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Franz Kafka o la
complejidad de lo humano
Héctor Valle |
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La liberación de la Purificación
del Hervidero
Arq, Rubens Stagno Oberti |
La liberación de la Purificación
del Hervidero
por Arq, Rubens Stagno Oberti
La
presentación de la segunda investigación de Nelson Caula, sobre
la descendencia de Artigas, su vida privada, sus hijos y nietos,
con nuevos capítulos y aportes, se convirtió en un re-encuentro
con nuestras mejores tradiciones, donde no estuvo ausente la
presencia de Paysandú.
Desde las palabras del autor hermanado desde hace
años al departamento y a nuestras causas comunes de rescate
histórico-patrimonial, hasta una platea integrada por el propio
Intendente Municipal, Esc. Alvaro Lamas y varios sanduceros,
donde se destacó el grupo Guidaí, que al finalizar expuso sus
elaboraciones musicales, con hipótesis de marcado tono Charrúa.
El Embajador de Argentina en nuestro país, Hernán
Patiño Mayer, fue el encargado de abrir la parte oratoria en el
Salón Dorado de la Intendencia Municipal de Montevideo, con
estas palabras: Permítanme comenzar por destacar lo que a mi
juicio es la característica más importante de la obra de Caula,
lo que la transforma en un aporte trascendental al conocimiento
de Artigas.
Se trata de la humanización del Jefe de los
Orientales, de su traslado del bronce frío e impersonal al
encuentro con todos y cada uno de nosotros.
Para agregar: Y aquí una primera reflexión. Uno
de los pecados mas graves de la historiografía oficial, al
menos así ha sido en la Argentina, fue la manipulación
indecorosa de la historia en función de los intereses políticos
circunstanciales que algunos historiadores representaban y que
llevaron a la construcción de una galería de próceres de mármol
o bronce, que poco tenían que ver con la realidad del pueblo al
cual supuestamente debían servir como guías y modelos.
Entre otros conceptos: El mérito de Caula es
haber puesto a Artigas a la altura de cualquiera de nosotros,
para ahí si poder apreciar con indiscutible certeza que era nada
mas ni nada menos, que el mejor de todos nosotros. Y que porque
era eso lo que sentían los que los siguieron, aceptaron su
liderazgo y comprometieron sus vidas y patrimonios en defensa de
la causa que Artigas representaba.
Señaló al finalizar: Casi dos siglos después de
que Artigas iniciara su lucha por estos ideales se refería a la
justicia social y la distribución de la riqueza, que las
calificó como materias pendientes que deberemos rendir cuanto
antes-, tenemos nosotros la obligación de hacerlos realidad,
rindiéndole así el mas justo de los homenajes a quien sin duda
fue uno de los mas grandes hombres de la independencia
americana.
Para todos los que añoramos mucho de lo perdido y
ansiamos el rescate de valores y sitios históricos, que al decir
del Embajador, deja en evidencia las materias pendientes que aún
tenemos los orientales para con el proyecto artiguista, es
revelador el capítulo que se incorpora bajo el sub-título La
liberación de la Purificación del Hervidero, en el ensayo
Venimos de las canoas.
Hechos recientes, de los cuales, de una forma o
de otra, los sanducero hemos sido partícipes, son registrados
por el autor y en especial el año 2003, que culminó con la
aprobación de lo que hoy denominamos Ley Laviña, de declaratoria
del sitio como Monumento Histórico Nacional.
Recuerda en especial la actuación de Félix Laviña,
Diputado, abogado, docente grado cinco, tan diminuto por fuera
como aguerrido por dentro, quijotesco, siempre sonriente,
cristalino, abracero y familiero, que no llegó a ver
materializado su sueño hecho ley.
¡Qué difícil es legislar y cambiar las cosas!
dijo mas de una vez, ante presiones de los dueños de la estancia
y la posición adoptada en una primera instancia por la Comisión
de Patrimonio Cultural de la Nación, recordando entre otros
concepto en una sesión parlamentaria: Me viene a la memoria una
carta que mandó José Gervasio Artigas a Félix Gómez, en el año
1801, en la que dice: ?Cuando se trata de salvar los intereses
públicos se sacrifican los particulares.
Para Caula, el proceso que finalmente culminó
con la aprobación de la Ley, pero que el Ministro de Educación y
Cultura, no termina de reglamentar, se trató como el
renacimiento de una pulseada entre los poderosos e influyentes
terratenientes y el viejo reglamento de tierras de año
fundacional de la Villa del Hervidero.
Un documento absolutamente clave, que el capítulo
analiza, es el manuscrito de Bernabé Magariños, que se encuentra
en el Museo Histórico, y que Caula tiene la virtud de
transcribirlo en lo referente a lo que este General, por 1837,
relata sobre las construcciones existentes, fortificaciones y
cimientos, que pudo apreciar en El Hervidero, agregando que
también tiene un famoso puerto.
Si bien el documento ya estaba citado a propósito
del nombre de Purificación, por Anibal Barrios Pintos en
Historia de los Pueblos Orientales? y por Pedro Gaudiano en
Artigas católico, es de justicia señalarlo que es un aporte
inédito del autor, en lo referente a este aspecto de los hechos
físicos que observó el General Magariños acompañado de Nicolas
Guerra, por entonces co-propietario de la estancia.
De la misma forma
publicáramos en El Telegrafo de Paysandú, en noviembre del 2003
el plano, levantado por Besnes e Irigoyen, con este comentario:
Tanto este plano que tiene mas de ciento setenta años, mientras
Artigas labraba su chacra en Curuguaty-, como las tomas
infrarrojas de un añito de edad (se refiere al trabajo de
relevamiento y fotointerpretación que hizo la Fuerza Aérea en el
2002), podrían ir acompañadas de la descripción de Williams o
Arredondo ( de 1875 y 1942 respectivamente), y nadie notaría que
no es parte de una sola cobertura.
Termina el capítulo preguntándose: qué inventará
ahora el entretejido del poder económico con el político para
mantener fuera del alambrado esos gauchos andrajosos. Se
impondrá una estancia modelo. Habrá que seguir esperando por el
Parque Nacional de Purificación como lo dice la Ley Un parque
cuyos únicos dueños son el Uruguay entero y las Provincias
Unidas del Río de la Plata.
Aún existe el hermoso tala bajo el cual se
cobijara el héroe, en los ardientes días de verano, según indica
la tradición del pago, escribió Arredondo el año en que fuimos
campeones del mundo en fútbol. El cura Alonzo lo vio en 1933, El
Telégrafo publicó su foto en 1975.La furcada me lo describió
emocionado en el 2002.
Su sombra nos aguarda en rueda de mate.
Esta Nota también se Publico en el Telégrafo de
Paysandú
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