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Bensión
se alejó de la ortodoxia: nafta para el déficit del Estado
por Rúben
Marchín
Finalmente el
gobierno uruguayo explicó las causas que lo llevaron a aumentar
en más de 8% los combustibles y el encargado de dar la respuesta
fue el ministrio de Economía Alberto Bensión.
Luego de cinco
días de absoluto silencio Bensión explicó, sin dar vueltas en
torno al tema, que el gobierno central le solicitó a ANCAP que
aportara por este año 25 millones de dólares a Rentas Generales.
La explicación del
Poder Ejecutivo se produjo 24 horas después de que el Encuentro
Progresista analizara la posibilidad de interpelar al Ministro de
Economía. Y lo hizo ante la Comisión Permanente del Parlamento,
a la que fue convocado por el diputado herrerista Luis Alberto
Lacalle Pou.
También indicó
que lo previsto era que Ancap aportara 15 millones de dólares
pero que esa cifra tuvo que ser ajustada "al alza"
debido a "la evolución de la recaudación y las necesidades
que hemos fijado de cumplimiento de déficit fiscales, previsiones
de gastos y previsiones de ingresos".
Bensión,
catalogado por la oposición de izquierda como un "duro"
neoliberal, completó sus razones con una línea argumental más
próxima a los defensores de una postura socialdemócrata y
defensora del Estado Benefactor. El ministro dijo: "Las
empresas públicas tienen un patrimonio importante que ha sido
construido con el esfuerzo de todos los uruguayos. Todos somos
accionistas (y por eso) tienen que contribuir a rentas generales
para contribuir a la sociedad".
Al mostrar la
radiografía del aumento, Bensión explicó que 3,6 puntos
porcentuales del aumento serán para cumplir con las obligaciones
surgidas de una nueva fórmula para calcular el Imesi, dos puntos
para cubrir mayores costos de Ancap y 2,5% para asegurar que Ancap
cumpla "con la contribución de 25 millones de dólares a
Rentas Generales".
A su vez asumió el
compromiso político, en nombre del Poder Ejecutivo, de establecer
un sistema de ajuste automático para que la nafta (gasolina)
refleje los cotos del petróleo.
Anuncio saludable,
entre otras cosas porque la ciudadanía tendrá la posibilidad de
controlar con más facilidad la marcha de los precios de los
combustibles en nuestro país.
LA GRAN DUDA
Lo que sigue sin
respuesta es la pregunta que Raúl Legnani formulara en la primera
edición del número 25 de LA ONDA, donde preguntó qué había
pasado en los últimos meses para que se pasara de la intención
de bajar el precio de los combustibles a un aumento demasiado
abultado.
Sigue quedando la
preocupación sobre el estado actual de las finanzas públicas,
tanto en el presente como en el futuro, particularmente por la
afirmación del ministro Bensión cuando dijo que el alza del
precio de la nafta fue debido a las "previsiones de gastos y
previsiones de ingresos".
Y por ello surgen
nuevas interrogantes: ¿cuáles son las previsiones de ingresos?,
¿el gobierno cree que en este año se va recaudar menos que en
2000?, ¿ya no cree ni en una recuperación económica para el
segundo semestre?
Seguimos con la
misma preocupación que formuló Legnani, en la nota del primer
día de marzo.LA
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