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Para definir el concepto arte hay que empezar por no aceptar
el concepto oficial
Freddy
Sorribas |
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El pintor P. Picasso fue espiado y vigilado por servicios de
inteligencia |
El pintor P. Picasso fue
espiado y vigilado por servicios de inteligencia
La
policía francesa exhibe de conjunto por primera vez archivos que
muestran como el pintor y escultor español Pablo Picasso fue
espiado durante muchos años por ser considerado de izquierda.
La exhibición se inauguro la semana pasada en el museo de la
policía de París y viajará por toda Europa.
El gobierno de Francia rechazó en
los años cuarenta conceder al pintor español Pablo Picasso la
nacionalidad francesa debido a su ideología comunista, según
reveló una exposición abierta esta semana en París.
La exposición, organizada por el
Museo de la Prefectura de Policía de París, muestra la estrecha
vigilancia especial de que fue objeto el pintor español durante
varias décadas en Francia, país donde pasó la mayor parte de su
vida.
En la muestra, los organizadores
exhiben un documento de 1940, poco antes de que las tropas
alemanas invadieran Francia, en el que Picasso, afincado desde
hacía décadas en la capital francesa, solicita la nacionalidad
francesa.
El documento, que lleva la
célebre firma del artista malagueño, Picasso se dirige al
ministro de Justicia de la época al solicita su naturalización
como francés y en el que se compromete a pagar los derechos
fiscales necesarios para obtenerla.
El documento que prueba que
Picasso quería tener pasaporte francés se conoció hace cuatro
años porque figuraba en unos archivos que los nazis robaron a
Francia durante la ocupación.
Esos archivos pasaron,
posteriormente, a manos del servicio de intelgencia soviético
KGB, tras la toma de Alemania del Este por los rusos en 1945.
Los ficheros fueron restituidos
por Moscú a Francia, finalmente, en el año 2000.
Según el director del museo de la
Prefectura de París, Claude Charlot, el descubrimiento ha
sorprendido a todo el mundo incluidos a los numerosos biógrafos
del genio.
Según uno de los más conocidos,
Pierre Daix, Picasso ocultó incluso a su familia que había
solicitado la nacionalidad francesa.
La exposición revela que Picasso
fue fichado por la policía desde su llegada a París en 1901.
Desde su llegada a la capital francesa lo servicios franceses de
espionaje le investigaron y fue considerado como anarquista
debido a que compartió casa con un presunto militante de esta
ideología.
De acuerdo con el comisario de la
exposición, el artista pidió la nacionalidad francesa porque
temía perder sus bienes si España declaraba la guerra a Francia.
La exposición revela que la
policía apoyó su petición, pero los servicios de espionaje
franceses la rechazaron por sus lazos con el Partido Comunista.
Ello debido al apoyo que Picasso
había dado a los republicanos en España durante la Guerra Civil
española en la que vencieron las tropas nacionales del general
Francisco Franco.
Según uno de los reportes que se
presentan sobre el creador del "Guernica", cuadro en el que
denuncia los bombardeos sobre el pueblo vasco del mismo nombre
realizados por la aviación de Alemania, los servicios secretos
llegaron a clasificarle como "sospechoso".
Finalmente, el Ministerio de
Justicia no se decidió sobre la demanda de Picasso y archivó la
solicitud del pintor, pese a que desde 1930 era conocido en todo
el mundo.
Picasso, famoso por su intenso
orgullo, nunca perdonó la humillación y aunque nunca volvió a
poner un pie en España proclamó que moriría siendo español. El
artista, que se unió al Partido Comunista tras la liberación de
Francia en 1945, murió en 1973 sin ver la restauración de la
democracia española
De acuerdo con los servicios
policiales franceses, Picasso (quien nació en 1881 en Málaga,
España) vivió la mayor parte de sus 92 años de existencia en
Francia, país al que nunca más volvió a pedir la nacionalidad
francesa.
Proceso de la persecución
Una demanda de nacionalidad francesa, firmada por Pablo Picasso
el 3 de abril de 1940, es la pieza central de la inédita
exposición de París
"Señor
ministro de Justicia, tengo el honor de solicitar mi
naturalización y me comprometo a pagar los derechos para ese
fin", afirma la carta firmada por el pintor (1881-1973), que
finalmente nunca obtuvo la nacionalidad francesa.
Se trata de la pieza más destacada de la
muestra "Los dossier Picasso de la prefectura de París", que
recoge el material relativo al pintor existente en los archivos
policiales parisinos, recuperados por la prefectura de la
capital francesa en 2001.
"Han hecho falta tres años para hacer el
inventario", explica el director de los archivos de la
prefectura, Claude Charlot, en el diario "Liberation", al que
relata la "enorme sorpresa" que supuso el hallazgo de la demanda
de nacionalidad de Picasso.
Además de esa misiva, se exponen
numerosos documentos de los servicios de información que dejan
suponer el interés que despertó Picasso desde el principio en
los ambientes policiales, pues ya en 1901, en su primera
estancia en París, fue fichado como "anarquista".
"En una sociedad muy policíaca, todo el
que se divertía y salía por las noches era un sospechoso.
Especialmente, los temas de sus obras, ampliamente recogidos por
informes policiales, le convertían en un rebelde que había roto
con el arte oficial", afirma Charlot.
Uno de los informes sobre Picasso asegura
que el pintor "llega a casa al amanecer" y otro relata que su
portero "no le ha escuchado jamás emitir opiniones subversivas".
Según los organizadores, más allá de
determinados episodios de la vida de Picasso, los documentos
muestran también su condición de extranjero a principios de
siglo en Francia, de las obsesiones policiales y de los
rudimentarios métodos de vigilancia e infiltración.
La petición de nacionalidad, realizada
cuando Picasso ya era rico y famoso, tuvo el apoyo del comisario
encargado del dossier, que destacaba su adaptación ("ha adoptado
nuestras costumbres") y su condición de importante contribuyente
("ha pagado 700.000 francos de impuestos en 1939).
Sin embargo, los servicios de información le catalogaron de
"comunista" y "sospechoso" e impidieron que el pintor obtuviera
la naturalización.
De acuerdo a la crónica de la
exposición realizada por el El Periódico de Catalunya “Leyendo
las notas de los servicios de la jefatura de policía, se podría
creer que Picasso llevaba un agente agarrado a sus faldones, día
y noche.
"Habiendo
llegado a París el 5 de mayo pasado, se aloja desde esa fecha en
casa de su compatriota el anarquista bajo vigilancia Manach
Pierre, que habita en el domicilio sito en el 130 del bulevar de
Clichy",
indica un informe del 18 de junio de 1901. El agente observa que
el joven pintor (de 19 años) sale cada noche con su compañero y
vuelve al amanecer, y que "incluso duerme fuera de casa". Una de
sus pinturas recientes representa a "unos soldados extranjeros
golpeando a un mendigo caído en el suelo"; otras esbozan
imágenes de "madres de familia que piden limosna a unos
burgueses y éstos las rechazan".
Picasso no utiliza lista de correos, no
frecuenta reuniones de anarquistas y su portero "no le ha oído
nunca expresar opiniones subversivas". Por otra parte, habla tan
mal el francés "que le cuesta hacerse entender". Conclusión del
comisario de policía: "De lo que precede se deduce que Picasso
comparte las ideas de su compatriota Manach que le proporciona
asilo. En consecuencia, hay motivos suficientes para
considerarlo anarquista".
La policía no vigilaba a los
anarquistas por paranoia. Entre 1893 y 1894, cometieron más de
50 atentados, lanzaron una bomba en el Parlamento y asesinaron
al presidente Sadi Carnot. En este contexto, la policía "hacía
su trabajo, vigilaba la órbita anarquista, al igual que opera
ahora con los islamistas. El 90% de los sospechosos eran
inocentes", explica el director de los archivos.
Cuando solicitó la
nacionalización, en 1940, Picasso era rico y famoso y contaba
con un nutrido grupo de amigos. El comisario de la Madeleine, su
distrito, emitió una opinión favorable. Pero los servicios de la
jefatura de policía y de la dirección de seguridad no compartían
esta visión. Un inspector informó de una conversación de café en
la que el pintor habría hecho "apología de los soviets". "Aunque
en Francia se ha creado una situación que le permite, en tanto
que pintor supuestamente moderno, ganar millones y ser
propietario de un castillo situado cerca de Gisors, Picasso ha
conservado sus ideas extremistas y ha evolucionado hacia el
comunismo", escribió el investigador. El artista no reunía pues
"condición alguna para obtener la nacionalización; incluso debe
ser considerado como sospechoso desde un punto de vista
nacional".
Estudiosos de la vida del pintor
español manifestaron a la prensa que en realidad la muestra solo
revela algunos detalles de la vigilancia expiatoria a la que
fue sometido. Pero que es reveladora de las condiciones de
presión y persecución que muchos intelectuales europeos se
vieron sometidos en el proceso de la segunda guerra mundial.
LA
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