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Perspectivas
del Uruguay en 2001
por Juan Justo
Amaro Cedrés
Representante Nacional
En primer lugar
comprobamos la velocidad con que se mueven los tiempos
históricos. Mencionar 2001 nos parecía algo lejano y sin
embargo ya lo estamos transitando. Para poder dar mi opinión
sobre las perspectivas del Uruguay en este año, entiendo
necesario mirar lo que dejamos atrás, que es sobre lo que
estamos construyendo el futuro desde el presente.
La complejidad
de 2000
Así podemos
describir al año pasado como complejo. Ello se debe a la
conjunción de factores nacionales, regionales y globales que
jugaron en contra de los uruguayos en el 2000.
Somos un país
que ingresó como todos a la discutida etapa de la
globalización. Durante mucho tiempo los uruguayos creímos ser
la tacita del plata, la Suiza de América y afirmábamos
orgullosos "como el Uruguay no hay". Y este
sentimiento de orgullo nacional es bueno, pero se torna en
contra de nosotros mismos cuando pensamos que somos el centro
del mundo y que todo pasa por Uruguay. Y esto no es así. En los
precios internacionales no tenemos ni arte ni parte, simplemente
nos debemos conformar con las variaciones del precio de la
carne, de los granos, del petróleo, de la lana. Y como país
productor pequeño la cantidad no será nuestro camino de
crecimiento sino la especialización y la búsqueda de productos
naturales y de alta calidad. Esta diferencia que se explicite en
el mundo por todos los medios posibles y especialmente por
Internet, logrará hacer despegar al Uruguay. Y esto no es
ciencia ficción. Si ustedes piensan en la reconversión del
sector vitivinícola en el país podrán ver que el salto hacia
la calidad y los productos naturales es posible. Si los
empresarios no hubieran tenido la visión y el coraje de cambiar
su producción de vino a granel a una producción de alta
calidad hoy habrían desaparecido. A estos cambios, que
obviamente llevan tiempo, le agregaron la búsqueda de mercados,
la participación en eventos internacionales, los premios en los
concursos. Y esto influyó no sólo en el mercado externo, sino
también en el interno. Hace unos años los consumidores ante un
vino mendocino o chileno y uno uruguayo elegían el extranjero.
Hoy esos hábitos han cambiado.
Perspectiva
política
Desde el punto de
vista político el año 2000 mostró un gobierno nuevo, una
coalición nueva y se puso a prueba de la opinión pública.
Temas claves como la Comisión para la Paz, la publicación de
sueldos del Estado, el tratamiento del problema de la aftosa, la
lucha al contrabando consecuente, probaron la velocidad de
acción y la firmeza del Presidente Batlle. La gente tiene la
tranquilidad que alguien timonea bien este barco en medio de un
año crítico. Para este año creemos que esta línea de ética
en el gobierno y de firmeza en las decisiones serán tanto o
más importantes para el Presidente. Pensamos que la coalición
debe repensarse, dado que hay miembros de la misma que vienen
marcando perfiles sino opositores, de distancia crítica.
De la cultura
de la división a la cultura de la cooperación
A otro nivel, en
el dos mil tuvimos 19 elecciones el 14 de mayo. Con las
autonomías departamentales con nuevas autoridades, pensamos que
si bien hubo algunos casos de revisionismo hacia autoridades
anteriores, llegó el momento en este año de dejarnos de
enfrentamientos y de acusaciones preelectorales cuando la gente
lo que quiere es ver al sistema político al servicio de la
sociedad civil. Nosotros creemos en el diálogo, en el
intercambio de ideas y de perspectivas. Por eso en este año
vamos a afianzar los lazos de encuentro con los ciudadanos
organizados en diferentes asociaciones civiles, para escuchar
sus planteos y buscar una mejor calidad de vida para la gente.
Pienso que los uruguayos ya hemos estado demasiado divididos,
desde la política al fútbol, pasando hasta por una comisión
barrial. Tenemos que hacer el gran esfuerzo para cambiar
nuestros esquemas individualistas y personalistas por una
visión social más solidaria, más cooperativa y de menor
enfrentamiento.
Si miramos al
Mercosur, vemos a Brasil estabilizado y en crecimiento; a
Argentina con un blindaje financiero que la puede potenciar a
salir adelante.
Búsqueda de
nuevos negocios
A nivel global no
le queda otra alternativa al país que hacer que sus embajadas
en el exterior sean agentes de comercio, buscadores de nuevos
negocios. No podemos ser temerosos: con cautela y con
inteligencia -que la demuestra donde se encuentra un profesional
uruguayo o un trabajador que domine su oficio- tenemos que
empezar a realizar el propósito del Presidente Batlle de
duplicar las exportaciones. Tengo la convicción que este es el
año para el inicio del camino hacia la realización de este
objetivo. Ahí nos jugamos un partido que de ganarlo hará
descender el elevado índice de desocupación que hoy tenemos.
En suma, tenemos
una visión optimista sobre el Uruguay en este año y en eso
estamos embarcados como actores políticos que buscamos el
bienestar de la gente. LA
ONDA®
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