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El gobierno
tras la condena del comercio por Internet
por César
Barrios
Sorpresivamente,
por lo menos para quien escribe, el Presidente Jorge Batlle se
ha puesto en la mente que las compras por Internet, son una
forma de contrabando, por lo cual hay que ponerles un impuesto.
Y me parece sorpresiva la afirmación del mandatario, porque
siempre se ha mostrado como una especie de
"adelantado" con respecto a los cambios que hay en
este mundo.
Para algún
lector que quizás no lo sepa vamos a aclarar en que consiste
este tipo de compras. Usted (si tiene una tarjeta de crédito
internacional) puede adquirir en miles y miles de tiendas
virtuales que hay en la Red,... lo que se le ocurra. Desde un
botón hasta una lancha. Claro que nadie pretende comprar un
automóvil modelo 90 en EE.UU. (vale 800 dólares) y traerlo,
porque tendría que pagar impuesto tan elevados, que le saldría
más caro que pagar los U$S 5000 que le cuesta el auto en
Uruguay. La Ley (cosa curiosa, creada mucho antes del boom de
Internet) señala que toda mercadería con un valor inferior a
los 50 dólares no paga impuestos.
Por ejemplo: yo
puedo comprar tres CD y pago (gastos de envío incluido) 40
dólares. Estoy por debajo de los 50 dólares. Voy al Correo
levanto mi paquete y chau, me ahorré como 30 dólares. Pequeño
ahorro, pero ahorro en fin.
Tal vez exista
una información manejada por el gobierno y no revelada y de
ésta ser cierta, ahí sí que capaz entendería la
preocupación impositiva del Presidente.
¿No será que
grandes "empresas" están importando miles de
paquetitos por un valor inferior a los U$S 50? o aún peor ¿no
será que llega mercadería con un valor declarado inferior a
los U$S 50, y en realidad su valor es el doble?.
Como estamos por
demás acostumbrados a que algunos en nuestro querido país,
sean expertos en maniobras de este tipo (recordemos los zapatos
importados a menos de 8 pesos), nada nos extraña. Claro que no
se puede frenar una tendencia de comercio internacional, porque
en realidad, es imposible detener el futuro, se puede demorar,
pero no frenar de manera infinita. Y lo que es más grave (y
aún extraño): que pensamiento impositivo de mente chiquita.
Si Uruguay
aprueba este tipo de impuestos, nos van a hacer lo mismo. O sea
las ventas que desde Uruguay podríamos hacer vía Internet,
tendrán impuestos en otros países. Es lo que en comercio
internacional y de manera poca académica se llama
"represalia". Y cuanto más pequeño es uno, más
expuesto está a ella.
De esta manera
estaríamos condenando la posibilidad de que en un futuro no muy
lejano Uruguay pueda ser el centro regional de tiendas
virtuales. La ubicación de nuestro país, es ideal para que
desde acá grandes empresas de la región que venden por
Internet, se instalen para distribuir su mercadería dentro del
Mercosur. Ese es el futuro, ya que no son todos los que tienen
tarjetas de crédito internacional, pero si miles los que tienen
tarjetas regionales. O sea que paraguayos, chilenos, argentinos
y brasileños, podrían realizar sus compras (de libros, CD, DVD,
videos, o pequeños objetos) en las tiendas virtuales que tienen
su base en Uruguay.
Pero que futuro
les damos a estas ideas, si nuestro Presidente quiere ponerle un
impuesto a este tipo de comercio. Y si no es por aquellos que
comprar un CD o un libro en Estados Unidos, y sí por grandes
"empresas" que están realizando mediante esta
metodología importaciones masivas, que el gobierno lo diga.
Quizás ahí tan
retrograda medida, impulsada por un Presidente consciente de la
importancia de las nuevas tecnologías, tenga una explicación,
que hasta ahora no tiene. LA
ONDA®
DIGITAL
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