Del 20/11/00  al  3/12/00
Montevideo Uruguay


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Cuando el miedo paraliza

por César Barrios

Un nuevo año está terminando y con el cierra un período donde el gobierno no se animó a introducir una serie de medidas que podrían haber terminado el 2000 con mejores números para el sector fiscal. Es que el miedo paraliza y eso quizás afectó al equipo económico que prefirió bajar el déficit de manera discreta sin lograr la reactivación. Según los cálculos primarios, el déficit fiscal se encontrará en el entorno de los 700 millones de dólares (el gobierno anuncia U$S 650 millones), con un crecimiento cero en el PBI y una caída en la recaudación.

De esto se puede inferir algo lógico: el déficit baja ( en 1999 fue de unos U$S 980 millones) por el recorte del gasto y no por mayores ingresos, lo que traducido a la realidad es la apatía que nos envuelve. Es que para lograr una rápida reactivación se habían planteado diversas medidas, a saber: una rápida desmonopolización de servicios básicos y una baja y generalización del IVA (el principal impuesto). Estas dos medidas podrían haber logrado comenzar el 2001 con una mejor "perfomance", ya que en el tema de desmonopolización los interesados en ingresar al mercado se comenzarían a interiorizar para invertir en el correr del año próximo y la baja del IVA habría repercutido en mejores condiciones de competitividad para el sector turismo.

Pero nada se hizo. En la desmonoplización, pequeñas medidas se toman en la leyes de urgencia y en el caso de la baja del IVA...queda para otro momento.

Para el equipo económico, una rápida desmonopolización significa menores ganancias para las empresas públicas y por lo tanto una caída en las transferencias al gobierno y en el caso de la baja del IVA temieron que la recaudación cayera demasiado, y que la medida no contribuyera a aumentar la reactivación.

Hay que admitir que ambos miedos son aceptables, pero son eso: miedos. Todos sabemos que la desmonoplización trae mayor inversión, lo que son más puestos de trabajo y un crecimiento del PBI. En el caso del IVA su baja puede provocar en un primer tiempo una caída de la recaudación. Pero la reactivación se logra, ya que al haber más pesos circulando, la reactivación se da, porque acá nadie ahorra, y eso el equipo económico lo sabe. Basta pensar que un punto de IVA son cerca de U$S 90 millones. Una baja de 6 puntos significaban U$S 540 millones más en los bolsillos y causaba un efecto psicológico sobre la población muy importante, ya que "algo bajaba en Uruguay".

Pero el miedo los paralizó. Quedaron atados, porque el interés primario es también decir que no se tomarán medidas arriesgadas, las cuales puedan comprometer el valor de la deuda pública. Claro que el que no arriesga no gana, y es quizás por eso que el gobierno está perdiendo el partido. LA ONDA® DIGITAL


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Noviembre 2000

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