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Miró en Montevideo: la genialidad
del color, las formas ocultas
de la expresión
por Merthil Manginni
No
he despreciado nada de la realidad convencido que
todo está contenido en ella; lo que hay que hacer es
pintarlo esto decía en 1924 el pintor catalán Juan
Miró. Esta afirmación del pintor español puede dar
algunas claves a quienes visiten una exposición
suya de dibujo, grabado y otras técnicas, que desde
el miércoles 24 de junio se exhibe en el Museo
Nacional de Artes Visuales.
Miró junto a Salvador Dalí y
Pablo Picasso, componen esa triada de grandes
creadores que innovaron las artes plásticas
españolas con un carácter universal durante el siglo
XX.
La exposición de sesenta y
tres obras que hoy se exhibe en Montevideo,
pintadas muchas de ellas en materiales muy precarios
como cartones desechables o papeles ya usados,
exhiben no solo las técnicas usadas sino la
expresión de concepto, un lenguaje cambiante, un
proceso de introspección en este artista que fuera
un destacado surrealista.
La magia de los sueños
le han llamado a esta exposición de trabajos creados
por Miró entre fines de la década del 50 y mediados
de los 70, que llegó a Montevideo luego de un
acuerdo con el Centro Cultural Borges de Buenos
Aires y el Museo Nacional de Artes Visuales de
Uruguay, según informó a la prensa Jacqueline Lacasa,
directora del museo, quien por estos días cumple un
año al frente de esta institución dándole una nueva
impronta en su gestión.
Lacasa psicóloga de profesión
al reflexionar sobre la muestra del pintor español,
expresó que; "Son obras que transitan entre lo
abstracto y lo figurativo, donde encontramos desde
la fotografía intervenida hasta las de carácter más
onírico, con elementos de automatismo y trazos de
carácter netamente gestual".
Miró nació en Barcelona en 1893
y muere en Palma de Mallorca en 1983, inició sus
estudios de arte en 1907 en la Escuela Superior de
Artes Industriales y Bellas Artes, continuándolos en
la Escuela de Arte de Frances Galí. Tras algunas
exposiciones en su ciudad natal en 1918 viaja a
París donde conoce entre otros creadores a Pablo
Picasso, entrando en contacto con las vanguardias
artísticas de la época.
Ya instalado en la capital
francesa realizó su primera exposición
significativa, adquiriendo singular éxito. En 1928
tras un breve periodo en Holanda y Bélgica regresó a
París, donde permaneció por un largo periodo. En
1930 expuso en Nueva York y dos años más tarde
realizó la escenografía y el vestuario del ballet
Jeux d`enfants de los Ballets Rusos. Su retorno a
España en 1933 fue por poco tiempo ya que al
desatarse la Guerra Civil, regresa a París, donde
permanecerá hasta 1940.
En 1941 realiza su primera gran
exposición retrospectiva en el Museo de Arte Moderno
de Nueva York y al año siguiente se instala
nuevamente en Barcelona. Considerado integrante de
las vanguardias artísticas europeas del siglo XX, se
destacó como pintor, ilustrador, escultor, grabador,
ceramista y dibujante.
Expuso en los Museos de Arte
Moderno de Nueva York, Los Ángeles y París, recibió
el Gran Premio de la Fundación Guggenheim y realizó
grandes murales para la sede de la UNESCO en Francia
y para la Universidad de Harvard (Estados Unidos).
Esta es la segunda vez que los
trabajos del artista catalán llegan ha Uruguay, la
primera fue en1996 con una muestra en el Cabildo de
Montevideo. La curadora de la muestra en esta
oportunidad es Marisa Oropesa, la colección en su
mayoría pertenece a Alfredo Melgar, quien fue amigo
de Miró y con quien trabajó en París entre otras
grandes exposiciones en la de galería Maegth.
"El surrealismo le debe a Miró
la más bella pluma de su sombrero", afirmó Bretón,
los uruguayos tienen una oportunidad singular de
acercarse a su obra, que es compartida por estos
días en el espacio del Museo del Parque Rodó con las
esculturas de nuestro genial Hugo Nantes
precedidas por su admirable y cautivante obra los
jugadores de truco.
La muestra permanecerá abierta hasta finales del
mes
de julio, de Martes a Domingo de 12 a 18 horas.
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