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La política exterior uruguaya
desde tres singularidades

Wilson Fernández Luzuriaga
 

Regionalismo abierto, supone
reforzar nuestros lazos más próximos
pero para proyectarnos al mundo

Belela Herrera

Regionalismo abierto, supone
reforzar nuestros lazos más
próximos pero para proyectarnos
al mundo
por Belela Herrera

Intervención de Belela Herrera, Subsecretaria de Relaciones Exteriores, en la clausura del seminario sobre Inserción internación del Uruguay

Es para mi un gran honor poder clausurar  este Seminario sobre la Inserción Internacional del Uruguay, el cual ha arrojado resultados que aportan elementos esenciales al debate y reflexión sobre las grandes directrices de nuestra política exterior.

 

La Cancillería juega un rol central en la inserción internacional de nuestro país, sin embargo este es un tema en el que todos, académicos, diplomáticos, parlamentarios, integrantes de los distintos órganos de gobierno, partidos políticos y sociedad civil, tenemos una tarea que cumplir: reflexionar sobre qué país queremos construir y como lo queremos  proyectar al futuro y al mundo.

 

En un mundo revolucionado por la tecnologías de la información y altamente globalizado, resulta fundamental y casi obvio para Uruguay, apostar a una mayor inserción internacional, mirar al mundo y ampliar no sólo nuestro comercio, sino también nuestros vínculos culturales, sociales y políticos, tanto fuera como dentro de la región. Acercarnos a nuestros vecinos no tiene por qué suponer alejarnos del resto del mundo, ni viceversa. El regionalismo abierto, como concepto, supone reforzar nuestros lazos más próximos pero para proyectarnos al mundo.

 

Nuestra apuesta es y seguirá siendo fortalecer el MERCOSUR y para ello estamos trabajando activamente, muy especialmente en esta Presidencia Pro Témpore. Pero sabemos que todo proceso de integración es complejo y generalmente poco lineal. Somos concientes de que existen deficiencias en nuestro modelo. Sin embargo estamos convencidos de que éste es el camino; el MERCOSUR es una realidad y no un proyecto y por ello apostamos a “más y mejor MERCOSUR”.

 

El concepto de región es cada vez más amplio y nuestro continente se ha vuelto un gran vecindario, donde confluyen diversas iniciativas de integración, que son muestra de que la voluntad política sigue viva y se renueva.

 

Pero nuestra visión es la de un Uruguay integrado no solo a la región sino también al mundo.  En este sentido trabajamos intensamente con los demás países de la ALADI, con los Estados Unidos y con Canadá y hemos realizado verdaderas ofensivas diplomáticas, por primera vez en la historia, a Africa y a los países Arabes.

 

En este mismo contexto el Presidente Vázquez estará visitando la Unión Europea y a nuestros históricos socios estratégicos en ese bloque España, Portugal y planifica importantes viajes al Asia, continente donde queremos expandir nuestra presencia y nuestros flujos comerciales ya muy dinámicos.

 

Es en esta línea estratégica, de relacionamiento con todos los países del mundo, que hemos reforzado nuestro histórico compromiso con el multilateralismo, con la paz y la seguridad internacionales, las que -estamos convencidos-, sólo habrán de ser posibles mediante un verdadero diálogo de civilizaciones.

 

Estamos convencidos del impacto que el accionar de la comunidad internacional tiene en los procesos nacionales.

 

Encontramos desde mediados del siglo XX, afortunadamente, ejemplos que nos demuestran la impacto favorable que el accionar de la comunidad internacional tiene en las sociedades nacionales, cuando es coordinado y basado en los principios de la solidaridad y el respeto a los derechos humanos de todas y todos.

 

No sólo el vergonzoso régimen del Apatheid cayó en Sudáfrica producto de la lucha del pueblo sudafricano y del enorme respaldo de una Comunidad Internacional que indignada presionó en mou diferentes foros y de múltiples formas.

 

También siempre debemos recordar, -porque el rescate de la memoria y la verdad son elementos clave para hacernos crecer como nación-, la importancia crucial que jugo, durante los oscuros y largos años de la dictadura y el terrorismo de Estado en nuestro país, la presión internacional y el accionar de Gobiernos, organizaciones internacionales y de la sociedad civil.

 

Fueron fundamentales las acciones que se dieron en los foros donde se denunciaban las atrocidades que se venían cometiendo en el Uruguay y en los demás países de la región.

 

También fue remarcable el apoyo que las Naciones Unidas, por ejemplo a través del ACNUR, y numerosos países, y ONGs, brindaron en el otorgamiento de refugio a tantos uruguayos que debieron abandonar el país, porque sus vidas corrían peligro y porque las autoridades de la época los convertía muchas veces en apátridas.  

 

Es en este sentido y con esta lógica que, con responsabilidad, verdadero compromiso y con convencimiento del valor que tiene la solidaridad internacional y la cooperación como forma de reracionamiento en la que todos ganan,  que venimos cumpliendo un rol protagónico en la construcción del nuevo Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

 

Uruguay es miembro de este Consejo y ejerce la Vice Presidencia del mismo en representación de todos los países de América Latina y el Caribe.

 

Asimismo, hemos profundizado nuestra participación en los diversos foros ambientales. Recordemos que fue la Conferencia de Naciones Unidas del Convenio de Estocolmo sobre los Contaminantes Orgánicos Persistentes el primer gran  evento mundial que organizó esta Administración y que abrió el señor Presidente Tabaré Vázquez.

 

Es dable destacar que también logramos concretar la realización de una Conferencia Iberoamericana consagrada al tema de las migraciones internacionales, y participamos activamente en todos los foros que abordan, regional y globalmente, esta cuestión, defendiendo muy especialmente los derechos de los trabajadores migratorios y sus familias.

 

Es en esta política de alta participación en los foros multilaterales que esperamos muy pronto poder concretar el ingreso de Uruguay como miembro de la Comisión de Desarrollo Sostenible y del Consejo Económico y Social de la ONU.

 

Además, seguimos impulsando la ronda Doha de la OMC, esperando resultados que hagan honor a su denominación como “Ronda del Desarrollo”.

 

Permítanme subrayar que entendemos a la protección y promoción de los Derechos Humanos como un eje central y transversal de nuestra política exterior. Derechos Humanos estos, que no sólo son civiles y políticos, sino que también son derechos económicos, sociales y culturales, incluido el fundamental  Derecho al Desarrollo.

 

Un desarrollo que entendemos debe tener rostro humano, es decir que nos permita erradicar la pobreza, luchar contra las inequidades y combatir todas las formas de discriminación.

 

Pero un desarrollo que también y, sobre todo, sea sostenible,  es decir que contemple a la protección del medio ambiente como un elemento fundamental que asegure que las generaciones futuras recibirán un Uruguay Natural, más productivo y mucho más integrado a la región y al mundo.

 

Habiendo delineado estas ideas, quisiera referirme a la importancia que reviste para nuestra Administración, para alcanzar estos altos objetivos que he reseñado rápidamente, contar con un Servicio Exterior efectivo, de carrera, que siendo cada vez más profesional sea capaz de articular la política exterior como una verdadera política orientada a operar los cambios que nuestra sociedad está demandando.

 

En ese sentido, estamos trabajado en la formación y capacitación de nuestros funcionarios a través de la renovación de los cursos que imparte el Instituto Artigas del Servicio Exterior, que es la Academia Diplomática del Uruguay.

 

En el marco de este proceso de adecuación de nuestra Academia Diplomática a las prioridades de la política exterior de la actual administración y a los desafíos de la nueva agenda internacional es que me es muy grato mencionarles que esta semana ha culminado un muy completo Curso de Formación en Derechos Humanos para nuestros funcionarios.

 

Esperamos continuar también formando a nuestros funcionarios en la el tema de las Misiones de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas, que también son un factor fundamental de la presencia del Uruguay en el mundo,  y desearía aprovechar esta oportunidad para invitarlos, a todas y todos los presentes, a participar este lunes 20 de agosto a las 15:30 horas, en este Anfiteatro, de un importante seminario que estamos organizando junto al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, a las Naciones Unidas, y a prestigiosas Embajadas extranjeras.

 

Denominamos a este Seminario “El Cambio climático como un desafío global” y queremos que sea una instancia de reflexión y análisis al más alto nivel, que sirva como evento preparatorio del próximo debate mundial que sobre esta cuestión, tendrá lugar en Naciones Unidas, convocado por su Secretario General.

 

En el desafío de la inserción internacional del Uruguay tenemos un largo camino que transitar, el que sin lugar a dudas está cargado de desafíos, pero también y sobre todo,  de oportunidades,  y, es por eso que me es muy grato ver en el público un importante número de jóvenes estudiantes, los que seguro habrán de formar parte, en el futuro, de la construcción de la inserción internacional del Uruguay que todas y todos queremos.

 

Muchas gracias y felicitaciones por esta importante iniciativa.

 

Nota de La ONDA digital sobre apertura del
Seminario el 14 y 15 de Agosto de 2007

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