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“Irak, quedar para siempre” |
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Albright:
“Irak, operación mal planificada” |
Madeleine Albright, ex secretaria de Estado:
“Irak fue una operación
realmente mal planificada”
La ex Secretaria de Estado, Madeleine Albright, pasa revista al
terrorismo en Irak, la crisis con Irán y la imagen de su país en
este reportaje de los periodistas
H.
Broder/ C. Hawley / C. Volkery
publicado en español
por el diario chileno La Nación
-La imagen de
Estados Unidos en el mundo no está en buena forma por estos
días. Las cosas se ven particularmente mal en Irak, con el país
al borde de la guerra civil y, ahora, con un escándalo que surge
de una supuesta masacre perpetrada por los militares
estadounidenses en la ciudad de Haditha. ¿Está usted contenta de
no ser actualmente secretaria de Estado?
-Son sentimientos encontrados. Las cosas están mal. No lo
estarían si los demócratas todavía estuvieran en el poder. Por
una parte, es un cierto alivio no tener que lidiar con esto. Por
otra, sin embargo, es algo frustrante tener que sólo mirarlo. Si
a usted le interesa la política exterior de su país y pasa mucho
tiempo preocupándose de ella, es difícil enfrentarse a la
pregunta de cuánto demorará EEUU en recuperar su prestigio en el
mundo. Me temo que tomará su tiempo.
-Respecto al
momento de la política internacional de EEUU, todos los ojos
están puestos en Irak. La administración Bush ha dicho desde
hace tiempo que la invasión de Irak era parte de la guerra al
terrorismo, pero allí la situación parece hacerse cada día más
desesperada. ¿Está perdiendo EEUU la guerra contra el
terrorismo?
-Ciertamente que no la estamos ganando. Hasta el secretario de
Defensa Donald Rumsfeld admitió que no tenemos modo alguno de
medir si estamos capturando o matando a más terroristas que los
que estamos creando.
-¿Este campo de
cultivo fue creado solamente por la presencia estadounidense en
Irak? ¿O tiene que ver más con la soberbia de la política
exterior de EEUU y los escándalos como Abu Ghraib y ahora
Haditha?
-Probablemente por un poco de todo. Sabemos que en el tiempo de
Sadam los sunnitas reprimían a los chiítas y que se generó mucho
resentimiento. También hay terroristas de ocasión, que se
trasladaron a Irak desde sitios como Afganistán y Chechenia. Y
luego está la presencia estadounidense, a la que veo tanto como
un problema y como una solución. Por una parte, sin la seguridad
que estamos proveyendo, habría un caos aún mayor. Por otra, sin
embargo, está claro que hay gente que no nos quiere allí. No
creo que eso haya sido debidamente considerado cuando se pensó
en las posibles consecuencias de esta guerra.
-Para hacer
peores las cosas, hay un resurgimiento de la violencia en
Afganistán.
-Lo que ha sucedido en Afganistán en las últimas dos semanas es
muy malo. Comprueba que Irak fue una guerra por opción, no por
necesidad. En Afganistán deberíamos haber mantenido el ojo en la
pelota; ese trabajo nunca fue terminado. El Presidente de
Afganistán, Harmid Karzai, es una gran persona, pero sólo es
algo más que el alcalde de Kabul, no controla el país. Al ir a
Irak, no hicimos realmente lo suficiente en Afganistán, y ahora
tenemos problemas en dos áreas.
- ¿Usted piensa
que fue una equivocación invadir a Irak?
-Cuando fui embajadora ante Naciones Unidas y luego secretaria
de Estado, hablábamos de Irak prácticamente todos los días. Yo
creía que ahí había armas de destrucción masiva. Pero nunca
pensé que ellas planteaban una amenaza inminente. Le habíamos
impuesto sanciones y estábamos bombardeando fuertemente sobre
las zonas de exclusión de vuelos. Yo pensaba que teníamos
acorralado a Sadam Hussein. Hubo un par de reuniones
informativas en el Pentágono y cuando pregunté cuál era el
calendario para el traspaso de las fuerzas de la coalición a los
iraquíes, no hubo respuestas. Cuando pregunté si había algún
plan para emplear organizaciones internacionales, dijeron que
no. Esta fue una operación realmente mal planificada.
-En EEUU más y
más gente está diciendo que ya es tiempo de parar las pérdidas y
salir de Irak. ¿Qué haría usted?
-No es buena idea fijar una fecha específica. Lo hicimos en
Bosnia: dijimos que estaríamos fuera en un año y no pudimos
cumplir ese plazo, lo que debilitó nuestra credibilidad.
Deberíamos guiarnos por la idea de que tenemos que salir sin
fijar una fecha determinada. Pero, según pasan los días, debiera
ser más pronto que tarde.
-¿Ve usted
paralelos entre la actual discusión sobre Irán y la retórica que
condujo a la invasión de Irak?
-No pienso que haya gente en la administración Bush que quiera
ir a la guerra con Irán. Sabiendo cómo van las cosas en Irak y
sabiendo cuán extendidos estamos (y viendo también lo repartidas
que tiene Irán sus instalaciones nucleares), no creo que nadie
considere que una guerra sería una situación fácil. Se dice que
la opción militar no ha sido descartada, pero prefiero creer que
ha habido un proceso de aprendizaje.
-¿Existe alguna
vía realista para impedir que Irán posea la bomba nuclear?
-El problema ahora está entre un programa experimental de
enriquecimiento y un programa de enriquecimiento industrial.
EEUU no está dispuesto a aceptar nada, los europeos quieren
aceptar un programa experimental y los rusos están dispuestos a
aceptar incluso un programa industrial.
-¿De qué lado
está usted?
-Preferiría que no tuvieran nada, pero es muy difícil ya que son
miembros del Tratado de No Proliferación Nuclear. Es difícil
decir que no pueden tener un programa nuclear pacífico. El gran
compromiso que formó parte de ese Tratado se rompió: no ha
habido suficiente desarme en aquellos que tienen armas
nucleares, como lo pedía el acuerdo. En lugar de eso, se ha
discutido acerca de una nueva generación de silos nucleares
subterráneos en EEUU.
-El ex Canciller
alemán Gerhard Schröder propuso un fin al boicot contra el
Gobierno de Hamas en los territorios palestinos. ¿Está de
acuerdo?
-No lo estoy. Tenemos una ley por la que no podemos tener
conversaciones directas con Hamas. Lo que se necesita es dar
asistencia al pueblo palestino a través de organizaciones no
gubernamentales o Naciones Unidas. Hamas realmente necesita
optar entre abrazar la violencia y adoptar métodos democráticos.
Pero me preocupa mucho la falta de ayuda al pueblo palestino
porque ello crea caos. Si fuera en este momento secretaria de
Estado, trataría de encontrar alguna manera de expandir la
definición de ayuda humanitaria para hacer más.
© Der Spiegel
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