Orsi, ¿qué dirá el frenteamplismo?

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La cena para recaudar fondos electorales del precandidato Yamandú Orsi el lunes 15 es un hecho político negativo. Así lo vienen señalando muchos frentistas que se sintieron obligados a hacer pública su posición crítica hacia un precandidato del FA, forzados a contrariar una tradición de su fuerza política. Entre las autocríticas del FA tras la derrota, está la que señala María Urruzola: “No sé…. hace mucho se empezó por ir a presentar las políticas ante ADM, y no más ante la ciudadanía, por ir a los cócteles que salen en Galería, y así sucesivamente, y se terminó diciendo que el error había sido «alejarse del pueblo».

Como es público, la cena será en el Hotel Enjoy de Punta del Este, la mesa costará 10.000 dólares y el asiento, 1.000 dólares. El costo de una silla a esas mesas del poder es largamente más de lo que yo recibo del BPS, pero de todas maneras no iría. No quiero sentarme entre estos otros malla oro invitados a dos horas (desde las 20 y 30) con el precandidato, y además no tengo más para invertir en el Uruguay que mi pluma y mis muchos años.

La política y las propuestas de gobierno de Orsi se supone que no serán el tema de la reunión, sino las condiciones de inversión que ofrece Uruguay, independientemente de las medidas que impulsará quien ya parece considerarse candidato electo. Lo otro antes de lo uno.

La verdad es que eso me preocupa: no saber qué es lo que Orsi quiere hacer, cuál es el motivo por el que quiere ser presidente. El hoy presidente Lacalle detectó esa falencia en el planteo de Orsi, y él la contestó elogiando la indefinición: ”El presidente nos pregunta qué vamos a hacer cuando lleguemos al gobierno. Que se dedique a gobernar; nosotros sabemos lo que vamos a hacer. Que gobierne y que no nos pregunte. Más allá de que está aceptando que vamos a ganar.”

Me preocupa que llegue con esa indefinición a reunirse con potenciales inversores, para los que se dispuso 200 cubiertos en el Salón Río de Janeiro de ese hotel cuatro estrellas. Porque lo primero que reclama un inversor es acordar las condiciones y réditos de lo que invierta. No definió Orsi prioridades productivas ni de empleo, ni de capacitación laboral, ni nada. Hay un programa del FA que se elogia desde la directiva del FA, pero que los precandidatos deben llevar a tierra para que el votante se ilumine con la propuesta. Por el otro lado, está el principio cuyo origen se pierde en los tiempos, de que “no hay tal cosa como un almuerzo (cena, en este caso) gratis. El economista monetarista de la Escuela de Chicago Milton Friedman, al que al menos parte de los que asistirán leyeron, hizo también amplio uso de ella en sus escritos y declaraciones, así como de la versión en latín nunquam prandium liberum.

Hace cosa de un año, pedí formalmente una entrevista a Yamandú Orsi, porque quería preguntarle cuánto lo condicionaba la apreciación hecha por Pepe Mujica de que Guido Manini “es un nacionalista bastante progresista, con el que se podrían hacer alianzas”, publicada en El Observador el 6 de noviembre de 2022. No adelanté la pregunta, pero la respuesta fue un NO, sin fundamento alguno. Así, no tenemos una respuesta concreta a una pregunta que sigue siendo válida, ni sabemos de qué lado de qué mesa está la culebra a la que Mujica dijo estar dispuesto a abrazarse.

No, no es una cena política, y la elección del orador lo reafirma: Carlos Páez Vilaró, uno de los 16 sobrevivientes de la tragedia de los Andes en octubre 1972, para un evento bautizado “Uruguay, una sociedad de esperanza”. El orador se preocupó de aclarar que su participación no implicaba lazo político alguno, y para demostrarlo señaló haber dado esa conferencia para eventos de Pedro Bordaberry y del argentino Esteban Bullrich, ex senador de la bancada del presidente Mauricio Macri.

Es de prever que, al igual que en las muchas entrevistas que ya le han hecho, Carlos Páez Vilaró relate del viraje en la actitud mental que el grupo tuvo en el día 10 de la caída, cuando comprendieron que sólo dependían de ellos mismos, y “exigidos por la realidad, decidimos alimentarnos de nuestros compañeros muertos”.

Esto, ante comensales enfrentando un menú que no se pudo obtener, porque el evento no lo organiza el MPP sino “allegados al candidato”, y en el hotel sugirieron llamar el lunes para obtener más detalles de la sección Catering. A la imprecisión política se agrega así la indefinición de quiénes son esos allegados con esa capacidad organizativa. Que no está mal contar con ellos; por el contrario. Lo que hace ruido es que no se sepa quiénes son los que influyen en la primera acción real de gobierno del precandidato Orsi.

 

 

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