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La lógica
capitalista
por
Federico Olascuaga
Estudiante de Ciencias Sociales de la Universidad Católica
Muchos dicen y
con razón, que tuvimos un pasado y tendremos un futuro, pero lo
que siempre vivimos es el presente. El pasado "ya
pasó", y el futuro no existe si partimos de la base de que
día a día edificamos y construimos. Por tanto es en el
presente el lugar donde siempre estamos, y es desde allí donde
podemos construir nuestra propia realidad, nuestro presente.
Debemos partir de la base que como sociedad vamos construyendo
día a día nuestra realidad, somos creadores de nuestro
presente y de nuestro futuro. Siguiendo esta línea de
razonamiento, lo que hoy vemos a nuestro alrededor es
modificable, pues así como creamos, también modificamos. Si
hoy vemos un mundo que se cae a pedazos, es una construcción
nuestra como sociedad, y por tanto podemos modificar el modelo
que nosotros mismos hemos creado.
Lo primero en lo
que todos deberíamos coincidir es que esto no puede seguir
así, no podemos conformarnos en absoluto con el mundo que hoy
tenemos. No podemos aprobar gente muriéndose de hambre, gente
que pasa mil necesidades, cada vez hay más pobres y menos
ricos, no podemos dejar que esto se siga dando de manera normal
y corriente.
El sistema
capitalista que nos reina ha sido impuesto por otros, pero
nosotros aceptamos que se nos sea impuesto y lo propagamos en
nuestro accionar.
Nadie a esta
altura de los hechos debería dudar que el capitalismo nos lleva
a la ruina total, al fracaso, al hambre, a la miseria, la
pobreza, la desigualdad, el desempleo, la realidad lo demuestra.
Para empezar, debemos partir de la base de que es lo que
queremos cambiar, y luego como cambiarlo, pero lo primero antes
que nada, primariamente debemos ser conscientes de todo lo malo
que el actual sistema genera, primero debemos ver y aceptar que
con este sistema solo unos pocos se benefician, debemos
despertar de este largo sueño capitalista, analicemos y
comprendamos la realidad, mientras sigamos en este sueño
capitalista no podremos cambiar.
Para actuar,
primero debe haber conciencia, es el primer paso, sin duda. Los
datos, las cifras, las realidades nos cantan una verdad que no
acepta una doble interpretación.
Con este sistema
impuesto, se benefician países como EEUU o Europa, y quienes
pagamos somos los Latinoamericanos y los Europeos, por ejemplo.
Una de las "reglas" del capitalismo, que no está
escrita, pero que se cumple siempre, es que para que algunos
estén arriba, otros deben estar abajo, para que a unos poquitos
les vaya muy bien, a la mayoría le tiene que ir muy mal. La
base del capitalismo es la desigualdad, el no repartir
equitativamente las riquezas.
No es que los
artífices de esta nueva forma de esclavitud sean superdotados,
no, el hecho es que la inteligencia de ellos es la ignorancia
nuestra, cuando dejemos de ser ignorantes, ellos dejaran de ser
inteligentes.
El tema no pasa
por salir a matar, por tomar las armas, sino en despertar, en
tomar conciencia de esta realidad, de dejar de ser ignorantes,
para exigir los que nos corresponde : que nos traten con
Justicia y equidad. El cambio debe empezar en cada uno de
nosotros, tomemos conciencia para luego actuar.
El mundo se cae
en pedazos, consecuencia directa de este sistema, y nosotros
seguimos dormidos, creyendo en sus cuentitos. Pensemos a cuanta
gente le faltan alimentos, mientras hay millones que pasan
hambre, en EEUU queman parte de las cosechas para mantener los
precios en el mercado internacional.
La ONU misma
expresa, que no es que falten alimentos, sino que están mal
distribuidos.
Somos oprimidos y
explotados, ellos son opresores y explotadores. Y la pregunta es
¿que pasaría si desaparecieran los oprimidos? Si se terminar
los oprimidos, se terminan los opresores, pues no tendrán a
quien oprimir.
La situación es
clara, hoy por hoy, ya ni siquiera hay lugar para dudar. Es hora
de tomar conciencia, de reconocer a nuestros opresores, es
tiempo de cambio, de parar con tanto sufrimiento y humillación,
latinoamericanos, es hora de despertar nuestra conciencia.
Empecemos hoy
tomando conciencia, para llegar a romper con estas gruesas
cadenas, que no es otra cosa que nuestra propia ignorancia,
ignorancia a la que estamos atados. Atados al hambre, la
miseria, la explotación, la pobreza, el odio y la violencia,
rompamos con todo esto de una vez, con conciencia, plenamente
despiertos. No dejemos que mañana sea muy tarde. LA
ONDA®
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