 |
Autocensura
de las Revistas científicas, con el argumento de que lo
publicado puede usarse con fines malvados |
 |
El
Sexto Programa establece el marco estratégico para la
actuación medioambiental comunitaria |
El
Sexto Programa establece el marco
estratégico para la actuación medioambiental
comunitaria
por el Dr.M.Sommer
En este siglo XXI,
la Comisión Europea ha adoptado una propuesta sobre un nuevo
programa en materia de medio ambiente (SEXTO PROGRAMA DE MEDIO
AMBIENTE, noviembre 2002). Este nuevo programa establece objetivos
medioambientales para los próximos 10 años y más allá y
determina las medidas que es necesario adoptar en un plazo de 5 a
10 años para alcanzarlos. Aunque el programa se centra en medidas
y reponsabilidades que es preciso adoptar a nivel nacional,
regional y local, asi como en los distintos sectores económicos.
La innovación
ocupa un nuevo lugar en el 6° Programa. En vez de centrarse en
un programa de innovación diferenciado, como antes, gran parte
de las actividades de innovación del 6° PM estarán integrados
en los proyectos de investigación. Un factor decisivo para que
la innovación consolide su papel motor de desarrollo de la
economía europea será la creación y el refuerzo de los
contactos entre las universidades y la industria.
Un medio ambiente
limpio y sano es parte de la prosperidad y calidad de vida que
queremos para nosotros hoy y para nuestros hijos, mañana. Todos
tenemos derecho a exigir que el aire que respiramos, el agua que
bebemos y la comida que comemos no estén contaminados; a querer
vivir sin ruidos molestos y a disfrutar del campo y de lugares
en la costa o en la montaña que conservan toda su belleza
natural. A vivir en un planeta sobre el que no pese la amenaza
del cambio climático. Si aumentamos el rendimiento, y
utilizamos mejor los recursos naturales, podemos romper el
vínculo que tradicionalmente une crecimiento económico y
daños al medio ambiente. Es posible ser más prósperos y, al
mismo tiempo, más ecológicos. Tenemos que aprovechar las
oportunidades de innovación que pueden favorecer al medio
ambiente y la economía. Estamos empezando a asumir más
responsabilidades ante nuestra forma de actuar y los efectos que
nuestras acciones tienen sobre el medio ambiente.
La población
mundial va a seguir creciendo. Se calcula que una persona del
mundo occidental consume hasta 50 veces más en desarrollo. El
crecimiento económico constante de los países industrializados
juntos con el aumento de la población de los países en
desarrollo y su aspiración natural por alcanzar ese mismo nivel
de bienestar material pueden provocar un espectacular aumento de
la demanda de los recursos. A menos que satisfagamos esa demanda
por vías distintas a las de ahora, y más adecuadas, el medio
ambiente de la tierra se verá abocado a hacer frente a
presiones e impactos sin precedentes.
En los últimos
treinta años se han registrado grandes avances a la hora de
crear un sistema global de controles medioambientales en la
Unión Europea, especialmente en los sectores del aire y agua, y
un compromiso más amplio para integrar objetivos
medioambientales en las demás políticas.
Las mejoras
conseguidas son las siguientes:
a) Las emisiones industriales de sustancias tóxicas como el
plomo y el mercurio en la atmósfera se han reducido en forma
notable.
b) La
acidificación de bosques y ríos por emisiones de dióxido de
azufre ha disminuido enormemente.
c) El tratamiento
del agua y las aguas residuales ha mejorado el estado sanitario
de muchos lagos y ríos.
A pesar de las
mejoras observadas en algunos campos, sin embargo, seguimos
enfrentando una serie de problemas persistentes y la calidad del
medio ambiente está verdaderamente empeorando. Especialmente
preocupantes son el cambio climático, la merma de biodiversidad y
hábitats naturales, la pérdida y degradación de suelos, el
agujero en la capa de ozono, fusiones atómicas, el creciente
volumen de residuos, la acumulación de sustancias químicas en el
medio ambiente, el ruido, y algunos contaminantes del agua y el
aire. Además están surgiendo problemas nuevos, como
contaminantes que afectan el funcionamiento de nuestro sistema
hormonal. Hay revisiones que sugieren que a la vista de las
actuales tendencias políticas y socioeconómicas, muchas de las
presiones que dan pie a estos problemas (el transporte, el consumo
de energía, las actividades turísticas, la ocupación de
terrenos por infraestructuras, etc.) van a agravarse en los
próximos diez años.
El uso prudente de
los recursos del planeta y la protección del ecosistema mundial
son factores indispensables para un desarrollo sostenible, además
para la prosperidad económica y un desarrollo social equilibrado.
El bienestar a largo plazo de la sociedad en Europa y el mundo, y
el patrimonio que dejaremos a nuestros hijos y nietos depende de
que el desarrollo sea sostenible.
El sexto Programa
señala los problemas ecológicos que tienen que solucionarse para
que el desarrollo sea sostenible: Cambio climático, utilización
excesiva de recursos naturales renovables y no renovables,
pérdida de biodiversidad y acumulación de sustancias químicas
tóxicas y persistentes en el medio ambiente. Establece los
objetivos y las metas medio ambientales que es preciso alcanzar y
describe cómo van a utilizarse los instrumentos de la política
comunitaria de medio ambiente para intentar solucionar esos
problemas, también indica que es necesario adoptar otras medidas
desde otras políticas. Los cambios que deben producirse, por
ejemplo, en la forma en que cultivamos, en el suministro de
energía, en el transporte y en la utilización de la tierra;
tiene que producirse mediante cambios en las políticas que
regulan esos aspectos. Para ello es preciso integrar los
requisitos de la protección del medio ambiente en otras
políticas, y la Comunidad tiene que analizar sus sistemas
actuales de gobernanza e intentar modificarlos para que haya
coherencia entre los objetivos sociales, económicos y
medioambientales y entre los medios utilizados para llegar a
ellos. En este contexto, el nuevo programa subraya la necesidad de
que los Estados miembros apliquen mejor la legislación
medioambiental existente, por lo que la Comisión anuncia que
aumentará la presión sobre los Estados miembros, dando una mayor
divulgación a los incumplimientos.
El Programa explica
los problemas, fija los objetivos y enumera las acciones
prioritarias que deben emprenderse en cada una de las cuatro
áreas prioritarias. Por lo que se refiere a varios problemas
ambientales, se anuncian las denominadas "estrategias
temáticas", que combinarán diversas medidas para lograr
objetivos ambientales de la forma más rentable.
Las conclusiones de
la evaluación global y de los informes sobre el estado y
tendencias del medio ambiente han orientado al sexto programa
hacia una serie de cuestiones prioritarias, que se han agrupado en
cuatro áreas principales:
RESOLVER EL
PROBLEMA DEL CAMBIO CLIMATICO.
Todo indica que el cambio climático esta teniendo lugar aquí
y ahora. Aunque pueden producirse variaciones climáticas de forma
natural, es evidente que la actividad humana está aumentando la
concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera. La
comunidad científica está ya firmemente convencida de que ese
aumento de las concentraciones va a hacer aumentar la temperatura
del planeta, con graves consecuencias para la estabilidad y
equilibrio del clima. Las previsiones más recientes (third
Assessment Report, IPPC, 2000) indican que el cambio climático
provocará un aumento de las temperaturas de entre 1° y 6° para
el año 2100, lo que provocará subida del nivel del mar de hasta
90 cm y cambios notables en las pautas climáticas, como más
inundaciones, olas de frío y fuertes tormentas.
El objetivo que
persigue este tema es estabilizar las concentraciones
atmosféricas de gases de efecto invernadero en un nivel que no
provoque variaciones no naturales en el clima terrestre. Para
resolver el problema del cambio climático se requiere una sólida
cooperación internacional. La Unión Europea es responsable de
aproximadamente el 15 por ciento de las emisiones mundiales de
gases de efecto invernadero, pero sólo representa el 5 por ciento
de su población. Por consiguiente, Europa debe ser primero en
trabajar por reducir sus emisiones. Un primer paso fundamental es
cumplir las metas establecidas en Kyoto que, en el caso de la
Comunidad, consiste en reducir para 2008-2012 las emisiones de
gases de efecto invernadero un 8 por ciento frente a los niveles
registrados en 1990. Desde que se consigue reducir las emisiones
de gases de efecto invernadero hasta que se reducen las
concentraciones reales, pasa mucho tiempo. Es probable que aún
cuando se pudieran conseguir que las emisiones se mantuvieran en
niveles sostenibles, así y todo se produciría cierto grado de
cambio climático inducido por la acumulación actual de esos
gases en la atmósfera. Por esto la Comisión pide recortes más
exigentes de las emisiones globales, que llegan al 20 - 40 por
ciento para el 2020, y cita el cálculo científico de que se
necesitará a más largo plazo una reducción de las emisiones
globales de gases de efecto invernadero del 70 por ciento respecto
a 1990-
Algunos estudios
revelan que algunos sectores pueden experimentar problemas, por el
cambio climático, por ejemplo:
1) Los sistemas e
infraestructura de energía y transporte, que tienen que soportar
condiciones climáticas extremas.
2) El urbanismo que impulsa la creación de más parques y zonas
verdes y que favorece el empleo de materiales de construcción que
contribuyen a hacer las ciudades más frescas.
3) Los usos del suelo y las prácticas agrarias tienen que
adaptarse a modelos climáticos distintos.
4) Las medidas de sanidad pública dirigidas a combatir
enfermedades (gástricas, por ejemplo), que pueden extenderse por
toda Europa con un clima más húmedo y más cálido.
El programa señala
la necesidad de que se produzcan cambios estructurales,
especialmente en los sectores del transporte y la energía, y
reclama mayores esfuerzos en materia de eficiencia y ahorro
energéticos, el establecimiento de un programa comunitario de
intercambio de derechos de emisión, más investigación y
desarrollo tecnológico y la sensibilización de los ciudadanos,
de modo que también puedan contribuir a reducir las emisiones.
NATURALEZA Y
BIODIVERSIDAD
- Proteger un Recurso único La naturaleza proporciona a la
sociedad los recursos necesarios para su supervivencia: aire,
agua, alimentos, fibras, medicinas y materiales de construcción.
En Europa están amenazadas el 38 por ciento de las especies de
aves y el 45 por ciento de todas las mariposas. En Europa
septentrional y occidental se han perdido el 60 por ciento de las
zonas húmedas. Unos dos tercios de los árboles de la Unión
Europea sufren agresión, algunas poblaciones de peces están en
peligro de desaparición y algunas especies de fauna marina que
son objetivos de pesca comercial se han visto diezmadas.
El Objetivo de esta
área es proteger y, si fuese necesario, restaurar los sistemas
naturales y detener la pérdida de la biodiversidad en la Unión
Europea. Y en el mundo, proteger los suelos contra la erosión y
la contaminación. Además de ejecutar los planes de acción y los
programas de investigación en los distintos sectores, es
necesario potenciar la labor de protección de la biodiversidad
con una mayor información. En particular, hay que adquirir
mayores conocimientos sobre el estado de la biodiversidad, las
presiones que la amenazan y las tendencias actuales.
ACCION PARA EL
MEDIO AMBIENTE Y LA SALUD
En las últimas décadas ha habido una concienciación cada
vez mayor de que la calidad del aire, del agua, del suelo y de los
alimentos influye en la calidad de nuestra salud y de nuestras
vidas. Se pasa de un aumento de las alergias, las enfermedades
respiratorias y los casos de cáncer, a la alteración de los
sistemas hormonales y reproductivos de nuestro cuerpo y a la
muerte prematura. Las causas de nuestros diversos problemas
sanitarios relacionados con el medio ambiente son numerosas y
comprenden la contaminación generada por los transportes, la
actividad agrícola, los procesos industriales, los efluentes
domésticos y los desechos.
El objetivo general
en relación con el medio ambiente y la salud es obtener una
calidad de medio ambiente tal que los niveles de contaminación
antropogénicos, incluidos los diversos tipos de radiación, no
representen riesgos significativos para la salud de las personas.
La estrategia política que se seguirá en los próximos años es
la siguiente:
(1) Determinar los
riesgos para la salud humana, teniendo en cuenta los grupos de
población especialmente sensibles, como los niños y los
ancianos, y fijar las normas en consecuencia.
(2) Ver por qué
vías los contaminantes alcanzan el cuerpo humano y determinar el
camino más eficaz para reducir al mínimo aceptable los niveles
de exposición.
(3) Incorporar las
diferentes prioridades en el ámbito del medio ambiente y la salud
a los políticos y normas sectoriales sobre el aire, el agua, los
desechos y el suelo.
USO SOSTENIBLE
DE LOS RECURSOS NATURALES Y GESTIÒN DE LOS RESIDUOS
Los recursos del planeta, en particular los naturales y
renovables como el suelo, el agua, el aire, la madera, la
biodiversidad y las poblaciones de peces se ven sometidos a una
fuerte presión a medida que la población mundial aumenta y que
los modos actuales de desarrollo económico agotan cada vez más
estos recursos. Hay cada vez más pruebas de que la capacidad de
carga del medio ambiente se está superando en varios frentes. La
demanda actual de agua dulce supera con frecuencia el ritmo de
recuperación en muchas partes del mundo. Asimismo, muchas zonas
del mundo sufren una desertización, deforestación y degradación
de los suelos de proporciones alarmantes. El uso de recursos no
renovables como los minerales y los hidrocarburos y la producción
de residuos que generan tienen numerosas repercusiones sobre el
medio ambiente y la salud de las personas.
El objetivo de esta
área es velar por que el consumo de recursos renovables y no
renovables, así como sus repercusiones no superen la capacidad de
carga del medio ambiente y disociar el uso de los recursos del
crecimiento económico, mejorando sensiblemente la eficacia de su
uso desarrollando una economía menos materialista y previniendo
la producción de residuos. Sin iniciativas nuevas, todas las
previsiones apuntan hacia un aumento del volumen de los residuos
generados en la Comunidad en el futuro próximo. La gestión de
los residuos, además de necesitar suelo valioso, implica la
liberación de numerosos contaminantes a la atmósfera, el agua y
el suelo, en particular los gases de efecto de invernadero que
emiten los vertederos y las actividades de transporte de residuos.
Además, los residuos representan en gran medida una pérdida de
recursos valiosos que con frecuencia escasean y que podrían
recuperarse y reciclarse para contribuir a reducir la demanda de
materias primas.
A medida que la
sociedad prospera y se hace más productiva, la demanda de
productos aumenta. Si a eso se añade la disminución del ciclo de
vida de los productos, el resultado es una cantidad creciente de
residuos de los propios productos y de las actividades asociadas
de extracción minera y fabricación. Al mismo tiempo, muchos
productos son cada vez más complejos y utilizan toda una gama de
sustancias, lo que puede agravar los riesgos que los residuos
presentan para la salud de las personas y el medio ambiente. Está
claro que si la sociedad sigue las pautas actuales de consumo y
producción, continuarán aumentando las cantidades de residuos,
de los que una parte significativa continuará siendo peligrosa.
El objetivo que se
seguirá es disociar la producción de los residuos del
crecimiento económico y lograr una reducción significativa
global de volumen de residuos generados mediante mejoras
iniciativas de prevención de los residuos, un uso más eficaz de
los recursos y un cambio hacía pautas de consumo más
sostenibles.
En resumen el Sexto
Programa establece el marco estratégico y las prioridades
generales para la actuación medioambiental comunitaria durante la
próxima década. Por mejorar las posibilidades de establecer
medidas factibles y una reglamentación efectiva, la definición
de los objetivos y la actuación política debe llevarse a cabo
mediante un diálogo abierto con todos los grupos interesados.
LA
ONDA®
DIGITAL
|