 |
Síntomas
iniciales: sensaciones
como una picadura de araña
Médicos y población alarmados con misteriosa bacteria
Entrevista al Dr. Walter
Pedreira |
 |
Infección Estafilococcica
Dra. Alicia del Puerto |
Infección Estafilococcica
Dra. Alicia del Puerto
Etiología
Staphylococcus aureus
es la especie mas virulenta y única en producir
coagulasa del genero Staphylococcus (cocos
Gram positivos en racimos).
Es el agente más frecuente de infecciones de piel y partes
blandas junto a Streptococcus pyogenes, ambos
considerados como los microorganismos responsables de los
clásicamente llamados procesos supurados, por la característica
producción de pus observada en las lesiones tanto superficiales
como profundas.
Patogenia
La
importancia de
las infecciones causadas por S. aureus
dependerán del tipo y cantidad de factores de virulencia que
algunas de las cepas de esta especie son capaces de producir, lo
cual nos permite distinguir dos tipos de presentaciones 1)
invasora y 2) toxigénica.
1).- Se caracteriza fundamentalmente por la formación de
abscesos, que se presentan especialmente en piel y partes
blandas, así como también en otros órganos. Por ejemplo se
reconoce como forúnculos aquellos abscesos superficiales
de la piel que se inician con la infección de un folículo
piloso, la cual provoca una respuesta inflamatoria aguda
caracterizada por la acumulación de una exagerada cantidad de
leucocitos en el área circundante al folículo infectado, que
evolucionando hacia la formación de una cápsula debido al
deposito de fibrina delimita el proceso que se define como
absceso, al tiempo que comienza la necrosis central del mismo.
Esta situación habitualmente autolimitada evoluciona a la
resolución. Cuando estos abscesos, sean únicos o múltiples
tienden a invadir en profundidad los tejidos o confluir, puede
presentarse la más seria consecuencia de la enfermedad invasora,
que es la entrada del agente al torrente sanguíneo con el riesgo
de formación de abscesos metástasicos en diferentes órganos (ej.osteomielitis)
u observarse el compromiso de las válvulas cardiacas
(endocarditis), etc. De esta manera la infección puede alcanzar
una gravedad extrema con el consiguiente riesgo de vida.
2).- Incluye las intoxicaciones alimentarias (enterotoxemia), el
síndrome de la piel escalda y el síndrome del shock tóxico. Las
diferentes toxinas producidas por S. aureus pueden
ser introducidas en nuestro organismo desde un variado número de
alimentos o a través de insignificantes heridas que muestran
solo algunos discretos signos de infección. Los cuadros clínicos
provocados por estas toxinas van desde situaciones banales de
vómitos, malestar y diarrea hasta la situación de shock con
hipotensión y colapso vascular.
Sensibilidad a los antibióticos
Hace más de 50 años las infecciones por S.
aureus fueron tratadas exitosamente con la recién
descubierta Penicilina, ya que esta especie bacteriana mostraba
ser sensible a la nueva droga. Pero en pocos años la Penicilina
había perdido efectividad y las tasas de morbi/mortalidad de las
infecciones causadas por este agente evolucionaron en aumento,
junto al inicio claro y entonces bien definido concepto de
Infección Hospitalaria. En ese momento S. aureus
resistente a Penicilina encuentra en los
hospitales las mejores condiciones determinante de presión
selectiva que permitirá establecer una resistencias de un 95%
para la Penicilina. Siendo esta resistencia mediada por enzimas
que inactivan la Penicilina (ß-latamasa/penicilinasas)
Rápidamente aparecieron nuevas drogas que prácticamente no eran
afectadas por estas enzimas;
a).- Penicilinas Penicilinasas Resistentes (PPR): Meticilina,
Oxacilina, Dicloxacilina, etc.;
b).- Cefalosporinas de 1a Generacion: Cefalotina,
Cefalexina, Cefradina, etc; y nuevamente tuvimos al agente bajo
control.
Indudablemente la evolución de la resistencia se había puesto en
marcha y no se detendría más ya que la presión selectiva
continuaría a través del uso de las nuevas drogas. Como siempre
es en los hospitales donde el fenómeno de la resistencia alcanza
su mayor expresión y hace mas de 30 años emerge como patógeno
hospitalario oportunista el actualmente llamado S.
aureus Meticilino Resistente (SAMR) también
resistente a casi todas las drogas empleadas en el tratamiento
de las infecciones que causa (multiresistencia).
La resistencia a la Meticilina se debe a la producción de una
proteína supernumeraria (PBP2a) que es refractaria a la acción
de este antibiótico y que actúa como bypass desempeñando la
fúnción de la proteína afectada.
La resistencia a la Meticilina es utilizada también como
indicador de resistencia para todo el grupo de antibióticos ß-lactámicos
que pueden ser usados contra S. aureus como drogas
de elección.
En estos últimos años se comienza a observar la aparición de
cepas resistentes a la Meticilina dentro de las cepas de
S. aureus llamadas de la comunidad por que esta es su
nicho y a la vez una de sus características es la de mantenerse
ampliamente sensible a todos los antibióticos con la excepción
de la Penicilina. Desde el momento en que el número de estas
cepas de S. aureus Meticilino Resistente de la
Comunidad o Comunitario (SAMARcom) ha venido en aumento, se
ha observado este fenómeno con gran preocupación ya que se
manifiesta a nivel mundial con las mismas características
epidemiológicas señaladas por el registro de un aumento de los
casos de infecciones en piel y partes blandas con diversos
grados de afectación.
Epidemiología
Habitualmente S. aureus se encuentra formando
parte de la flora normal de la piel y mucosas (nasales y
genitales). Es resistente a la desecación, el calor y a altas
concentraciones de sal, lo cual contribuye a su supervivencia
sobre la piel y en el medio ambiente. Debido a estas
características la transmisión directa de persona a persona es
la más importante vía de contagio además de diferente elementos
del medio ambiente. Siendo entonces la mala higiene de la piel,
el acinamiento, el uso compartido de toallas, ropas, navajas de
afeitar; por ejemplo. en cárceles, gimnasios, colecho, etc. los
factores de riesgo que deben ser tenidos en cuenta para
controlar la diseminación de la infección.
LA
ONDA®
DIGITAL
|