarmas que agregan sensación de peligro en sus, falsas la mayoría, intervenciones sonoras. Es hora de sustituirlas por otros alertas y comunicaciones con las empresas de seguridad. Los aparatos emisores de ruido deberían amortiguarlo  como ya se exige con los caños de escape de los rodados.

Conclusiones

La máxima del cuidado de la salud es  aquí inexcusable; prevenir más que curar comenzando por el desempeño de mejores  conductas en la convivencia. Nada como el control social colectivo que, afortunadamente, también se contagia. Así se logró en Pocitos con las heces de los perros cuya  mayoría de los dueños levantan las mismas. Y bajar la polución sonora es para beneficio de la fauna ya que el cuidado de los síndromes de autismo se extiende la alteración de los perros y la producción del  mejor de los sonidos: el canto de los pájaros.   

 Luis Fabre(arquitecto) .

 

 

(Síganos en TwitterFacebook)
INGRESE AQUÍ POR MÁS CONTENIDOS EN PORTADA

Las notas aquí firmadas reflejan exclusivamente la opinión de los autores.