|
Estamos
todos locos
Por Vitriolo
Ahora a todo el
país le ha venido el amor por los viejos y el rechazo a los
jóvenes. Desde las alturas de la enseñanza se grita a los cuatro
vientos que la muchachada ya no tiene más valores y que por eso
hay que crear comisiones en la enseñanza para estudiar cómo los
viejos le trasmiten a los jóvenes su valores, que ellos no han
podido asimilar.
Ahora hemos leído
declaraciones del comisario inspector Julio Guarteche, titular de
la Dirección Nacional Antidrogas, que sostiene - con el mejor
estilo stalinista- que "la música tropical se relaciona con
el consumo de cocaína" y que "la música tecno se
relaciones con el éxtasis".Tan temeraria afirmación puede
provocar un verdadero caos en nuestra sociedad. Me imagino a los
padres quitándole los audífonos a sus hijos, para saber que
música están escuchando. O, en el mejor de los casos, haciendo
quemas de CD.
Pero el peligro
mayor es si estas malas costumbres de los hijos no van a terminar
contaminando a los adultos. No descarte que alguna noche de estas
veamos a los viejos escuchando cumbias y disfrutando de la
cocaína, mientras hacen el amor con la ventana abierta y en pleno
invierno. Más difícil será ver al viejo y a la vieja probando
el éxtasis y moviendo el cuerpo, por culpa del "riuma",
con la música tecno.
Dentro de poco el
investigador Guarteche descubrirá que el canto popular está
relacionado con la yerba mate, y que esas hojitas verdes traen
adicción al marxismo, al positivismo y a liberalismo. Y que el
tango traer adicción a la grapa o al vino, a los dados y a la
timba
Estamos todos
locos. Y Guarteche le ha dado una mano a la locura. ¡Viva la
cumbia y la música tecno! |