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El
síndrome de Hecatón y las distorsiones del mercado |
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La
historia trágica de los Caballeros Templarios |
(I)
La historia trágica de los Caballeros Templarios:
Los Monjes Guerreros
por el profesor y Dr. Julio Osvaldo Selser
Fueron
los primeros en prestar custodia y defender a los numerosos
peregrinos que estaban expuestos a los bandidos en las rutas de
acceso a Tierra Santa.
Eran Caballeros
que prestaron los votos de obediencia, pobreza y castidad. Pero
como la necesidad de combatir a los herejes se hizo imperiosa para
reconquistar el Santo Sepulcro, que estaba bajo la autoridad de
los "infieles" musulmanes, su destino se extendió a
recuperarla y en consecuencia príncipes y feudales se adhirieron
renunciando a su favor sus fortunas, castillos, bienes y rentas,
para salvar sus almas.
Reyes de muchos
países y clérigos les prestaron apoyo en su legendaria Guerra
Santa, y los Cuzados solicitaron su prestigiosa ayuda a cambio de
donaciones y participación en los botines de guerra ganados a los
infieles, llegando a tener en todos los países un enorme poderío
económico a través de sus explotaciones rurales, encomiendas y
operaciones bancarias. Su coraje y valor fueron altamente
reconocidos.
Empero una oveja
negra nunca falta y esta fue representada por uno de sus Maestres,
Gerardo de Ridefort, que llevado por su rencor al Rey Raimundo de
Trípode (Señor de Tiberíades y vasallo de los Reyes de
Jerusalén que le había negado la mano de su sobrina y heredera
del feudo de Botron), le hizo perder la conquistada Tierra Santa
de Jerusalén con el triunfo de los infieles dirigidos por
Saladino (el unificador de la fe musulmana, con sus guerreros
santos del Islam).
Esta derrota
trajo emparejada la caída de la Orden, aprovechada políticamente
por el Rey de Francia; Felipe IV "El Hermoso", que con
la estrategia de colocar a la institución de la Inquisición bajo
su influencia e instalar a un hombre suyo en la función de Papa,
los exterminó en una forma terrible e injusta.
Gerardo, tuvo
que pagar esta traición con su vida ocho meses después de la
sentencia a muerte de los Templarios, cumpliendo a su vez la
maldición del Gran Maestro Templario Jacobo de Molay, al morir en
la hoguera en la Isla de los Judíos, "citando delante de la
justicia de Dios, al Rey y al Papa". Papa que falleció
"tortuosamente" 1 mes después.
La
necesidad de su creación
La idea surge del enfrentamiento del Papa Gregorio
VII con al Emperador Enrique IV de Alemania. El
primero pone en práctica esta idea formulada por primera
vez cuando amenazó con la excomunión al Rey de Francia Felipe I
para utilizar la
pequeña nobleza, la Caballería contra el mal príncipe.
Se
reclama el empleo de la fuerza en una guerra justa para mantener
la paz. Se justifica con ese fin pero se propone recuperar los
bienes de la Santa Sede en poder de los infieles: la recuperación
del Santo Sepulcro. Invita a los laicos a ponerse al servicio
de los fines políticos del papado y promete la remisión de los
pecados. A la muerte de Gregorio, sus ideas se imponen a fines del
siglo XI. El objetivo: una Guerra Santa de liberación del Santo
Sepulcro y contra los adversarios de Cristo.
El
ejército templario estaba integrado por los más dispares
caballeros feudales de todos los reinos existentes en Europa,
unidos por los votos de pobreza, castidad y obediencia junto a una
férrea disciplina. Sus reglas - influidas por "El
Elogio de la Milicia Templaria" de San Bernardo de
Clairvoux- regían cada uno de sus movimientos.
Debían
estar dispuestos a combatir hasta la muerte en Oriente o a la paz
de los claustros y monasterios de Occidente.
El
armamento del templario consistía en una cota de malla hecha de
anillos de hierro entrelazados, el
yelmo y armadura completa, con coraza y espaldaretes.
Llevaban
espada, lanza,
maza, daga y escudo.
Sólo
los Caballeros podían
usar capa blanca con una cruz roja, los Sargentos debían
usar capas negras o grises. El Templario debía aceptar el combate
contra los infieles aunque éstos fueran superiores en número en
una proporción de 3 a 1.
Tampoco
podían pagar rescate si caían prisioneros. "Pero si no
quedaran estandartes de
ellos o de la Orden Hospitalaria
a quién unirse, podía
ponerse el Hermano Templario en seguridad,
donde Dios se lo aconsejase." Tenían el deber de
dar limosnas y
practicar la caridad lo mismo que la hospitalidad.
Su
ideal no se limitaba a combatir, sino que consistía en conducirse
a diario como "pobres
caballeros de Cristo"
Hacer
votos de pobreza significa no sólo vivirla, sino también ayudar
a los pobres. Tanto en Jerusalén como en la pequeña
Encomienda (conjunto de casas y propiedades de
la orden) los
Templarios estaban obligados
a dar de comer a los
pobres indigentes
, pero esa labor se la dejaron a los Monjes Hospitalarios.
Sin
embargo, los Templarios, como ya lo señalamos, poseían un
inmenso patrimonio, con castillos, casas y
propiedades, de
las cuales recogían
las rentas necesarias para la defensa de Tierra Santa.
Tanto poder económico no sólo despertó la envidia de Reyes y
Papas sino que - fundamentalmente-
causa de su destrucción.
Si
bién la Orden nunca aceptó el poder soberano (como pudo tenerlo
en Aragón y como lo tuvieron, de hecho, los Caballeros Teutónicos
en Prusia o los Hospitalarios en Rodas y luego en Malta) sus
privilegios los convirtieron en una Iglesia dentro de la Iglesia,
y al menos en Francia, en un Estado dentro del Estado.
La
Estrategia de Felipe IV
De allí la ambición de Felipe
El Hermoso de Francia de
controlar al Temple, apoyando la intención de fun-dir la
Orden con la de San Juan de Jerusalem (Hospitalarios)
propuesta pero
no aceptada en
Concilio de Lyon de 1274, tanto por el Papa Nicolás IV
como por los Templarios.
Felipe
intentó quitarles los privilegios, secuestrando sus
propiedades y acusándolos de interferir en la jurisdicción real.
Pero no podía dirigir ningún ataque contra ellos porque sabía
que no podría contar con el apoyo del Papa Nicolás y menos aún
de sus sucesor; Bonifacio VII.
Además,
necesitaba de la ayuda económica que los Monjes Soldados podrían
otorgarle.
En
1303, Felipe hace raptar al Papa Bonifacio en Asnagi, pero es
liberado por un tumulto popular. Bonifacio muere “extrañamente”
al año siguiente. Felipe influye en la designación del sucesor
papal: Clemente V de Aragón.
LA
CAÍDA: ARDIDES
Y EJEMPLOS DE PROCESOS FALSOS
Y siguiendo las sugerencias de Guillermo de
Nogueret - excomulgado por Bonifacio, ya que fué el autor
intelectual de su secuestro- que
pretendía lanzar
una nueva Cruzada para la recuperación de Tierra Santa, cuya caída
se le atribuía falsamente a los Templarios, propone confiscar sus tesoros para financiar dicha Cruzada.
El
Papa convoca al Maestre de los Templarios, Jacobo de
Molay , a volver de Chipre a Francia. Y Molay,
ingenuamente, vuelve cargado de oro y plata.
Mientras
tanto, Nogaret, comienza a reunir falsos testigos.
Los
principales, Esquiú de Floyran de Beziers y un tal Noffo Daghi de
Florencia, tienen motivaciones
puramente mercenarias.
Francia
se halla en ese momento bajo la
jurisdicción de la Inquisición, la cuál,
está facultada para obrar sin consultar
previamente con el Papa. Y el Gran Inquisi-dor de Francia
es Guillermo de Paisans: el propio confesor del Rey.
El
método de parodia legal seguido es que Nogueret y el abogado -
Guillermo de Paisians, presenten
denuncias a la Inquisición. Tras lo cual
el Gran Inquisidor pide el arresto de los inculpados a las
autoridades civiles.
Creo
que fué el más grande arresto de todos los tiempos, ya que en la
madrugada de 13 de Octubre se realiza la detención masiva de los
Caballeros del Temple en las 3.000 casas que la Orden
posee en Francia.
Levis
Mirepoix (Le Tragedie des Templiers) dice que
“es una de las operaciones
policiales más
extraordinarias de todos los tiempos” (citando a
Vignati-Peralta - El enigma de los Templarios)
Y
luego de los famosos “procesos” que todos conocemos,
realizados por la Inquisición (contrarios a
todos los principios del proceso penal), fueron que-mados
en hogueras luego de sufrir terribles torturas.
VALORACION
HISTORICA
En 1914, Victor Carriere, uno de los mejores historiadores del
Temple, citado por Alain Demurger en
“Auge y Caída de los Templarios “ ( Ed.
Martinez Roca S.A.) afirmaba:“Hoy en día, está
definitivamente demostrado que el Temple, en cuanto a Orden, es
inocente de los crímenes que durante tanto tiempo se le han
imputado”
En
primer lugar, el proceso a los templarios, “no fué un
proceso ordinario que se propone descubrir la verdad, sino un
proceso político que se propone convertir a un sospechoso en
culpable” como escribió en febrero de 1308
un Templario inglés.
Lo
cierto es que con distintas argucias, el Rey, no llevó a los más
altos dignatarios ante el Papa para que ejercieran sus defensas.
Intenpestivamente los quemó en
las hogueras que la Inquisición levantaba como argumento
frente a la verdad y la inocencia, en la pequeña isla situada
sobre el Sena, llamada “Isla de los Judíos”.
Se
le atribuyen a la maldición de Molay “citando delante de la
justicia de Dios al
Papa y al Rey”, las muertes de Clemente V (sufriendo
atrozmente al cumplirse
un mes de los hechos)
y la del Rey ocho meses después, que contribuyeron a definirla.
Todo
ello ocurrió a fines del siglo XIII. Sólo en Francia fueron
quemados. En otros países los declararon inocentes o
reconciliados con la Iglesia, se les autorizó a vivir en las
casas del Temple o en monasterios de su elección.
Una
vez que la Orden Hospitalaria logró recuperar los bienes de los
Monjes Soldados, tuvo que pagarles, a cambio una pensión de por
vida.Algunos, desilusionados, se corrompieron o se casaron, sin
preocuparse de sus hábitos monásticos.
En
cuanto a los condenados a prisión, se pudrieron en ella durante
muchísimo tiempo. Otros permanecieron en ellas hasta el día en
que murieron.
Mucho
se ha escrito sobre ellos desde sus pretendidos “misterios”,
que alimentaron uno de los filones de la pseudo-historia (que
tiene como único objeto ofrecer a los lectores ávidos, su ración
de misterios y secretos).
Existe
la historia del Temple y existe la historia de su leyenda.”El
historiador, se ocupa no sólo de la verdad, se ocupa también de
lo imaginado y de lo soñado. Sin embargo, se niega a confundirlos”
dice Alain Demurger en la obra citada anteriormente.
La
historia de la leyenda del Temple, desde el punto de vista científico,
está casi enteramente por escribir.
La
historia de sus orígenes, puede ser más prestigiosa que la de
Hugo de Payns (uno de sus fundadores)
La de su supervivencia; bajo la forma de sociedades
secretas. La francmasonería
es su heredera.
LA
HERENCIA
Antes de morir, Jacobo de Molay logró transmitir sus poderes
y secretos, a un caballero llamado John Mark Larmeniers. A
partir de entonces, el cargo Gran Maestre nunca ha estado vacante.
De
1760 en adelante, ciertas logias alemanas, en desacuerdo con el
nacionalismo e igualitarismo de la masonería primitiva,
introdujeron en ella grados, jerarquía, subordinación y
secretos.Para justificarse, apelaron a la historia, y unieron los
orígenes de la ma-sonería, , con el Temple.
Así
nació la “Doctrina del Templarismo”
La Revolución Francesa provocó un cambio radical. Para
desacreditar a la Revolución, los medios conservadores
extendieron la idea de un complot masónico. Los masones
templarios se convirtieron en conspiradores anarquistas
destructores del orden social cristiano y europeo. Cadena que se
remonta a la Secta de los Asesinos ( que se autodenominaban Haschissini
-[ aunque al margen de esta cuestión de donde proviene el
nombre que algunos lo atribuyen a la droga ya que fumaban haschís
para darse valor y otros al nombre de su jefe en árabe- del
hombre de la montaña-) ) y a los gnósticos de la Alta Edad
Media.
El
universo de las sectas en la investigación de las leyendas del
Temple y finalmente las leyendas propiamente dichas de su dramático
final, dió
forma a innumerables mitos, tradiciones y leyendas.
LA
MUERTE EN LA HOGUERA
En la sala baja del Temple se interroga a 138 templarios, se les
aplica la tortura, que provoca la muerte de 25 de ellos y las
desgraciadas criaturas se convierten en carnes sufrientes, desean
una muerte rápida que será menos cruel que la maldad de los
hombres.
Reconocen
sin dudar todos los terribles hechos que se les imputan en la
acusación: El haber “escupido sobre la cruz” después de su
admisión en la Orden, los “besos
impuros” la “sodomía”, la adoración del
“Bofaneto”.¿Y que es el Bafoneto?: Una cabeza de mujer de
plata dorada. Se trata de un relicario que contiene las sagradas
reliquias de una de las once mil vírgenes.
Un
relicario y cuantas versiones y desfiguraciones han
tejido fabricando horrores.
Del
Bafoneto al que sólo le faltaría el hedor.
Cuanto
más se examina la cantidad de confesiones, más se reconoce que
carecen totalmente de valor. La acusación no puede obtener un
testimonio abrumador, sin recurrir a los métodos inquisoriales.
Sólo
en Francia se arrancan las confesiones bajo las terribles
torturas. En el decir del abate Vertot “sólo se escuchaban
gritos de aquellos a quienes se atenazaba, se quebraba o a quienes
se desmembraba en la tortura”Bernard de Nadro a quién se
torturó aplicándole fuego en al planta de los pies, muestra en
un interrogatorio posterior, los huesos de sus talones en la palma
de las manos y así implora piedad a los jueces.
Luego
se reunió el Concilio de Leus el 11 de Abril de 1310. Al día
siguiente mientras los comisarios se ocupaban de reunir
testimonios, se les ordenó de parte del Rey, que súbitamente
quemaran vivos a 54 templarios. Orden que se cumplió en los
campos vecinos a Saint- Antoine.-los monjes de allí, sólo se
quejaron porque no les pidieron permiso para utilizar sus tierras.
Al
comparecer el primer Templario ante la Comisión Almery de
Villiers, se arrojó de rodillas, pálido de
temor y declaró que al ver a 54 de sus hermanos arrasados
a la hoguera, no podía soportar más esta prueba, y que estaba
dispuesto a confesar a los comisarios lo le exigiesen, aunque
fuese “que había matado a
Jesucristo...”
Estos
son los testimonios sobre los que se han edificado los crímenes
de la Orden del Temple.
El
Papa Clemente V, hombre de Felipe IV trasladó la sede papal a
Avignon en Francia y cedió a la voluntad de Felipe, poniendo en
marcha a la Inquisición contra los Templarios en los distintos países
de Europa.
En
este Concilio de Leus, en plena Asamblea siete templarios se
presentaron súbitamente y ofrecieron defender a la Orden. El Papa
que presidía la reunión los mandó prontamente a prisión.
En
Marzo de 1312 pese a no existir pruebas y las dudas el Papa abolió
la Orden en la Bula "Vox
in excelso" para apaciguar a su querido hijo el
rey de Francia.
El
2 de Mayo de 1312 la Bula Ad
providans, anunció
que la Orden quedaba colocada "bajo inhibición
perpetua" y que cualquiera que intentase unirse a ella caería
ipso facto, en la excomunión.
A
Clemente V le quedaba decidir la suerte de los Jefes de la Orden
que llevaban siete años de prisión y el 19 de Marzo de 1314,
sobre el patíbulo erigido frente a Notre Dame se colocaron a los
Grandes Jefes. Los Cardenales debían condenarlos a Prisión
Perpetua. Pero los Caballeros del Temple súbitamente se pusieron
de pie y hablaron ante el pueblo de París reunidos a sus pies.
Se
declararon culpables, no de los crímenes que ya les imputaban,
sino de la infamia de haber traicionado al Temple por salvar sus
propias cabezas.
Estos
Jefes sintiéndose nuevamente Caballeros, no quisieron que la
Orden desapareciese de ese modo tan envuelta en acusaciones
reunidas en el temor y la estupidez.
La
Orden era pura y santa y el, El Gran Maestre del Temple " ponía
al cielo de Testigo en el umbral de la muerte". Esto fue
considerado como una "recaída",
y penada con la hoguera.
El
Presbote de París recibió de los Cardenales los relapsos y
Felipe IV consultó
con el Consejo ante
la "notoria recaída".
El
mismo día a la caída del sol hizo levantar
una pequeña pira y en ella fueron quemados a fuego lento.
El
gran Maestre Jacobo de Molay murió "citando delante de la
Justicia de Dios al Papa y al Rey", ante la cual
estos deberían rendir
cuentas.
El
Papa al mes falleció
en circunstancias poco claras y el Rey a los ocho meses tuvo un
accidente mortal.
Un
historiador francés; el Obispo Gregorio, declara en su
"Historia de las Sectas religiosas" haber recibido por
correspondencia una parte de los archivos de la Orden moderna y
renovada de los Templarios, las tablas paleográficas y el
alfabeto secreto de la Orden.
LA
JUSTICIA DE LA CASA
Así la denominaban los propios Templarios.
El
secreto:
Todos los asuntos o problemas generales de la Orden y los
disciplinarios se trataban en los CAPÍTULOS en secreto.
El
Capitulo General: Era convocado por el Maestre y abarcaba a la Orden entera y
Los Capítulos Provinciales convocados una vez al año.
Los
Capítulos Semanales:
De cada encomienda se reunía todos los domingos después de misa.
Tenía
las funciones de un consejo para tratar las cuestiones corrientes
y de Consejo de Disciplina para sancionar las faltas de los
hermanos y las desviaciones a las reglas.
Los
casos graves se remitían a las
Instancias Superiores o a Tierra Santa donde tenían asiento las
Instancias Supremas de la Orden.
El
procedimiento:.Cada
Templario confesaba sus faltas y se retiraba. El Capitulo
deliberaba y emitía su sentencia . Si un hermano no confesaba su
falta o su culpa podía ser acusado por otro, con permiso del
Comendador.
Antes
de llegar a eso el hermano que supiera que otro había cometido
una falta debía esforzarse en corregirle o invitarle a confesarlo
en el Capítulo siguiente (arts. 390-391 de la Regla).
En
la compilación de los esgaras realizada por los
Hospitalarios fines siglo XII, la regla presenta casos concretos,
aunque en forma anónima y general.
Las
sanciones: El
Capítulo pronuncia sanciones, las faltas más graves se castigan
con la pérdida de la casa, es decir, expulsión de la Orden con pérdida
del hábito, esta expulsión era temporal y duraba un año y un día...
O con la pérdida del hábito salvo Dios (lo mismo que la anterior
pero la condena en suspenso).
Casos
menos graves:
Eran penas más o menos infamantes aunque de alcance limitado: El
penado era obligado a compartir el trabajo penoso con los esclavos
o domésticos, debía comer en el suelo, ayunar tres, dos o un día
por semana durante un período determinado. La sanción más
benigna consistía en poner a pan y agua al culpable durante una
jornada.
Los
Maestres y Preceptores tenían la facultad de aligerar el castigo
inflingido, por ejemplo, los dignatarios de la Orden podían pedir
más comida a fin de dársela a un hermano privado de carne.
Cuando
la sanción aplicada automáticamente
parecía muy injusta o excesiva no se presentaba al Capítulo sino
al Papa para su resolución.
Después
de la sanción venía el perdón y aunque ese perdón no tiene
nada que ver con la absolución de los pecados que da el
sacerdote, produjo muchas confusiones en los acusadores de los
templarios que tomaron el uno por la otra.
Las
relaciones entre la "justicia de la Casa" y las
jurisdicciones eclesiásticas y laicas, resultaron
delicadas y ambiguas.
Ejemplo
de la relación entre la justicia de la Casa y la eclesiástica:
Durante el proceso de los templarios (1309-1310), se interroga al
hermano Capellán Gualterio Le Bachelier Maestre del Temple en
Irlanda desde 1295 hasta 1300. Acusado de dilapidar los bienes, el
Capítulo lo castigó y condenó a la pérdida de la casa. Al caer
entonces bajo la jurisdicción eclesiástica ordinaria, fué
excomulgado y encarcelado....En la celda penintencial de la
Iglesia del Temple de Londres, un sacerdote lo confiesa cuando está
moribundo. Una vez muerto, se le entierra, no en el cementerio del
Temple, sino en la plaza delante de la encomienda del Temple en
Londres.
Los
mismos problemas se platean con la Justicia Laica, como
demuestra el ejemplo del templario asesino de los emisarios del
Viejo de la Montaña (era el jefe de los famosos sacerdotes del
Islam, llamados Haxixes, por el Hachís que consumían para darse
coraje al realizar
sus acciones, y con los que tuvieron que luchar los templarios,
además de convivir con ellos.)
Pese
a haber sido castigado por la Justicia de la Casa, la Justicia
real lo rapta y lo encarcela.
Tanto
en uno como en otro caso están en juego la autonomía como los
privilegios del Temple.
EL
RECUERDO DE LA LITERATURA CABALLERESCA
Las baladas de los trovadores celtas en Irlanda, Gales y Normandía parecen ser en el siglo XII las primeras.
con Las Recopilaciones de Geofredo de Monsmouth, Obispo de
San Aseph, costa Bretona de Francia. de la "Historia de los
Reyes de Bretania y los "Vitae Merlini" con sus
personajes el Rey Arturo, la Reina Ginebra, los Caballleros
Lancelote y Galahad, el mago Merlín, las hadas Morgana y Viviana.
La
"Vitae Merlini" lo muestra como una especie de Vicristo
al fabuloso mago celta que es un encantador y un poeta que se
convierte a la fe católica.
Construye
la Tabla Redonda que simboliza la
redondez del mundo, y a partir de su invención los
caballeros recibirán el nombre de CABALLEROS DE LA TABLA REDONDA.
Al
Obispo de San Aseph se le debe la presencia protagónica de la
Dama de los libros de Caballería al darle ese lugar a las
mujeres: Genoveva, Crisalda, Isolda.
Dama
a quien consagran sus hazañas los Caballeros.
Los
Caballeros de la Tabla Redonda tienen una misión principal:
custodiar el Santo Grial - la
copa de esmeralda en que bebió Jesús durante la cena con los apóstoles,
y en la que José de Arimatea recogió su sangre durante la
crucifixión.-
Hacia
fines del siglo XII aparecieron dos versiones en francés de estas
traducciones, la de Maria de Francia y
la otra de Chretien deTroyes que no termina su obra y a la
que otros autores le agregan versos dándole una extensión de
63.000 versos.
En
el siglo XV el Caballero inglés
Sir Thomas Mallothy reune las fuentes inglesas en "
El libro del el "El libro del Rey Arturo y los nobles Caballeros de la
Tabla Redonda" y fija los famosos legendarios lugares en
la geografía fantástica como "La isla de Avalon o el
Castillo de Camelot.
Los
historiadores de la literatura denominan a estas tradiciones Ciclo
Bretón, o Ciclo de la Tabla Redonda-aunque la primera
recopilación de Godofredo de Monmoroth está redactada en latín.
Luego
la siguen en tono narrativo "lenguas roman-ces"
no en latín, sino en francés, - Ya que en esta lengua
"novela" se dice "roman".
En
los siglos XII y XIII se asiste a la construcción de las naciones
europeas, los reyes se hacen fuertes y contra los feudos y nobles
se afianzan los poderes centrales, los idiomas nacionales.
Los
hombres cultos que en la edad media escribían en latín ahora lo
hacen en francés, italiano, inglés, alemán, Las Musas aprenden
las lenguas romances; bailan entre reyes y guerreros y siguen el
camino de la historia.
Y
como se ha pasado la hora de la epopeya del héroe que encabeza al
pueblo y su ejército, será caballero que por amor a su Dama y
fidelidad a su rey se lanza a las aventuras , al camino, sólo o
con un escudero.
Es
otro el estereotipo, porque son otros los intereses en juego.
Con
el ciclo greco asiático, surge
la novela de caballería propiamente dicha, en los siglos
XIV y XV.
Es
llamado así porque la acción es ubicada por los autores en
Oriente, Grecia, Macedonia, Asia Menor, Bohemia y Hungría.
El
ciclo bretón se traslada a otros países, por ejemplo Alemania,
donde Wolffram de Essenbach, el gran poeta - le da a la leyenda
del Grial un tono épico y místico. Los caballeros de Essenbach,
son seres perfectos, son los ángeles mismos que le encomiendan la
custodia del Santo Grial, que es además la fuente de una eterna
juventud y de un manjar inagotable.
Los
versos de Essenbach contienen una profunda voluntad de
trascendencia que recogerá el poema sinfónico Wagneriano sobre
el mismo tema.
El
género tiene un desarrollo particular en España . La primera
novela es el Caballero Cifar de principios del siglo XIV, influenciado por los poemas de Chaetien de Troyes y
los lais de María de Francia.
La
Dama del Caballero Cifar, es su esposa, Grima, que cae en manos de
los pirátas durante un viaje, pero los malechores luchan entre si
matandose, ella lleva la barca a tierra,.Mientras Cifar llega a
Mentón donde hace señalados favores al rey que le ofrece la mano
de su hija, quién la acepta, pero para evadirse declara haber
hecho voto de castidad, al tiempo llega Grima a Mentón. El rey ha
muerto y al tiempo muere la reina; Cifar cuenta la verdad al
pueblo, el soberano es ahora Cifar, y junto con Grima reinaron por
muchos años.
Aparece
en Cifar otro personaje, el escudero, que tiene la tipificación
de un pícaro vivaz, dicharachero y se caracteriza por su devoción
absoluta y fidelidad al caballero y por su espíritu realista.
Otras
obras excelentes que no se puede dejar de citar son: Oliveros
de Castilla y Artur de Algarbe, Roberto el Diablo. La Gran
Conquista de Ultramar, Lengarote del Lago, Amadis de Gaula.
Cervantes,
en la literatura de los Caballeros andantes, emite la famosa sátira
" la lectura de todos los libros de caballería le han
sorbido el seso". desarrollando con infinita gracia la
locura de Don Quijote y la más hermosa alabanza a la fidelidad y
a la amistad de su escudero Sancho Panza que sin estar loco le
acompaña en toda su fantasía.
Mucho
se ha escrito sobre los templarios, poco de su verdadera historia,
aunque historias sobre fantasías, mitos, leyendas y otros
atributos que se le quieren dar nunca pueden faltar en la
imaginación de la literatura, Esta es una simple y humilde
contribución para esclarecer sobre su real existencia y las
formas de organización que tuvieron, así como los intereses por
los que fueron creados y disueltos.
Estrategias
que siempre deben estar presentes, ya que son
intemporales e imprescindibles a
la hora de desentrañar los acontecimientos y dejar al
descubierto la realidad
de las cuestiones más
oscuras de la historia.
LA
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