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“Nadie se hubiera atrevido a hacer una Entrevista del periodista español Óscar Gutiérrez del Periodista Digital a José Antonio Ullate, autor de La verdad sobre El Código Da Vinci. El libro se a convertido en un suceso editorial en todo el mundo con renovadas ventas luego que representantes de la iglesia católica censuraran la obra. Su autor el norteamericano Dan Brown aprovecho el éxito de su libro para anunciar que ya prepara la Segunda Parte del Código para los primeros meses del 2006. La reacción de la Iglesia ha sido tardía”. Es la opinión crítica de José Antonio Ullate, periodista, católico reconocido y autor de La verdad sobre El Código Da Vinci, obra que intenta desmontar la interpretación del cristianismo del best seller de Dan Brown. Ullate, con la pasión del que ha trabajado un periodismo de investigación y doctrina muy personal, critica, sin embargo, que sea ahora, después de más de 25 millones de ejemplares vendidos de El Código Da Vinci cuando reacciona la Iglesia. Lo ha hecho, por el momento, en boca de los arzobispos de Barcelona y de la ciudad italiana de Génova. ¿Boicot? “No me escandaliza, pero no vale decir que esto es una falsedad, hay que ir más lejos.” Y pronto, si es cierto que como advierte Ullate: “cuando millones de personas que se declaran cristianas sienten tambalear su fe por la lectura de una novela, los pilares de la religión en el mundo Occidental están quebrándose”.
El Código Da Vinci
desvela una nueva interpretación del cristianismo.
La verdad sobre El Código Da
Vinci,
que usted ha publicado, rebate la obra de Dan Brown. ¿En qué
plano queda la fe cristiana con estas lecturas?
Soterradamente y al socaire de la trama ficticia, el autor nos
está introduciendo en una novela de tesis en la que habla de
revelaciones maravillosas y tremebundas sobre las mentiras de la
Iglesia y las estrategias que ha utilizado para ocultar la
auténtica doctrina de Cristo. Además, en la primera página del
libro, Dan Brown dice que es una obra de ficción, pero que los
datos son reales y están contrastados. Ahí hay una primera falta
de honradez. El lector no sabe si las descripciones que se hacen
del cuadro de La última cena de Leonardo o la relación supuesta
entre Jesús y María Magdalena son verdaderas. Muy mal tiene que
estar nuestra sociedad cuando una novela se convierte en
referencia doctrinal a la hora de juzgar temas como la Historia,
Arte o Religión. ¿Por qué tercia ahora la Iglesia contra la obra de Dan Brown y no lo ha hecho antes? Hay que distinguir la legitimidad de la Iglesia, indiscutible, a la hora de instruir a sus fieles como institución que custodia una doctrina relativa a la salvación de las personas y que merece un cuidado escrupuloso. Ha habido en este sentido un cierto escándalo farisaico a la hora de juzgar la actitud de la Iglesia. En segundo lugar me parece que se podría haber hecho de otra manera, más cargada de razones. Es una reacción tardía: 25 millones de ejemplares vendidos, una película hollywoodiense en ciernes... Es un fenómeno que no sólo requiere reacciones sino también razones. No vale decir que esto es una falsedad, hay que ir más lejos. El Código Da Vinci es un termómetro de una sociedad aparentemente cristiana pero que es más frágil de lo que parece. Pero en este “ir más allá”, ¿llegarías al punto de pedir el boicot en las librerías? Que la Iglesia prevenga a sus fieles de hacer cosas que puede perjudicarles no me parece mal, sino todo lo contrario. En cualquier otro colectivo, con menos legitimidad que la Iglesia, se está adoctrinando sobre lo que hay qué leer y lo que hay qué hacer. La conclusión que yo saco es que estamos ante un producto muy poco honrado. La verdad y error no tienen los mismos derechos. En ese sentido no me escandaliza la Iglesia, aunque la palabra boicot suena muy fuerte. Pero lo único que se está haciendo es decir ¡ojo! que esto no puede conducir a nada bueno. En tu trabajo has llegado -pongo por ejemplo-, a desmentir que la pirámide del Louvre tenga 666 losetas (número bíblico del anticristo) como indica Dan Brown... Ha sido una mezcla de investigación periodística y doctrinal. El caso de las losetas del Louvre fue topar con una referencia de un artículo que me llevó a la página web del museo Louvre que fue una fuente de información amplísima. Ahí aparece la descripción de la obra de la pirámide de cristal. La información oficial del museo desmiente las afirmaciones de Brown. Si decimos 666 estamos induciendo a pensar que tienen alguna conexión con un culto satanista, con la masonería y François Mitterand (presidente que encargó la pirámide y reforma del Louvre)... Creamos enigma de una forma fraudulenta y facilona. ¿Quién sale más perjudicado con El Código Da Vinci? La Iglesia, el Opus Dei, los creyentes... Probablemente la Iglesia en general. Los ataques al Opus Dei son más bien cómicos. Donde se centra el ataque de Dan Brown es en el historicismo del cristianismo: que Jesucristo nunca se pretendió hijo de Dios, que era un hombre corriente que tuvo una relación carnal con María Magdalena, que la Iglesia había inventado de forma original para asegurarse el poder... El objetivo es la Iglesia. Y estamos hablando de cosas que el gran público no tiene por qué conocer, pero que están al alcance de cualquiera en una enciclopedia. LA ONDA® DIGITAL |
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