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Miradas profundas
Héctor Valle |
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Arsénico en el
agua
Necesidad de prevenir el riesgo de la acción de agentes
cancerígenos ambientales.
Prof. Dr. Santiago
Besuschio
Argentina |
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Quanto mais as
coisas mudam...
Eva P. Bueno
Brasil |
Arsénico en el agua
Necesidad de prevenir el
riesgo de la acción de
agentes cancerígenos ambientales.
por Prof. Dr. Santiago Besuschio
La protección de la
especie humana debiera ser para los ambientalistas prioridad uno, junto
a las de las especies vegetales y animales en riesgo.
Una preocupación fundamental ligada a dicha protección es la de evitar
la acción de agentes químicos que contaminando las aguas pueden provocar
por su prolongada y diaria acción sobre el organismo que lo recibe en su
dieta hídrica, procesos neoplásicos diversos. El listado de agentes,
sobre todo metales pesados, fenoles o hidrocarburos debe ser
indispensable tarea a realizar por la empresa concesionaria de la
provisión.
La ley de Residuos Peligrosos define a una larga lista de sustancias
(Ley 24051), entre los cuales destacaremos los cancerígenos.
a) Debemos mencionar en principio al arsénico, el cual además de
aparecer en el ambiente por ser insumo de la industria y volcarse además
a los cursos de agua, posee un origen subterráneo dado por una falla
geológica del basamento cristalino en grandes bloques separados por
líneas de fractura que permitieron el afloramiento por elevación de esta
sustancia, con repetición de esos fenómenos geológicos en épocas más
tardías, subyacentes a la formación aluvional de la pampa (1).
Las consecuencias del contacto crónico prolongado del arsénico existente
en las aguas en cifras tóxicas, alcanza a todo el organismo,
particularmente a la piel, árbol respiratorio y urinario (2), generando
tumores malignos en esas localizaciones (3); es de destacar que las
localidades afectadas por el arsénico en las aguas ofrecen cifras de
frecuencia de cáncer muy por sobre la media del país.
b) El asbesto, causa de neoplasias de las serosas, se provee sin
restricciones en sus dos variedades, a pesar de su prohibición.
Actualmente en Francia, no se hace una venta de vivienda sin requerir
anticipadamente una certificación de que las paredes de la casa
habitación están libres de asbesto. Recientemente estuvo en riesgo de
evacuar definitivamente el edificio de la Universidad de París VI
“Pierre et Marie Curie”, de 22 pisos por liberar amianto sus paredes.
c) Cromo, el que además de producir daños al aparato respiratorio alto,
puede causar cáncer.
d) Hidrocarburos aromáticos, cancerígenos broncopulmonares.
e) Nitritos, capaces de originar nitrosaminas, agentes productores de
cáncer.
f) PCB o bifenilos policlorados, refrigerantes de transformadores,
cancerígeno, que es frecuentemente arrojado a las aguas sin derivarlo a
una empresa que desactiva residuos peligrosos.
g) Trihalometanos, generador de cáncer de vejiga.
h) Tetracloroetileno y benceno, solventes industriales, que en una
acción prolongada, como la mayoría de las sustancias descriptas, pueden
provocar cáncer (4).
Todas estas sustancias están mencionadas en una publicación del registro
de enfermedades y sustancias tóxicas de los Estados Unidos de América.
Creo oportuno ahora describir lo cerca que está de nosotros, habitantes
de la ciudad de Buenos Aires, un gigantesco problema ambiental que
requiere una concertada acción de saneamiento: la cuenca Matanza –
Riachuelo.
La cuenca Matanza-Riachuelo de 2.238 km2 de superficie atraviesa la
ciudad de Buenos Aires y 11 municipios de la Provincia de Buenos Aires.
La población afectada es de 4.884.823 habitantes (13,5% de la población
total de la República Argentina), de los cuales 500.000 viven en villas
de emergencia. Del total de la población el 55% carece de cloacas y el
35% no tiene agua potable.
Existen en el área aproximadamente 3.036 industrias; de ese total, 100
son responsables de un 83% de la contaminación de las aguas de origen
industrial, aproximadamente.
Los cursos de agua de la cuenca reciben 88.500 metros cúbicos de
desechos industriales por día, además de 368.000 metros cúbicos de aguas
residuales domésticas por día, y de estas últimas solo el 5% recibe
tratamiento sanitario previo.
Se detectaron 42 basurales a cielo abierto, y en la cuenca hay 67 barcos
abandonados y 6 hundidos.
Han existido hasta la fecha 150 proyectos de ejecución para limpieza y
saneamiento de la cuenca. El estudio más importante fue realizado entre
1994 y 1998, que consta de 20 tomos y un tomo de planos , el cual fue
aprobado por el Banco Interamericano de Desarrollo que derivó los fondos
necesarios para la obra integral de saneamiento, 250 millones de pesos
americanos, de los cuales desaparecieron los 2/3 del total, por arte de
magia.
En los ríos de la cuenca no existen peces así como en sus numerosos
arroyos tributarios en conurbano (21) y en capital (6), lo que evidencia
el carácter de las aguas de los ríos y afluentes, que contaminan por
filtraciones las napas freáticas además de los millones de pozos ciegos
y cámaras sépticas, virus entéricos, parásitos intestinales; se suma a
ello la población de insectos, y la existencia entre puente La Noria y
La Boca de un excedente de 3.000.000 de metros cúbicos de barro
contaminado resultante de desperdicios orgánicos e inorgánicos volcados
por las industrias.
Las medidas de saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo pueden mejorar
la calidad de vida de casi 5.000.000 de habitantes pues generarían: 1)
fuentes de trabajo, 2) mejoramiento de la seguridad, con solamente
ordenar, limpiar e iluminar el área de la cuenca, 3) inmediata
repercusión en el mejoramiento de la salud, 4) promoviendo planes de
vivienda económica con adecuados servicios de obras sanitarias para
aglomeraciones de población como las citadas, y 5) una industria limpia.
Hacia el futuro es necesario que todas las organizaciones vecinales y
profesionales se integren en una única organización intermedia que
canalice sus demandas de una rápida resolución de las obras integrales
de Saneamiento.
* Médico Especialista
en higiene y Medicina Social
Profesor Titular Consulto de la Facultad de Medicina UBA
y Profesor visitante de la Facultad de Medicina
de la Universidad de París VI “Pierre et Marie Curie”
Referencias:
1) Besuschio S. C.: “HACRE: Hidroarsenicismo crónico regional
endémico”, Consultor de Salud, Nº 216, pags. 12-14, 1990.
2) Besuschio S.C.: “Informe especial sobre Hidroarsenismo
Crónico regional endémico (HACER)”, Consultor de Salud, Nº 217
pags. 8-9, 1990.
3) Besuschio S. C.: “Hidroarsenisismo Crónico regional
endémico”, Consultor de Salud, Nº 218, pags. 8-10, 1990.
4) Little J.: Epidemiology of Childhood Cáncer” IARC Scientific
Publications, Lyon, Nº 149, 1999.
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