|
La Agencia de la Investigación e Innovación
El artículo 256 del presupuesto 2005-2009 creó una Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) definiendo que la misma sería gestionada por los integrantes del novel Gabinete Ministerial de la Innovación (GMI)[i] o por quien ellos designen. Dispuso también que el dentro de los 6 meses siguientes el Poder Ejecutivo debía remitir al Parlamento un proyecto estableciendo forma jurídica, competencias, organización, atribuciones y régimen financiero de la misma. A principios de junio el Equipo Operativo del GMI (EO)[ii] acordó un texto que luego intercambió con representantes de las instituciones integrantes del actual Conicyt[iii]. Dicho anteproyecto fue aprobado, primero por el GMI y luego por la Presidencia y a principios de agosto[iv]. fue remitido al parlamento con la firma de todos los Ministros y del presidente Vázquez.
En la primera sesión en que el tema fue tratado por la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado, sus integrantes ya han adelantado su apoyo a la iniciativa e -independientemente de posibles ajustes- es seguro que la misma se concretará en ley a corto tiempo. Parece adecuado plantearse entonces algunas cuestiones respecto a esta innovación institucional que tendrá importante repercusión en un área clave para el proyecto de cambio, como es la de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI). ¿Por qué y para qué una agencia? ¿Por qué una institución pública no estatal? ¿De quién dependerá y a quién rendirá cuenta la ANII? ¿Qué fondos manejará y como se ejecutarán? ¿Qué programas tendrá y con qué objetivos? son al menos algunas de las preguntas que vale la pena comenzar a responder.
Articular, superando dispersión y maximizando inversión en CTI En lo que es un diagnóstico consensuado es claro que algunas de las deficiencias notorias que presentaba nuestro país en esta área han sido la carencia de liderazgo del Estado en materia de CTI, la falta de coordinación entre las diversas esferas de acción pública entre sí y con el sector privado y la débil vinculación del sector privado con la capacidades nacionales en ciencia y tecnología. Uno de los objetivos estratégicos de la ANII será precisamente fomentar la articulación y coordinación entre los diversos actores involucrados en la creación y demanda de conocimiento tratando de superar el archipiélago institucional heredado caracterizado por variados y poco articulados fondos y programas. De lo que se trata no es solo aumentar los fondos invertidos en CTI como ya se ha decidido y empezado a hacer, sino también -y simultáneamente- lograr que los mismos sean utilizados de forma más eficiente. Para ello con la ANII el gobierno se plantea potenciar la sinergia entre actores, aprovechar al máximo los recursos disponible así como los recursos incrementales que se vienen gestionando y que se destinarán a la consolidación y expansión del sistema nacional de investigación e innovación.
Transversal, transparente y ejecutiva Para que el referido liderazgo se concrete, la ANII deberá ser un instrumento apto para ejecutar planes y programas enmarcados en los lineamientos políticos-estratégicos que sobre CTI se definan. Siendo una institución que nace con un diseño transversal -intentando superar chacras y visiones compartimentadas de las políticas públicas de CTI- la ANII no puede depender de un único ministerio. Debe, por otra parte, ser ágil, tener capacidad ejecutiva y estar liberada de languidecentes mecanismos burocráticos ex antem. Muchos investigadores y tecnólogos así como empresarios saben de lo que estamos hablando y como en innumerables oportunidades los procedimientos predominantes en ciertos programas no han hecho más que entorpecer interesantes iniciativas de desarrollo tecnológico o de innovación o incluso frustrar la mera asistencia a un evento. Esto no quiere decir que la institución no deba estar controlada. Muy por el contrario. Es imprescindible tanto una gestión transparente como un fuerte control ex post con rendiciones de cuentas públicas y la subsecuente asunción de responsabilidades por lo actuado. Para ello se le otorga el carácter de persona pública no estatal considerando que dicha forma institucional es la más apropiada para poder cumplir simultáneamente con los requisitos de transversalidad, transparencia y ejecutividad.
Como se indica en el artículo presupuestal que la creó, la ANII dependerá del Gabinete Ministerial de la Innovación y sus directores serán designados por los ministerios integrantes del mismo. De ese modo se garantiza el alineamiento de la agencia con las definiciones estratégicas adoptadas en CTI y se disminuyen los riesgos de autonomización. La ANII rendirá cuentas, en primer lugar obviamente al propio GMI y asimismo al que -para los propósitos de esta nota- denominaremos neo-Conicyt. Todas las resoluciones del Directorio deberán ser comunicadas al GMI y este podrá determinar su reconsideración. Además, para las resoluciones vinculadas a prioridades de promoción y fomento de CTI, a planes, programas y proyecto especiales así como para la aprobación del presupuesto y del plan de actividades, el Directorio deberá recabar previamente la opinión del neo-Conicyt. Con este diseño institucional se garantiza por tanto la direccionalidad político-estratégica como la transparencia en la gestión de la agencia. El Ministerio de Educación y Cultura ejercerá el control administrativo de la ANII y la Auditoria General de la Nación realizará su fiscalización financiera.
Potente financieramente y con fondos concursables La ANII manejará básicamente tres tipos de fondos: a) los asignados en leyes presupuestales; b) los trasladados para su ejecución desde otras reparticiones públicas como por ejemplo de los propios ministerios integrantes del GMI: y c) los correspondientes a préstamos para CTI acordados por el gobierno con organismos multilaterales.
Los fondos administrados por la ANII serán ejecutados por los distintos destinatarios de sus programas, es decir investigadores, becarios, empresas públicas y privadas, innovadores, centros universitarios, tecnológicos y/o de investigación públicos y privados, redes y alianzas público-privadas y público-público. Como lo indica taxativamente el proyecto, se privilegiará que los beneficiarios accedan a dichos fondos mediante mecanismos concursables de convocatoria pública.
Capital Humano, fortalecimiento científico-tecnológico, innovación empresarial e inclusión social. Los programas que tendrá la ANII no pueden evidentemente ser aún establecidos con precisión. En primer lugar, resta la aprobación de la propia ley, la designación del Directorio y la conformación del equipo humano que trabajará en la agencia. Pero por otra parte -y más importante aún- los Planes y Programas que poseerá la ANII derivarán de los lineamientos políticos-estratégicos que el Poder Ejecutivo fije en materia de CTI. A ese respecto es central el proceso abierto con el denominado primer Plan Estratégico Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (PENCTI). La elaboración del PENCTI se inició en este segundo semestre con una serie de talleres focalizados a distintos temas. Como ejemplos tenemos el efectuado en relación al diseño de un sistema nacional de investigadores y el a realizarse la semana próxima sobre instrumentos para incentivar la interrelación de las cadenas agroindustriales con sectores intensivos en conocimientos (software, medio ambiente, biotecnología). Para la elaboración del PENCTI la participación de los distintos actores del sistema resulta esencial y el actual Conicyt ya empezó a jugar ese rol en la organización de los talleres.
No obstante -con las salvedades referidas- es posible enunciar lo que podrían ser los trazos gruesos de al menos cuatro macroprogramas. Uno dirigido a fortalecer y expandir el Capital Humano por medio de: un Sistema Nacional de Investigadores que actúe como red de soporte de otros instrumentos; un potente y amplio Sistema Nacional de Becas que apoye tanto el inicio en la investigación y los estudios de posgrados como la inserción de los nuevos investigadores y tecnólogos en empresas, centros tecnológicos y de investigación; del impulso a la consolidación y creación de nuevos Programas de Posgrados Nacionales; y del estimulo a la oferta de Formación Terciaria no universitaria. Otro vinculado por ejemplo a la construcción de Capacidad Científico-Tecnológica por medio de financiación de proyectos concursables tanto de Investigación Fundamental como de otros focalizados en Áreas Priorizadas por el PENCTI; de creación de plataformas y Centros Tecnológicos de alto nivel, etc. Un tercer macroprograma debería estar centrado en el estímulo de la Innovación Empresarial mediante diversos instrumentos, algunos de los cuales han venido siendo ya ejecutados en el marco del programa PDT (p.ej. proyectos individuales, asociativos.) y otros a ser diseñados para favorecer la formación de consorcios de investigación público-privado; capacitación laboral para la innovación, etc. Finalmente, otro programa que estimule la innovación dirigida a las problemáticas y las demandas de la emergencia social parece esencial, de modo de construir un imprescindible vinculo entre los ámbitos de Creación de Conocimiento e Inclusión Social..
El organismo consultivo Ha sido un objetivo durante la confección del proyecto el dotar al país de un órgano consultivo, amplio y de nivel, integrado por representantes de las diversas esferas públicas y privadas más estrechamente vinculadas a la producción y demanda de conocimiento. Por eso en el proyecto se redimensiona la actual comisión Conicyt, que ha funcionado en la orbita del MEC, y se la transforma en el órgano consultivo de todo el Sistema. Este neo-Conicyt no solo asesorará a la ANII y controlará la transparencia de su gestión, sino también se constituye en el organismo consultivo tanto del Gabinete Ministerial de la Innovación como del propio Poder Legislativo. Se propone además que de este neo-Conicyt participen representantes de sectores relevantes hoy no integrados. Ejemplo de ello son los trabajadores, que lo harían a través del PIT-CNT, las áreas de educación no universitaria (ANEP) tan centrales a la hora de la construcción de una cultura innovadora en el país o la que pueden expresar realidades locales o regionales (Congreso Nacional de Intendentes) fundamentales para un desarrollo integral social y territorialmente.
En resumen, una de los deberes otorgados al GMI al momento de su creación era el de impulsar reformas institucionales de los organismos del Estado de modo de adecuarlos a los nuevos papeles asignados a la Innovación, la Ciencia y la Tecnología en los planes de desarrollo del país. La creación de la ANII esta en línea con ello y el diseño institucional planteado para la misma y para su interacción con otros actores deberá ser evaluado en el propio proceso de actuación. Si la ANII se transforma, como creemos, en una de las palancas que estimule sinergias, multiplique capacidades y abra oportunidades para las nuevas generaciones y para los emprendedores se habrá cumplido con el objetivo.
* Asesor del Gabinete de la Innovación. Doctor en Biología. [1] El Gabinete Ministerial de la Innovación (GMI) fue creado por decreto del Poder Ejecutivo del 14 de Abril de 2005 y esta integrado por los Ministros de Educación y Cultura (coordinador); de Economía y Finanzas; de Ganadería, Agricultura y Pesca; y de Industria, Energía y Minería; y por el Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto de la Presidencia. El decreto y otros documentos vinculados pueden conocerse en www.presidencia.gub.uy/_web/noticias/2005/04/04_2005.htm [1] El EO es la estructura de trabajo cotidiano del GMI y en el período de elaboración del proyecto de ANII estuvo integrado por Amilcar Davyt, Judith Sutz, Fernando Lorenzo, Pablo Chilibroste, Miguel Brechner, Pablo Darscht, Carlos Paolino y Edgardo Rubianes. [1] El actual CONICYT esta integrado por 14 miembros, la mitad de los cuales son delegados de distintas reparticiones del PE y los otros representantes de UdelaR, universidades privadas, cámaras empresariales y agremiaciones rurales. Es presidido por el investigador Luis Barbeito. [1] www.presidencia.gub.uy/_web/proyectos/2006/08/EC%20385_07%2008%202006_00001.PDF LA ONDA® DIGITAL |
|
|
Un portal para y por uruguayos |
© Copyright |