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La nueva política de innovación
se ha convertido
en parte de la gran política
Ingeniero Gonzalo Pereira
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En el año que se cierra (2007) el
gobierno puso en marcha varias instancias referidas
a ciencia, tecnología, investigación e innovación.
Lo que motivo el debate en torno a instancias como
el Gabinete Ministerial para la
Innovación (GMI) y
La Agencia Nacional de Investigación
e Innovación. En este contexto el Ingeniero Gonzalo
Pereira ex decano de la Facultad de Agronomía
elaboró este trabajo que La ONDA digital publica a
continuación. Pereira en la introducción del
extenso análisis precisa que Este es un aporte
parcial, incompleto, no limitado el sector
agropecuario pero si bastante sesgado hacia él. La
intención es sumar con las diversas contribuciones
de quienes observan desde otros ángulos y áreas.
Porta una experiencia personal desde el decanato de
la Facultad de Agronomía y el Consejo Coordinador de
Tecnología Agropecuaria que me permitió verificar
situaciones de avances hacia la innovación y también
los frenos.
Y sufrir varias frustraciones....
Introducción
La
caracterización más rotunda y adecuada que conozco
sobre la dimensión de la política de innovación
corresponde a Gibbons, quien sostiene
la nueva
política de innovación se ha convertido
en parte de
la gran política[i].
Entre otras razones que veremos, porque significa la
culminación de tres fases de pensamiento político
sobre ciencia y tecnología y su pugna por ocupar
el papel clave que le corresponde en el
desarrollo de los países. La primera de tales fases,
con auge luego de la segunda guerra mundial, se
puede denominar Política para la ciencia
porque planteó la necesidad de elaborar una política
para la ciencia cuyo tema principal fue el
crecimiento de la empresa científica per se, las
cuestiones claves se ocuparon de los criterios a
elegir dentro de la ciencia, del establecimiento de
guías para elegir entre proyectos caros, a menudo de
disciplinas diferentes. Esta visión en la que las
decisiones claves sobre política científica debían
ser tomadas por los científicos viene declinando en
los Estados Unidos. Gibbons la denomina inadecuada
e ingenua (Gibbons, op. cit., p 204).
La segunda fase corresponde a una
reforma de la primera: una política en que la
ciencia se viera como apoyo para la consecución de
objetivos de otras políticas, un cambio desde la
ciencia a la política, para que la ciencia y la
tecnología jugaran un papel en lograr diversos
objetivos políticos en lugar de limitarse al
desarrollo de la propia ciencia. Tal fase se puede
denominar La ciencia en la
política.
Sin embargo, ambas
fases compartieron que si bien se podía lograr
beneficios de la ciencia, el trabajo del científico
no consistía en obtenerlos.
El deterioro de la
competitividad en la industria frente al Japón desde
fines de los 70 a principios de los 80 obligó a
varios de los más importantes países
industrializados a una valoración crítica de la
noción de la ciencia como locomotora y provocó un
nuevo cambio de política buscando que la ciencia
contribuyera a la innovación industrial y a la
competitividad, para alcanzar una base más efectiva
para la industria. Comenzó la tercera fase: la
política para la innovación tecnológica.
Tal es la visión de
Gibbons sobre la evolución contemporánea del
accionar del estado frente a la ciencia en la etapa
que denomina modo 2 de generación del
conocimiento, donde se difumina la distinción entre
ciencia y tecnología.
Estamos
acostumbrados al ritmo cansino del Uruguay, que
siempre llega tarde a transformaciones que ocurren
fuera. Sin embargo, es notable (usando una expresión
moderada) que el enfoque actual del gobierno
sobre ciencia, tecnología e innovación se posicione
en la tercer fase, la que está en pleno desarrollo
en los Estados Unidos. En efecto, la formación
del Gabinete Ministerial para la Innovación (GMI)
expresa tal enfoque. Más aún, el texto fundacional
del GMI denominado Bases para un Plan
Estratégico Nacional - Políticas de Innovación,
Ciencia y Tecnología para el Desarrollo[ii],
aprobado el 22 de abril del año 2005, indica, en su
propio título, el equilibrio entre ciencia,
tecnología e innovación: un todo armonioso que debe
operar como palanca del desarrollo económico y
social. Véase por ejemplo:
El modelo de
desarrollo propulsado por este gobierno,
socialmente integrador y equitativo, políticamente
democrático y sostenible en el largo plazo, descansa
en gran medida en el conocimiento y por lo tanto, en
la expansión de las capacidades innovadoras y
creativas de la sociedad: no hay desarrollo sin
innovación
La innovación
un proceso
social que implica la creación y el uso de
nuevos conocimientos, productos, procesos, bienes,
servicios, herramientas, formas de organización;
surge de la interacción y articulación entre todos
los actores vinculados directa o indirectamente a la
producción de conocimiento nuevo y a su
incorporación a la vida
(el ) objetivo
principal: incrementar las capacidades de
generación de conocimiento nuevo y su vinculación a
las demandas reales y potenciales, es decir, al
desarrollo del país
la sobrevivencia
del sistema de ciencia y tecnología depende de su
pertinencia, de su articulación con las necesidades
de la sociedad uruguaya. (Bases
op. cit.).
En Bases
se
identifican fortalezas del país para la innovación
(
las capacidades de investigación que tan
trabajosamente se han construido durante los últimos
quinquenios
) pero el énfasis está colocado en las
trabas para impulsar el proceso de innovación:
La situación en que se
encuentra el país en materia de Innovación,
Ciencia y Tecnología es preocupante. Aunque existe
una base mínima, relativamente consolidada, de
capacidad de generación de conocimiento
científico-tecnológico (concentrada
principalmente (en) la Universidad de la República),
ella está claramente
desaprovechada
(Bases
op.cit.).
Ante tales rezagos,
Bases
propone:
(la) orientación
general de las políticas en materia de Innovación,
Ciencia y Tecnología puede sintetizarse en un
término clave: articulación. Entre oferta y
demanda de conocimiento, entre instituciones del
Estado, entre actores diversos públicos, privados,
académicos, empresariales y sociales.
Y además:
la elaboración de un Plan
Estratégico Nacional, que incluya metas,
objetivos y prioridades... debe prestar particular
atención a algunas áreas y sectores, como por
ejemplo: el desarrollo de las cadenas
agroindustriales, (etc.) (con) diversos planos:
estrategias y prioridades, instrumentos y medidas
de política, nuevo diseño institucional,
derivaciones presupuestales, etc..
La selección de
conceptos de Bases
indicados fundamenta el
propósito del presente trabajo: puesto que el Plan
Estratégico deberá proponer medidas concretas, se
tratará de identificar las causas de la
desarticulación entre producción de conocimiento y
aplicación del mismo y a partir de ellas, proponer
acciones para reducirlas.
Por lo arriba
indicado, me centraré en
la Universidad de la República
y la desarticulación entre su capacidad de generar
conocimiento y las necesidades sociales[iii],
particularmente con las cadenas agroindustriales (se
trata del primer sector indicado por Bases
; y no
por casualidad pues responden por más de dos tercios
de las exportaciones del país). Si acertamos en
identificar las causas estaremos más cerca de
encontrar las soluciones.
Prevengo al lector
que no encontrará en lo que sigue los componentes de
un Plan Estratégico Nacional de Innovación para el
Uruguay, tales como metas, objetivos y prioridades
al decir de Bases
. Este es un aporte parcial,
incompleto, no limitado el sector agropecuario paro
sí bastante sesgado hacia él. La intención es sumar
con las diversas contribuciones de quienes observan
desde otros ángulos y áreas. Porta una experiencia
personal desde el decanato de la Facultad de
Agronomía y el Consejo Coordinador de Tecnología
Agropecuaria que me permitió verificar situaciones
de avances hacia la innovación y también los frenos.
Y sufrir varias frustraciones...
Con el propósito de
hacer más ligero el texto se presentan mayores
desarrollos (propios y ajenos) en anexos sobre las
ideas generales presentadas en el cuerpo principal.
1- Articulación de la
Udelar con las necesidades sociales
1.1
¿Solamente un problema
de recursos presupuestales?
Bases
sostiene con
razón que La situación
es preocupante
y revertirla es un paso clave para alcanzar el:
objetivo
principal: incrementar las capacidades de
generación de conocimiento nuevo y su vinculación a
las demandas reales y potenciales
al desarrollo del
país.
De manera que las
acciones a tomar por el Gabinete para la Innovación,
guiadas por el PENCTI, deben procurar modificar la
situación preocupante, las capacidades
desaprovechadas y la actual desarticulación entre
generación de conocimientos y aplicación de los
mismos. Las causas seguramente son diversas,
específicas por sector académico, por rama
económica, etc. Pero aún reconociéndolo, es
imprescindible intentar identificar las principales.
Bases
señala que
en Uruguay
existe una escasa demanda de los
sectores productivos y sociales por conocimiento
nuevo. En realidad no es un problema específico de
nuestro país: en los países subdesarrollados es
común el raquitismo de tal demanda. ¿Qué tenemos en
común como causa?
Tenemos en
común una forma de desarrollo industrial que puede
denominarse 2ª división internacional del trabajo[iv],
mediante la cual nuestras exportaciones primarias
(intensivas en uso de recursos naturales y mano de
obra) nos permitieron un incipiente desarrollo
industrial basado en la importación de las fábricas
características de una industrialización liviana. Su
operación local es mucho menos demandante de
conocimientos que su diseño, su construcción y
definición de la operación, lo que ocurre en los
países productores de tales medios de producción.
Por eso la articulación de la ciencia tecnológica y
la producción en los países desarrollados
(industrializados) es mucho más fuerte; la demanda
de conocimiento de las empresas es intensa. Y
aguijonea al mundo académico con una intensidad
mucho mayor que en los países de industrialización
liviana (tardía o trunca[v]
o incompleta).
He allí una
explicación de la insuficiente demanda de
conocimiento por parte de la industria local. Sin
embargo, ¿es suficiente explicación para la
prácticamente nula demanda de la industria nativa
por conocimiento?. No lo es: aún con su pecado
original, las industria montadas con fábricas
importadas, a pesar de funcionar de acuerdo a los
protocolos técnicos incluidos en la propia
importación de una fábrica, requieren adaptaciones a
la materia prima nativa, a los mercados específicos,
a la ampliación de escalas, etc. que podrían ser
objeto de investigación local. Y por tanto, pueden
constituir una demanda de generación de
conocimientos. Sin embargo, la débil demanda
comprobada indica que tales cuestiones se han
resuelto básicamente mediante incorporación de
ciencia y tecnología extranjera (por ejemplo:
consultorías, pago de patentes, ampliación y
adaptación mediante compra de más equipos
importados, etc.).
¿Por qué ha sido así?
¿Acaso la experiencia del mundo productivo nacional
ha hecho que se desencante de la producción de
conocimientos útiles por parte de la UDELAR?, ¿la
insuficiente demanda se explica porque no hay
confianza?
¿O existen razones
adicionales, que fortalecen el raquitismo de demanda
de una industria con el carácter visto?, ¿Por qué la
UDELAR no ocupó el espacio modesto, pero espacio al
fin, de generar conocimiento para tales necesidades?
Podría sostenerse que
la insuficiente producción de conocimiento
pertinente por parte de la UDELAR se debe a sus
dificultades de presupuesto. De ser así, cabría
esperar un incremento de la articulación con las
necesidades sociales mediante el aumento de las
partidas presupuestales. ¿Es correcto tal supuesto?,
¿un aumento presupuestal sería la condición
necesaria y suficiente para articular la capacidad
de generar conocimientos con las posibilidades de
aplicación a la realidad?.
En la consideración
de esta hipótesis no deberíamos olvidar la
experiencia internacional, con dos ejemplos
ilustrativos.
1º En los
EE.UU. se han vertido cantidades ingentes de
recursos presupuestales para apoyar la ciencia y sin
embargo existe un fuerte debate sobre los resultados
logrados y los criterios aplicados[vi].
En tal debate tienden a triunfar quienes sostienen
que no hay relación directa entre recursos aplicados
a la ciencia y el retorno social que se logra (no es
ajeno a esto el gran desarrollo de I+D en el ámbito
de las propias empresas norteamericanas).
2º A la
inversa: durante décadas Japón realizó poca
inversión en generación de conocimiento en tanto fue
un paradigma internacional de innovación al
aprovechar los conocimientos ya disponibles,
logrados por otros países; centró su esfuerzo en la
aplicación, sobre todo a la producción industrial[vii].
De manera que la
experiencia internacional sobre relación entre
recursos presupuestales y resultados en innovación
es compleja. Si bien Bases... señala que es
voluntad gubernamental contribuir a incrementar la
inversión nacional en I+D hasta 1% del PBI, la
forma de hacerlo puede determinar mayor o menor
impacto sobre los resultados esperados, es decir,
sobre la aplicación y el desarrollo económico y
social. Esta es la realidad (y la discusión) que
explica la sucesión de las tres fases de política de
ciencia en los Estados Unidos señalada en la
Introducción.
Para explicar el
rezago de la ciencia frente a las necesidades de la
producción en Uruguay es necesario ir más atrás: no
solamente analizar el futuro incremento del
presupuesto en I+D en lo que tiene que ver con la
UDELAR sino ver aspectos del actual presupuesto que
están vinculados al problema tomado aquí.
En tal sentido
no podemos dejar de señalar que los recursos
asignados a investigación mediante la Comisión
Sectorial de Investigación Científica (CSIC) de la
UDELAR tiene las siguientes características: a) un
monto total de US$ 1.7 millones de dólares en 2004,
que financiaron 284 proyectos, con un promedio de US$
6 mil a cada uno; b) Si consideramos exclusivamente
el Area Agraria: se financiaron 27 proyectos en el
año 2004; en el Area Tecnológica, 23 proyectos; c)
Atendiendo al tipo de proyecto, en toda la UDELAR,
en el año 2005 solamente 4 financiados con aporte
externo corresponden a la Modalidad I de Vinculación
con el Sector Productivo (y en años anteriores: 4
proyectos en 2004, 2 en 2002 y 17 en el año 1999)[viii].
Dado que el
presupuesto total de la UDELAR en el año 2005
ascendí a 2 mil millones de pesos (aproximadamente
US$ 83 millones), la aplicación de recursos a
investigación mediante concursos con financiamiento
de la CSIC significa el 2%[ix].
¿Por qué señalar el
raquitismo absoluto y relativo de los recursos
presupuestales de la UDELAR destinados a la
investigación?. Se trata de alertar sobre lo
siguiente: si un aumento presupuestal se aplica
manteniendo la estructura actual, no cabría esperar
impactos significativos de apoyo económico a la
investigación.
En lo que sigue se
intentará demostrar que no basta destinar más
recursos a la investigación para lograr resultados
sobre la innovación sino que se requieren acciones
complementarias.
1.2 discusión
internacional sobre ciencia/tecnol/innovación
Esta discusión no es
original ni nativa. Y el conflicto que impulsó las 3
fases de política científica no está superado en
absoluto en el Uruguay. Si en el mundo desarrollado
la pugna entre las 3 fases tiene el rumbo indicado
por Gibbons pero de ninguna manera es un tema
resuelto; ¿cómo podríamos pretender que esté laudado
en Uruguay, si recién ingresamos al campo de
aplicación de una política de innovación?.
En efecto, el planteo
de innovación del Gabinete Ministerial es sumamente
avanzado y el texto Bases
arriba glosado se
encuentra muy por delante del grado de asimilación
del tema en la sociedad y en la propia UDELAR.
Ciertamente, no es un relámpago en el cielo sereno;
tiene antecedentes y prácticas en marcha (ver por
ejemplo el anexo 15).
Pero el paradigma
viejo vive y lucha. Es el paradigma del modelo
lineal, esquematizable en su versión dinámica de la
siguiente manera:
Investigación
básicaàinvest. Aplicadaàdesarrolloà producc./procesos
Más allá que se lo
sustituya por el esquema I+D (investigación +
desarrollo), o incluso I+D+i (investigación +
desarrollo + innovación), expresa una visión
(generalizada y convencida) sobre una secuencia que
va, cronológicamente, desde la investigación básica
a la nueva tecnología. En dicha visión está
implícito (o explícito) que: a) la investigación
básica tiene el objetivo de ampliar el conocimiento
(sin fines utilitarios) y la investigación aplicada
tiene el objetivo de reducir el empirismo de las
prácticas productivas (con fines utilitarios),
b) la investigación
básica es conceptualmente diferente que la aplicada
(al punto que una formulación sostiene que la
tensión inherente a los dos tipos de objetivos lleva
a que la investigación aplicada invariablemente
expulsa a la investigación pura); c) la
investigación básica genera resultados para la
sociedad porque es continuada por la investigación
aplicada (pero ésta es materia de dos tipos
diferentes de investigadores): esto se explica
porque el avance de la investigación básica es la
principal fuente de innovación tecnológica.
Pues bien, Gibbons
sostiene:
los actores ya no se mueven de
acuerdo con modelos lineales, secuenciales y
jerárquicos, avanzando paso a paso desde la
investigación al desarrollo para pasar luego a la
innovación y el uso (aplicación). La ciencia básica
se ha hecho inseparable del desarrollo tecnológico
vinculado por el uso innovador de instrumentación.
Convencionalmente, se ha considerado la frontera de
la ciencia como algo que se expande desde el núcleo
de sus actividades. En el contexto actual
tanto el
núcleo como la frontera se están extendiendo (op.
cit. p 207, subrayado y paréntesis GP).
También Donald
Stokes - Director desde 1974 a 1992 de la Woodrow
Wilson School of Public and International Affaire,
Universidad de Princeton - señala la limitación del
esquema lineal: la visión paradigmática de la
ciencia y la tecnología luego de la 2ª Guerra
Mundial planteó una descripción notoriamente
incompleta de la relación real entre la
investigación básica y la innovación tecnológica (op.
cit. p 139, traducción de la versión en portugués de
GP, con excusas por los posibles errores. No voy a
intentar reproducir o resumir el libro en el cual
creo que Stokes[x]
destruye hasta la médula los fundamentos del
paradigma de relación lineal entre ciencia básica,
ciencia aplicada e innovación. Para hacerlo apela a
un análisis histórico impecable. Que lo lleva en su
desarrollo, además, a mostrar la extraordinaria
perspectiva de la ciencia básica orientada a la
aplicación (inspirada pelo uso según la traducción
al portugués). La notable experiencia de las
investigaciones de Pasteur, paradigma de tal
orientación, permite a Stokes plantear un esquema de
cuatro cuadrantes (superador del lineal arriba
indicado) donde destaca el cuadrante de Pasteur,
conjunción de investigación básica y aplicación, con
una convergencia del objetivo del conocimiento y del
objetivo de aplicación[xi].
Según Stokes, (se
debe) crear un espacio para el papel críticamente
importante a la investigación inspirada en la
aplicación, de realizar la conexión entre las
trayectorias semiautónomas de la comprensión
científica y el conocimiento tecnológico
(op. cit.
p 97, paréntesis GP).
En un trabajo
casi simultáneo al de Stokes, también de observación
sobre la dinámica de la ciencia y la investigación,
Gibbons concluye que en pugna con el modo 1[xii],
está en pleno auge el modo 2 de generación de
conocimientos, caracterizado por la producción de
conocimiento que se lleva a cabo en el contexto de
aplicación[xiii],
caracterizado por: transdisciplinaridad[xiv],
heterogeneidad[xv],
heterarquía y transitoriedad organizativa,
responsabilidad social y reflexibilidad[xvi],
control de calidad que resalte las dependencias del
contexto y del uso. Es el resultado de la expansión
paralela de los productores y usuarios del
conocimiento en la sociedad (Gibbons, op. cit. p
216). Y sobre la cuestión de las políticas (y
presupuestos) hacia la ciencia, sostiene: (vivimos)
una época en que ni siquiera las naciones que se
encuentran en la vanguardia
pueden financiar
adecuadamente todas las necesidades que se les
plantean
Hay dudas acerca de hasta qué punto los
sistemas nacionales de ciencia son disfuncionales y
necesitan ser revisados (op. cit. p 190).
¿Qué tiene todo eso
que ver con nosotros? Mucho, pues debemos observar
atentamente de la experiencia ajena. Y si es
posible, aprender de ella.
La política
científica se expresa, entre otras cosas (pero
fundamentalmente) en los esfuerzos de cambio y la
forma en que se aplican los recursos públicos
para lograrlo. El conflicto de las orientaciones de
la política institucional, oficial y de presupuesto
para la ciencia en los EE.UU. ha sido notablemente
intenso. Para nuestra sorpresa, aún con tal
capacidad económica, la insuficiencia del paradigma
(lineal) está perjudicando el diálogo entre la
comunidad científica y el gobierno (Stokes, op.
cit. p 139). La resistencia a colocar más y más
presupuesto en ciencia básica, sin compromiso de
retorno social, explica que en 1995 EE.UU. aprobara
un presupuesto con reducción acumulativa de 30% del
gasto en ciencia básica durante 7 años[xvii].
Gibbons indica la experiencia en el Congreso de los
EE.UU., donde el Comité de Ciencia señala que el
objetivo debería ser explotar la investigación como
una herramienta, antes que como una caja negra en la
que se depositan los fondos federales
y la
valoración del rendimiento realizada por personas u
organizaciones independientes de quienes realicen la
investigación. Y que se debe prestar más atención
a la investigación capaz de intensificar la
competitividad económica de Estados Unidos (op.
cit. p 187).
[i]
Gibbons, M., La nueva
producción de conocimiento La dinámica de
la ciencia y la investigación en las
sociedades contemporáneas, Ediciones
Pomares, p 210 (quisiera decir aquí que el
libro de Gibbons es el que más me ha
impresionado en los últimos 5 años).
[iii]
Arocena, R. y Sutz, J., Navegando contra el
viento - Ciencia, Tecnología y
Subdesarrollo, p 29/30.
[iv]
La especialización internacional del mundo
no industrializado, expresada como
exportación de materias primas/alimentos e
importación de prácticamente todo, va siendo
reemplazada por la importación de medios de
producción. Los países desarrollados
conservan el monopolio de la producción de
medios de producción (Relaciones
Internacionales de Producción, Ley del Valor
y distribución del trabajo en el mercado
mundial, Pereira G., Editorial Siglo XXI,
1984, México. También Desafíos del
desarrollo económico, Pereira G., Editorial
Hemisferio Sur, 1995, Montevideo).
[v]
Fajnzylber, F., La
industrialización trunca de América Latina,
Bibliotecas Universitarias, CET, 1983.
[vi]
Stokes, Donald; O quadrante
de Pasteur: a ciencia básica e a inovacao
tecnológica, Campinas, Editora da UNICAMP,
2005, Capítulo 4.
[vii]
Stokes, op. cit. p 165 y sig.
[viii]
Estadísticas Básicas 2005 de la UDELAR; Dir.
Gen. de Planeamiento, p 95 y sig.). Los de
Modalidad II, sin aporte del Sector
Productivo, fueron 30 en 2004, 25 en 2002 y
18 en 1999.
[ix]
Por otra parte, las
inversiones de la UDELAR alcanzaron a
solamente $ 52 millones en el año 2005 (%
del total).
[x]
Stokes, Donald; O Cuadrante
de Pasteur A ciencia básica e a innovacao
tecnológica; U. E. de Campinas, Editora de
Unicamp, 2005.
[xi]
Los 3 restantes cuadrantes
corresponden a: 1) la investigación básica
pura, cuyo objetivo es ampliar el
conocimiento fundamental, sin consideración
sobre aplicación, y cuyo investigador
paradigmático es Bohr; 2) investigación
aplicada pura, orientada exclusivamente por
la aplicación, sin objetivos de ampliar el
conocimiento fundamental, cuyo investigador
típico es Edison; 3) investigación no
orientada por la aplicación ni por la
ampliación del conocimiento, donde se
encuentran las investigaciones sobre
fenómenos particulares.
[xii]
El modo 1 corresponde
a El complejo de ideas, métodos, valores y
normas que ha crecido hasta controlar la
difusión del modelo newtoniano de ciencia a
más y más campos de investigación,
asegurándose la conformidad con lo que se
considera como una práctica científica sana
(Gibbons, op. cit. p 216).
[xiii]
Gibbons entiende por
contexto de aplicación la solución de
problemas y generación de conocimiento
organizado alrededor de una aplicación
concreta, incluyendo la investigación, el
desarrollo, el ambiente de intereses,
instituciones y prácticas que afectan al
problema a solucionar (op. cit. p 215).
[xiv]
Conocimiento que surge de un
contexto de aplicación con sus estructuras
teóricas, métodos y modos de práctica,
pudiendo no estar en el mapa disciplinar
prevaleciente (Gibbons, op. cit. p 217).
[xv]
Aportación de múltiples
habilidades y experiencias para el
tratamiento de un problema (ibídem, p 216).
[xvi]
Proceso mediante el cual los
individuos implicados en la producción de
conocimiento tratan de operar desde el punto
de vista de todos los actores implicados
(ibídem, p 216).
[xvii]
Stokes, op. cit. p 150.
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