 |
“Es el respaldo a un régimen fruto
de un golpe de Estado realizado
con intervención extranjera”
Diputado Guillermo Chifflet |
 |
“En Haití se está encauzando la salida de lo que en aquel
momento condenamos”
Diputado Edgardo Ortuño |
“Hoy en Haití se está encauzando la salida
de lo que en aquel momento condenamos”
Diputado Edgardo Ortuño
El diputado Edgardo Ortuño (VA)
fue quien defendió la tesis del gobierno sobre el envío de
nuevas tropas a Haití, durante la sesión en que el diputado
Guillermo Chifflet, anunció estaba en contra de la decisión del
FA y que renunciaba a su banca. Lo que sigue es el texto
completo de la intervención de Ortuño, del 1º de diciembre de
2005.
“Señora Presidenta: sin
duda esta es una sesión importante en la vida de este Parlamento.
Queremos dejar sentada con meridiana claridad cuál es la posición que
hoy tenemos como legisladores de izquierda y como integrantes de la
bancada del primer Gobierno progresista de este país, sobre un tema que
sin duda tiene importancia, pero que es uno más del conjunto de
problemáticas que debemos encarar a nivel del país y a nivel
internacional.
Lo primero que quiero decir, en función de lo que se ha escuchado en
Sala, es que dentro de nuestra bancada no está en juego la valoración
que se pueda hacer del proceso de Haití y los hechos que llevaron al
alejamiento de Aristide del gobierno. No tenemos dudas de que existió un
golpe de Estado con apoyos internacionales, y así lo consignó nuestra
bancada en el Período pasado, cuando se consideró este tema; no ha
variado ni un ápice nuestra opinión acerca de la situación a esta altura
histórica de la hermana nación haitiana.
Tampoco está en juego la visión que tenemos acerca del imperialismo y
sus acciones en el continente americano, en particular en Centroamérica,
hechos que hemos denunciado una y mil veces; hemos tenido la suerte por
lo intelectual, pero también la desgracia por la experiencia de
conocerlo, estudiando a lo largo y a lo ancho la historia
latinoamericana.
Acá no hay ningún tipo de vacilaciones; seguimos rechazando, como
hicimos siempre, las intervenciones imperialistas en cualquier parte del
mundo, en particular, en Latinoamérica, en Sudamérica y en
Centroamérica, donde se han hecho cosas absolutamente inaceptables desde
una perspectiva democrática y de respeto a la soberanía. Y frente a ello
no oímos levantar la voz a quienes hoy la alzan para tratar de medrar
políticamente con esta situación.
¡Somos coherentes!
Señora Presidenta: dijimos antes y decimos ahora que somos partidarios
de una solución negociada como salida a las circunstancias que vive el
pueblo hermano de Haití. Reitero que lo dijimos antes y lo seguimos
diciendo ahora. En aquel momento esta postura nos llevó a bregar y a
respaldar la solución que aportaban los países del CARICOM a la
situación que vivía Haití. En ese momento se gestó como propuesta
alternativa la intervención del Consejo de Seguridad en la línea del
cambio de postura del Gobierno de Estados Unidos, que antes también
había acompañado la propuesta negociada de CARICOM. Ante esas
circunstancias, originadas en el contexto de un golpe de Estado que
denunciamos en aquel momento , esta fuerza se opuso a que nuestras
Fuerzas Armadas participaran en las misiones que entendíamos iban a
respaldar esa situación. También dijimos con mucha firmeza que otros no
tuvieron que la solución de fondo para el pueblo de Haití, como para el
de todos los países latinoamericanos y en particular de Centroamérica,
no pasa por las resoluciones militares, sino por definiciones que
encaren y asuman con solidaridad internacional la superación del
subdesarrollo, la superación de las condiciones de pobreza social y
económica a las que han estado sometidos estos pueblos y estos países. Y
bregamos por eso, por el apoyo de la comunidad internacional en términos
económicos para fortalecer las instituciones y, sobre todo, para
reforzar el proceso económico y social de nuestros hermanos
latinoamericanos. ¿Y qué hacemos hoy? Estamos votando un envío de tropas
que se enmarca en un proceso que tiene características distintas, porque
hoy en Haití se está encauzando la salida de lo que en aquel momento
condenamos.
Señora Presidenta: estamos votando que tropas uruguayas se sumen a
acompañar un proceso de transición democrática en paz. ¡Transición
democrática en paz! Estamos votando el envío de fuerzas para sumarse al
mantenimiento de la paz, para garantizar la transición hacia la vuelta
de la democracia que aquel golpe de Estado, que rechazamos antes y
rechazamos hoy, interrumpió.
Por otra parte, estamos votando la incorporación de tropas uruguayas a
un contingente de fuerzas latinoamericanas, lideradas y protagonizadas,
sustancialmente, por fuerzas latinoamericanas y, en particular, por
fuerzas de nuestros hermanos del MERCOSUR. Y eso no es menor para
nosotros porque esta acción también se enmarca en una política de
inserción internacional y de concepción de las relaciones
internacionales del país totalmente distinta y nueva, que prioriza la
integración latinoamericana.
La medida que estamos consagrando con este proyecto de ley forma parte
de una definición y de un encare global que está llevando adelante
nuestro Gobierno con relación a Haití. Ello supone la apuesta a la
solución de fondo y al trabajo por el apoyo de la comunidad
internacional, a fin de encarar una contribución real y efectiva en
términos de cooperación económica que permita apuntar, no a las
superestructuras y a los problemas coyunturales, sino a la resolución de
los problemas básicos de ese pueblo que efectivamente ha padecido
durante mucho tiempo condiciones absolutamente inhumanas y,
lamentablemente, la indiferencia de muchos países del mundo, de muchos
países latinoamericanos y también de muchos partidos políticos de
nuestros países que hoy parecen haber cambiado de sensibilidad.
Esas son las cosas de fondo que fundamentan lo que hoy está haciendo
esta bancada. Acá no hay improvisación; acá hay decisión y elaboración
política y, en esta línea voy a dejar algunas constancias sobre
situaciones políticas que se dieron a partir de la intervención de
nuestro querido compañero Guillermo Chifflet, de mi “hermanísimo”
Guillermo Chifflet, como a él le gusta decir.
La primera constancia política tiene que ver con la posición del
compañero, porque no me gusta eludir los temas, aunque sea difícil ser
el primero de mi fuerza política en hablar después de esta contingencia.
Entonces, como no me gusta dejar pasar, creo que debemos pronunciarnos.
Hay fundamentos políticos de izquierda para fundamentar lo que hoy
estamos votando. Yo respeto que el compañero Chifflet tenga otra
posición. ¡Vaya si se ha ganado el respeto para tener la posición que le
plazca! Lo que sí digo con claridad es que ese compañero, que para mí es
un maestro, se equivocó. Creo, señora Presidenta, que el maestro se
equivocó y que con su actitud lesiona los intereses que pretende
defender. Estoy convencido de eso y quizás el hecho de que se haya ido
aplaudido por blancos y colorados lo está refrendando. Pero eso,
tengámoslo claro, no empaña en absoluto la trascendencia, la importancia
política y humana y la dimensión del compañero Chifflet, que es grande
no por lo de hoy, es grande por una historia de vida dedicada a
transformar este país y a arrancarle el Gobierno de este país a quienes
lo ejercieron durante años y que, por tanto, fueron sus adversarios
durante toda su vida. Eso es lo que hace de Guillermo Chifflet mi
hermano y mi compañero, no lo que pasó hoy.
La segunda constancia política tiene que ver con la actitud de algunos
Diputados y algunas Diputadas de la oposición cuyo único argumento ha
sido, desde el 1° de marzo a la fecha, desde que las fuerzas
progresistas llegaron al Gobierno, intentar infructuosamente demostrar
que el Frente Amplio ha cambiado y que, por tanto, eso podría sustentar
que somos todos iguales. ¡Yo quiero decir, con mucha claridad, que el
Frente Amplio no ha cambiado y que no somos todos iguales!
Las circunstancias que vivimos hoy como muy bien planteaban algunos
legisladores que por suerte han tenido otra actitud no son para cuentas
chicas ni para boletas menores porque, realmente, hacen a cuestiones que
tienen que ver con la vida de los hombres de convicción, como el
compañero Guillermo Chifflet. No se puede intentar permanentemente
medrar con circunstancias que deberían sacar lo mejor de todos nosotros
y convocarnos a la grandeza y no a la pequeñez.
Entonces, estamos acompañando un proyecto de ley del Poder Ejecutivo que
tiene media sanción del Senado, con los votos de la unanimidad de
nuestra bancada de Gobierno frenteamplista. Esto demuestra, una vez más,
que aunque muchos sueñen con ello, a esta fuerza política no la dividen,
porque lo que nos une es mucho más que el proyecto de Haití, lo que nos
une es el compromiso para cambiar este país y, aunque tenemos
contradicciones y las asumimos con valentía, nos juramentamos en la
unidad de acción para llevar adelante los cambios que los uruguayos nos
confiaron. Acá está la bancada unida del Encuentro Progresista, a la que
siempre va a pertenecer el compañero Chifflet porque por sus valores,
sus principios y su concepción, siempre va a ser un integrante de esta
bancada”.
LA
ONDA®
DIGITAL |
|