Presencia
y muerte de Camilo José Cela
Puede decirse que ningún tema humano ha sido indiferente a su inquietud, desde aquellos problemas que hacen a lo metafísico, hasta los otros que constituyen lo habitual de nuestras vidas cotidianas; desde las novelas comprometidas con la realidad, hasta el análisis crítico de la pintura de Solana o el estudio de la obra de Gonzalo Torrente Ballester. Los libros de viaje, el origen de la salsa mahonesa (nuestra mayonesa), las definiciones insertas en los diccionarios, la ubicación del escritor en la conciencia y en el mundo, el fenómeno y el destino de la publicidad, por sólo citar algunos de sus motivos recurrentes, fueron tratados por él con igual interés e imaginación. Desde su primer obra que alcanzó el privilegio de la censura franquista, en 1942, "La familia de Pascual Duarte", siguiendo con "La Colmena" -sus dos pasaportes iniciales a la gloria literaria-, Cela mantuvo una línea vital que en lo epidérmico y en lo íntimo es racionalmente española. El Marqués de Iria Pravia, el nombre de la localidad de La Coruña donde nació un 11 de mayo de 19l6, obtuvo las más distinciones de España a que puede soñar un escritor: miembro de la Real Academia Española, el Premio Nacional de Literatura, el Premio Cervantes, Premio Principe de Asturias, senador en las Cortes Generales por disposición real, Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, la creación de la Universidad que lleva su nombre y apellido y fuera de su patria, numerosos doctorados honoris causa de varios países y la Medalla Picasso de la UNESCO, certifican que su obra no pasó en vano. Todo ello, ha sido fruto de un trabajo permanente, porque Cela no ha sido solamente un gustador de la vida, un vitalista esencial, sino, además, un trabajador incansable que a cada instancia, iba incorporando experiencia y que sabía del aprendizaje como forma primera del hacer lo que le permitió crear una obra de sólida jerarquía. El crítico Luis Blanco Villa lo señala en un libro al decir que Cela tiene "espléndida memoria" y también ha asimilado notables "enseñanzas sobre comportamientos humanos que le han servido mucho en su larga trayectoria de escritor. Del empacho de lecturas -agrega- y de las buenas lecciones de sus maestros nace la vocación literaria que Cela, más de una vez, atribuye al impulso final de Pedro Salinas. La guerra civil, sin embargo, a punto estuvo de acabar con aquella decisión apenas confirmada". (1) Poesía y
tremendismo Cela con todo no dio mayor importancia a esa faceta de su personalidad dedicada a las letras. Empero, el ya citado Blanco Villa afirma que al estudiar la narrativa del autor de "La Colmena", se nota la gran influencia de su libro "Pisando la dudosa luz del día", lo que traslada asimismo a sus obras posteriores. Dirá el poeta: Y en otro fragmento: "Pero es que
esto es mi sangre ! Pero es que esto es el sueño Pero hay un tema que es insoslayable cuando se trata de la obra de Cela, el tremendismo que se le atribuyó cuando la publicación de "La familia de Pascual Duarte", episodio que es digno de recordarse. En l942, publicó su segundo libro -el primero fue el ya mencionado "Pisando la dudosa luz del día"- que le costó mucho que alguien se lo editara porque a juicio de varios editores era un libro tremendista que por su argumento podría encontrarse con la censura, lo que efectivamente sucedió. Con todo se publicó, pero la segunda edición fue retirada de las librerías. No sería la única vez que la censura se preocupara de la novelística de Cela. "La Colmena" siguió el mismo derrotero en España, por lo que tuvo sus dificultades al publicarse en Buenos Aires, con la censura del gobierno municipal peronista, ya que existían los antecedentes en España. Naturalmente mucho más puede decirse de este escritor, polémico y contradictorio como suelen serlo quienes acreditan una larga y variada producción. Pero es indudable que más allá de toda consideración, deja una huella en las letras de habla castellana muy honda que habrá que estudiar con devoción y detenimiento. Mientras, digamos, parafraseando a Thomas Mann, que el 17 de enero de 2002, el mundo de la cultura recibió con pesar y respeto, la noticia de la muerte del escritor don Camilo José Cela. 1) Luis Blanco Villa: "Para leer a Camilo José Cela", edición Palas Atenea, Madrid, 1991. LA ONDA® DIGITAL |
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