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Es hora de reparar una injusticia
Ariel Ferrari |
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Jodete, Juan Copete
Raúl Legnani |
Es hora de reparar una injusticia
por Ariel Ferrari*
El 25 de noviembre de 2005 diferentes medios de prensa
anunciaron que el lunes próximo, la bancada del partido de
gobierno definiría el orden de prioridad de los temas que tiene
en agenda. La importancia es obvia, el 15 de diciembre, dentro
de apenas 20 días, empieza el receso parlamentario (así los
dispone la Constitución), y los temas que no se resuelvan antes
de esa fecha deberán esperar a marzo del año próximo para
comenzar a ser discutidos y aprobados.
Escuchar esta noticia nos preocupó mucho.
Son varios los temas pendientes, y si bien no esperamos
soluciones mágicas para todos los problemas que los trabajadores
y la sociedad en su conjunto tenemos, sí hay algunos que nos
preocupan particularmente y que consideramos que deben ser
resueltos antes del receso.
De entre ellos vamos a considerar uno, por añejo,
incuestionable, e impostergable, el
derecho a una jubilación o pensión digna a las personas que
durante el período de la dictadura y el proceso de autoritarismo
que lo precedió, padecieron prisión, se vieron obligados a irse
del país o a vivir en la clandestinidad en virtud de sus ideas y
actividad política y/o sindical.
El movimiento sindical desde su constitución como Plenario
Intersindical de Trabajadores (PIT) reclamó a las autoridades de
turno, la liberación de los presos políticos, la posibilidad de
regresar de quienes se fueron exiliados y recuperar el normal
desarrollo de sus vidas para quienes vivían en clandestinidad
primero, y luego la reparación de los daños que se ocasionaron a
estos ciudadanos como consecuencia del terrorismo de Estado
instalado en nuestro país. La reparación a que tienen derecho
estos ciudadanos abarca diferentes aspectos, relacionados con
las diferentes circunstancias que debieron enfrentar.
Todos los uruguayos padecimos la dictadura y el autoritarismo,
los que estuvieron presos, y los que se exiliaron, los que
vivieron en la clandestinidad, los que se fueron y los que se
quedaron, pero no todos sufrimos los mismos perjuicios como
consecuencia de la misma, por eso hablamos de diferentes
aspectos para la reparación de los daños.
Uno de esos aspectos es el que tiene relación con la cobertura
de las contingencias de que son objeto de atención por la
seguridad social, y más específicamente al derecho al cobro de
una jubilación o pensión.
Reparar la injusta situación de tantos compañeros que no podían
acceder a una jubilación o pensión digna por haber padecido
prisión, exilio o clandestinidad por sus ideas, fue un tema de
preocupación desde que el representante de los trabajadores
asumió el cargo en este organismo.
Algunas situaciones fueron reparadas, mediante leyes especiales
y muchos compañeros tienen hoy una jubilación digna o sus
familiares pensión, pero hay una cantidad de compatriotas que
todavía no gozan de este derecho
La sanción de la Ley 17.449 permitió que algunas personas
obtuvieran una prestación de seguridad social, pero esta ley
tenía limitaciones tan grandes, algunas de las cuales fueron
consideradas inconstitucionales por prestigiosos abogados, que
en realidad muy pocos accedieron al beneficio y quienes lo
hicieron perciben haberes muy menguados.
En virtud de ello en febrero de este año volvimos a impulsar la
formación de un grupo de trabajo integrado por el Equipo en
Representación de los Trabajadores en el BPS, la Comisión de
Derechos Humanos del PIT-CNT, el Servicio Ecuménico para la
Dignidad Humana (Sedhu), la Comisión del Reencuentro y Crysol
para articular un proyecto de ley que permitiera a los
compañeros afectados por estas situaciones creadas por la
dictadura, acceder a una jubilación digna o en su caso a una
pensión a sus familiares.
El 6 de julio terminamos el trabajo, el que realizamos con
responsabilidad, a conciencia, con mucho esfuerzo, y presentamos
un proyecto de ley al MTSS, el que tiene como cometido último
otorgar a las personas que sufrieron prisión, exilio o
clandestinidad por sus ideas políticas, en algunos casos en
forma inmediata y en otros luego de cumplidos algunos
requisitos, una jubilación digna o a sus familiares una pensión.
Ese proyecto de ley a casi 5 meses de su presentación al MTSS
aún no ha sido enviado al Parlamento. Hoy se habla del proyecto
del MTSS, el proyecto de .....fulanos o mengano, pero ningún
proyecto llegó aun al Parlamento y ¡el 15 de diciembre empieza
el receso de las Cámaras!
Estamos preocupados, muy preocupados como expresamos al inicio
de este artículo.
Entre los ciudadanos que se verían amparados por las
disposiciones de este proyecto de ley, hay trabajadores que hoy
cobran el ingreso ciudadano que brinda el Mides, y nos
preguntamos ¿por que? Debería estar cobrando una jubilación
digna. No pudo trabajar o perdió su trabajo porque la dictadura
lo mantuvo preso por sus ideas, o tuvo que partir al exilio.
Entre los ciudadanos que se verían amparados por las
disposiciones de este proyecto de ley, hay trabajadores que hoy
tienen que pedir ayuda caritativa a organizaciones que atienden
necesidades básicas insatisfechas, ¿por qué?
Deberían estar cobrando una prestación de seguridad social.
Sin embargo, hay ciudadanos padeciendo estas dificultades,
¿hasta cuándo? No queremos referirnos a otras prioridades que ha
asumido el Poder Ejecutivo en temas similares.
No estamos impulsando un proyecto de ley injusto, indigno, ni
fuera de la realidad de nuestro país. Impulsamos un proyecto que
otorgue una jubilación digna a quienes hoy no la tienen porque
padecieron prisión, exilio o clandestinidad como consecuencia
del terrorismo de Estado imperante durante el período de
autoritarismo que se impuso en nuestro país.
Desde la Representación de los Trabajadores en el BPS aportamos
lo que nosotros podemos hacer por estos compañeros, trabajamos
en la creación de una norma que los ampare en el marco de
nuestra competencia, que es la seguridad social.
Nuestra preocupación y nuestro proyecto es puntual, refiere al
ámbito de nuestro trabajo y nuestra responsabilidad como
integrantes de un equipo de trabajo sobre un tema específico
como lo es la seguridad social, y en ese ámbito aportamos.
Entendemos que es imperioso que se envíe al Parlamento para su
discusión y aprobación, el proyecto que elaboramos para que los
ciudadanos que sufrieron prisión, exilio o clandestinidad como
consecuencia de sus ideas y actividad política y/o sindical
puedan acceder a una jubilación digna, rápidamente.
Hace 20 años que esperan, es tiempo de que sean considerados.
*
Representante de los trabajadores en el directorio del Banco de
Previsión Social.
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