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La
administración Bush manipula el cambio climático, la
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investigación médica,
denuncian científicos norteamericanos |
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Censuran
contenido
de revistas científicas |
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Científicos
franceses renuncian
en masa por la falta de fondos
públicos destinados a la investigación |
Censuran contenido
de revistas científicas
El Gobierno de Estados
Unidos ha prohibido a las revistas científicas
de ese país que publiquen artículos de investigación procedentes de
Cuba, Irán, Libia y Sudán, una medida extrema que no tomó contra los
científicos de la antigua Unión Soviética y los países del este de
Europa, ni
siquiera durante la guerra fría.
Mientras algunas publicaciones han aceptado la prohibición, o han
establecido un embargo para los artículos de dicho países, varias
organizaciones científicas han expresado su rechazo por considerar que
la orden va contra la libertad de expresión, cuenta Alicia Riviera en El
País basándose en un reportaje de la revista Nature sobre el tema.
La prohibición procede de una norma del año pasado de la
Secretaría del Tesoro (equivalente al Ministerio de Hacienda) de EEUU,
estableciendo que la edición de artículos de Irán, Libia, Cuba y Sudán
viola el
embargo comercial que pesa sobre esos países. Entre las organizaciones
que han manifestado su decisión de no cumplir la orden destacan la
Asociación
Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), que edita la prestigiosa
revista Science, la Sociedad Americana de Física (APS) y el Instituto
Americano de Física (AIP), informa la revista británica Nature.
Quienes se oponen a la prohibición argumentan que va contra la primera
enmienda (libertad de expresión y de prensa) constitucional
estadounidense.
La orden de la Secretaría del Tesoro indica que está prohibido editar un
artículo de un país sancionado a menos que haya un permiso especial para
ello.
En una reunión celebrada en Washington el pasado 9 de febrero, una
treintena de responsables de las revistas científicas estadounidenses
que fueron informados por David Mills, el encargado en la Secretaría del
Tesoro de hacer cumplir esta norma, para publicar artículos procedentes
de Irán, tienen que solicitar un permiso especial de dicho departamento,
informa Nature. Mills. También indicó que los científicos
estadounidenses que colaboren con iraníes pueden ser encausados.
La Sociedad Americana de Química (ACS) 'ha establecido, a su
pesar, una moratoria para la publicación de artículos de esos países
(Cuba,
Irán, Irak, Libia y Sudán). No hacerlo supondría para la ACS, incluyendo
sus
directores de publicaciones y personal, un riesgo de sufrir graves
sanciones
civiles y penales', escribió en una carta de fecha 27 de enero James N.
Seiber, director de la revista Journal Agricultural and Food Chemistry
(de la ACS) a un investigador cubano. El embargo contra Irak fue
levantado
el año pasado.
La carta iba acompañada de la nota de Rudy M. Baum, director de
Chemical & Engineering News, de la ACS, y publicada en esta revista el
pasado 26 de enero, respecto a la prohibición de publicar artículos de
los países señalados: 'La violación de la ley de embargo de comercio
puede
implicar la imposición de una multa de hasta 50.000 dólares y 10 años de
prisión'. Tanto Seiber en su carta como Baum en su escrito se declaran
contrarios a la prohibición, aunque sus revistas han optado por la
moratoria.
La carta de Seiber responde al investigador cubano que le había
consultado acerca de un artículo titulado Cambios físico-químicos en la
cubierta de los granos de maíz durante la cocción alcalina, presentado
para su publicación en la revista. Dado que el Journal Agricultural and
Food Chemistry ha optado por la moratoria, se aconseja al científico
cubano que retire su artículo o que lo mantenga en la publicación a la
espera de que se aclare la situación, 'opción que puede llevar cierto
tiempo', puntualiza Seiber. Además, 'no tenemos garantías de que la
situación se resuelva a favor de la postura de la ACS', indica el
director de la revista, tras destacar que el embargo es una medida
tomada para evitar la violación de la ley según la Secretaría del Tesoro
y su rechazo de la prohibición.
Totalmente en contra de cumplir la orden se ha manifestado el director
de la AIP, Marc Brodsky, quien ha comentado: 'Consideramos que estamos
protegidos por la libertad de expresión', informa Nature. Según ha
declarado esta revista británica, tanto ella como otras publicaciones de
Nature Publishing Group están aceptando artículos de los países
afectados por la prohibición estadounidense. 'No vemos fundamento en
absoluto para rechazar publicaciones de esos países', ha dicho Philipo
Campbell, director de Nature. 'Pero nos estamos asesorando legalmente'.
En Estados Unidos, Alan Adler, responsable de asuntos legales y
gubernamentales de la Asociación de Editores Americanos, que representa
a la mayoría de las publicaciones sin ánimo de lucro y sociedades
editoras en
el país, ha declarado: 'El Gobierno no debería dedicarse a restringir
las
actividades relacionadas con la primera enmienda'. Adler afirma que la
ley específicamente exime 'la información y el material informativo' de
los embargos comerciales y advierte de que su asociación está estudiando
acciones legales para que se retire esta regulación. 'Consideramos que
está equivocada, desde un punto legal y como una cuestión de
principios', dice.
Entre las instituciones que han empezado a rechazar los artículos de los
países sancionados está el Instituto de Ingeniería Eléctrica y
Electrónica (IEEE), con más de cien revistas, y está pidiendo permisos
para publicarlos. 'Consideramos que tenemos que cumplir la leyes del
país en que vivimos', dice Michael Lightner, del IEEE. Este instituto
hizo una consulta a la Secretaría del Tesoro sobre artículos científicos
procedentes de Irán, y la aclaración recibida supone la prohibición de
proporcionar comentarios de la revisión entre pares de los artículos
(práctica estándar en la comunidad científica internacional para
publicar los resultados de investigación) a los científicos de los
países sancionados. Ni en los tiempos de la guerra fría.
La regulación de la Secretaría del Tesoro 'está mal enfocada y es
contraproducente', afirma en una nota editorial Rudy M. Baum, director
de la revista Chemical & Engineering News, de la ACS, publicada el 26 de
enero.
'El libre intercambio de información científica y técnica casi siempre
va en beneficio de la ciencia de nuestro país. En los más oscuros días
de la
guerra fría, --recuerda--, el Gobierno de EEUU fomentó los contactos
entre
los científicos occidentales y sus colegas en la URSS y en otros países
del
Este, incluyendo la publicación de los pocos artículos científicos que
esos
investigadores lograban que sus autoridades autorizasen para la
publicación
en revistas occidentales'.
Baum señala que los artículos en revistas científicas, 'de ninguna
manera concebible pueden impulsar la situación económica de esos países
[Irán, Libia, Sudán y Cuba]; en todo caso, pueden nutrir el ideal de
libertad, del intercambio de información sin limitaciones, un ideal tan
a menudo suprimido en los países totalitarios. Puede, además, dar a los
científicos, algunos de los cuales están a la cabeza de los movimientos
de reforma, la esperanza de que algún día sus esfuerzos pueden dar
frutos'.
En una reunión celebrada el mes pasado en Phoenix, los directores de
las revistas de la ACS adoptaron una resolución condenando la resolución
de la Secretaría del Tesoro. En ella expresan su 'más vehemente
oposición a
todas las leyes y regulaciones que tengan como efecto la restricción del
intercambio mundial abierto de información científica'. Unos cuantos
directores, destaca Baum, pidieron en la reunión que se ignore la
prohibición, que afecta al derecho a la libertad de expresión defendido
en la primera enmienda. LA
ONDA®
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