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La filosofía neoliberal u ortodoxa,
deja de lado la idea de pensar el
futuro a mediano y largo plazo
Enrique Iglesias |
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Fuerte endeudamiento público y
deterioro social preocupante, desconocido
en la historia contemporánea del Uruguay
Danilo Astori |
La filosofía neoliberal u ortodoxa, deja de
lado la idea de pensar el futuro a mediano y
largo plazo
por Enrique Iglesias
"Yo
creo que el Uruguay tiene que reconocer que la macroeconomía no
es de izquierda ni de derecha, es el sentido común en la buena
administración de los recursos naturales en manos de un país,
además de la flexibilidad para defendernos frente a crisis
externas", dijo Iglesias.
Al intervenir en la "Jornada
Nacional sobre Desarrollo: Planificación, el Secretario General
Iberoamericano, Enrique Iglesias, destacó "entre otras cosas la
reducción del endeudamiento está en marcha y el país hace bien
en pensar en esos términos".
Advirtió que tanto por la
"pobreza inaceptable"; "el desempleo que es el gran tema de la
juventud", "y ciertamente el tema de la distribución del ingreso
que hay que mejorar". Está pensando la Reforma del Estado. Lo
sigue es el discurso del contados Iglesias desde el edificio del
MERCOSUR.
Señor Vicepresidente, al señor Ministro de Economía; señor
Director de OPP; representantes de OPP, amigas y amigos
visitantes, estimados amigas, amigos compatriotas todos.
Yo quiero comenzar por agradecer en forma muy especial al
Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, por esta
invitación, para mí es muy grato estar en la OPP, como hoy
recordaba, hace exactamente 45 años que partió esta Oficina,
alrededor de los esfuerzos del CIDE, que para mí fueron una
oportunidad en mi vida muy importante y que recuerdo con mucho
afecto y muy buenos recuerdos.
Y quiero también, de alguna manera, felicitar a la Oficina y al
Gobierno por promover un diálogo de este tipo. Creo que con esto
de alguna manera se retoma una vieja tradición uruguaya, que
parte precisamente en aquel esfuerzo del CIDE, que nos permitió
conocer la realidad nacional, evaluarla, medirla y sobretodo ir
generando una serie de conocimientos que permitieran lograr
inspirar políticas y consensos.
El país ha tenido otras experiencias, -yo quiero recordar que a
iniciado este Gobierno, - el Banco Interamericano a través de su
representación en Montevideo y los equipos en Washington
promovieron un estudio que está disponible sobre los distintos
aspectos de la coyuntura y que dio lugar a un diálogo que para
mí fue también muy creativo y muy rico, de manera que con esto
nos sumamos un poco a ese esfuerzo.
Yo quisiera decir, que en cierta manera, esta tradición de
pensar a mediano y largo plazo, que tuvo una gran presencia en
los años 60 hasta en los 70, comenzó lentamente a caer en los
90, ciertamente, por la prevalecía de las soluciones
automáticas que podía proporcionar en el mercado en buena
medida, y no solamente en los países de América Latina, no
solamente en nuestros propios países, sino en general en el
mundo, una tendencia a volcarse, dado fundamentalmente en la
filosofía neoliberal u ortodoxa, que de alguna forma dejo de
lado la idea de pensar el futuro a mediano y largo plazo para
sumirse en una prevalecía del corto laxismo que de alguna manera
dominó mucho la historia contemporánea de nuestro mundo.
Lo recordaba Viera, yo creo que es importante, que los países,
sobre todo los países pequeños piensen en el futuro, estamos
sometidos a todas las corrientes, a todos vendavales que nos
vienen del mundo internacional que está cambiando con una
velocidad imposible de aprehender los hechos van adelante de las
capacidades de análisis.
Eso pasa en el mundo político que nos sorprende todos los días,
nos ocurre con la economía, nos ocurre con los movimientos
sociales, hay un mundo en ebullición para bien y para mal, pero
es un mundo que cambia violentamente. Hay una tecnología que nos
sorprende y nos va a seguir sorprendiendo porque la tecnología
es ciertamente un factor de transformación formidable y de
creación de grandes oportunidades, pero también de grandes
desafíos para manejarse con los impactos que uno supone en la
forma de vivir, en la forma de consumir y en la forma de
producir.
Y ciertamente, también, cambia el escenario regional, están
cambiando los planos políticos, en los planos económicos. Y
entonces de alguna manera ubicarnos en esas tendencias, es útil,
no para terminar en lo que alguna vez llamaba, llamó Roberto
Campo, la planificación decorativa, no, no se trata de eso, se
trata simplemente de disponer, de pararnos en nuestros puntos de
vista con dos funciones: primero tratar de ubicar las políticas
de corto plazo dentro de esa visión de conjunto y segundo tratar
de hilvanar grandes consensos que para países pequeños como el
nuestro son mucho más importante quizás que para los grandes
países.
De manera que yo creo que con eso quisiera simplemente decir,
que es una feliz iniciativa y que apoyo con mucho gusto y me
siento muy honrado de poder estar hoy con ustedes aquí.
Yo me propongo como una contribución al debate que va a tener
lugar durante todo el día, reflexionar sobre cuatro puntos
concretos, uno son los activos que yo creo que tiene el país en
el punto de partida de esta reflexión. Dos, son unos breves
comentarios sobre la forma como evolucionan las condicionantes
externas dentro de los cuales se mueve el país, externas me
refiero tanto a las regionales, como a las internacionales.
Tercero, un inventario de los grandes desafíos que yo creo que
tiene el país, hacia el futuro, y por último algunas posibles
líneas para abordar el análisis de escenarios alternativos con
los cuales pensar al Uruguay en futuro.
Yo no creo que diga nada nuevo en todo esto, el país conoce
mucho, debate mucho, discute mucho. Es un país que tiene un
nivel de debate público muy intenso sobre todo cuando uno lo
compara con otras regiones de nuestra propia América, lo cual es
bueno y hay que preservarlo porque creo que es una forma, como
digo, es una riqueza que tenemos que no hace bien a todos y creo
que el Gobierno hay que felicitarlo por de alguna manera alentar
ese tipo de encuentro como el que tenemos hoy.
El primer punto es un poco los activos en la partida, yo en esto
me manejo por supuesto con la experiencia nacional que tengo,
pero también con el país visto de afuera, al verlo de afuera uno
compara inevitablemente, y por tanto esas antenas de
identificación de esos activos tienen mucho que ver con esta
doble percepción que tengo de país de adentro, y del país desde
afuera. El primero es yo diría algo que me parece que tenemos
que valorar los uruguayos que son lo que yo llamaría la sensatez
del sistema político uruguayo.
Yo creo que el país tiene una democracia en acción que ha sido
puesta a prueba en momentos importantes en la vida nacional. La
transición de 170 años de bipartidismo a un nuevo partido es un
hecho muy importante en la vida de cualquier país, y el país lo
hizo con vigencia de sus instituciones democráticas, con
vigencia de las grandes políticas hacia el futuro que están
dando resultados.
Y de alguna manera esto constituye el hecho de haber hecho una
transición pacifica y constructiva dentro de la democracia, es
un hecho muy importante, que yo llamaría fruto de una sensatez
política del Uruguay.
Cuando el país se vio sometido a grandes tensiones como a la
crisis del año 2002, el sistema político funcionó también con
una alta sensatez conjuntamente con el sector privado abordando
temas de Estado, de carácter nacional. Incluso cuando tensiones
diplomáticas nos han creado preocupaciones, también aparece el
país manifestándose con eso que yo llamaría esta sensatez
política que es una cosa importante, un activo importante que
tenemos que preservar y valorar.
En segundo lugar y como resultado un poco de esa sensatez hay un
entramado institucional. Las instituciones cuentan y creo que
una de las cosas que hoy el mundo esta poniendo de relieve
precisamente en la importancia que tiene cuando hablamos del
desarrollo de las instituciones, el país tiene instituciones;
que hay que mejorar, sí desde luego siempre hay que mejorar.
Y hay una tarea para adelante, pero tenemos instituciones
basadas en la división de poderes en un sistema judicial,
tenemos un Parlamento, el Poder Ejecutivo, todo eso, en un
capital y yo les digo cuándo uno compara en otras partes de
América Latina, ve un poco como la debilidad institucional
condiciona los objetivos del desarrollo y desde luego,
condiciona las políticas y creo que en ese sentido, hay un
entramado para mejorar pero que existe.
En tercer lugar, yo diría que el país- y esto es común en
América Latina- ha venido decantando una serie de puntos
pacíficos, yo diría en la opinión pública nacional que creo que
son activos importantes, me refiero fundamentalmente, por
ejemplo, al respeto de los balances fiscales, al manejo de una
política monetaria seria a partir de un Banco Central serio.
Me refiero también al hecho de la apertura externa, hechos que
-los que conocemos la historia del país desde lejos, - son
conquistas importantes hoy parecen puntos naturales pero en su
momento fueron puntos de grandísimos debates nacionales y
grandísimos desencuentros nacionales.
Yo creo, que hay una serie de puntos pacíficos que me parece que
es importante evaluar y ponderar. Como resultado de ese punto yo
pondría otro tema, el país yo creo que ha logrado la
estabilidad, la estabilidad de precios. Es un activo inmenso, es
decir, además la estabilidad también de las políticas
cambiarias. Nosotros podríamos perfectamente hacer la historia
del país, una buena parte de la historia del país a partir de
sus crisis cambiarias y sus crisis inflacionarias.
Hoy no estamos sacudidos por esos problemas, ya lo tuvimos y en
forma muy violenta y yo creo que los que las hemos vivido en
forma muy intensa, nos damos cuenta como valoramos eso que hoy
es un activo nacional que el país debe preservar.
La distribución del ingreso, este país tiene la mejor
distribución de ingreso de América Latina, no es la óptima ni
mucho menos, hay mucho para hacer, pero de alguna manera creo
que los que hoy estamos creciendo y que tienen serios problemas
de distribución de ingreso alcanzar los índices que tiene
Uruguay es un objetivo difícil. Nosotros partimos de tener
niveles de distribución que tienen mucho que ver con ciertos
principios de solidaridad que este país puso en marcha desde
mucho tiempo atrás.
En el siglo XIX lo puso con la reforma educativa a principios
del siglo XIX lo pusimos con la reforma de la atención a los
mayores, la atención a la salud, hay ciertas cosas que fueron la
base de lo que es hoy una distribución del ingreso que se
destaca frente al resto de la región y yo diría que eso también
es un tema que importa el poner como activo y sobre el cual
tenemos que ir evolucionando hacía el futuro.
Por ultimo, yo diría también como activo la violenta crisis
financiera del año 2002 esta en lo económico en vía de
recuperación superación y cómo este año el país va ha crecer,
-leía lo que decía Danilo, - estos días en cerca del 6% con
niveles de inversión que no habíamos conocido hace muchos años y
eso viene ya arrastrando por dos o tras años, así que de alguna
manera estamos en presencia del tema en lo económico creo que el
país se esta superando lo que ha sido la famosa crisis, la
lamentable crisis del 2002. Y en lo social, donde realmente los
impactos han sido muy violentos con la pobreza, el desempleo hay
indicaciones que las cosas empiezan a evolucionar puede ser que
no al ritmo que quisiéramos todavía, pero de todas maneras creo
que está en vías de una administración de esa violenta crisis
que tanto impacto al país.
Yo creo que estos puntos yo los pondría como algunos de los
elementos en la partida, que es importante evaluarlos para ver
que hay un piso en el cual hay ciertas cosas y donde el país ha
venido avanzando con buen pie.
En segundo punto es la coyuntura Internacional, aquí tenemos
excelentes expertos que nos van hablar seguramente de cómo están
viendo ellos la evolución del mundo, en un momento muy especial
en el mundo hoy por hoy.
Por una parte, todo el mundo esta creciendo, pero se esta dando
un fenómeno que no habíamos visto nunca, el mundo en desarrollo
crece más que el mundo desarrollado, los que parten de las
tiendas liberales van a decir: finalmente se da la convergencia,
no sé, yo no diría tanto pero digo que es un hecho importante.
Como un corolario: América Latina crece pero crece menos que
África, lo cual nos los hace reflexionar que tenemos mucho que
hacer todavía por delante.
Hay una bonanza económica que tiene que ver con algunos factores
internacionales conocidos por todos, el ingreso masivo al
mercado de producción y de consumo de China y la India, del Asia
en general, es un fenómeno de magnitudes desconocidas en la
historia del capitalismo internacional.
Es un hecho de una enorme importancia, yo acostumbro decir que
se está poniendo un segundo piso al mundo, ese hecho tiene
repercusiones muy importantes sobre todo en las materias primas
de las cuales nosotros somos productores conocidos y que colocan
a América Latina en una cierta posición privilegiada, porque
somos muy importantes en la producción de energéticos, somos muy
importantes, desde luego, en la producción de metales y
minerales, somos muy importantes en los recursos de la
agricultura, en los recursos hídricos, en los recursos
forestales, en los recursos ictiológicos es decir esta región ha
sido una región bendita por la providencia en materia de
recursos en todo tipo y yo creo que frente a esa nueva demanda
incrementada, eso nos coloca en una posición especial. ¿Cuánto
va a durar?, No sé. Pero va a durar, porque los equilibrios
hasta que la tecnología vaya encontrando soluciones que
seguramente van a aparecer, nosotros vamos a tener una posición
importante en cuanto a los precios relativos de las materias
primas en el mercado internacional.
Por cierto que ese mundo también tiene alternativas
preocupantes, la política es preocupante, lo que está ocurriendo
hoy en ciertos puntos del planeta como el Medio Oriente son
hechos de un enorme peligro frente a los equilibrios mundiales.
El precio del petróleo es otro tema importante, es un gran
precio para toda la economía mundial y de alguna manera las
propias expectativas de los mercados dependen mucho de todos
esos factores que ciertamente están detrás de esa coyuntura
internacional, es una coyuntura con ciertas ambivalencias, por
tanto ese es el mundo que nos toca vivir con una ventana de
oportunidad que tenemos, la tiene toda América Latina y nosotros
en forma particular.
En lo regional tenemos también tenemos también un crecimiento
generalizado que tiene que ver con dos factores que se aplican
al Uruguay, la bonanza internacional y una buena gestión
macroeconómica. Las dos van de la mano bonanza y gestión
macroeconómica que ha tenido algunas conquistas de sentido
común, por ejemplo, la flexibilidad cambiaria para manejarse en
estos momentos, o por ejemplo, la revalorización de las
políticas públicas. Echo que se abandonó en los años 90 y que
creo que ahora aparece revalorizada en las políticas económicas
que me parece que nos colocan fuera de lo que fue en su momento
la demonización del mercado y lo que fue en su momento la
demonización del Estado y las ideas se han ido decantando y creo
que todo el mundo entiende que hay que tener Estado y hay que
tener también mercado, hay que tener mejor Estado y mejor
mercado. Y yo creo que eso se está viendo en la región.
Ahora, en esa situación hay también situaciones interesantes en
la evolución de la cooperación, con ciertas ambivalencias. Los
esquemas regionales están en crisis sobre todo en Sudamérica. En
cambio aparecen nuevas formas de cooperación que se están
vigorizando, aparecen la cooperación en materia de
infraestructura, IRZA, por ejemplo, aparece la cooperación
energética que encabezan Venezuela y México en Centroamérica.
Aparece la cooperación en materia de inversiones en índices
desconocidos, las inversiones de los países exportadores de
capital a la región como Chile, como Venezuela, como Brasil,
Argentina, en fin.
Hay un movimiento, un cruce de inversiones regionales que
nosotros no conocemos, pero estos modelos de cooperación no
colocan la unificación del mercado en el punto de partida,
quizás en el punto de llegada pero son formas paralelas de
cooperación que yo creo que también importa destacar.
En cierta manera, en donde no hemos avanzado es en la
coordinación de las políticas macroeconómicas, todavía, y eso es
lo que hace que los sistemas de integración estén creando
conocidas frustraciones.
Bien, de manera que este un poco el esquema de esas tendencias
mundiales, regionales que nos colocan un poco en ese ambiente y
la necesidad de pensar definiendo sus prioridades de futuro.
Yo voy a pasar al tercer punto porque es el tema de los
desafíos. He hecho una lista, quizás una lista un poco,
demasiado abundante, voy a pasar lo más rápido posible. Pero
quería decir en ese desafío, vuelvo a repetir, no hay nada
nuevo, todos nos conocemos, son los que yo en lo personal tiendo
a valorar cómo los grandes frentes sobre los cuales habrá que
trabajar en los próximos años.
Bueno, el primero, y ciertamente es repetir algo de lo que dije
hace un instante, es el desafío macroeconómico yo creo que el
país tiene que reconocer que la macroeconomía no es de izquierda
ni de derecha, es el sentido común en la buena administración de
los recursos naturales en manos de un país. Y que de alguna
manera se requiere la flexibilidad de ciertas variables dado
nuestro tamaño y las turbulencias en las que estamos envueltos
en la región y en el mundo, creo que es importante que el país
mantenga ese gran activo que yo mencioné del control de la
inflación y de alguna manera a través de esa flexibilidad y esos
controles nuestra capacidad de defendernos frente a las crisis
externas es muy importante; nosotros estamos muy expuestos a lo
que pasa en el mundo y lo que pasa en la región y mantener una
economía estabilizada dueña de sus grandes variables yo creo que
es la mejor forma de defender al país frente a las crisis
externas.
Entre otras cosas la reducción del endeudamiento está en marcha
y el país hace bien en pensar en esos términos.
En algún momento algunos países, Chile es el caso, está
ensayando políticas anticíclicas en materia fiscal. Sería bueno
que llegáramos a eso también porque creo que es una manera de
generar defensas a futuro frente lo que pueda ocurrir en el
mundo. Sé que tenemos problemas, en este momento, importantes.
La reforma fiscal es uno de ellos y la consolidación del sistema
financiero que no ha sido poca cosa el trauma financiero de este
país ha sido inmenso y yo creo que de alguna manera eso se está
consolidando, hoy el sistema está mucho más sólido de lo que
estuvo y seguramente lo va a estar a futuro.
Y yo pienso que en esta consolidación el país podrá aspirar a lo
que siempre soñamos que era un poco tener un mercado financiero
con vocación regional, ha sido siempre en esa materia un
objetivo, todavía, demorado.
Bueno, el segundo desafío es lo que se llama aquí, se está
llamando en los últimos tiempos el Uruguay Productivo, el
desafío productivo. Y yo recuerdo en esta misma sala hicimos
muchas reuniones cuando estábamos en el CIDE, discutiendo con
los empresarios, con los sindicatos y yo recuerdo como hemos ido
evolucionando en esta materia.
En esa época en los años 60 cuando se hizo el plan del CIDE, la
producción para nosotros era básicamente la producción
agropecuaria, la industria y en cierta manera algunos servicios,
estamos pensando sobre todo en las finanzas y en el turismo,
eran básicamente.
El país ha hecho un enorme esfuerzo de diversificación, y sobre
todo ha hecho un enorme esfuerzo tanto en la base de los bienes
como en la base de los servicios. Y es importante que el país
valorice la importancia de los servicios, que se apoya
obviamente en la propia base natural y yo creo de alguna manera
la diversificación que hemos logrado, ha sido muy importante, y
que abre las puertas a mayor diversificación, la agroindustria,
las forestales, las pesca, el trabajo de la elaboración de las
propias materias primas fundamentales ha evolucionado en el
país, como ha evolucionado la diversificación de los servicios,
nosotros no habíamos pensado nunca en esa época, no se nos
ocurría pensar en el software, porque no había software, no sé
nos ocurría pensar tampoco en el desarrollo diversificado que ha
tenido el turismo, veo que no está por acá mi amigo Lescano,
como tampoco el Uruguay como centro de informática de servicios
al resto de América Y del mundo. Todas esas cosas muestran que
hay en el desafío productivo una gran capacidad, y cuando uno lo
compara, somos tres millones punto tres de habitantes, y cuando
abrimos toda estas línea de diversificación tenemos que
reconocer que hay en el país una capacidad de avanzar en
diversificación que para el país es una gran defensa. Cuanto más
diversificado más aportará para enfrentar las turbulencias
internacionales. Instrumentos para todo eso, bueno ciertamente
es importante el sector privado, clave en esa materia, y es
importante en ese sentido un clima de negocios apropiado donde
la seguridad jurídica es muy importante, el país ofrece
seguridad jurídica, seguramente va a tener que reforzarla, y
relaciones laborales donde se respeten los derechos de los
trabajadores legítimos derecho de los trabajadores, y la
necesidad de generar un marco estable para poder asumir riesgos,
y aumentar la inversión. Hay un balance que ciertamente es
posible, y que el país está ensayando.
Otro tema que me parece que surge en el Uruguay y también está
surgiendo en América Latina con mucho vigor es las relaciones de
cooperación públicas privados. Este es un nuevo campo que se
está abriendo en América, y en el mundo en general, pero yo creo
que hay que buscar formas de cooperación los desafíos son tan
grandes, por ejemplo, en el campo de la infraestructura que
tenemos que ver la manera donde podamos valorizar ese tipo de
cooperaciones, y operar nuevas fronteras imaginativas que están
generándose en todas partes con mucho rigor, Chile es un caso,
Brasil es el otro, donde realmente tenemos oportunidades de
avanzar en ese campo.
Infraestructura, ciertamente, es un tema de prioridad
fundamental, el sector de la micro empresa me parece muy
importante, la mayoría de las empresas nuestras son pequeñas y
van así van a seguir siéndolas y hay ahí políticas explícitas
que seguramente habrá que abordar y las políticas públicas.
Yo creo que en el país hay políticas publicas selectivas
ciertamente pero que tienen que vigorizarse, estoy pensando
fundamentalmente, una que va a ser el gran mensaje que yo
quisiera dejar aquí, que es la revolución
científica-tecnológica, pero que eso marca ciertamente las bases
de los instrumentos fundamentales de éstas llamadas políticas
productivas.
Bueno, el desafío social es el tercero, tenemos pobreza
inaceptable, que tenemos que avanzar, tenemos desempleo que es
el gran tema de la juventud, para nosotros y los no tan jóvenes,
y ciertamente el tema de la distribución del ingreso que hay que
mejorar.
En todo ese contexto se ha destacado mucho el tema de la
educación, yo creo que ese es un tema fundamental, la calidad de
la educación, la extensión la estamos logrando, la calidad de la
educación, no. Y lo mencionaba recién también, el amigo Viera,
yo creo que de alguna manera hay que enfrentar estos temas
entendiendo que lo social es fundamental en los efectos de
legitimar la acción publica en una sociedad y yo creo que en ese
sentido el país tiene grandes déficit que tendrá que abordar a
través de dónde la educación y la salud juegan ciertamente un
papel central, especialmente en la promoción de políticas de
empleo.
Yo mencioné al pasar un tema que lo veo a partir del resto de
América Latina con mucha preocupación, cuidado con la violencia
social.
La violencia social está en este momento enraizándose en América
Latina en forma muy peligrosa, especialmente en ciertos países y
eso sí que es un tema preocupante, porque eso significa no
solamente la destrucción del tejido social, sino todo lo que
implica en materia macro, en materia económica, yo creo que
nosotros estamos razonablemente bien comparado con otras partes
pero quizás no tan bien como debiéramos y yo creo que cuidar un
poco que este fenómeno peligroso que tenemos en la región no se
extienda, me parece una reflexión que vale la pena dejar con
ustedes.
El cuarto tema, es el tema de la eficiencia, y algo oíamos hace
un rato. Generalmente es un concepto que nunca ha sido demasiado
bien entendido, se ha tomado muchas veces la eficiencia como una
categoría capitalista o algo así. Yo creo que es un concepto
fundamental para la gestión de una economía y de una sociedad.
Importa mucho reconocer que la eficiencia económica solo se
justifica si tiene eficiencia social.
Es decir, que no hay eficiencia económica en el vacío, en el
largo plazo, si un país logra la eficiencia económica sin
eficiencia social termina teniendo economía sin sociedad. Y
cuando el cambio se vuelca en forma masiva y con buena intención
a la eficiencia social y se olvida de la economía de la
económica- tenemos sociedad sin economía.
Esa ha sido la gran experiencia que hemos tenido a lo largo de
los años, y me parece que de alguna manera la eficiencia
económica eso implica la competitividad, la eficiencia del
sector privado es un hecho muy importante. Como también lo es la
eficiencia del gasto social.
Yo recuerdo en el Banco nosotros estudiamos ese tema de la
eficiencia social y descubríamos que hay ciertos sectores, no es
que los países gasten poco, gastan mal y entonces eso hace que
la eficiencia social corroa un poco el sentido de lo que
queremos hacer.
El quinto elemento es el desafío internacional, el de la
inserción internacional, también lo decía Viera hace un
instante.
La apertura externa es fundamental en los países, desde China
hasta nosotros, todo el mundo reconoce grandes o pequeños que en
la apertura externa está uno de los factores fundamentales del
crecimiento económico.
Estamos apostando por el regionalismo abierto, estamos apostando
por el barrio en el que estamos. Nosotros formamos parte del
MERCOSUR; formamos parte de una realidad social, política,
histórica, al que tenemos que pertenecer. Nosotros de alguna
manera el MERCOSUR para nosotros es el barrio en el cual nos
desarrollamos. Desgraciadamente nosotros no estamos recibiendo
todavía lo que esperamos del barrio, por razones de distinto
tipo y eso puede demorar.
Yo diría que en ese caso el país hace bien en pensar en tener
junto con su permanencia en el MERCOSUR relaciones
internacionales abiertas, pero permitan vincularlo con otras
partes del mundo, sin de alguna manera- deteriorar la capacidad
de ser socios activos en el MERCOSUR. ¿Eso es posible? Sí, es
posible, yo creo que es posible encontrar y yo diría lo
siguiente para países pequeños como somos nosotros en el
barrio, yo creo que es importante recordar que a ningún vecino
grande le puede interesar tener un país pobre, un país
estancado.
En el crecimiento de nuestro país se asienta también la
capacidad de interactuar con los grandes, quizás el caso más
brillante es el de Chile. Nunca Chile ha estado tan activo en
las relaciones con los países grandes de la región que ahora,
porque ha crecido, y ha crecido y está creciendo y se convierte
en un socio grande en el comercio, en la inversión; entonces, de
alguna manera yo creo que es posible buscar una acomodación que
nos permita, de alguna forma, tener instrumentos para manejarnos
en el barrio con contactos que nos permitan, de alguna manera,
fortalecer nuestra capacidad de crecimiento y de desarrollo.
Un sexto desafío es el desafío energético. Y se ve que estamos
todos preocupados por este tema y yo creo que hacemos bien, la
energía es un tema clave para todos los países del mundo, las
cosas pueden cambiar de acuerdo a la forma como evolucionan las
tecnologías, pero yo creo que buscar la seguridad energética es
un deber de cada país.
Esto significa fortalecer las fuentes de oferta y significa las
fuentes de demanda, la calidad de la demanda. Y yo creo que
nosotros tenemos que pensar, ciertamente, en el tema que los
soportes que pueden aportar, -para nosotros- nuevas fuentes de
energía. Tenemos una conferencia nosotros en la Secretaría junto
con LATU, el Ministerio de Industria el mes que viene, el mes de
setiembre, donde estamos tratando de abordar un poco este tema
de dónde estamos en la esfera de energías renovables, y el lío
diesel particularmente, creo que en el país hay que explorar ese
sector no va a ser sustituto de los hidrocarburos, ciertamente,
o de la energía hidroeléctrica, pero de alguna forma hay una
veta que hay que explorar y, ciertamente, mantener mecanismos de
seguridad de abastecimiento energético en la región es un tema
importante para un país como el nuestro.
El séptimo desafío que yo quisiera mencionar es el desafío de la
innovación tecnológica, esta nueva frontera. Yo creo que de
alguna manera partimos de una buena base educativa en el
Uruguay, y una buena base que nos permite asentar un desafío muy
grande en materia de ciencia y tecnología: la apuesta por el
conocimiento, junto con la calidad de la educación, es el
binomio con el cual yo diría que es el entramado del país en los
años que vendrán.
En el siglo XIX y el XX la educación pública articuló este
país; articuló nuestra sociedad, dio base a la democracia y
fundamentó también, de alguna manera, la expansión económica del
país. Hoy en día es la calidad de la educación y la apuesta a la
ciencia y la tecnología lo que realmente nos va a hacer
enfrentar los desafíos del Siglo XXI.
Y ésta sí que es un área crítica de políticas públicas. Yo no le
tengo miedo al subsidio en esta materia. Como no lo tuvo Irlanda
miedo. Yo creo que de alguna manera hay que entender que
invertir en esto, gastar en esto, gastar en el desarrollo
científico y tecnológico incluso en el subsidio a las empresas
de tecnología temporal, pero un subsidio que permita impulsar.
Esta es una política de una inmensa importancia.
Ojalá que nosotros hagamos de este tema, de este fenómeno
calidad de educación y apoyo a la economía del conocimiento, yo
creo que es una de las grandes vetas en el cual nosotros podemos
imaginar el Uruguay del futuro.
Estamos frente, para mí es un poco la apuesta al desafío
cultural del país. Nosotros, este es un tema que generalmente
permanece un poco alejado de los enfoques económicos. Ya desde
el Banco y ahora mismo frente a la Secretaría estamos viendo que
en la cultura no solamente hay un impacto muy importante en la
construcción del desarrollo espiritual de un país y en el
sostenimiento de los valores fundamentales que forman a nuestra
ciudadanía.
Es muy importante, también, como recurso económico. La
Intendencia de Montevideo, cuando estaba el amigo Arana, se
hicieron estudios en donde se mostró exactamente la contribución
que la cultura estaba haciendo en el empleo, por ejemplo.
Es un porcentaje muy importante, estamos hablando de 6 -7% de
promedio en América Latina. Es decir, que la cultura aparte de
sus componentes intelectuales, base del sentimiento nacional,
base de nuestra identidad propia y el país en ese sentido tiene
una enorme riqueza cultural. Lo tiene en lo que significa sus
intelectuales, en los artistas, en los músicos, en fin.
Entonces, de alguna manera potenciar eso con un sentido de apoyo
a la identidad. Pero al mismo tiempo darle fuerza porque al
convertirlo en un recurso económico yo creo que es muy
importante. Una política cultural integral forma parte a mí
ver- de esa política de orientación al futuro, con la cual
podamos pensar el país.
El noveno frente y anteúltimo, es la Reforma del Estado, que veo
que el Presidente acaba de hacer un anuncio importante con el
cual coincido sobre las líneas generales con que está pensando
la Reforma del Estado.
Yo diría en mi larga experiencia en estos esfuerzos a través del
Banco, por ejemplo, tenemos que tener cuidado, prevenirnos
contra dos hipotecas en este tema, la hipoteca tecnocrática y la
hipoteca ideológica. Yo creo que la hipoteca tecnocrática,
significa creer que la reforma del Estado es un tema
tecnocratico, no es mucho más que eso, es un tema político y muy
importante.
Y yo creo que de alguna forma muchas de las reformas del Estado
de los últimos años que me toco vivir fueron reformas que fueron
mucho más el producto de los ajustes fiscales, como había que
ajustar las cuentas fiscales reformamos el Estado. Es un
elemento, que no es el único.
Entonces, la visión tecnocratica hay que cuidarla en esta
materia como hay que cuidar también los reduccionismos
ideológicos. Yo creo que de algún modo, esto es una masa humana
que hay que ir de alguna manera contemplando con reformas en
distintos espacios con ciertos gradualismo, yo creo que la
experiencia me demostró que en materia de reforma del Estado, el
gradualismo es muy importante, sabemos donde queremos llegar
pero las etapas deben cumplirse para que vayan de alguna manera
generando un consenso social y si eso no es así, esta reformas
que me ha tocado vivir se han convertido en el fondo en más
problemas que soluciones.
Y yo diría que ahí también, el tema de la gestión y la
eficiencia juegan un papel importante, el Estado se decía muy
bien en lo que decía el Vicepresidente, es decir tenemos que
reflexionar la calidad de las políticas públicas hoy es un tema
muy importante en el mundo y ciertamente lo es también en de
nosotros. De manera, que de alguna manera tenemos que mirar para
adelante con ese sentido.
Y por último yo diría algo que tiene mucho que ver con la
apreciación del PRODEV, el desafío de la medición; es importante
que nos acostumbremos a medir, a medir a ver la eficiencia de
las intervenciones públicas, que logramos con ciertas políticas
publicas, es decir, es la medición lo que nos permite alertar
sobre la eficiencia de lo que estamos haciendo.
Estos diez temas yo creo que forman, yo dirían que son diez
puntos sobre los cuales yo quisiera, que me caben las
reflexiones como digo, no hay nada nuevo que ustedes no sepan
pero para mí son prioridades sobre las cuales uno podría armar
una visión de futuro.
Y termino, un poco ahora con algunos comentarios breves sobre el
tema de pensar al Uruguay del futuro. Es una tarea importante, y
yo creo que no la debemos postergar, me parece bien que el
Gobierno haga esto, y es importante, primero para tener una
visión sobre el cual hilvanar las distintas políticas de corto
plazo pero también asegurarle grandes consensos. Generalmente en
este tipo de encuentros es más fácil que en el mero corto plazo,
pero tenemos que buscar, la posibilidad de hilvanar consensos.
Yo creo que estamos como decía hace un rato con condiciones
externas que es muy difícil de evaluar a priori. Fijamos fecha,
2020, o incluso leía un trabajo estos días de los costarricenses
que están haciendo un esfuerzo similar en este campo.
Yo creo que hay ciertos elementos externos que debiéramos de
alguna manera saber algo en que están evolucionando, primero
cómo van a evolucionar los patrones de consumo y de producción
en el mundo. El segundo cuáles son las tendencias demográficas
en el mundo, qué puede darnos la ciencia y la tecnología, hay un
imaginario que es casi fantasía; cuáles son las formas cómo
avanza la política y la economía en el mundo; y la forma cómo
avanza la política y la economía en nuestra región. Esos cinco
frentes creo que nos abren oportunidades para trabajar en todos
ellos.
Yo decía los patrones de producción y consumo, es claramente que
esto va a cambiar en el mundo; estaba leyendo estas cifras que
decían que en el mundo se consumen 30 billones de barriles de
petróleo y gas por año y leía que en Estados Unidos el consumo
per cápita es de 25 barriles, el promedio en el mundo es de 5
barriles per cápita, en China el 1,3 y en la India es menos de
1, si el mundo aspirará a tener el nivel del consumo del
promedio ya sería difícil de aguantar pero si llegáramos a
imaginar llegar al promedio de Estados Unidos el mundo explota.
Es decir, en ese sentido yo creo que algo va a ocurrir en los
patrones de producción y en los patrones de consumo para poder
administrar la existencia en el planeta. Cómo nos va a afectar
es difícil de ver pero tenemos que de alguna manera, lo mismo
puede ser el consumo de agua y lo mismo la polución del medio
ambiente.
Las tendencias demográficas son otro tema fundamental, nosotros
hemos pasado ya por buena parte de la tradición demográfica pero
ciertamente en el mundo hay un cambio importante: menos niños
más mayores. La tendencia de la ciencia y la tecnología tenemos
que imaginar que en ese período de proyección van a haber saltos
cualitativos importantes en la ciencia y la tecnología y también
yo diría las tensiones que se generan en el mundo en lo político
y en lo económico son también elementos importantes.
Yo creo una cosa que tenemos que pensar en ese esquema es que en
el caso de la región, cuánto van a prevalecer en América Latina
los elementos solidarios o insolidarios. Es decir, seremos
capaces realmente en América Latina de pensarnos como un todo y
hacer prevalecer lo primero frente a lo segundo, si realmente
nosotros no somos capaces de avanzar en el campo de la
solidaridad para vencer las asimetrías va a ser muy difícil que
la región pueda realmente dar lugar a un esquema vigoroso de
crecimiento compartido, ese es un tema que abren el punto de la
reflexión.
Yo creo que lo mejor que tiene el país es su capital humano, su
capital natural y su capital institucional, sobre las tres hay
que construir la visión del futuro.
Tenemos más que de disponer de capital, ciertamente, baja
inversión, esta creciendo la inversión es importante y tenemos
el gran problema que nos preocupa que es flight of brains: la
fuga de cerebros y nosotros no somos capaces de construir en el
país una economía dinámica y atractiva vamos a estar
permanentemente succionados por las tentaciones del flight of
brains, que están allí.
Yo le decía hace un instante que la calidad de la educación y la
puesta tanto científico tecnológica son la clave del Uruguay del
futuro. Yo creo que tenemos que crear una cultura en esa materia
de ciencia y tecnología y darle a esos elementos la importancia
que tienen.
Y creo que a partir de esto es posible generar grandes consensos
y así, entonces, podemos ser agentes activos, -tenemos al Rector
de la Universidad aquí- creo que la Universidad de la República
tiene un papel muy importante en todo esto un papel clave
compartido pero es dominantemente presente en este tema.
Y yo creo que sí nosotros no somos capaces realmente de avanzar
en una Universidad que nos proporcione los elementos para formar
los cuadros que se requiere en el Uruguay del futuro, vamos a
tener serios problemas, no solamente no vamos a poder aprovechar
el crecimiento sino que los podemos convertir en nuestra casa
que es la Universidad de la República, que nos podemos convertir
en un factor de mala distribución del ingreso porque el acceso a
las condiciones de formación podrían quedar en manos de los que
tienen los recursos y eso sí que sería realmente negativo.
Yo creo que si queremos avanzar es muy importante en el sentido
de la gran transformación de una Universidad al servicio de
estos grandes temas que forman los valores y forman también el
conocimiento.
Yo soy optimista respecto al país, cuando uno lo mira de afuera
es más optimista, muchas veces, que cuando lo mira de adentro,
cuando empezamos a apreciar las cosas que se han venido haciendo
y se están haciendo nos cuesta ser pesimistas y yo espero que
esto lo podamos compartir todos muy prontos, muchas gracias.
LA
ONDA®
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