 |
"La
Mujer y el Ángel" 8 de noviembre |
|
|
Graciela
Maturo; reportaje a una lúcida crítica literaria |
|

|
Estos
días: "Halloween"."Trato o truco" |
Graciela
Maturo;
reportaje a una lúcida crítica literaria
por
Julia Galemire
En
la anterior semana visitó Montevideo, la profesora Graciela
Matura, una destacada creadora y crítica literaria argentina que
pronunció una conferencia en el Instituto Cultural
Uruguayo-Argentino sobre la personalidad y la obra de Leopoldo
Marechal, uno de los escritores señalado como uno de los auténticos
renovadores de la narrativa latinoamericana en la década de los
70. El acto tuvo lugar en el Centro "Enrique Santos Discépolo"
de la representación diplomática del vecino país y contó con
la presencia de una calificada audiencia.
La
profesora Maturo, licenciada en Literatura en la Universidad
de Cuyo, es investigadora principal del CONICET, Profesora en la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Católica y en
el Instituto Teológico Franciscano y fundadora del Centro de
Estudios Latinoamericanos.
Asimismo,
su labor como crítica y poeta ha sido y es por demás intensa,
siendo autora de "La polémica actual sobre el realismo mágico
en las letras latinoamericanas", "Introducción a la crítica
hermenéutica", "El mito y el cuento tradicional",
"El mito fundamento y clave de la cultura" y, "Teoría
y crítica literaria", entre otros.
Luego de su conferencia, realizamos un reportaje a la
profesora Maturo, precisamente sobre el protagonista de su
disertación, Leopoldo Marechal, que constituye una ampliación
sobre muchos de los conceptos que dio a conocer y, cuyo texto es
el siguiente;
-
¿ Usted cree que la conocida posición política de Marechal,
sigue influyendo en el juicio que se tiene sobre la obra del autor
de "Adán Buenosayres" ?
-
Ante todo la posición política de Marechal tiene un gran
consenso en la Argentina. Piense en estas elecciones últimas.
Lo que pasa es hubo una gran contradicción, una paradoja: si como
peronista, decía Marechal, que las grandes masas no siempre
valoraban su obra, los intelectuales la desechaban por peronista.
Pero creo que en ese sentido, ha pasado mucho tiempo, la gente
madura, las intransigencias quedan de lado. La verdad es que el
justicialismo tiene una doctrina muy valiosa. Así que más allá
de lo partidista y sectorial, hoy es considerado como una parte de
la historia nacional. Por otra parte, los hombres cometen sus
errores. Eso no quiere decir que una persona que adhirió a una
doctrina, es responsable de esos errores que se cometen en nombre
de esa doctrina.
-
En otro aspecto... ¿como era la personalidad de Marechal?
-
Era un hombre beatífico. Era angélico, diría yo. Una gran
bondad. Jamás le oí hablar mal de nadie. Era un estudioso, un
solitario, un poeta de gran recogimiento y eso no le impidió
apoyar a un movimiento popular. Pero no era un hombre de
estar en el ruido ni nada por el estilo.
-
Su descripción me lleva a pensar que era un místico en realidad,
influenciado tal vez por San Agustín?
-
El tuvo, en efecto, de gran maestro a San Agustín y
además a Dionisio de Areopagita, a quien él llamaba santo
de la tradición griega, en tanto una tradición más occidental,
no lo considera como tal. También a Raimundo Lulio, a todos los
grandes místicos que fueron sus maestros, entre ellos, San Juan
de la Cruz.
-
¿Hubo en el pensamiento y obra de Marechal algo así como un
entrecruzamiento entre el Antiguo y el Nuevo Testamento?
-
Si. Ha sido un hombre ecuménico. Tuvo mucho de los griegos, también
del judaísmo, incluso del hinduismo. Para mí, fue un hombre del
siglo XXI. Es cierto que hay católicos que lo han considerado
heterodoxo, pero creo que todavía, no ha llegado la época del
ecumenismo.
-
Tengo la impresión, por datos recogidos -yo no tuve la satisfacción
de haberlo conocido-, que tenía un profundo sentido del humor...
-
Bueno, eso es también propio del hombre religioso. Asumir con
humildad que el hombre tiene la forma del Creador, que el
hombre es de esencia divina, sin embargo, está encarnado en
una apariencia animal, de gente ridícula. Entonces hay que asumir
todo. No caer en la solemnidad. Era en verdad, un hombre
antisolemne.
-
También he podido saber que tenía un particular aprecio por la
mujer como ser. En lo que se refiere a su esposa, Elbia Robasco,
la "Elbiamor" del poema, ¿ tuvo incidencia marcada
sobre Marechal ?
-
Yo creo que ella ha sido su discípula, una mujer que lo acompañó
los últimos veinte años de su vida. El tuvo una primera esposa,
Zoraida Barreiro con la que se casó en 1934 y con ella, tuvo dos
hijas. Como lo he dicho ella fue discípula. Creo que ella aprendió
a escribir al lado de él...
-
En la perspectiva del tiempo, ¿prevalece más el poeta que el
narrador?
-
No. No es así. Al narrador se lo valora mucho. En congresos
internacionales o de profesores, a los que asistí, se ha valorado
mucho, su obra novelística. Es un gran narrador. ha sido un
creador del género que se ha llamado la nueva novela
latinoamericana. Por lo demás, se ha anticipado a formas de
escritura que se desarrollaron mucho después.
-
¿ Qué aspectos de esa escritura le parecen destacables ?
-
Es la vuelta a la ética. Es un mezclar trozos del realismo
novelístico con fragmentos simbólicos. Traducir trozos del
simbolismo que es propio de la épica. La alternancia de distintos
niveles del lenguaje, en fin ha sido un gran renovador. Asimismo
alternar lo cronológico puro de la novela, todo eso que
caracteriza a la nueva novela como un género renovado en el siglo
XX.
-
Usted dijo hace unos años, en 1970, en un suplemento cultural del
diario "Clarín" de Buenos Aires, que la Argentina tiene
en Marechal al gran poeta que desideologizó el destino profundo
del país. ¿ Cuales son los elementos que justifican ese juicio
suyo ?
-
Es que Marechal tenía siempre una visión simbólica y
abarcadora, los hechos históricos. Entonces, él decía, por
ejemplo, que hasta el nombre, Argentina -nombre de la plata-, debía
ser tomado por nosotros, como un símbolo de un destino, la plata
que es la destinada a reflejar el oro, el oro de Dios. Eramos el
pueblo de Dios. Así como el pueblo de Israel, como los pueblos
Cristianos. Hay pueblos invasores, depredadores. El nuestro no.
-
Los poemas rimados que frecuentó Marechal... ¿mantienen su
vigencia en estos tiempos del verso libre?
-
El que escribe sonetos en el tiempo que sea y que se adaptan a una
estructura, mantiene esa vigencia que usted señala. Pero también,
él tuvo otro tipo de poema. No todo es medido. La rima la trabaja
en una manera vanguardista y el metro es polimétrico. Es decir,
muy vanguardista. Pero es más vanguardista en la prosa que en la
poesía.
LA
ONDA®
DIGITAL
|